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jueves 18 de febrero de 2010

Hotel Colonial

Impronta colonial

La ambientación del hotel Huacalera, en Jujuy, combina pasado y presente. Con líneas contemporáneas, guarda en sus espacios los matices propios de la cultura andina

La Nacion, 14 de febrero de 2010

Sobre la impronta neo-colonial propia de la región, y la rigidez de una fachada que dialoga sin estridencias con la histórica capilla del siglo XVII, el interior del hotel Huacalera, en ese pueblo homónimo de la Quebrada de Humahuaca, a 17 km. de Tilcara, fue diseñado desde el imaginario norteño de sus creadores. Con colores, texturas y formas que referencian los hitos del calendario festivo, el interiorismo y mobiliario, a cargo del Estudio TPG-Usos, amalgaman instancias riquísimas desde los techos-citas de colores, hasta la mística propuesta de colocar tres mesas en el ingreso a modo de apachetas (lugar de ofrendas).

En los lugares comunes sólo las arañas "imperio andino" marcan alguna simetría. A veces despojada, otras cargada de símbolos, la decoración es fresca y emocionante.

Quebradeños
1- La fachada del hotel se funde con el estilo de muchas construcciones del pueblo.

2- Los cuartos mantienen los típicos colores de los ranchos. El objetivo es que el huésped se sienta en contexto y comunicado con la tierra y con su gente.

3- En contraste con la moderna grifería, los tradicionales espejos reflejan los tonos de los paisajes quebradeños.

Inspiración norteña
4- Las arañas imperio andino, cargadas de cintas y ornamentos, son el detalle que marca simetría entre los lugares comunes del hotel.

5- En el lobby se armó un espacio repleto de vasijas con cactus, custodiado por equecos. En la pared, se colgaron los característicos espejos de carnaval que evocan las comparsas norteñas

Direcciones
Estudio TPG-Usos (Arq. Arturo de Tezanos Pinto y Arq. Carlos Gronda): www.usos.com.ar ; info@usos.com.ar.
Hotel Huacalera www.hotelhuacalera.com

Teatro San Martin

La encrucijada del San Martín, al borde de los 50

En los últimos veinte años perdió el 57 por ciento de sus espectadores, el gobierno de la ciudad no lo pone entre sus prioridades y tiene reformas pendientes

La Nacion, 14 de febrero de 2010

Como si fuesen pocos los inestimables aportes que Kive Staiff le hizo a la cultura argentina a lo largo de tanto tiempo, todavía se ilusiona con ocupar un tiempo más el sillón de director supremo del Complejo Teatral de Buenos Aires. Batiría, de paso, en 2011, su propio récord al cumplir 40 años redondos desde que llegó por primera vez a conducir la "nave madre" de ese organismo, el Teatro San Martín, en tiempos de la dictadura de Lanusse.

En un país de tan dramáticas inestabilidades, que un funcionario haya podido atravesar tantas épocas y gobiernos de facto (también estuvo durante todo el Proceso) y democráticos de muy distinto sesgo, tiene su mérito, máxime cuando su performance ha sido tan destacada, al elegir con sabiduría, y no poca valentía, textos clásicos que desde otras épocas nos interpelan con resonancias afines a nuestro complicado presente. Recuérdese que estamos hablando de administración pública, con todas las ineficiencias y conflictos burocráticos y salariales que ello implica y, sin embargo, Staiff supo mantener el timón con rumbo definido aun en épocas donde todo se caía a pedazos a su alrededor.


Sin embargo, no hay nada que el tiempo no se encargue de corroer. En este sentido, LA NACION ha venido dando cuenta del preocupante estado del edificio del San Martín y de la alarmante demora en llevar adelante las necesarias restauraciones y mejoras iniciadas hace un par de años.

La premura por revertir dicha situación se impone más dramáticamente en circunstancias en que se acerca, el próximo 24 de mayo, un aniversario tan importante para el San Martín como es su cincuentenario.

