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viernes 15 de enero de 2010

Nuevas Señales en la Quebrada de Humahuaca

Nueva señaletica en la Quebrada de Humahuaca


En el marco de la ejecución del Plan de Desarrollo Turístico de Jujuy que lleva adelante la Secretaría de Turismo y Cultura, se colocaron 21 señales o carteles informativos a lo largo de la región Quebrada, donde se detallan los servicios y alternativas de cada localidad que conforma el circuito.

El Director Provincial de Turismo, Juan Martearena recordó, que en el año 2005 se comenzó a trabajar con el procesos de señalización en los destinos y atractivo, tanto turísticos como culturales, de las cuatro regiones geográficas, “se pueden destacar la realización de portales de accesos, cartelería especificas para las ciudades como San Salvador, Purmamarca, Tilcara, Humahuaca, Yala, Maimará; entre tantas otras más”.

En cada caso se diseñó el conjunto de señales teniendo en cuenta las condiciones climáticas, resistencia de los materiales, además de la estética y la distribución.

Lo que se instaló esta oportunidad es la señalética correspondiente al circuito de la Quebrada por un total de 21 avisadores identificatorios, donde figuran los servicios de las localidades de Volcán, Tumbaya, Maimará, Purmamarca, Tilcara, Uquía, Huacalera, Humahuaca, Tres Cruces e Iturbe

Para este año se espera poder continuar con la elaboración y colocación de más señalización turística para Jujuy, adelantó el funcionario.


Hostnews Contenidos, 14 de Enero de 2010

Barrio de Retiro

EL BARRIO DE RETIRO

Muy pocos barrios de la capital federal pueden ufanarse, como éste, de haber conservado una denominación original o al menos secular. Los nombres de calles, plazas y barrios de la ciudad han sido juguete de las veleidades de las autoridades de turno, de las presiones sectoriales o de las influencias políticas. Debe ser además el barrio capitalino más conocido. Su corazón late paroxísticamente durante las horas pico, cuando centenares de miles de personas desembarcan, como racimos, después de pasar horas apretujados en los vagones del ferrocarril. Allí confluyen, en sus estaciones terminales contiguas, tres líneas ferroviarias troncales: el San Martín (ex Buenos Aires - Pacífico), el Belgrano (ex Central Córdoba) y el Mitre (ex Central Argentino). A ellos se suman los miles de pasajeros que van o vienen de la Terminal de Ómnibus. Por obvias razones, confluye allí también el mayor número de líneas del transporte urbano que “pescan” en ese río revuelto. Las veredas que unen las varias terminales, además de estar siempre atestadas de transeúntes presurosos y mayormente malhumorados, tienen tramos en que el desorden y el alboroto los asimilan a un zoco marroquí. Como último componente de este gran aquelarre, ahí muy cerca nomás, está el puerto.

¿Cómo llegamos a esto?

España implantó, en todos sus dominios a partir del descubrimiento de América, la radicación de poblaciones como instrumento de apropiación del territorio conquistado.

De acuerdo a las normas de las Leyes de Indias los fundadores de nuevos asentamientos debían localizarlos en “… un lugar de tierras planas y no anegadizas” y de acuerdo a las Ordenanzas de Población del las Leyes de Indias dictadas por Felipe II en 1573.

Para la diagramación en el terreno de la población se adoptó la obligatoria “Cuadrícula”, dividiendo en manzanas un espacio limitado mayormente por accidente topográficos, contemplando las necesidades de la ocupación inmediata y su expansión futura. A la cuadrícula la circundaba el “ejido” que mediaba entre la traza cuadricular y las tierras que se consagraban al cultivo.

El 11 de junio de 1580, después de explorar durante 10 días las costas del Río, Garay decidió el lugar en donde emplazaría el nuevo asentamiento: “… la ciudad puerta y puerto, con centro, periferia y campo”, el que se extendía desde el límite del ejido a lo largo de la costa hacia el norte, razón por la que se lo conoció durante mucho tiempo como el “Pago de la Costa”. Este fue la despensa del asentamiento durante el prolongado letargo vegetativo de la ciudad. En las chacras se producía trigo, verduras, frutas. Se extraía madera para la construcción y para uso como combustible. Más tarde las “chacras” fueron adquiridas por las familias más prósperas que las se transformaron en “Quintas” de recreo y descanso.

El Retiro formó parte del ejido de la ciudad de Buenos Aires fundada en 1580, pero pasaron muchos años hasta que fuera efectivamente integrado a la traza urbana. A partir de principios del siglo XVII una eremita, conocida como de San Sebastián, y una cruz, constituían la referencia para señalar el límite norte del ejido.

Entonces las aguas del Río de la Plata, que ahora están a más de medio kilómetro, todavía lamían mansamente o descargaban su furia contra las barrancas que hoy ya no están, pero que se intuyen a partir del promontorio que configura, respecto a su entorno inmediato, la plaza San Martín.

¿Dónde se origina el nombre de Retiro? Se aventuró que podía proceder del Parque del Buen Retiro de la ciudad de Madrid. Sólo una mordaz ironía podía asimilar la aldea, sin ambición y sin futuro a la vista que era Buenos Aires entonces, con la madrileña Ciudad Real. Este Parque, mandado construir por el Duque de Olivares, ministro del Rey Felipe IV, en 1630, como complejo de ocio para la familia real, con jardines, un palacete y lago artificial, menos todavía podía asociarse con un “baldío” que podemos suponer, no debía ser precisamente un ornato para Buenos Aires.

Una razón menos ajena sostiene que puede deberse al hecho de que en 1523, después de haber sido herido en una batalla contra los franceses, en su retiro de Manresa, Ignacio de Loyola redactaba los reglamentos de los “retiros” o “ejercicios” espirituales que luego la Orden de los Jesuitas, por él fundada, difundiría, como práctica usual, por cinco los continentes. Al Virreinato del Perú los Jesuitas llegaron en 1568 y a Buenos Aires recién en 1608. Se instalaron con iglesia, residencia y colegio a un costado de la Plaza de Mayor. Cuando en 1661 se amplió el Fuerte, se mudaron a la que se conoce como Manzana de la Luces. En 1734 decidieron construir una iglesia en el Alto de San Pedro Telmo, bajo la advocación de Ntra. Sra. de Belén. Junto a esta iglesia construyeron la primera casa de Ejercicios Espirituales para hombres. El complejo se conoció como la “Residencia” y, después de la expulsión de los jesuitas (1767), se transformó en cárcel de mujeres.


¿Cuándo recibe el nombre de Retiro este lugar de Buenos Aires? Tiene que haber sido previo a la erección de la Casa de Ejercicios de la iglesia de Nuestra Señora de Belén. Antes de la creación del Virreinato la máxima autoridad era ejercida localmente por un funcionario oficial de las Corona con el nombre de Gobernador. Hernandarias, primer criollo en serlo, ejerció el cargo de 1602 a 1609. Durante este mandato creó las primeras escuelas, elevó el primer fuerte, introdujo la fabricación de ladrillos y tejas, y también trajo a los Padres Jesuitas.

La Ley 2490/07 sancionada por la Legislatura Porteña determina:”…institúyase el 30 de junio como día del Barrio de Retiro” y lo legitima en el hecho de que en esa fecha, sólo que en 1696, el Virrey del Perú autorizó al entonces Gobernador, Don Agustín de Robles, a construir una “suntuosa mansión” que llevaría el nombre de “El Retiro”. Curiosamente el Parque del Buen Retiro madrileño ocupa unos terrenos que pertenecían al “Monasterio de San Jerónimo el Real” y que era conocido como el “Retiro” porque allí se retiraban los reyes antes de las celebraciones solemnes o después de acontecimientos aciagos para el reino o la familia real.

Para hacerse un “caserón” de un poco más de 30 habitaciones, el Gobernador debió pedir autorización al Virrey. Esto porque una sana determinación le prohibía al Gobernador adquirir propiedades en el territorio bajo su administración. En 1704 Don Robles regresó a España y el “caserón” pasó a manos de un amigo suyo, hombre profundamente religioso, quien destinó el caserón a Ejercicio Espirituales.

Con el tiempo cambió a un destino menos espiritual. Se convirtió en sede de la real Compañía Portuguesa que se dedicaba al tráfico y comercio de esclavos traídos desde Guinea. La reemplazó, en este mismo vil comercio la South Sea Company, obviamente inglesa, cerrándose como comercio en 1727. Pero el nombre de Retiro ya había arraigado.

A esta altura, además, la zona ya se estaba integrando a la traza urbana. A principios del siglo XIX se instaló en el lugar la Plaza de Toros. La primera plaza, con capacidad para 200 espectadores, se había abierto en 1791, autorizada por el Virrey Feliú, en el Barrio de Montserrat (Aprox. Belgrano y 9 de Julio) con el propósito de recaudar fondos para adoquinar las calles del barrio. Pero muy pronto los vecinos se hartaron: los animales bravíos escapaban de los corrales, los malhechores se afincaron y asaltaban a los transeúntes, las recaudaciones eran ínfimas. Conclusión: se acabó o, mejor dicho, se mudó, el circo al Retiro (aprox. Sta. Fe, Alvear, Maipú. Esmeralda) Fue una plaza bastante más importante que la de Montserrat. Durante la segunda invasión inglesa se convirtió en bastión defensivo que los invasores no pudieron expugnar, razón por la que el sitio se conoció como “Campo de Gloria”.

En 1812 al crear San Martín el Regimiento de los Granaderos a Caballo se asentaron en este sitio y lo usaron como lugar de entrenamiento y ejercicios.

A partir de 1856 en los bajos de Retiro funcionó el primer “gasómetro” para el alumbrado público, de la fábrica de la Compañía Primitiva de Gas. En el terreno que ésta ocupó, se levantaría en 1916 la Torre de los Ingleses

En 1862 se inauguró el Monumento Ecuestre a San Martín, del escultor francés Luois Dumas, que acabaría dándole nombre a la plaza.

En los mismos terrenos bajos que se fueron ganando al río, se construyo en 1878 el primer hotel para inmigrantes que funcionó hasta 1911.

En 1915 se terminó la Estación del Mitre, que durante muchos años fue la más grande de Sudamérica y sigue siendo modelo de la arquitectura industrial de principios del siglo pasado.

Hoy, al barrio, de Retiro sólo le queda el nombre.


Sectur

Arte Contemporaneo

Cómo ver el arte contemporáneo

Lejos de las definiciones académicas y las explicaciones en lenguaje para iniciados, el autor de esta serie que inicia hoy LN R propone acercarse al arte de nuestra época a través de sus principales protagonistas

La Nacion, 3 de enero de 2010

¿Es difícil entender el arte contemporáneo? ¿Puede el arte contemporáneo ser explicado con palabras sencillas? Podemos contestar que "no" a la primera pregunta, pero decididamente que sí a la segunda. El arte contemporáneo debería resultar por naturaleza propia más sencillo y de inmediata comprensión porque los artistas de hoy viven y actúan en el mismo período histórico y social que los que miramos sus obras, compartiendo por lo tanto informaciones, referencias, personajes y detalles que forman parte de nuestros conocimientos. Muy distinto es el asunto cuando se trata de arte antiguo, en el que entender a fondo el conjunto de significados que encierra cada obra de arte es extremadamente difícil sin un adecuado y completo bagaje cultural que incluya nociones de filosofía, historia, religión y mitología clásicas. Leer la novela de un escritor contemporáneo es seguramente más sencillo que leer una tragedia griega escrita dos mil años atrás. ¿Por qué no puede ser esto posible también con el arte visual?

El tema que está sobre la base de estos artículos es que el arte contemporáneo puede ser contado con sencillez a través de un enfoque discursivo, sacando directamente de la obra -más que del análisis de los artistas- las referencias personales y también sociales que cada uno de nosotros encuentra en los diarios, en la tele, en el cine y en la vida cotidiana, y que están frecuentemente sobre la base de muchas obras de arte. Es un intento que se diferencia totalmente de la mayoría de los libros de historia del arte contemporáneo, los que utilizan una jerga intencionalmente compleja y hostil, casi de iniciados pertenecientes a una secta o a una cofradía a la cual no se permite el acceso.