Hay que evitar a toda costa que le pase lo mismo que a su "primo hermano", el Teatro Colón (los dos dependen del gobierno de la ciudad), que cumplió cien años en 2008 en muy penosas circunstancias. Pero hete aquí que, precisamente, la reapertura del primer coliseo porteño, prevista para el día siguiente, tras estar cerrado durante más de tres años, que se malgastaron en muy postergadas y polémicas restauraciones, ha llevado al gobierno del ingeniero Mauricio Macri a concentrar todas sus atenciones, esfuerzos y buena parte del presupuesto en ese objetivo, mientras que el San Martín quedó bastante relegado. ¿Se repetirá la historia?

En Bolívar 1, sede del gobierno autónomo, se percibe como una injusticia que ahora que se acerca el ansiado momento de ver relucir nuevamente al Colón, en vez de hacerse eco de ese acontecimiento, la prensa empiece a batir el parche en favor del desatendido San Martín que, tras cinco años, volvió a tener este año temporada de verano.

Consciente de que no puede competir con los grandes fastos que planean por separado el gobierno nacional y el de la ciudad por el Bicentenario, entre los cuales no será un acontecimiento para nada menor la mencionada reapertura del Colón, Kive Staiff pensó en un festejo más austero (comenzará en marzo con la presencia del actor Jean-Louis Trintignant, como parte de una programación internacional, y seguirá luego con el estreno de un documental, dirigido por Mario Sabato con guión de Aída Bortnik, y la publicación de un libro conmemorativo, ambos sobre la historia del teatro). El ministro del área, Hernán Lombardi, quiere algo más intenso, de puertas afuera, con escenarios al aire libre sobre la calle Corrientes y fragmentos de la producción del San Martín en continuado. Antes haría bien en poner, al menos, en condiciones el frente del edificio y en apurar las remodelaciones que vienen arrastrándose por falta de dinero. Si bien el presupuesto para el Complejo creció a 64.881.075 pesos (en 2009 fue de 56.687.108 pesos), la partida artística se achicó a once millones.

Con todo, éste no es el principal problema del teatro oficial de Buenos Aires. El Anuario 2008 editado por el Observatorio de Industrias Creativas del gobierno porteño exhibe un dato aún más preocupante: "Entre 1990 y 2008 -puntualiza- baja, en todo el Complejo Teatral de Buenos Aires, la cantidad de funciones ofrecidas (-26%) y la disminución de los espectadores es aún mayor (-57%)." En 2009, la tendencia se acentuó -los 298.390 espectadores de 2008 se contrajeron a 278.741, casi veinte mil menos que en el año anterior-, aunque mucho contribuyeron a ese achique el arranque tardío de la temporada por los arreglos en curso y luego la psicosis por la gripe A que alejó al público temporariamente de los lugares más concurridos.

De todos modos, los dos inconvenientes que tuvieron lugar el año pasado no alcanzan a explicar tan tajante éxodo de público operado en los últimos 20 años y menos en comparación con otras épocas más gloriosas. El mismo Kive Staiff lo explicaba en el libro conmemorativo de los 40 años publicado hace una década. "Los 200.000 espectadores por año de comienzos de la década del 70 -escribió entonces- pasaron a fines de la década del 80 a rondar la cifra de 1.000.000 de asistentes."


¿Qué razones causan este declive tan abrupto? Muchos alegan que la sobreoferta de espacios independientes terminó por atomizar al público teatral. También hizo lo suyo la ofensiva audiovisual (cable, DVD, Internet, etcetera), que amplificó colosalmente su influencia y desacostumbró a su audiencia a otro tipo de estímulos menos pasivos, en tanto que el deterioro cultural hizo todo lo demás.

Por cierto, el San Martín también retrocedió al concentrar, desde 2000, bajo una misma dirección a cinco teatros, lo que perjudicó su diversidad. La constante reducción de presupuestos y de funciones terminaron por hundirlo más.

Por último, la pregunta más incómoda: más allá de los invalorables servicios prestados por Kive Staiff al frente del San Martín, ¿es saludable y republicano que una misma persona, por más buena que sea, domine las mismas estructuras oficiales durante 27 años de las últimas cuatro décadas?