¿Qué entendemos por arte contemporáneo? En enero de 1998, la famosa casa de subastas Christie´s, en Londres, anunció haber cambiado, en la preparación de las subastas y sus relativos catálogos, los parámetros que distinguen el arte contemporáneo del resto del arte del siglo XX. Así, dio por iniciado el arte contemporáneo a partir de 1970. Un par de años más tarde, Christie´s dio marcha atrás e incluyó nuevamente autores de los años 50 y 60 en las subastas de arte contemporáneo. Es un hecho que, entre un tajo de Lucio Fontana y una performance de Santiago Sierra hay un salto generacional y artístico que vuelve "clásico" lo producido en las décadas inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El arte también envejece, y esto afecta directamente, por ejemplo, al coleccionismo y los museos.

Abandonada la idea típica del Ochocientos de un museo que pueda contener toda la historia del arte, poco a poco las instituciones museísticas se han ido especializando, así que un museo de arte contemporáneo no puede ser sino un museo en transformación. Sin llegar al radicalismo de la reciente decisión de Christie´s, en diciembre de 1998 el Museo de Arte Moderno de Nueva York (generalmente conocido por MoMA, sus siglas en inglés) cedió al Museo Metropolitano de Nueva York obras de Van Gogh y Seurat por considerar que ya no estaban en línea -según el MoMA mismo y de acuerdo con quien donó de las obras, Abby Aldrich Rockefeller- con la colección de un museo de arte moderno.

Desde el punto de vista del mercado del arte, la nueva división otorga a las casas de subastas una fuerte preeminencia respecto de los demás actores del sector (galerías, críticos, ferias de arte, museos).

El carácter eminentemente occidental del arte contemporáneo empezó a diluirse sólo en los últimos años del siglo, y una de las características principales del arte del siglo XXI -además del uso de técnicas novedosas- es precisamente la internacionalización, con artistas que surgen en número creciente de Africa, Asia (sobre todo los chinos, que literalmente han invadido las subastas en los últimos dos años) y América Latina, y con críticos y curadores que vienen de esas mismas latitudes.

Los años setenta
Para intentar describir el espíritu que distinguía el mundo del arte a principios de los setenta, recordaré tres factores que parecen determinantes. En primer lugar, después de los acontecimientos políticos del ´68 en Europa (el Mayo Francés y la Primavera de Praga), y la protesta estudiantil en los campus de los Estados Unidos, también el arte intentó liberarse de reglas y restricciones. Las provocaciones y las novedades de los años anteriores, desde los monocromos de Yves Klein hasta los tajos en la tela de Lucio Fontana, no parecían ya suficientemente radicales, porque de cualquier manera seguían actuando sobre el cuadro. Había que "salir del cuadro", como diría Kounellis, salir del espacio limitado de las galerías para llevar el arte al abierto (Richard Long). En un momento en el que iba tomando forma la idea ecologista, había que buscar lugares distintos para realizar acciones y performances (Rebecca Horn) o, al contrario, había que traer el mundo exterior -en su realidad material y cotidiana, sin la intermediación de artificios artísticos- al interior de la galería, exponiendo caballos vivos, papagayos y llamas saliendo de pequeñas garrafas de gas (Kounellis). Se quería anular totalmente la distancia entre mundo interior del arte y exterior de la realidad.

Un segundo punto importante es el hecho de que, en esta búsqueda de "realidad", el sistema del arte se posesiona de toda una serie de instrumentos, materiales y técnicas no utilizados hasta ese momento: Mario Merz pega hojas secas en las telas, Richard Long recoge piedras y láminas de pizarra, Giuseppe Penone redescubre el placer de tallar vigas y pulir piedras de río, Jenny Holzer utiliza carteles publicitarios luminosos. Ya no existe limitación alguna a lo que pueda utilizarse para crear obras de arte, y por ello los sesenta serán años de poco arte "pintado".

La tercera característica, ya en pleno desarrollo en esta década, es el florecer del "arte conceptual", es decir, el arte que pone en primer plano el concepto, la idea o el "invento" que está en la base de una obra de arte, en lugar de priorizar el momento material de la realización de la obra misma, que se transforma en una suerte de fase secundaria, incluso al punto de ser dejada en manos de ayudantes del artista o de artesanos y obreros especializados. El arte conceptual es la gran idea ganadora surgida entre finales de los sesenta y comienzos de los setenta, y tuvo un alcance tal que condicionó gran parte del arte producido en los últimos treinta años del siglo.

Era 1969: el artista alemán Georg Baselitz, que tenía entonces poco más de 30 años pero ya disfrutaba del éxito y era muy discutido por unas obras anteriores consideradas escandalosas (imágenes de héroes de cuerpo musculoso, cabeza pequeña y, por lo general, cremallera desabrochada), termina de pintar un cuadro, voltea la tela poniendo el cielo hacia abajo y la tierra hacia arriba. Después de ubicar la tela literalmente al revés, firma la obra abajo a la derecha para que no queden dudas acerca de que la posición correcta del cuadro es ésa, la imagen volteada 180 grados.

El propio Baselitz nos da una explicación precisa del motivo de su gesto: "Las imágenes no deben expresar nada. La pintura no es un medio para lograr un fin. Al contrario, la pintura es autónoma. En este punto, me dije: si de veras es así, entonces debo tomar todas las imágenes tradicionales de la pintura -paisajes, retratos o desnudos- y pintarlas al revés, cabeza abajo. Esta es la mejor manera de liberar las imágenes de su significado". Se enfrenta entonces la belleza de la pintura por la pintura, de la obra despojada de cualquier contenido para quedarse sólo con forma y el color puros.

El mundo al revés
La obra Birke ("Abedul"), de 1970, es uno de los primeros cuadros cabeza abajo de Baselitz, quien utiliza un tema intencionalmente desprovisto de particular atractivo o de connotación política o social para enfatizar la preeminencia de la pintura en sí misma y del color sobre la elección del tema. La imagen del árbol al revés, y sobre todo las ramas y hojas, son marcadas por grandes pinceladas que acentúan el carácter abstracto de la representación. En las obras de Baselitz la pintura en cuanto energía pura parte del centro de la tela y se expande hacia los bordes, que a menudo, como en el caso de Birke, conservan pequeños espacios no pintados, como si la fuerza del color se hubiera agotado antes de alcanzar el borde del cuadro. Pero éste es también un artificio para recordarnos que la tela es un objeto real y la imagen que se superpone es, precisamente, sólo una imagen.

El cuadro al revés es un modo de concentrar la atención del espectador sobre la parte abstracta de la realidad, sobre las combinaciones de color, los goteos de pintura, y desde el punto de vista teórico contribuye también de manera importante a la progresiva eliminación de la barrera entre figuración y abstracción. Baselitz demuestra que el artista puede hacer convivir estas dos naturalezas, aparentemente tan distintas.

Entender el significado de las imágenes puestas al revés no es la finalidad de las obras de Baselitz, cuyo deseo es, en cambio, el de hundir al espectador en la abstracción implícita en cada imagen, en los elementos de pura esencia de la pintura contenidos incluso en la más banal representación de un paisaje. En Birke esto es cierto, sobre todo en la parte derecha y superior de la imagen. En efecto, si cubrimos con una mano la parte más clara del tronco del árbol, lo que queda del cuadro es abstracción pura.

El problema y el deseo, como dice Kounellis, de "salir del cuadro" habían sido enfrentados por Lucio Fontana de manera drástrica y decidida en los 60 con sus famosos tajos en la superficie de la tela. Con la misma inquietud hacia el arte, Baselitz se dice: "Para mí, la pregunta es cómo poder seguir pintando". En su gesto el artista alemán, así como Fontana diez años antes, no quiere negar la pintura sino, al contrario, afirmar la perduración de su fuerza, el impacto aún enorme que el artista puede producir con tela y colores, sobre todo en un momento (a caballo entre los sesenta y los setenta) en que muchos artistas se alejaban de instrumentos y técnicas tradicionales para enfrentar el desafío que lanzaba el uso de nuevos materiales, como veremos en Jannis Kounellis.

Georg Baselitz, en cambio, quiere seguir pintando y esto lo hace parecer un artista "clásico": su habilidad, grandeza e importancia están precisamente en el hecho de que, aun permaneciendo fiel a los instrumentos tradicionales del arte, logra sin embargo reinventar su utilización con una gran fuerza expresiva y eficacia.

Materias vivas
Jannis Kounellis es uno de los principales representantes del movimiento Arte Povera, teorizado por el crítico Germano Celant y surgido en Italia entre finales de los sesenta y principios de los setenta. La característica inmediatamente visible del Arte Povera es el uso de materiales precisamente "pobres", como carbón, bolsas de yute, hierro, vidrio, cartón, en lugar de los materiales "nobles" del arte, como mármol o bronce. Pero la palabra "pobre" también tiene una connotación política y social: ese arte quería ser "proletario", en contraste con los gustos de la burguesía, y no es casual que la corriente se forme inmediatamente después del ´68 en dos ciudades industriales, con un fuerte componente obrero, como Génova y Turín.

A partir de 1967, Kounellis empieza a utilizar el fuego en sus obras, ya sea en forma de tabletas de metaldehído encendidas o utilizando llamas de acetileno alimentadas por pequeñas garrafas de gas. Antes de él, también otros artistas (en especial, Yves Klein y Alberto Burri) habían utilizado el fuego, pero básicamente como instrumento de trabajo para lograr resultados especiales y no como un elemento directo de la composición artística. En cambio, Kounellis lo toma como sujeto de muchas obras, cargando su utilización de significados incluso teóricos.

Acerca de este elemento, Kounellis mismo dice que "el aspecto acústico y de calor sirve para afirmar esta salida al externo, desde la pared hacia el espectador, mientras que en el caso de la pintura es el espectador quien lee el muro. Hay un pasaje en sentido inverso". La obra Sin título de 1971 (todos los trabajos de Kounellis son deliberadamente desprovistos de título) está compuesta por más de 20 llamas de acetileno encendidas en el pavimento y todas dirigidas en una sola dirección. El espacio de la galería es cargado así de energía y vuelto casi mágico por la presencia de una materia viva que por un lado fascina y por el otro asusta. El fuego es, además, un elemento que evoca tanto la religión, los ritos sagrados y los altares como la moderna era industrial, el trabajo en la fábrica, las siderurgias y la clase obrera.

En la obra tiene una absoluta, primaria, importancia el mencionado "aspecto acústico". La reproducción en foto anula el elemento sonoro, que en la realidad, en la obra en vivo en una galería, es casi ensordecedor. ¿Tienen presente el ruido que hace un obrero ejecutando una soldadura con llama de acetileno? ¡Imagínenlo encerrado entre cuatro paredes y multiplíquenlo por veinte! También hay que considerar el calor emitido por los veinte fuegos. Todo ello crea un auténtico paisaje casi infernal en el cual no sólo la vista sino todos los sentidos del espectador están involucrados (también el olor a gas es una componente importante).

Las obras de Kounellis como la Sin título de 1971 son importantes porque logran combinar la fuerza de los materiales utilizados, que le dan una fascinación indudable y una notable carga de energía, con el intento de responder lo que el propio Kounellis define como "el problema de entender qué nos impulsó a salir del cuadro" y cuál puede ser hoy "el diálogo crítico entre los conceptos de estructura y sensibilidad". Es básica, además, la inversión de papel y de la importancia entre observador y obra. Ante las obras de Kounellis el espectador es aterrado y aplastado por la presencia incontrolable de los elementos (el fuego, como en este caso, o la presencia de caballos vivos, como en una famosa muestra en la galería L´Attico, de Roma, repetida sucesivamente en la Bienal de Venecia), que vuelven al observador totalmente pasivo y la obra de arte dotada de vida propia. Son obras en las que al espectador le resulta impar la confrontación y decide dejarse involucrar y arrastrar por la vitalidad de la obra en la que se sumerge.

En la historia del arte, la naturaleza y el paisaje fueron siempre, junto con la figura humana, los sujetos favoritos de los artistas.

Entre finales de los sesenta y los setenta surgieron varias "escuelas" de artistas que utilizan la naturaleza y realizan obras de arte a partir de elementos naturales, pero cada una con características distintas. Existe, por un lado, la llamada Land Art, que utiliza la naturaleza básicamente por las posibilidades que ésta ofrece de construir obras de enorme tamaño enmarcadas en el paisaje con el cual interactúan. El estadounidense Walter de María ha creado, por ejemplo, una de las más espectaculares obras de arte jamás ideadas: Lightning Field (1971-1977). Está compuesta por cientos de pararrayos plantados en ajedrez en una campiña semidesierta de Nuevo México, donde se concentran con gran frecuencia nubes de tormenta y, en consecuencia, docenas de descargas eléctricas. Por el otro lado está el grupo de los Nature Boys ingleses mencionados: Richard Long, Hamish Fulton y, más tarde, Andy Goldsworthy.

No se enmarca en estas dos escuelas, finalmente, la obra de Giuseppe Penone. Formado en el seno del Arte Povera, insiste en el intento de redefinir la relación entre mundo natural y ser humano. Este artista italiano, en vez de considerar el paisaje como objeto de sus obras, se apropia de sus elementos (árboles, hojas, piedras, etc.) y los utiliza como instrumentos de su trabajo artístico en lugar de pinceles, colores, papel y cinceles.

La obra Arbol , de cuatro metros, forma parte de un grupo de esculturas, todas parecidas, que empezó a realizar a partir de 1969. Penone toma como punto de partida una viga de madera (cuyo largo siempre está indicado en el título de la obra), individualiza ya sea la dirección en la cual crecía la planta (dónde estaba la base y dónde la cima del árbol), ya sea un especial anillo en el interior del tronco (que indica la circunferencia del tronco en cierto momento de su vida), y empieza a "descortezar" la viga siguiendo los anillos y nudos de la madera, de manera de sacar a relucir los rasgos exactos del árbol que existía años atrás y que creciendo dio vida a la madera que compone ahora esa viga.

Por medio de una paciente labor de cincelado, grabado y excavación que ejecuta dentro de su taller, Penone devuelve forma y vida a un objeto natural que por la mano del hombre -el árbol fue derribado, las ramas fueron limpiadas, la viga fue escuadrada y cepillada- fue transformándose de objeto natural en material destinado a la producción industrial. La viga esconde huellas indelebles de la memoria del árbol (así como el rostro de un anciano guarda bajo la piel la imagen del hombre joven o del niño); el artista vuelve a sacar a la luz el alma natural de la madera, reconstruyendo así sus rasgos del pasado. Penone ha presentado también algunas instalaciones compuestas por árboles descortezados de varios tamaños y formas, acomodados uno al lado del otro, y titula ese conjunto de obras Repetir el bosque, con el intento de volver a crear un hábitat propiamente dicho. Una vez que el artista individualiza el anillo de la corteza que representará su punto de referencia, queda marcado por la forma natural del árbol original por lo que no puede proceder autónomamente según elecciones de estilo propias.

¿Por qué son hermosas las esculturas de Penone? En primer lugar, porque suscitan una idea de respeto mutuo entre hombre y naturaleza en la que el artista hace de intermediario y mediador. La sensibilidad de Penone y su "sentirse a gusto" en medio de la naturaleza (nació y creció en la campiña piamontesa) se perciben de inmediato en el producto terminado al cual el observador se enfrenta. Sus esculturas, además, logran integrar y amalgamar perfectamente elementos naturales (el material que utiliza) con elementos conceptuales (la voluntad de volver a sacar a luz un árbol que ya no existe, desaparecido en el tiempo). Como Baselitz, que combina figura y abstracción, Penone concilia naturaleza e intelecto.

Wolfgang Laib concibe el arte como una auténtica medicina del espíritu, dotada de poderes mágico-terapéuticos.

Si aún existe en el mundo globalizado de hoy una forma de concebir el arte como una labor de tipo casi religioso, vista como un medio para alcanzar la elevación espiritual, así como los crucifijos de la Edad Media que los místicos se quedaban mirando fijamente para luego caer en trance, entonces su adepto es Wolfgang Laib. Para él, el arte es capaz de modificar nuestra relación con el mundo externo a través de una serie de "rituales" o acciones caracterizadas por una búsqueda de la pureza natural en cuanto metáfora de la pureza del alma. Laib cree que sus obras deban considerarse no tanto como trabajos integrados en un sistema convencional de investigación artística, sino más bien como instrumentos de una liturgia terapéutica de tipo espiritual. Con estas premisas, resulta obvio que él sienta desapego hacia el mundo artístico occidental (en cuyo ámbito Laib reconoce cierta afinidad sólo con las obras de Joseph Beuys, quien consideraba que el artista era un "chamán" del mundo moderno), e intente más bien ubicar su forma de trabajo en el marco de una religiosidad de inspiración oriental.

Más allá de las premisas y del espíritu que anima a Wolfgang Laib, sin embargo, es imposible no sentirse presa de fascinación cuando se miran sus obras -todas realizadas con materiales naturales y aparentemente de ejecución extremadamente sencilla-, que parecen transmitir una sensación de paz, serenidad y atemporalidad.

Las obras de Laib son básicamente de cuatro tipos: acumulaciones de polen sobre un piso que terminan dando la sensación de impalpables alfombras, pequeñas construcciones en forma de casitas realizadas con arroz y cera, habitaciones y galerías con las paredes totalmente cubiertas por cera de abeja y "milkstones" (piedras de leche), planchas de mármol ligeramente cóncavas en cuyo hueco se vierte una delgada capa de leche.

Milkstone ("La piedra de leche"), realizada en 1978, se presenta como un bloque cuadrangular de mármol griego sobre el cual hay que verter 750 decilitros de leche (el artista mismo indica exactamente la cantidad). El líquido blanco mate que nubla la superficie pulida del mármol logra transmitir una enorme sensación de calma que nace del perfecto equilibrio entre dos sustancias aparentemente tan distintas. La pesadez de la piedra y la fluidez de la leche son dos opuestos que se equilibran.

Si se tiene en cuenta que uno de los dos elementos que la integran es perecedero, la obra parece además extremadamente inestable en el tiempo. Bastan unas horas para que la leche se evapore y deje sobre el mármol una capa amarillenta de grasa.

La importancia de la obra, más allá del sentido de paz que puede suscitar al mirarla, no reside en su aspecto estético. En realidad, es la función que de la obra deriva (tener la obligación de cumplir cada día con el "ritual" de llenar de leche la concavidad del mármol y la sucesiva evaporación del líquido) lo que le da sentido y le confiere una calidad casi mística: la aproxima más a un rosario que se reza día tras día que a un cuadro o a una escultura. El que la compre tendrá que llevar a cabo la acción todos los días, y el sentido está en el beneficio que el paciente-coleccionista sacará al seguir las instrucciones.

Son muy evocativas también las alfombras de polen que el artista desparrama sobre el piso de la galería o del museo, pasando el impalpable material por un cedazo y empleando a veces horas enteras para completar su distribución homogénea. A veces empieza este ritual muchos meses antes de que la obra esté efectivamente instalada. Es el propio Laib quien recoge personalmente y a mano, siguiendo el ritmo de las estaciones, el polen de flor en flor y lo almacena en jarritos de vidrio que constituyen su inagotable material de trabajo (después de cada instalación el polen es nuevamente recogido y conservado).

Es la pureza del arte como medida del sentido de armonía del hombre con el mundo y consigo mismo, y la curación como proceso de identificación del artista con la naturaleza. No parece superfluo recordar que Laib no se formó en academias de bellas artes o estudios clásicos, sino que obtuvo título en medicina discutiendo una tesis precisamente acerca de la pureza del agua potable.

Comprar una obra de Wolfgang Laib no implica compartir completamente su filosofía, y el comprador de una de sus Piedras de leche tampoco debe sentirse obligado a realizar cotidianamente esta especie de ritual de purificación. La simple belleza de sus composiciones logra trascender cualquier otra consideración. Por otra parte, como afirmaba Lucio Amelio -el más importante galerista italiano de la segunda mitad del 1900 , fallecido en 1994-, todo el arte contemporáneo lleva adentro algo mágico. Es la crisis de la representatividad lo que aumentó la importancia del elemento de sorpresa y magia implícito en cada obra.

Por Giorgio Guglielmino

Ciclovias

Polémica por la nueva ciclovía que une La Boca con Plaza Italia

El gobierno inaugurará 25 km de bicisendas, aunque no hay alternativas de transporte

La Nacion, 3 de enero de 2010

El circuito articulado de ciclovías de la Capital, que unirá Plaza Italia con La Boca, todavía no se puso en marcha y ya provoca polémica. Los primeros 25 km de bicisendas que el gobierno porteño promete inaugurar a fines del mes próximo son rechazados por taxistas y por colectiveros, al tiempo que despiertan incógnitas entre vecinos y automovilistas.

Las principales objeciones apuntan a lo apresurado que fue diseñar el circuito exclusivo para bicicletas sin haber resuelto alternativas de transporte público para los que ya no encuentren lugares para estacionar sus vehículos en el distrito.

Las nuevas sendas eliminaron numerosos espacios de estacionamiento cuando todavía el gobierno adeuda la prometida construcción de playas subterráneas donde dejar los autos en puntos neurálgicos de la ciudad, y ni siquiera comenzó a funcionar el BRT, sistema de transporte rápido, según sus siglas en inglés, que recorrerá la avenida Juan B. Justo.

Por otro lado, la traza de la nueva ciclovía plantea un circuito por calles que ya hoy están colapsadas de tránsito, a las que resta carriles; aleja las paradas de ómnibus de las veredas y se superpone con zonas donde funciona el sistema de contenedores para la recolección de residuos (algunos están hoy dentro de las nuevas ciclovías).

José Ibarra, del Sindicato de Conductores de Taxis, opinó: "Restringir calles o avenidas nos perjudica. No podemos pensar que en estos tiempos, en que falta tanto espacio en las calles, nos sigan restringiendo".

El programa se llama Red Integrada de Ciclovías Protegidas y conectará el circuito La Boca-Plaza Italia con Constitución y Plaza Miserere.

Las cifras oficiales indican que en la ciudad usan la bicicleta diariamente más de 30.000 personas. Sin embargo, en el gobierno sostienen que con bicisendas seguras más ciclistas las adoptarían. Y muchos más si existiera una red pública interconectada que permitiera alquilar bicicletas (ver aparte).

"Hicimos una encuesta en la que el 61 por ciento de la gente dijo estar dispuesta a circular por las ciclovías. La bicicleta es ecológica y saludable. Y es igualadora", fundamentó Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito porteño. Las estadísticas dan cuenta de que el 60 por ciento de esos viajes es de menos de cinco kilómetros.

Angel Vera, chofer de la línea 159, que une Quilmes con el Correo Central, coincidió parcialmente con el funcionario: "Hay mucha gente circulando en bicicleta y eso provoca desorden, pero no creo que la solución sea achicar la calzada".

Su compañero Marcelo Ruiz opinó: "Salir de acá a las 18 es un descontrol. Sólo va a usar la bicicleta el que vive en la Capital. Para colmo, nadie respeta nada".

Como se dijo, el circuito mayor va de La Boca a Plaza Italia. Recorre las calles Palos, Aráoz de Lamadrid, Brasil, Azopardo, Bouchard; las avenidas Antártida Argentina, Ramos Mejía, Del Libertador y Figueroa Alcorta; Austria, nuevamente Del Libertador y la avenida Sarmiento.

Según la explicación oficial, la decisión de construir esa red, cuyo costo es de 15 millones de pesos, se tomó de experiencias internacionales, como Nueva York, París y Barcelona, donde el sistema funciona.

Es sabido que la intención del gobierno de Mauricio Macri es la de desalentar el uso del automóvil. La peatonalización de numerosas calles está orientada al mismo objetivo. Sin embargo, para dejar el auto es necesaria una red de transporte público en condiciones y con oferta suficiente y variada, cosa que hoy no hay. La extensión del subte está frenada y no se han visto mejoras ni en los servicios de trenes ni colectivos, regulados por el gobierno nacional.

Además, muchos automovilistas consultados por LA NACION se preguntan cómo harán quienes no pueden circular en bicicleta, ya sea porque viven lejos o porque se lo impiden los problemas de salud.