Decididamente, no. ¿Por qué no rotar directores artísticos cada tres años, para refrescar estilos, que dependan de una autoridad administrativa más estable que mantenga las cuentas en orden?

Tal vez la falta de sorpresa y el desgaste de esquemas tan transitados le dan al San Martín cierto aire de "más de lo mismo" que terminó jugándole en contra.

Por Pablo Sirvén

Barracas

El peligro en Barracas

Los especuladores no quieren perderse el próximo Palermo Viejo y ya inventaron un Barracas Dulce. Ridículo y muy lucrativo, el proceso está beneficiado por la zonificación del barrio y la total inercia legislativa.

El antes y después muestra con qué se reemplazaron las casas patrimoniales destruidas en el barrio. Edificios mediocres, mal construidos pero grandes y mucho más rentables para los especuladores. En la tapa, algunos edificios que están en peligro de ser demolidos.

El barrio de Barracas va a ser destruido. Es el próximo gran negocio urbano, aplaudido por los vivos que se van a llenar los bolsillos y los inocentes que siguen creyendo que, a mayor densidad, mejor ciudad. En el camino a crear un muy rentable bloque de edificios en altura se va a arrasar uno de los mejores conjuntos urbanos de Buenos Aires, uno de notable coherencia, toques de belleza y calidad. Una vez más se trata a nuestra ciudad como se trató al Amazonas, como un depósito de maderas para hacer muebles. Y encima cortar los árboles era vendido como “progreso”.

El barrio no va a desaparecer sin dar pelea y ya tiene una herramienta de resistencia a este progreso falluto que se está luciendo. La ONG Proteger Barracas compiló un estudio de lo que está pasando en su rincón porteño de un rigor ejemplar y enorme calidad conceptual. Allí se puede encontrar otra mirada sobre este conjunto urbano: mientras que urbanistas y arquitectos –y más de un activista social– sólo ve patologías y problemas a demoler, Proteger Barracas destaca a su barrio como una creación colectiva obrera, industrial, de clase media, con edificios del siglo 19 todavía existentes y una historia bien tejida. Barracas fue un arrabal despejado atrás de La Boca hasta que nuestra ciudad se transformó en un polo industrial y el lugar fue urbanizado. Eso explica uno de sus rasgos más ganadores, los largos conjuntos de fachadas y alturas parejitas, típicos de lugares construidos en bloque.

Para nuestra desgracia comunitaria, estos bloques significan terrenos grandes donde construir torres. La destrucción de Barracas está comenzando por una zona donde estuvieron las fábricas de Bagley, Aguila, Cruz de Malta y Canale, que algún marquetinero pajarón bautizó como Barracas Dulce. Pese a lo tontísimo del nombre, el anuncio de obras públicas como la construcción de un polo de gobierno en el barrio excitaron a los especuladores, que no quieren perderse el próximo Palermo Viejo.

Este “progreso” significa exclusivamente la destrucción material del barrio y su reemplazo por edificios mediocres, mal construidos y grandes. Esto se debe a la legislación imperante, que zonifica Barracas como si fuera campo abierto, como si no existiera ningún edificio. Según la zonificación imperante, todas las avenidas deben ser demolidas y reconstruidas como paredones de torres. A las calles interiores no les va a ir mejor, ya que son R2aII, lo que significa que –de acuerdo al ancho de la calle en cuestión– se puede ir para arriba hasta los treinta metros. Este simple hecho crea una lógica económica muy simple en que casa que se vende es casa que se demuele. Ni siquiera el más romántico podrá preservar una de esas casas, ya que se la van a cobrar como un terreno ya libre, para construir en altura.

Y hablando de románticos, estas zonificaciones fueron creadas por urbanistas y arquitectos que realmente piensan que destruir Barracas –o la ciudad toda– y reconstruirla con departamentos es algo positivo. Algunos lo hacen para favorecer el negocio inmobiliario, pero otros piensan que eso mejora la vida urbana. Por algo se encuentra uno con que la región que va al sur de la avenida San Juan-Directorio tiene además una declaración de Area de Desarrollo Prioritario, con lo que las alturas se aumentan en un 25 por ciento. Cualquiera que vea lo que se está construyendo por allá entenderá el horror arquitectónico que se viene...

La zona de Barracas que vive ahora este “boom” es la más cercana a San Telmo y su APH, que ya llegó al parque Lezama. La tendencia indica que el barrio histórico y el parque terminarán rodeados por un paredón de medianeras y frentes en altura. En el camino se perderán miles de edificios irremplazables, decretados como basura a demoler por su mal estado o simplemente porque no ocupan todo el volumen que hoy se considera normal. Las fotos muestran con qué se reemplazó lo demolido.

Barracas tiene muy serios problemas sociales y una cantidad de edificios en mal estado, ocupados, abandonados o simplemente habitados por personas que no pueden o no quieren mantenerlos. De este lado del océano, la única solución concebible parece ser la demolición y reemplazo de edificios y personas. Esto se hizo en Harlem y en Buenos Aires, con resultados parecidos de alienación y mediocridad constructiva, con los pobladores originales etiquetados como un problema y despachados de su barrio. Que para algo Buenos Aires tiene tanto suburbio pobre, donde exiliar gente...

La falta de imaginación con que se está tratando a Barracas deja afuera toda posibilidad de reciclar el barrio de otra manera, como una zona residencial de baja densidad y mucho patrimonio. El dogma de que la densidad es positiva es absoluto.

Por suerte tenemos una Legislatura donde los arquitectos hacen lobby pero no mandan, lo que da esperanza de que se tomen algunas medidas bastante simples. Una es bajar las alturas, cambiando la zonificación del barrio de R2aII a R2bII, como se hizo en Caballito luego de una fea pelea con los vecinos. Otra es proteger como bienes históricos los conjuntos edificados, que son realmente notables y únicos. Al contrario de lo que dicen los interesados en demoler, la protección no desvaloriza ni “museifica”, sino que eleva el valor de los edificios al bajar el de los terrenos.

Teresa de Anchorena volvió a presentar su proyecto de catalogación de 80 edificios en el barrio antes de dejar su banca porteña en diciembre. El estado parlamentario del proyecto es la única y tenue defensa de esos edificios ante la piqueta lucrativa. ¿Hay quien proteja a este barrio?


Por Sergio Kiernan
Pagina 12, 13 Febrero de 2010

Travesia en kayak

Tres aventureros que unieron La Quiaca y Ushuaia en kayak

Son jóvenes bonaerenses que demoraron nueve meses en navegar por ríos y mar

La Nacion 9 de febrero de 2010

Los jóvenes, que viven en Tigre, completaron su travesía al llegar a la capital fueguina

RIO GALLEGOS.- Cuando vieron aparecer Ushuaia en el horizonte, supieron que esos últimos golpes de pala en el canal Beagle daban por cumplido el sueño. Atrás quedaban 7500 km de ríos y mar argentinos, recorridos a golpe de pala, y nueve meses de aventuras que nunca olvidarán.

Se trata de Luis, de 28 años, y Agustín, de 31, García Albarido y Diego Lamas, de 29, que al emular el título de aquel disco de León Gieco, completaron la travesía de sus vidas: "De La Quiaca a Ushuaia", pero en kayak.

El viaje monumental encarado por estos tres jóvenes bonaerenses que viven en el Tigre empezó el 19 de abril en La Quiaca y concluyó el viernes pasado en Ushuaia, Tierra del Fuego; unieron el país en una cruzada que, además de conocer gente y paisajes e impulsar la actividad del kayak, guardaba el fin solidario de colaborar con las escuelas rurales por medio de la Asociación de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales.

"La parte más difícil del viaje fue, sin duda, atravesar el mar patagónico, por el tiempo adverso, la intensidad del viento. Acá sí que estás expuesto todo el tiempo de cara al viento, como llamamos a la expedición", relató Luis García Albarido a LA NACION, poco después de arribar a la ciudad más austral del mundo. Allí, a bordo de un barco de la Prefectura Naval, que fue el único apoyo logístico con el que contaron durante todo el viaje, estaba parte de las familias y amigos que habían viajado desde Buenos Aires para esperarlos, incluido un sobrino que había nacido durante la ausencia, y la abuela, que había llegado desde otro país.