Algunas imágenes contradictorias tampoco ayudan a entender si el programa de ciclovías fue debidamente planeado, ya que en muchas de ellas siguen apostados los enormes contenedores de basura que el mismo gobierno dispuso en numerosos barrios como una alternativa más eficiente de recolección. Entre otros lugares, eso sucede en La Boca, en las calles Palos, Irala y Aráoz de Lamadrid. "Por acá no pasan muchas bicicletas. Además ¿qué pasará si los cordones divisorios dañan a un auto? ¿Será responsabilidad del gobierno?"

Mariano D´Alessandro, responsable de MTB Tours ( www.mtbtours.com ), que organiza viajes de aventura en bicicleta, opinó: "Nos dedicamos a viajes fuera del medio urbano; da pánico moverse por la ciudad. Lo de las bicisendas es una gran ayuda".

En opinión de Eduardo Reese, arquitecto profesor del Instituto del conurbano de la Universidad General Sarmiento "toda vía que incluya circulación alternativa a la del vehículo individual es una buena medida. Depende mucho del recorrido y de la calidad de la red que se arma".

Guillermo Krantzer, director de Tránsito porteño, agregó: "La calzada es un bien escaso. Algunos sectores no estarán de acuerdo, pero en algún punto algo hay que resignar".


Laura Rocha
LA NACION

Diario La Nacion: Historia

Un diario que es guía y espejo del país

La Nacion fue creada en 1870, como un espacio plural de difusión de ideas que acostumbró a la Argentina a mirarse a sí misma

La Nacion, 3 de enero de 2010

Fundar un diario no fue nunca una tarea fácil o de sencilla ejecución. Fundar un diario significa mirar hacia adelante, desafiar las leyes del tiempo, decidir cuál y cómo será el espejo de los años futuros, imaginar la insondable sucesión de los días que vendrán, abrazarse a una realidad a la que hoy sólo podemos acceder a través de suposiciones, fantasmagorías premonitorias o sueños.

Fundar un diario es construir un servicio informativo forjado a la medida de la imprevisible legión de lectores eventuales que nos está esperando en la ruleta del tiempo y de la historia. Fundar un diario es dar una respuesta satisfactoria a la demanda de quienes se supone que un día van a tener exigencias, deseos y zonas de interés que todavía no están corporizadas.

Estas reflexiones absolutamente generales, válidas para cualquier época y lugar, nos pueden ayudar a imaginar el esfuerzo gigantesco que debe haber significado la fundación de una empresa periodística con vocación de permanencia en la perfectible y todavía azarosa sociedad argentina de 1870.

La Nacion fue fundada el 4 de enero de 1870, cuando Mitre tenía 48 años y llevaba sobre sus hombros el peso de una experiencia intensa y enriquecedora, en la que se habían alternado actividades y realizaciones volcadas íntegramente al servicio del país. Mitre había sido un hombre de armas identificado a fondo con la causa de la libertad y del sentimiento nacional. Había sido, al mismo tiempo, un ciudadano identificado con el difícil objetivo de construir la unión nacional y de darle al país la estructura constitucional tantas veces anunciada pero siempre postergada. Había sufrido persecuciones y exilios, había ejercido el periodismo con altura y con pasión dentro y fuera de su patria, había desarrollado una obra inspirada en el orden intelectual y en el campo literario, había traducido a los grandes poetas de la cultura clásica, había sido y seguía siendo un historiador comprometido con los valores más altos de la identidad nacional.

En la hora suprema de la construcción de la República había desempeñado una función rectora y protagónica, junto a Urquiza y a los otros grandes forjadores de la organización nacional. Entre 1862 y 1868 había ejercido la presidencia de la Nación. Había sido ?no hay que olvidarlo? el primer presidente de la República definitivamente unificada, después de las fragmentaciones y divisiones territoriales provocadas por las guerras civiles posteriores a 1820. Mitre dejó inaugurada la emblemática sucesión de las grandes presidencias históricas de nuestro país, a partir de las cuales la Argentina empezó a ser reconocida en el mundo como una de las repúblicas de más alto prestigio por su compromiso con el progreso y con el ideal de democrático y republicano.

Cuando Mitre fundó La Nacion, en 1870, hacía dos años que había dejado la presidencia de la República y había retornado al llano. No ignoraba que la estructura de un Estado republicano exigía el pleno respeto al funcionamiento irrestricto de los tres poderes públicos establecidos en la Constitución Nacional: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Todo ello, por supuesto, en el marco del imprescindible sistema de equilibrios y de recíproca independencia determinado por la misma carta constitucional.

Pero Mitre sabía también que eso no agotaba las garantías de fondo que el sistema reclamaba, pues el supremo edificio republicano requería algo más: un elemento de control destinado a garantizar que los ciudadanos se mantuviesen permanentemente informados de todo aquello que acontecía en el ámbito nacional y que, en algún momento, podía llegar a afectar sus derechos. Y esa garantía no podía ser proporcionada por ningún poder del Estado. Esa garantía sólo podría ser proporcionada por el periodismo independiente. Así estaba ocurriendo en todas las democracias consolidadas del mundo. Y así debía ocurrir en la Argentina, que en la segunda mitad del siglo XIX se sumaba a ese sistema de apertura universal que privilegiaba los ideales del republicanismo democrático.

En el pensamiento y en la sensibilidad de Mitre, el republicano integral que siempre había sido y el editor de periódicos que ahora anhelaba volver a ser, se interrelacionaban desde lo más profundo de su manera de vivir y de sentir las cuestiones de la vida pública. En el horizonte que abrían su vocación de historiador y su antiguo fervor de hombre de prensa, el pasado se fusionaba con el presente y el futuro se encaminaba hacia la búsqueda apasionada y racional de la verdad, proyectándose hacia un tiempo sin tiempo abierto a todas las dimensiones de la cultura y de la vida. Ese era el espíritu que presidía su intención de fundar La Nacion, un diario que daría testimonio de las luces o las sombras que el porvenir reservaba a los argentinos.

Respecto de la forma y el estilo moral con que Mitre afrontaba su responsabilidad como editor de un nuevo órgano de prensa, puede ser útil la relectura de un fragmento de la carta que le dirigió a Juan Carlos Gómez el 18 de diciembre de 1869 para comunicarle su decisión de fundar un nuevo diario. Dice Mitre en esa carta: "Hijo del trabajo, cuelgo por ahora mi espada, que no necesita la patria, y empuño el componedor de Franklin". Le dice también Mitre a su interlocutor: "Invito a usted a venir a visitarme a la imprenta. Allí, en medio de los tipos y las prensas, me encontrará otra vez en el punto de partida". Se refería a lo que el periodismo había significado para él en sus años juveniles, cuando recorría las calles de Montevideo, la ciudad en la cual vivía el exilio que le había impuesto Rosas, ofreciendo a diferentes empresas editoras sus primeros artículos y sus primeras cuartillas literarias. La imagen de Mitre como fundador de La Nacion se recorta con rasgos muy fuertes y hasta parece aportar un sello perdurable de coherencia moral, al menos en la dimensión del imaginario invisible que distingue y moviliza a muchos de sus lectores.

La Nacion sucedió en el tiempo a otro periódico que había acompañado de cerca a Mitre durante su presidencia: La Nación Argentina, fundado por José María Gutiérrez. Por eso en el primer editorial del nuevo diario, publicado el mismo 4 de enero de 1870 y titulado "Nuevos horizontes", se aclara ?sin dejar espacio a confusiones? que La Nacion no va a tratar de cubrir un puesto de combate en las luchas intestinas que definen el rumbo político del país, sino que intentará ser para los argentinos una auténtica "tribuna de doctrina". Su misión no será defender determinadas posiciones en el entramado político nacional, sino servir a la difusión de corrientes de ideas y de pensamiento en las que afloren los ideales y los valores que orientan la marcha del país hacia un horizonte luminoso de progreso moral y material y hacia su irrenunciable destino republicano.

Esa fue La Nacion que salió a la calle un 4 de enero de 1870. Un diario que acostumbró al país a mirarse a sí mismo desde un nivel de objetividad, equilibrio y seriedad que empieza en las características de su estilo sobrio y señero y culmina en su permanente convocatoria a la paz, a la reconciliación y a la unidad nacional dentro de los inmodificables lineamientos del pluralismo democrático.

Valle de Uco

Caminos de Altamira

Vecinos productores, artesanos y operadores turísticos de La Consulta, en el Valle de Uco, llevan adelante un proyecto turístico-cultural con el objetivo de revalorizar sus tradiciones y mostrarle al mundo su estilo de vida. Todo en medio de lagos cristalinos, con el fondo de la Cordillera de los Andes.

Días rurales con paseos en sulky, a caballo, y en bicicleta por las fincas, bodegas y viñedos de la zona de La Consulta.

Por Benito Insua

Un traje a medida del gusto, del tiempo y de las expectativas de cada viajero. Un paquete turístico-social-cultural diverso y entretenido es la propuesta de un conjunto de productores, artesanos y operadores de turismo que conforman la aventura de Caminos de Altamira, en la localidad mendocina de La Consulta. Situada dentro del Valle de Uco, en el oeste de la provincia, la zona está a 1000 metros de altura al borde de la Cordillera de los Andes y los cursos menores que la pueblan componen junto a las montañas de fondo las postales más bellas de la región.
El proyecto comenzó en noviembre de 2001: “Los vecinos sumamos nuestros esfuerzos para generar un producto que brindara a los visitantes una imagen fiel de nuestra cultura y permitiera a los jóvenes de esta tierra encontrar objetivos de vida para detener la migración”, cuenta Marcelo Reynoso, motivador de la iniciativa, que al poco tiempo de conformada comenzó a trabajar con la coordinación de la Agencia de Extensión Rural La Consulta INTA.
Fueron los mismos vecinos de la zona –históricamente poco y nada mirada con ojos turísticos– quienes abrieron las puertas de sus comercios, casas, fincas, bodegas y emprendimientos productivos para proponer al turista días de campo, recorridas por las casas de artesanos, paseos en sulky, desayunos caseros y visitas a pequeñas bodegas familiares. Hoy trece emprendimientos integran la red, con dieciséis familias involucradas directamente. “Desde que comenzamos a trabajar en conjunto las satisfacciones han sido culturales y sociales, más que económicas, porque revaloramos nuestra vida rural. Vecinos que no apreciaban su actividad de repente comenzaron a recibir a personas de todas partes del mundo asombradas por lo que hacen”, dice Reynoso. Sus palabras tuvieron confirmación en 2007 con el reconocimiento logrado por la asociación durante la Feria Internacional de Turismo de Berlín, gracias a sus objetivos, principios y actividades de responsabilidad social.
DE PASEO POR EL OASIS Después de inviernos duros que dan lugar a heladas diarias, el mayor caudal de turistas llega a La Consulta entre octubre y abril de cada año. Las tierras del Valle de Uco son productivas y fértiles debido al clima y a la altura, de ahí que en la zona se asienten algunas de las bodegas vitivinícolas más importantes del país. Las uvas características son el tempranillo, merlot, syrah y cabernet sauvignon, y los vinos aquí producidos son de calidad con destino en el mercado interno y también en la exportación. Como sucede habitualmente, varias de estas bodegas ofrecen al turismo visitas guiadas por los mismos establecimientos. En este contexto los lugareños de dedican mayoritariamente a la cosecha de cerezas, duraznos, peras, manzanas y uvas, actividades todas que el turismo puede disfrutar de la misma mano de los productores.
Con galerías abiertas que bordean la residencia de cuatro metros de altura, Camilo Casa de Campo es uno de los emprendimientos que ofrece hospedaje para veinte personas. “Adaptamos la casa de nuestros abuelos con comodidades acordes con las exigencias del turismo internacional”, cuenta una de las dueñas, Olga Ghilardi. Otrora finca en donde convivían un viñedo y tierras cultivadas con choclos y pimientos, tras la crisis de 2001 la familia decidió virar de actividad hacia la hotelería, ofreciendo un servicio que comprende habitaciones con baño privado, campiña con pileta y desayunos y platos preparados con alimentos de la zona.
“Nos visitan muchos europeos que vienen a buscar el contacto directo con nosotros, los que vivimos y trabajamos aquí. Quieren probar nuestras empanadas típicas, las carnes a la olla, el pollo al ajillo y el lechón”, cuenta Olga. A la hora de comer todos comparten la mesa: turistas y anfitriones se cruzan en conversaciones que van desde la preparación de un buen vino patero hasta cómo se lleva a cabo el riego por canales.
UN BUEN PLAN El traje a medida se ajusta a gusto con programas de medio día, uno o dos días con visitas previamente pautadas. Paseos a caballo, en sulky y en bicicleta, junto con la participación en actividades agrícolas como regar, atar, podar y cosechar frutas son sólo una parte de las actividades. El itinerario también incluye recorridos interpretativos por fincas y chacras donde se puede desde amasar pan hasta catar y degustar vinos.
Plan para el primer día. Conocer en vivo y en directo cómo es la vida diaria de un agricultor mendocino, echarles un vistazo a sus sistemas de riego, darse una vuelta por la Estación Experimental del INTA de La Consulta para degustar y también conocer los avatares de la producción hortícola. Por la tarde la finca Melocotón, de Oscar Miranda, abre sus tranqueras para pasear entre las plantaciones de durazno, peras, manzanas y ciruelas. “En el monte el turista prueba las frutas de estación, recién cosechadas o que él mismo arranca de las plantas. Sólo así uno se da cuenta del sabor de la fruta en estado natural”, cuenta Miranda, que vive en La Consulta desde hace once años cuando la fichó como su lugar en el mundo. “Pasamos con mi mujer y nos enamoramos del paisaje. Después volvimos y comenzamos con las plantaciones orgánicas de frutos”, enfatiza. Plan para el segundo día. Darse una vuelta por la mañana bien temprano por la finca Los Maitenes, propiedad de Susana López de Ghilardi y su esposo, Alfredo. La apuesta para llegar tiene tres opciones: en bicicleta, sulky o a caballo. En la finca, rodeada de viñas, la misma familia dueña de casa recibe a los visitantes con un desayuno de mate cocido, mate o café, y mermeladas de frutas de la zona. Más tarde todos amasan tortitas de grasa de vaca y pancitos. “A los contingentes de extranjeros les llama la atención nuestra unión familiar, cómo nos relacionamos y cómo respetamos nuestras tradiciones”, dice Oscar Miranda. Y si faltara algo más dentro de este itinerario cultural, para los más arriesgados también la oferta se extiende hasta deportes de aventura como el trekking, senderismo, avistaje de aves y observación de flora y faunaz