El sueño de vivir viajando y conociendo el país a bordo de un kayak llevó mas de dos años de preparación, con una búsqueda de sponsor que se tornó muy difícil, con lo cual se dedicaron con actividades diversas a ahorrar para poder hacer la travesía, que los dejaría fuera de su trabajo durante un año. Entre todos tienen una escuela de kayak en el Tigre: A Remar.

"Partimos desde La Quiaca en bicicletas, llevando carros con nuestros kayaks; hicimos un trayecto de 650 km hasta el nacimiento del río Bermejo. Allí dejamos las bicis y desde entonces sólo nos trasladamos a través de los kayaks", relata Luis. De acuerdo con el diario de viaje que se puede leer en la página de la expedición www.decaralviento.com.ar , recorrieron los ríos Bermejo, Paraguay, Paraná, hasta desembocar en el Delta, para luego remar a lo largo de todo el mar continental argentino, hasta terminar en el extremo más austral.

Bien equipados
En los kayaks llevaban todo el equipo para acampar, agua y alimentos, hasta 100 kg por kayaks, además de un GPS y equipos fotográfico para ir registrando cada momento del viaje. El plan inicial era recorrer entre 30 y 40 km por día, pero siempre dependían de cómo amaneciera el mar ese día. Dormían en vivac en cada playa o bien eran recibidos en cada ciudad por otros kayakistas o la misma Prefectura de cada lugar.

"Es muy difícil explicar el encuentro con una ballena", describe Agustín García Albarido en el blog del viaje, que fue relatando casi en vivo durante estos nueve meses. Chubut los enamoró, pero los desilusionó la basura que encontraron en las costas y los robos que sufrieron en Puerto Madryn; entre las pertenencias perdidas había un GPS con registro de buena parte de la navegación.

"En medio del mar y arriba de un kayak, estamos más seguros que en la ciudad", cuentan en la bitácora.

El cuidado del medio ambiente estaba entre sus objetivos de viaje y de vida. "Navegamos con nuestros códigos éticos; sacamos únicamente fotos y levantamos nuestros campamentos sin dejar rastros", relatan los aventureros.

"Somos personas conscientes de la problemática ambiental que atraviesa el mundo y, en especial, nuestro país", afirman en el blog, que relata cada pulso del viaje. En cada una de las estaciones destacan el gran apoyo que recibieron en casi todos los lugares a los que llegaron. Por ejemplo, en Caleta Olivia los recibió hasta el intendente y en Puerto Deseado los despidió una escolta de jóvenes kayakistas de la Fundación Conociendo Nuestra Casa.

Pese a todos los peligros que enfrentaron entre las abundantes restingas y a la bravura del mar patagónico, la única lesión la sufrió Diego, jugando un "picadito" en la arena, que le dejó una lesión, y debió regresar a Buenos Aires. Sin embargo, pudo sumarse al equipo a tiempo para cumplir con el sueño de llegar a Ushuaia.

Uno de los momentos más difíciles fue cuando lograron atravesar a bordo de los kayaks en casi 8 horas el Estrecho de Magallanes, luego de esperar en Cabo Vírgenes, durante varios días, que el tempestuoso estrecho lo permitiera. Sobran las historias que recolectaron en estos nueve meses, lejos de todo y cerca de la naturaleza.


Mariela Arias

Murio Eduardo Catalano

Falleció el creador de la "flor" de Palermo

El arquitecto Eduardo Catalano murió en EE.UU.

La Nacion, 8 de febrero de 2010

A los 92 años, falleció el artista Eduardo Catalano, creador de la escultura cinética ambiental Floralis genérica, que se exhibe en Palermo, y uno de los arquitectos argentinos más prestigiosos.

Sus amigos informaron que "murió en forma rápida y pacífica", en Cambridge, Massachusetts, EE.UU., país en el que residía desde 1951.

Catalano fue miembro fundador, en 2003, de Arquitectos Argentinos en el Mundo (AAM) y autor de seis libros sobre su pasión: la arquitectura. Había nacido el 1º de diciembre de 1917 en Buenos Aires, donde estudió arquitectura.

En 1950 fue nombrado profesor de arquitectura en Londres. Al año siguiente fue invitado a enseñar y luego a dirigir la Escuela de Diseño en Raleigh, Carolina del Norte, y desde entonces se radicó en los Estados Unidos. En 1953 construyó la Casa Raleigh, su vivienda, en la que aplicó sus investigaciones sobre paraboloides hiperbólicos.

En 1956 se estableció en Cambridge, New England, para ejercer como profesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Proyectó en 1960 la Ciudad Universitaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto con Horacio Caminos, y así se construyeron los pabellones de Arquitectura y de Ciencias Exactas, entre 1968 y 1973. Con Caminos también había participado, en 1949, en el proyecto no ejecutado de la Ciudad Universitaria de Tucumán.

En el campus del MIT diseñó el Centro de Estudiantes Stratton (1966) y la torre residencial Eastgate (1967). En Buenos Aires también diseñó la embajada de los Estados Unidos en 1975 y entre 1947 y 1962 creó, junto con Oscar Crivelli, el Edificio Mercado del Plata.

Es autor de un sistema de prefabricación en hormigón armado con el que construyó en los Estados Unidos una serie de edificios institucionales de gran calidad espacial con criterios ecológicos en los que la luz y la vegetación son los protagonistas del espacio de trabajo.

Las Grutas

La playa más cálida

Vacaciones en uno de los balnearios más australes de la Argentina, pero con las aguas más cálidas del litoral marítimo. En Las Grutas la estepa, el mar y la playa se unen con aires tan patagónicos como mediterráneos, como atestiguan sus plantaciones de olivo y sus costaneras blancas.

Mediterráneo. Es la imagen que dan a Las Grutas las blancas y curvas líneas arquitectónicas.


Por Mariana Lafont


A orillas del Golfo San Matías, el bonito balneario de Las Grutas aún conserva calles de tierra. Cuenta la historia que el nombre del golfo se debe a la expedición española que arribó a sus aguas el 18 de febrero de 1520, día de San Matías. Y dicen los mapas que Las Grutas está ubicada 185 kilómetros al sur de Viedma y a sólo 15 kilómetros de San Antonio Oeste. La villa, en especial la costanera, tiene cierto aire mediterráneo gracias a la ausencia de líneas rectas y el predominio de tonos blanco y pastel en las construcciones cercanas. Las Grutas fue el primer destino turístico en la costa rionegrina, y es el segundo más importante de la provincia después de Bariloche. Un logro que el balneario les debe a sus tres kilómetros de playas de arena, con amplios médanos y el privilegio de tener doce horas de luminosidad en verano, por cuestiones de la latitud. Sin embargo, lo más llamativo es la temperatura del agua: gracias a una serie de factores oceanográficos, geográficos y atmosféricos la temperatura del mar ronda los 24°C-27°C, la más cálida del litoral marítimo argentino. El mar es muy transparente, intensamente azul, y la diferencia de mareas es de diez metros cada seis horas. Además llueve muy poco, y los atardeceres son muy agradables para salir a caminar o andar en bicicleta con poco abrigo encima.

COSTA DE ACANTILADOS Si bien toda la Patagonia costera es acantilada, en Las Grutas hay una peculiaridad que da nombre al balneario: la presencia de grandes cavidades esculpidas en las rocas sedimentarias marinas durante millones de años de erosión. Estas cuevas tienen entre tres y cuatro metros de alto y un ancho de veinte metros, pero aunque su sombra es tentadora conviene no meterse, ya que puede haber desmoronamientos. La blanca y larga costanera se encuentra sobre las grutas propiamente dichas, interrumpida por numerosas bajadas para acceder a las playas con sus paradores y terrazas al mar. A lo largo del paseo llama la atención ver pocas gaviotas, que parecen haber sido reemplazadas por innumerables loros barranqueros, todo un toque de color en la costa. Las bajadas más céntricas dan a playas de arena, mientras las más alejadas dan a restingas, amplias extensiones de rocas por donde se puede caminar y encontrar mejillones, caracoles, cangrejos, camarones, estrellitas de mar y sabrosos pulpitos. Además es el lugar que eligen para alimentarse los chorlos, loros barranqueros, gaviotas, teros, cormoranes y flamencos.