Pagina 12, 3 de Enero de 2010

Quema de Muñecos

La Plata recibió el año con su tradicional quema de muñecos

Los momos ardieron después de la medianoche en la ciudad de las diagonales; así, se reeditó una costumbre vigente desde hace más de 50 años; mirá la fotogalería

La Nacion, 2 de enero de 2010

En la ciudad de las diagonales, el 2010 fue recibido con la tradicional quema de muñecos. Pasadas la medianoche, los momos cargados de pirotecnia estallaron y se consumieron por las llamas en distintos puntos de la ciudad.

La Plata reeditó la tradición que nació hace más de medio siglo, cuando Cambaceres, un equipo local, obtuvo un campeonato. Desde entonces, en la madrugada de cada primero de enero, vuelven a quemarse las creaciones artísticas cada vez más sofisticadas.

El primer muñeco fue un jugador de fútbol y se quemó en la intersección de 10 y 41, como símbolo de la celebración.

En general, se reproducen personajes y figuras destacadas del año que se despide. Son elaborados sobre estructuras de hierro y madera, y cubiertos de papel y cartón.

Los momos requieren la autorización de la Municipalidad y deben adaptarse a la reglamentación (de altura y cuidados indispensables en relación con el entorno).

Algunos cuentan con el sustento de auspiciantes (negocios del barrio) y el apoyo que los más chicos de los grupos obtienen de transeúntes y automovilistas.

En las fiestas fallas de Valencia, en España, existe una tradición similar . Los gigantes allí llegan a medir 25 metros. Las fallas son verdaderas obras de arte, y presentan una visión satírica y crítica de la realidad.

Rascacielos mas Alto del Mundo

Expectativa por la inauguración del edificio más alto del mundo

Es el rascacielos Burj Dubai, de 800 metros de altura, que abrirá el lunes sus puertas; tiene 160 pisos y supera en 300 metros al Taipei 101; costó 20.000 millones de dólares

La Nacion, 2 de enero de 2010


DUBAI.- Pese a la revelación de una verdadera crisis financiera, Dubai se prepara para demostrar su lustroso destello, brillo y lujo al inaugurar este lunes la construcción más alta del mundo: el rascacielos Burj Dubai, con un total de 800 metros de altura, distribuidos en 160 pisos.

De esta manera, la nueva torre supera al Taipei 101 como la estructura habitable más alta del mundo que bate el récord anterior por unos 300 metros adicionales. El Burj Dubai fue diseñado por Adrian Smith, de 65 años, oriundo de Chicago, ciudad que alberga la torre Willis (antes Sears), que en su momento fue el edificio más alto del mundo.

La última extravagancia de procedente de la región del Golfo, que rompe todos los récords anteriores, puede constituir el fin de una era que comenzó en 1994 cuando se inició la construcción del Burj al Arab. Con ese edificio, que se inauguró en 2000 Dubai, se colocó en el mapa mundial lo que actualmente es el segundo hotel más grande del globo.

Las fiestas y la vida de lujo se dispararon mientras el crecimiento económico mezclado con el placer privado y los valores islámicos tradicionales trataban de convivir codo con codo con una creciente decadencia, en parte importada por los residentes extranjeros.

Pero cuando golpeó la crisis financiera, los extranjeros huyeron de la ciudad Estado y los precios de las propiedades se desplomaron. Los edificios se convirtieron en viviendas fantasma, transformando los que fueron símbolos de gloria en símbolos de los errores de una avaricia desenfrenada.

El nuevo Burj Dubai podría empeorar los males del emirato añadiendo más propiedad a un mercado saturado. El complejo alberga más de 1000 viviendas, 160 lujosas habitaciones de hotel y 37 plantas de oficinas equipadas con suites.

Los analistas anuncian una pronunciada caída de los precios de la propiedad en Dubai que podría prolongarse otros cuatro o seis cuatrimestres antes de tocar fondo. Con la crisis planeando sobre Dubai, no parece probable vaya a haber grandes proyectos del Estado antes de los próximos 24 a 30 meses.

Locos por la altura. Los aficionados a los récords, entusiastas de la arquitectura y personas a las que les fascinan las extravagancias esperarán al lunes para ver cómo abre sus puertas el nuevo Burj Dubai y para saber cuál es la altura exacta del edificio más alto del mundo. Se alzará al menos a 800 metros del suelo.

El ascensor será uno de los que más distancia recorra, la azotea exterior será la mayor del mundo y la planta con mayor capacidad de ocupación batirá un nuevo récord, de acuerdo con la página web oficial. Para añadir algo de emoción y alimentar la incógnita entre los promotores inmobiliarios, los directores del proyecto mantienen en secreto la altura exacta.

Teniendo en cuenta lo efímeros que son los récords, el Burj ("torre" en árabe) aspira a mantener el título tanto tiempo como sea posible, y postergar otros planes -existan ya o no- dirigidos a batir al Estado del Golfo, a pesar de que algunos critican la mayor estructura del mundo jamás construida.

"La torre Dubai es un gran paso hacia delante en ingeniería y arquitectura pero contradice la idea de desarrollo sostenible", dijo por teléfono a dpa Chang Kee-wen, director del Graduate Institute of Architecture de la Universidad Nacional taiwanesa Chiao Tung.

El edificio Taipei 101 en su ciudad está llevando a cabo renovaciones para ser reconocido como el mayor edificio ecológico del mundo, después de haber perdido su anterior título.

Mientras muchos rascacielos han tenido dificultades para encontrar ocupantes, Dubai en particular a penas puede permitirse tener cerca de la costa un edicifio en desintegración o vacío, un monumento del apogeo de antaño, que cuenta desde las alturas una historia de errores durante fase de boom económico que ya pasó.

El juego de adivinanzas pronto tocará a su fin cuando se dé a conocer la altura exacta del edificio. En cualquier caso, el futuro de Dubai así como el de todos los Emiratos rabes Unidos en su conjunto todavía continúa siendo turbio pese a que los jeques intentan impulsar la recuperación.

Mole en el aire. La cumbre de la torre es visible a una distancia de 95 km y el hormigón se eleva hasta una altura de 605 metros, un récord mundial.

A partir de ese punto, sigue una estructura metálica. El rascacielos es el centro de un proyecto estimado en 20.000 millones de dólares y bautizado "Burj Dubai Down Town". El complejo incluye Dubai Mall, uno de los mayores centros comerciales del mundo.

La construcción de la torre se inició en 2004 y la inauguración estaba en principio prevista para 2008, pero diversos retrasos pospusieron su apertura para 2010.

A continuación, la altura (sin la antena) de los rascacielos de despachos o de vivienda más altos del mundo, con su año de construcción:

- 366 m - Torre Jan Mao - Shanghai (China, 1998)

- 369 m - Bank of China - Hong Kong (1989)

- 374 m - Central Plaza - Hong Kong (1992)

- 381 m - Empire State Building - Nueva York (Estados Unidos, 1931)

- 407 m - Two International Finance center en Hong Kong (2003)

- 452 m - Petronas Twin Towers - Kuala Lumpur (Malasia, 1998)

- 442 m - Willis (Sears) Tower - Chicago (Estados Unidos, 1974)

- 492 m - Shangai World Financial Center - Shanghai (China, 2008)

- 509 m - Taipei 101 - Taipei - (Taiwán, 2004)

- 800 m ? Burj Dubai ? Dubai ? (Emiratos Arabes, 2010)

Entre las torres actualmente en construcción:

- 484 m - International Commerce Center Hong Kong (2010)

- 541 m - One World Trade Center (Freedom Tower New York) (Estados Unidos, 2014)

- 600 m - Abraj Al Bait - La Meca (Arabia Saudita, 2010)

- 609 m - Chicago Spire - Chicago (Estados Unidos, 2010)

- 610 m - Tokyo Sky Tree (Nueva Torre de Tokio) - Tokio (Japón 2012)

Club Velez Sarsfield

Vélez Sársfield celebró el centenario de su fundación en Floresta

Cien años de un club que se hizo grande

Creado por cuatro jóvenes el 1º de enero de 1910, refundado en 1940 bajo la guía de José Amalfitani, la institución de Liniers creció notablemente. En los últimos 17 años consiguió once títulos nacionales e internacionales.