Una de las tantas grutas que tiene el acantilado sobre la playa.
Imagen: Mariana Lafont.
A pesar de su milenaria historia geológica, los orígenes urbanos de Las Grutas son muy recientes. Cuando todavía no existía como pueblo, alrededor de 1925, los pobladores de San Antonio Oeste ya conocían el lugar: sólo había una huella, pero solían transitarla en camiones para pasar el día y hacer picnic en la playa. A fines de 1959 el entonces intendente de San Antonio Oeste, Celso Ruben Bresciano, viajó a Viedma y solicitó al gobernador de Río Negro tramitar la creación del balneario, que se concretó el 30 de enero de 1960, actual aniversario de Las Grutas. Poco a poco el flamante pueblo fue creciendo y pasó, de los pocos cientos de casas que había a fines de los ‘70, a un auge que sigue sin detenerse. Durante el año la población estable del balneario es de unos tres mil habitantes, pero en enero y febrero explota de gente y puede llegar a albergar a unos doscientos mil turistas, muchos de la Patagonia pero cada vez más también del resto del país.

PASEOS EN LAS AFUERAS Para quienes quieren algo más que playa o aprovechar un día de poco sol, en los alrededores de Las Grutas hay mucho para ver. El paseo más cercano es Piedras Coloradas, seis kilómetros al sur. Esta playa de rústica belleza y rojizas rocas milenarias no tiene infraestructura y es ideal para los que buscan más tranquilidad. Se puede llegar caminando con marea baja y es un buen lugar para pescar y hacer sandboard. Continuando por el mismo camino, a 13 kilómetros de Las Grutas se encuentra El Sótano, una zona de acantilados (con muy buenos lugares para pescar y pulpear) a la que sólo se puede llegar con vehículos especiales todo terreno y acompañado por un guía. Lo más llamativo de este sitio es que se registra la mayor diferencia de mareas y cerca de allí, a dos kilómetros de caminata, se encuentra el Cañadón de Las Ostras, un yacimiento de grandes ostras fosilizadas pertenecientes al período Terciario Superior, con más de 15 millones de años.

Las “uñas de gato” miran el mar desde lo alto del acantilado.
Imagen: Mariana Lafont.
Otro sitio muy popular es el Fuerte Argentino, una imponente meseta de más de 100 metros de altura que le debe el nombre a su aspecto de antigua fortaleza. Se la puede divisar desde muy lejos entre la bruma del Golfo San Matías y tiene, al pie, una laguna de agua salada ideal para hacer snorkel. Además el Fuerte es conocido por algunas teorías –un tanto polémicas pero sin duda pintorescas– según las cuales aquí llegó la Orden de los Templarios antes de que Colón pisara América.

Uno de los platos fuertes de la zona es la visita a la Salina El Gualicho, 60 kilómetros al oeste del balneario. Esta gran depresión natural, la salina más grande de la Argentina, se encuentra a 70 metros bajo el nivel del mar y tiene 328 kilómetros cuadrados de superficie. Pero además El Gualicho es un verdadero festín para los geólogos, ya que aquí abundan rocas de la era Precámbrica y del Jurásico, junto a sedimentos marinos del Terciario. Como en verano las temperaturas en el salar son excesivamente altas, las excursiones suelen salir un poco antes de que se ponga el sol, todo un espectáculo sobre el desierto blanco.