De todos los clubes que nacieron y llegaron chicos al fútbol grande de la Argentina, acaso sea Vélez Sársfield el único que puede solicitar con fundamento la reconsideración de aquel título. La institución fundada, hizo ayer exactamente un siglo, por los jóvenes Julio Guglielmone, Martín Portillo y Nicolás Marín Moreno en el túnel que unía los dos andenes de la estación Floresta (por entonces Vélez Sársfield) del ferrocarril Sarmiento (por entonces del Oeste) es hoy uno de los orgullos del deporte nacional. Y por eso su gente, sus hinchas, sus socios lo celebraron con fervor indisimulable. En la caminata multitudinaria que unió aquel sitio fundacional con el gran estadio de Liniers se resumió buena parte de una historia que nunca como en los últimos tres lustros, con los campeonatos de fútbol ganados a nivel local e internacional, ha sido tan gloriosa, tan fecunda en emociones.
Vélez cumplió cien años. Pero en verdad fue refundado hace setenta. En 1940, el club que desde 1933 juega con la camiseta de la V azulada en el pecho (sus primeros colores fueron blanco con cuello y puños rojo punzó y en 1916 adoptó las franjas verticales rojas y verdes separadas por una tira blanca) estaba acabado. Una sucia maniobra de Independiente, dejándose ganar ante Atlanta por 6 a 4, lo había mandado ese año al descenso y, acto seguido, había sido desalojado de su cancha: aquel inexpugnable Fortín de Basualdo y Guardia Nacional donde tantos mordieron el polvo de la derrota. En ese momento nefasto, el plantel de jugadores se desbandó y cientos de socios rompieron sus carnets y dejaron de pertenecer. Los más pesimistas creyeron que los días de Vélez habían llegado a su fin. Los pocos optimistas que quedaban lo fueron a buscar a don Pepe Amalfitani. Y ahí empezó a reescribirse la historia.
Amalfitani era socio de Vélez desde 1913. Y había presidido la institución en 1923, cuando era cronista deportivo del viejo diario La Prensa. El 26 de enero de 1941, en una de las tantas asambleas que se hicieron para ver cómo se salvaba el club de la desaparición, don Pepe se paró sobre una mesa y pronunció un alegato vibrante que fue, casi, la nueva piedra fundamental de la institución. Dijo: “Señores, yo no he venido al funeral de Vélez Sársfield. ¡Qué me importa la Segunda División o la Tercera si Vélez Sársfield paseó su divisa triunfal por todo un continente! ¡Mientras haya 10 socios, el club sigue en pie!”. Y así fue nomás. Vélez siguió de pie. Desde ese mismo momento, Amalfitani fue su presidente, hasta su muerte en 1969.
Todo lo que sucedió a partir de allí fue milagroso y legendario. Amalfitani se puso el club al hombro. Y lo hizo renacer. Es posible que ninguna otra institución de la Argentina le deba tanto a un dirigente como Vélez a don Pepe. En 1941, consiguió que las autoridades británicas del Ferro Carril Oeste le cedieran unos terrenos pantanosos que se encontraban en Liniers, a orillas del arroyo Maldonado. Los rellenó volcándole residuos y material de demolición y allí, con los tablones del viejo Fortín, levantó en 1943 la cancha de madera en la que se pudo volver a Primera. Allí mismo, en 1951, construyó el estadio de concreto que hoy lleva su nombre y que sus hinchas inflan el pecho denominándolo “el Teatro Colón del fútbol argentino”.
“Si quieren campeonatos, háganse de Boca o de River”, les espetaba Amalfitani a los socios que le reclamaban títulos de fútbol. Peso que entraba al club era peso que se dedicaba a poner un ladrillo, a comprar una bolsa de cemento, a que siempre hubiera una obra nueva. Esa inspiración llegó hasta nuestros días. Y por eso, hoy Vélez es una ciudad deportiva de más de 28.000 asociados enclavada en el borde oeste de la Capital en la que se practican 35 disciplinas y 25 actividades culturales y, también, un centro educativo de excelencia en el que cada día 1200 jóvenes cursan sus estudios primarios, secundarios y terciarios. “Cada chico que entra al club es un campeonato ganado”, dijo alguna vez don Pepe. En Ituzaingó, la Villa Olímpica de 18 hectáreas es la reserva ecológica, el pulmón verde en medio de tanto vidrio, metal y hormigón.
En todo caso, el fútbol fue el último en sumarse a esta obra de progreso imparable. En los primeros 35 años de profesionalismo, las mejores campañas de Vélez habían sido un subcampeonato de River en 1953 y un tercer puesto en 1965, detrás de Boca y de River. El primer título llegó en el Nacional de 1968, en aquel desempate triangular que compartió con River y Racing en el Viejo Gasómetro de la Avenida La Plata. Con River igualó 1-1 aquella tarde del manotazo salvador de Gallo que Guillermo Nimo omitió cobrar. A Racing le ganó 4-2 y dio la primera vuelta olímpica con aquel equipo en el que Marín volaba de palo a palo, Daniel Willington sudaba clase y distinción, y un pibe que prometía, Carlos Bianchi, salía y entraba de la delantera.
Con el tiempo, Bianchi se convirtió en emblema. En sus dos ciclos como jugador, hizo 206 goles y es el máximo goleador de Vélez de todos los tiempos. En 1993 regresó de Francia para ser director técnico e inauguró la era más gloriosa. Con Bianchi dirigiendo desde el banco, Vélez llegó a alturas inimaginables: ganó dos torneos locales (Clausura ’93 y Apertura ’95), la Copa Libertadores del ’94 en aquella definición por penales para el infarto ante San Pablo en el estadio Morumbí y el título más grande de todos: la Intercontinental de ese año en Tokio y ante el Milán con los goles de Trotta de penal y de Omar Asad.
Ya sin Bianchi y con Osvaldo Piazza en su lugar, siguieron los éxitos. Vélez volvió a salir campeón en el Clausura, la Copa Interamericana y la Supercopa de 1996 y en la Recopa Sudamericana de 1997. Después, Marcelo Bielsa condujo el equipo campeón del Clausura ’98, Miguel Angel Russo, el del Clausura 2005, y Ricardo Gareca al último campeón, el del Clausura 2009, tras aquella final de la polémica ante Huracán.
Si en sus primeros 50 años de vida Vélez les dio a sus hinchas más obras que campeonatos porque así lo quiso Amalfitani, el centenario encuentra al club y a su gente concentrados en las grandes realizaciones deportivas. Los hinchas de hoy (y sobre todo los más jóvenes) son exigentes, inconformistas y crueles cuando las cosas no salen como ellos lo desean. No les bastan las buenas campañas. Entienden que es natural lo que antes era una rareza: pelear campeonatos y ganarlos. En los últimos diecisiete años, Vélez consiguió once títulos, cuatro de ellos internacionales. Y eso, dicen, basta y sobra como para considerarlo a Vélez entre los más grandes. Mientras se discute si sólo con las vueltas olímpicas alcanza para ampliar la mesa, el club al que hace 70 años don Pepe salvó de la extinción festejó ayer su primer siglo de vida como lo ha hecho en todo este tiempo, creciendo cada día un poco más. Como un ejemplo que no siempre el deporte argentino se atreve a seguir.


Daniel Guiñazú
Pagina 12, 02 de Enero de 2010

Plaza Intendente Alvear

Plaza Francia, remozada y sin escollos para el peatón

El gobierno invirtió $ 12 millones; más zonas verdes y luminarias

La Nacion, 2 de enero de 2010

La plaza Intendente Alvear, más conocida como plaza Francia, un tradicional paseo turístico del barrio de Recoleta, luce remozada. El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, junto con su jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, acaban de inaugurar las nuevas obras, que forman parte del plan de reordenamiento del espacio público en la ciudad.

Como parte de esta tarea de revalorización, en la que se invirtieron 12 millones de pesos, se levantó la calzada a nivel de la gente para priorizar el acceso peatonal; se renovó el mobiliario urbano (cestos, bancos, luminarias), se colocó un sistema de riego nuevo, se reforestó la zona y se mejoró la iluminación.

"También se estableció un espacio de expresión artística, una actividad realizada históricamente en esta plaza, mediante la construcción de un anfiteatro con superficie semirrígida. Además, se reubicó, se agrandó y se adecuó el patio de juegos infantiles. En cuanto a la tradicional feria, se reguló la actividad, que continuará más ordenada", dijo Rodríguez Larreta a LA NACION.

Además de las remodelaciones de la plaza Francia, cuyas obras se extendieron durante 11 meses, también se llegó a un acuerdo con los dueños de los comercios de la peatonal Ortiz y de la calle Junín, para que no invadieran el espacio público con mesas y sillas.

En varios operativos, se ordenó la pauta estética priorizando la circulación peatonal y el paisaje urbanístico. Según pudo comprobar LA NACION, los dueños de los locales comerciales aceptaron los cambios con agrado.

El director del Centro de Gestión y Participación Comunal de Recoleta, Facundo Carrillo, dijo que "haber podido hacer una revalorización integral de la plaza más emblemática de Recoleta, y una de las principales de la ciudad, fue un paso muy importante". Y agregó: "El trabajo que estamos haciendo con vecinos e instituciones para garantizar el buen uso y cuidado del espacio público es la clave para que los cambios alcanzados perduren en el tiempo".

Consultado el funcionario sobre el porqué de las demoras en las obras, Carrillo respondió: "Es que la plaza se remodeló sin discontinuar la actividad de los feriantes. Por esa razón, los arreglos llevaron más tiempo de lo previsto".

Vecinos de Recoleta se mostraron satisfechos con las nuevas obras que otorgan brillo a un lugar muy visitado por turistas locales y extranjeros.

"Está muy bien la plaza ahora, más prolija y vistosa. Esperemos que se mantenga así y que no se arruine con la feria de los domingos", dijo María Cristina Armendariz, vecina del barrio.

En mayo pasado, los feriantes de la plaza Francia cortaron en reiteradas oportunidades la Avenida del Libertador como forma de protesta por las obras en esta plaza. La razón era que temían perder sus lugares de trabajo, algo que finalmente no ocurrió. "Se acordó con los feriantes y comerciantes y por eso hoy la zona lucen espléndida", aseguró Carrillo.


Pablo Tomino

lunes 4 de enero de 2010

Fuente Perdida

Piden que les devuelvan una fuente del Parque Rivadavia que fue sacada por "obscena"
La habían donado los catalanes en 1931. Hay una ley que exige su devolución.


La sensación que nos queda es de desilusión: tras tantos años de trámites y gestiones, de movernos con vecinos e instituciones de Caballito. Y nada. Todavía no hemos podido recuperar la fuente que forma parte de nuestro patrimonio", cuenta Marina Bussio, histórica vecina del barrio, con pesadumbre. Ella y su marido, Héctor Núñez Castro, iniciaron una lucha -aún inconclusa- en 2005. Lo que en algún momento tuvo sabor a triunfo, terminó en los escritorios y las promesas del Gobierno porteño de que los llamarán más tarde.

Es que pese a que la Legislatura sancionó en noviembre de 2007 la Ley N° 2.521, que dispone el regreso de la Fuente Catalana al Parque Rivadavia, el 22 de noviembre de 2007, los vecinos del barrio aún la esperan. Luego de publicarse en el Boletín Oficial, había un plazo de cuatro meses para cumplir la norma, pero pasó un año y nueve meses y todo sigue igual.

La fuente representa a una mujer desnuda juntando agua de un piletón. Es de mármol y escala de una figura humana real. Es obra de uno de los grandes exponentes del modernismo de Cataluña, el escultor Joseph Llimona, y fue donada especialmente por esa colectividad al Parque Rivadavia en 1931. La bautizaron "Del Centenario" o "Fuente Catalana", aunque muchos vecinos la recuerdan como la "Fuente de la Doncella".

Pasó 40 años en el mismo lugar. Pero en 1971, en el contexto del gobierno militar del general. Lanusse, los "designios e iras celestiales cayeron sobre ella", y a través del párroco de la Iglesia Santa María -en Avenida La Plata y Venezuela-, la calificaron de "obscena". Acto seguido se la "echó" del parque con el único argumento, según se verifica en los documentos de la época, de que no puede haber una "figura pornográfica" entre la Madre Celestial (por el santuario de la virgen de Luján que estaba a su lado) y la madre terrenal (por el Monumento a La Madre de Luis Perlotti, una de las principales obras del lugar).

Desde entonces la fuente está en Plaza San Martín, escondida entre arbustos, sobre Florida y Marcelo T. de Alvear. Bussio es rotunda: "Todo se hizo mal desde le principio: si la donación fue para emplazarla en el Parque Rivadavia, no la podían sacar de ahí. Y se equivocaron al trasladarla a Plaza San Martín, porque según constatamos, allí no puede haber nada que no sea en homenaje al prócer".


Clarin, 20 de Agosto de 2009

Playas Porteñas

Vuelven las playas porteñas y habrá solarium en más plazas

Arrancan el viernes 8 de enero, hasta fin de febrero. Las playas con arena estarán otra vez en Núñez, en el Parque de los Niños, y en Roca de Lugano. La temporada pasada las usaron 260 mil personas.

Por: Silvia Gómez

Este verano volverán a verse en la Ciudad las reposeras y las sombrillas de amarillo furioso; por segundo año consecutivo el Gobierno porteño habilitará playas y solarium gratuitos en espacios públicos.

Las playas estarán otra vez en el Parque de los Niños, en Nuñez, y en el Roca, en Villa Lugano. Y podrán usarse desde el viernes 8 de enero hasta el domingo 28 de febrero. Ambos parques, al Norte y al Sur de la Ciudad, se transformarán en un balneario, sin mar y sin lago, pero con duchas disponibles para combatir el calor. Los porteños que pasan el verano en Buenos Aires, agradecidos.

Casi un siglo atrás, la Ciudad no necesitaba de playas artificiales. Los balnearios frente el Río de la Plata eran el refugio natural para pasar el verano. Y uno de los más populares era el de Costanera Sur. Fue inaugurado en 1918 y hombres y mujeres se bañaban por separado, como marcaba una ordenanza municipal. Los habitué contaban con casillas, para cambiarse y guardar sus pertenencias. Y en los alrededores se construyeron confiterías que también fueron famosas, como la Munich, hoy sede de los museos de la Ciudad. La del 30 fue la década de esplendor del balneario; en los 70 se prohibió nadar en el río debido a la contaminación y en los años siguientes su convocatoria comenzó a apagarse. Poco después se inauguró la Reserva Ecológica y entonces el río se alejó aún más de la Ciudad.

El año pasado, en los 45 días que estuvieron abiertas las playas urbanas, unas 260.000 personas pasaron por las de ambos parques. La propuesta fue tan exitosa que volverán a habilitarlas en las mismas condiciones: son gratuitas y los vecinos podrán utilizar, además de las duchas, las canchas de voley y fútbol-playa. Habrá también actividades recreativas, como gimnasia y talleres de arte, shows musicales y bibliotecas. Allí la gente podrá elegir libros para leer y pasar la tarde. Y para los chicos habrá plazas de juegos. Todas las actividades contarán con animadores y profesores de gimnasia.

La Ciudad apela a repetir el compromiso que generó con los vecinos el verano pasado: las playas y las instalaciones se mantuvieron en excelente estado, no se vandalizaron las sombrillas ni las reposeras, y pese a la gran afluencia de público, los sitios se mantuvieron limpios. Para muchos fue, sin dudas, la oportunidad para pasarla al aire libre y con clima de playa: para siete de cada diez personas se convirtieron en sus únicas vacaciones, según la encuesta que realizó el Gobierno porteño en los lugares. Y todos los consultados pidieron que la experiencia se repita.

"Ambas playas tienen los mismos servicios, prestaciones y actividades. La idea es que desde todos los rincones de la Ciudad, y sin necesidad de gastar mucho dinero en traslados, todos puedan disfrutar de estas playas urbanas", le dijo a Clarín Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gabinete porteño.

Este verano se sumarán más plazas que se transformarán en solariums. Serán el Parque Las Heras y Plaza de las Naciones Unidas (Recoleta), Roque Sáenz Peña (Villa Mitre), Parque Rivadavia (Caballito), Parque de la Isla (Paternal), la plaza Almagro y la de Monte Castro. El verano pasado la experiencia se probó en tres plazas.

Las playas estarán abiertas hasta el 28 de febrero, de martes a domingos de 10 a 20. Muchas veces, especialmente los fines de semana, el horario de cierre se extenderá debido a los shows musicales.

Este año la Ciudad firmó un convenio con líneas de colectivo, para que lleguen hasta la puerta de ambos parques. El ramal Puente Saavedra-Ciudad Universitaria, de la línea 28, llegará hasta el Parque de los Niños. Mientras que los ramales A, B, C, D y E de las líneas 115 y 91 lo harán hasta el Parque Roca. En ambos parques habrá clases de baile los martes, miércoles y jueves. Mientras que viernes, sábados y domingos habrá shows musicales. También libros y narradores, pelotas, juegos de mesa y raquetas que los vecinos podrán usar dejando como garantía sus documentos.


Clarin, 27 de Diciembre de 2009

Biblioteca Alfonsin

La biblioteca de Alfonsín, base de un museo en Chascomús

Su hijo y amigos proyectan reunir sus libros, documentos y objetos personales en un lugar público.

Por: Daniel Santoro

"A mi padre le gustaba mucho Unamuno y anotar ideas en el márgen de los libros", contó Ricardo Alfonsín. Por Daniel Santoro. Edición: María Arce...
En su libro "La Condición Humana" la filósofa alemana Hannah Arendt, escribió "el laboral siempre se mueve en el mismo círculo, prescribe por el proceso biológico del organismo vivo", y el ex presidente Raúl Alfonsín, unos meses antes de su muerte, anotó de puño y letra: "la angustia de la muerte".

Esa y otras de miles de anotaciones manuscritas que Alfonsín hizo en cientos de sus 9 mil libros acunados en su biblioteca personal son un legado cultural que su hijo Raúl conserva, parte en el departamento de la avenida Santa Fe al 1700 y parte, en su casa natal de Chascomús.

"Arendt, Heidegger, Kant, Krause, Norberto Bobbio, Karl Popper ..."- cuenta Ricardo a Clarín, junto a la biblioteca, cuando se escucha la voz de Margarita Ronco, la secretaria del ex presidente de toda la vida, desde la oficina:

Cuando (Elisa) Carrió eligió el nombre de Arendt para su instituto le dio una rabieta.

Ricardo sonríe y recuerda que él le regaló "La Sociedad Abierta y sus Enemigos" del filósofo austríaco Karl Popper y que su padre fue uno de los últimos políticos amantes de la lectura.

Ahora el diálogo lo interrumpe el ex secretario de Asuntos Latinoamericanos Raúl Alconada Sempé que recuerda.

Una vez lo entrevisté acá y vive todos estos libros de política, filosofía, economía y teología y le pregunté:

¿Doctor, por qué no lee un poco de ficción? Le recomiendo, por ejemplo, a León Tolstoi.

No tengo tiempo. Debo aprender a manejar un estado.

Entre los libros enumerados y clasificados por autor, algunos comprados y otros que le regalaban, prácticamente no hay literatura. Se ve "Sobre Héroes y Tumbas" de Ernesto Sábato, quien luego presidiría la CONADEP y "El sillón del Aguila" del mexicano Carlos Fuentes. "Es que eran amigos", acota Ricardo.

"Papá nos obligaba desde chicos a leer, por ejemplo, "El Hombre que fue Jueves" de (Gilbert) Chesterton, aún en los sesenta cuando padecíamos problemas económicos", resalta. En esa época, Raúl Alfonsín escribió un guión para el programa de TV "Cosa Juzgada" que dirigía David Stivel pero le contestaron que "era más para teatro". Pero cuando se metió en la política, cada vez tuvo menos tiempo para leer ficción.

Entre los libros leídos y subrayados con anotaciones del ex presidente también está "Asalto al poder" del fallecido ex dirigente socialista Simón Lázara. "Era amigo, amigo del viejo y del primero que denunció las presiones para que entregara el poder seis meses antes a Menem", justifica Ricardo.

En otro rincón, hay libros dedicados por ex presidentes como el caso de Jimmy Carter y Fernando Henrique Cardoso de Brasil. Pero Cardoso no le dedicó "Dependencia y Desarrollo en América Latina", sino "El Mundo en portugués, un diálogo". Es que en los setenta no se conocían y caminaban por senderos políticos distintos.

Esta biblioteca que guarda libros, documentos y recuerdos va a ser la base de un museo dedicado al ex presidente. Pero mientras en Estados Unidos, el Estado crea un museo para cada ex presidente; en la Argentina la iniciativa está en manos de amigos como el ex senador Mario Lozada, federico Polak y su ex vocero Nacho López. Ricardo cuenta que una alternativa es montarlo en la casa natal de Chascomús pero es "solo tiene dos plantas, es muy chica para más de 9 mil libros, miles de documentos y objetos personales.

Conservó su gusto para la lectura hasta los últimos años de su vida. En el 2006 viajó a Nicaragua como veedor internacional de las elecciones presidenciales. En un momento, sus custodios y diplomáticos de la cancillería lo perdieron: se había ido a una librería a comprar "El discurso del Método" de René Descartes.

En el escritorio del ex presidente todavía está abierto el último libro que estaba leyendo antes de morir "Poder y Contrapoder en la Era Global" de Ulrich Beck. "No lo pudo terminar. La enfermedad a los 82 años ya no le dejaba leer. Le dolían los ojos".


Clarin, 25 de Diciembre de 2009

La Sidra

La sidra: princesa o Cenicienta de las Fiestas

La Nacion, 24 de diciembre de 2009


Veamos. El título viene a cuento porque en las Fiestas, como se llama al período que va de la Navidad al Año Nuevo, se suele dar la oportunidad de consumir sidra, como una bebida que es la hermana pobre del rey de todo el año, que es el champagne, espumoso, cava, sekt o como prefiera llamarlo. (Recuerde que ´espumante´ es la sal de fruta cuando la arrojamos en un vaso de agua; y llamamos ´espumosa´ a una cerveza bien tirada. Por lo tanto, el masculino de ´espumosa´, es decir, que tiene espuma propia y no que la produce en otro líquido, es ´espumoso´).


Foto: Flickr/De KeithConfesión. En mi casa se consumía como aperitivo o durante la comida, dependiendo de que fuera, la sidra "Dos Leones". Y no era porque faltara el champagne, ya que el excelente Duc de Saint Rémy de aquellos años, también en casa se consumía fluidamente. Pero es imborrable el recuerdo de esas copas de sidra helada, tomada durante el verano, que con sus 4° de alcohol nos preparaba para una siesta sin resacas. Eso sí, las botellas eran de un litro y el corcho era de alcornoque, lo que evitaba la lidia que implica abrir una botella de sidra el día de hoy, manos y botella transpirada, y una tira de plástico que pareciera que tuviera vaselina en su composición, que todo junto hace que la ceremonia de apertura ante la mirada familiar, sea una constante prueba de fortaleza, de la que no siempre se sale airoso.

¿La pobre? Depende, ya le dije, de los gustos y hábitos de cada uno. Para mí la sidra es una Princesa, así, con mayúscula, que no ha sido todo lo bien considerada en nuestro país por problemas de tilinguería, ignorancia y otras cuestiones, en las que hizo su aporte su precio muy accesible, y que en el pasado era frecuente que desde el gobierno se le regalara a los más humildes un pan dulce y una sidra, para ´dignificar´ las Fiestas.

Desde los romanos. Ya nuestros ancestros, al menos los míos, conocían perfectamente a las manzanas, llegadas de Asia Menor, y la llamaban pomo , que en realidad quiere decir fruta. No es casualidad, como diría Mariano Grondona, que los franceses la hayan bautizado como pomme .

Cuando decimos Asia Menor, nos referimos a las montañas de Kazajistán, que tan bien conociera el reconocido explorador Gogo Cayuela, y donde florecieran algunas de las 35 especies de malus , que nos llevan a la malus domestica , de donde saldrían las manzanas para sidra, de las que la principal variedad empleada para elaborar sidra es la malus sylvestris , que producen frutos muy ácidos, ricos en taninos astringentes, cualidades que ayudan a controlar la fermentación.

¿Asturiana? Ciertamente a nosotros nos viene la cosa de considerar a la sidra como originaria de Asturias, porque de allí venían las botellas que empezaron a consumir en nuestro país a principios del siglo XX. Pero se atribuye la representación mayor al País Vasco, y más concretamente a la provincia de Guipúzcoa.

Esto no quiere decir que tanto en el sur de Francia como de Inglaterra no haya tradición de producción sidrera, siguiendo la costumbre de comenzar la fermentación de forma muy lenta a final del otoño. De hecho, Francia tiene ese destilado de manzanas maravilloso que es el Calvados, que siempre me hace añorar al que alguna vez se produjo en nuestro país sin demasiada suerte comercial, y que confieso no saber si se sigue produciendo.

El txot. Es la costumbre de degustar la sidra directamente desde el barril, y el término se refiere a la pequeña madera o rama que se utilizaba para tapar el agujerito que se hacía para que la sidra fluyera directamente a los jarros. Una suerte de sidra ´tirada´, como se consigue hoy en Buenos Aires en lugares como Sagardi, Plaza Mayor o Campo di Fiori. Probar esta sidra suelta, bien seca y fría, es una experiencia gourmet de primerísimo nivel. Desgraciadamente, salvo excepciones, los propios restaurantes donde la sirven suelen no promocionarla adecuadamente.


Foto: Flickr/jlastrasLa embotellada. El gran motivo de la que la sidra vasca no sea conocida mundialmente es que el 75% de lo que se produce se consume en el mismo País Vasco. Y lo increíble es que solo el 30% de la embotellada lleva etiqueta, con lo que tampoco trascienden marcas que hagan punta abriendo un mercado internacional para el producto.

Además, viaja mal. Claro, las virtudes que adornan a la sidra que son la naturalidad, la poca graduación alcohólica (alrededor de 4°), son las mismas que tienden a darle cierta inestabilidad que hace que se deba beber con mucha rapidez después de elaborada. La sidra no tiene como el vino la protección de una mayor graduación alcohólica, una intensa acidez y taninos que protegen su envejecimiento en botella.

La caída. A partir de 1523 los pescadores vascos traen maíz de las Antillas. Prontamente, las virtudes alimenticias del producto americano desplazan los manzanales como cultivo. Sobre llovido mojado, la Revolución Industrial deja despoblados los campos vascos porque los jóvenes eligen ir a trabajar a las fábricas. Lo poquito que quedaba, se ocupa de aniquilarlo la plantación masiva de pinos para la industria papelera.

Así arrinconada, la sidra esperó pasivamente que la cerveza y las gaseosas terminaran de aniquilarla, y conoció su punto más bajo en 1970.

El Renacimiento. Entonces los jóvenes sidreros vascos dieron un ¡basta! a la situación, desplazaron los viejos artesanos, cuyos métodos de producción obsoletos habían dejado de ser un arte y menos aún sanos. Empezaron a hacer manejo del frío en la fermentación, tomaron densímetros como los que se utilizan en la producción de vino, y las antiguas barricas dieron paso a la moderna utilización del acero inoxidable.

A esta movida le siguió el etiquetado de las botellas y un acuerdo para utilizar una botella tipo. Previamente, habían comenzado a replantar el manzano original apto para producción sidrera.


Foto: Archivo / ¿Y por casa? Por casa andamos más o menos. Porque no se han sufrido esos bajones profundos, pero tampoco hubo esfuerzos de la industria como tal para promover el consumo de sidra tanto de manera estacional como en el resto del año.

Mi impresión es que están en el mismo estadio que estaban nuestras bodegas nacionales allá por 1980, que miraban azoradas el devenir de los bodegueros extranjeros que fueron transformándolo todo a su paso, desde los viñedos, las variedades de cepas, la forma de vinificar, el packaging, y sobre todo, nos enseñaron a poner un ojo en el mercado externo, al que no nos atrevíamos, aceptando que el mercado internacional fuera liderado por Chile como un determinismo histórico.

Falta docencia. Los sidreros tienen que salir a explicarnos que la sidra sirve para hacer magníficos platos de comida, magníficos postres. Que existe el ´caldo de sidra´ para añadir a determinadas salsas.

Que no hay plato agridulce que no reciba bien una buena copa de sidra bien helada. Solo por casualidad, circulando por la ruta nacional N° 22 entre Río Negro y Neuquén se descubren desde la ruta sidrerías, que promueven marcas desconocidas en el resto del país. Ciertamente tienen un camino por recorrer.

Vinagre de sidra. A partir del jugo de manzana fermentado con levaduras se llega a elaborar un exquisito vinagre. Como las manzanas tienen abundante ácido málico -disculpe el lector tanto tecnicismo- los vinagres experimentan una fermentación maloláctica que ayuda a intensificar el aroma y el gusto, suavizando su acidez. Una característica del vinagre de sidra es que tiende a ponerse turbio. No se preocupe. Es más rico aún. Recuerde que lo importante es que esté presente el ácido acético, típico del vinagre, que hace maravillas en cualquier salsa o aderezo bien preparado.

Déle a la sidra. Por todo esto, no tenga temor. Beba sidra con ganas. Disimule ese mohín de desagrado que le producen las botellas achicadas por causa de la crisis, para no aumentar el precio y así medio tomarlo como otario al consumidor. O mejor aún, busque uno de los tantos lugares de sidra tirada, que además se la sirven en chop, y cómase una buena pasta en su compañía, con lo cual vivirá una experiencia gastronómica que me agradecerá. Ah, y si puede y quiere, elija las de etiqueta negra, que son las más secas. Valen la pena.

Miscelánea de aniversario. Hay bodegas que están tan presentes en nuestra memoria, como Salentein, que pareciera que están entre nosotros desde siempre. Pero resulta que este año se cumplen 10 años de que Carlos Pulenta, pusiera la piedra fundamental de esta bodega, precursora en el Valle de Uco. Fue bajo su batuta que también Salentein inaugura en el 2001 la Posada que abre la puerta al turismo enológico en Mendoza.

En el 2002 el ´Primus Pinot Noir 2000´, vino ícono de la bodega, gana el derecho de usar el escudo de la familia real holandesa al ser servido en la boda de Máxima Zorreguieta con Guillermo de Orange. Y todo esto lo fuimos recordando en una cata vertical a la que me invitó Matías Bauzá Moreno, donde apreciamos la magnífica evolución de los Primus, a la vez que recordamos que ya en el 2005 exportaban a 40 países; en el 2006, ya sin Pulenta y con nuevo management, inauguran el Museo Killka en Mendoza; en el 2007 venden 10 millones de botellas, y así siguen si detenerse, siempre hacia arriba. ¿Qué sorpresas nos tendrán para los próximos 10 años?


Por Alejandro Maglione

Tasa de Reciprocidad

La Argentina comienza a cobrar una tasa de reciprocidad a los extranjeros

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, anunció que el monto será el equivalente al que abonan los argentinos por la solicitud de visas para viajar a determinados países; comenzará a regir a partir del lunes

La Nacion, 26 de diciembre de 2009

Los extranjeros que ingresen a la Argentina a partir del lunes, por turismo, estudio o negocios, a través del aeropuerto de Ezeiza, y que provengan de países que les cobran a los argentinos por ingresar a su territorio, deberán pagar una "tasa de reciprocidad".

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, anunció hoy que "el monto de la tasa es equivalente al que abonan los argentinos por la solicitud de visas para viajar a dichos países, y la vigencia es similar a la que los mismos conceden". Los australianos, por ejemplo, deberán abonar el equivalente a 100 dólares, los canadienses a 70 y los estadounidenses a 134.

"Argentina no pedirá una visa. Sólo cobrará una tasa, tal como lo hacen Brasil y Chile con los extranjeros de países que piden visa a sus ciudadanos", explicó el funcionario.

Lo que se recaude por esta tasa será destinado a modernizar los pasos fronterizos y la actividad de control migratorio de los que ingresan a la Argentina por vía aérea, terrestre, marítima y fluvial, según se informó a través de un comunicado de prensa. Además permitirá actualizar los equipos y cumplir estándares y parámetros internacionales relacionados con la identificación biométrica.

El pago, según lo dispuesto por el Decreto 1654/2008, deberá realizarse en dólares estadounidenses o pesos argentinos de acuerdo al tipo de cambio del día; y se podrá hacer en efectivo, con tarjeta de crédito o cheques de viajeros.

Randazzo detalló que "la tasa será abonada por los extranjeros al momento del ingreso a la Argentina y en una primera etapa se implementará exclusivamente en el aeropuerto de Ezeiza", donde habrá boxes habilitados para el cobro. El pago, según lo dispuesto por el Decreto 1654/2008, deberá realizarse en dólares estadounidenses o pesos argentinos de acuerdo al tipo de cambio del día; en efectivo, con tarjeta de crédito o cheques de viajeros.

En relación con la difusión de la medida, la Dirección Nacional de Migraciones, a través de su titular, Martín Arias Duval, informó de su aplicación a las embajadas de los países involucrados, a la Cancillería Argentina, a las empresas de turismo y a las líneas aéreas.

También se han impreso folletos informativos para entrega a los viajeros y se dispuso de una adecuada señalética en el ingreso aéreo de la terminal aeroportuaria de Ezeiza.

Nuevo Municipio: Lezama

Lezama logró separarse de Chascomús

Desde hace más de cien años, los habitantes de Lezama reclamaban la autonomía de sus vecinos. Por eso, en los últimos años hacían cortes en la Ruta 2. En 2011 podrán elegir intendente.

Vecinos de Lezama festejaron en La Plata la aprobación de la autonomía.
“Da la casualidad que hace exactamente 115 años Chascomús absorbió a Lezama”, afirmó un vecino de esta localidad bonaerense. Es que ayer, la Legislatura provincial aprobó, con 58 votos a favor, 21 en contra y una abstención, la polémica autonomía administrativa y política de Lezama, separándola así del distrito de Chascomús. La división del partido fue apoyada por los bloques del Frente para la Victoria, Unión- PRO y el Peronismo Federal. Y recibió el rechazo de los diputados radicales y del GEN, mientras que los diputados del ARI votaron en forma dividida. En tanto, la intendenta de Chascomús, Liliana Denot, y autoridades municipales habían intentado frenar la sesión legislativa y amenazaron con renunciar a sus cargos si se le quitaba a Chascomús la ciudad de Lezama.
Si bien la norma fue votada ayer por la Cámara de Diputados bonaerense, ahora el gobierno de Daniel Scioli deberá promulgarla para que definitivamente Lezama se convierta en el distrito 135 de la provincia de Buenos Aires. “Después de que la ley se reglamente, Lezama podrá elegir a sus autoridades en 2011”, dijo a Página/12 el diputado Raúl Pérez, jefe del bloque kirchnerista y uno de los impulsores de la iniciativa. Según el legislador, Lezama “ha demostrado que es una comunidad organizada, cuenta con una cooperativa de alumbrado, agua y cloacas que abastece a la ciudad y a la población rural de Chascomús”.
“Nos están devolviendo algo que era nuestro”, afirmó emocionado Evaristo Erramuste, un vecino de Lezama. Aunque hace mucho tiempo que Lezama busca su autonomía, los movimientos más fuertes que reclamaron la independencia se dieron en 1934, en 1959 y uno de los más intensos se produjo en 1974, recordó Erramuste. Después de esta disputa histórica, la aprobación de la ley fue muy festejada por centenares de pobladores lezamenses, que desde la mañana se habían concentrado en los jardines de los alrededores de la Legislatura y, como parte del festejo, lanzaron bombas de estruendo y repartieron panfletos que explicaban su reclamo.
“Se unió todo el pueblo. No eran partidos políticos” los que celebraban el logro tras el objetivo alcanzado. En las inmediaciones de la Legislatura también se instalaron los pobladores de Chascomús, quienes repudiaron la sanción, lo que contribuyó a generar un clima tenso entre los dos bandos.
El reclamo de los pobladores de Lezama, que se habían instalado en las afueras de la Legislatura para exigir que se trate el proyecto, rindió sus frutos. La Comisión de Labor Parlamentaria –integrada por los presidentes de los bloques– decidió darle tratamiento a la iniciativa en la sesión de ayer. El proyecto había sido aprobado en diciembre de 2008 por el Senado, pero como se realizaron reformas –la principal consistió en la cantidad de hectáreas que le corresponderían a Lezama–, se esperaba el tratamiento definitivo en Diputados. Así, los diputados se habían propuesto conseguir una resolución al conflicto antes de Navidad, para poner punto final a los reclamos, que en los últimos años incluyeron cortes en la Ruta 2 durante la temporada de verano.
Ante la posibilidad de que se aprobara la ley, ayer al mediodía la intendenta radical Denot mantuvo una reunión con el ministro de Gobierno, Eduardo Camaño, para gestionar una postergación de la sesión legislativa. Además, al igual que otras autoridades municipales, advertía sobre la posibilidad de renunciar a su cargo si se aprobaba la ley.
La lucha por la recuperación de la autonomía de Lezama data de más de cien años. Fue uno de los primeros partidos de la provincia. Un comerciante salteño, llamado Gregorio Lezama, adquirió las tierras en 1850 e impulsó su reconocimiento como distrito ante las autoridades en 1865. El reclamo histórico se remonta a diciembre de 1894 fue anexada a Chascomús.
Hoy Lezama, que según Erramuste tiene entre 6500 y siete mil habitantes y su extensión geográfica es de 110 mil hectáreas, puede volver a denominarse partido.

Rocío Ilama
Pagina 12, 23 de Diciembre de 2009

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Paula Iglesias
Bibliotecaria