Los colores de un bello atardecer junto al mar.
Imagen: Mariana Lafont.
¿ACEITUNAS EN LA PATAGONIA? ¡Imposible! Es lo primero que se piensa al salir a andar en bicicleta y toparse con un gran olivar en plena estepa, a 500 metros del mar. Rara imagen en el paisaje típicamente desértico de la Patagonia... Pero existe, frente a Olivos Patagónicos, un emprendimiento de 30 hectáreas cultivadas con variedades Arbequina y Frantoio. El proyecto comenzó en noviembre de 2001 con 700 plantas y hoy cuenta con 10.500 plantas en 30 hectáreas. En plena plantación se encuentra la blanquísima planta de extracción (la única de la provincia de Río Negro), donde se producen 3000 litros de aceite que sólo se venden, por ahora, en Las Grutas. Además del aspecto productivo este establecimiento es un atractivo más del balneario, ya que se hacen visitas guiadas y degustación a los turistas.

Sin embargo, no es el único sitio en la provincia que apuesta a las aceitunas. Desde el año 2000 Río Negro viene trabajando en la diversificación productiva y, según estudios de los cultivos, el olivo parece ser una gran alternativa a futuro. Actualmente hay, en toda la provincia, 210 hectáreas cultivadas con diversas variedades y con emprendimientos comerciales desde hace más de ocho años. En total hay alrededor de treinta productores con pequeñas plantaciones esparcidos entre las localidades de Río Colorado, Viedma, Conesa, Catriel, Las Grutas y San Antonio Oeste. Si bien al principio parecía una locura pensar que el olivo se diera en estas latitudes, lentamente se fue abriendo paso entre los cultivos alternativos mejor ubicados. Y hoy, en Las Grutas, ¡hay aceitunas!


Pagina 12, 07 de Febrero de 2010

Brasil en Cataratas

Brasileños en Cataratas: llenan los hoteles top y son los que más gastan


Por: Ernesto Azarkevich


Con el real por las nubes, los brasileños cruzan la frontera para hacer compras pero también para disfrutar de los principales atractivos turísticos de Misiones. En Cataratas el número de cariocas durante enero se incrementó en un 50% y por primera vez superaron el 10% del total de los visitantes, una cifra récord.

Desde la empresa Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios en el Parque Nacional, dijeron que los brasileños representaron más del 90% de los turistas llegados de países del Mercosur. El gerente Alcides Capra explicó que "los brasileños siempre visitaron las Cataratas pero del lado de Foz de Iguazú. Ahora estamos consiguiendo que crucen la frontera y vengan a sentir lo que es tener las cascadas al alcance de la mano". Otro factor que incidió en el repunte fue el acuerdo por el cual desde fines del año pasado las autoridades migratorias argentinas aceptan como documento válido para cruzar la frontera el carnet de motorista (conductor).

Los brasileños colaboraron en enero en buena medida para que el Parque Nacional Iguazú estableciera un nuevo récord de visitantes. Poco más de 150 mil personas recorrieron los senderos durante el mes (el récord anterior era de 143.000, de 2008) y se maravillaron con los 75 saltos que tienen un caudal muy superior al normal como consecuencia de las lluvias en las altas cuencas del río Iguazú. Altas temperaturas y pocas lluvias fueron la constante en la región.

¿Cómo es la rutina de los turistas brasileños que cruzan la frontera? A todo trapo. Suelen permanecer al menos cuatro días en la ciudad y son los que más gastan: al partir lo hacen con los baúles repletos de cajas de buenos vinos argentinos, aceitunas y zapatos de alta moda. Los operadores turísticos aseguran que se alojan en hoteles de cuatro y cinco estrellas y gastan un promedio de 150 dólares por persona por día. Además, se muestran complacidos con la buena gastronomía que desde hace algún tiempo ofrece la ciudad de las Cataratas.

Otro de las grandes atractivos de Puerto Iguazú para los turistas brasileños, son los casinos y salas con máquinas tragamonedas, juegos que en vecino estado están prohibidos. Además de las Cataratas, inundan los pasillos del Duty Free Shop Puerto Iguazú, que funciona en cercanías de la cabecera del puente internacional "Tancredo Neves". De allí llevaron vinos, licores, perfumes y productos electrónicos.

Como ocurre desde hace varios años, la mayoría de los turistas llegaron en sus vehículos particulares y permanecieron un promedio de tres días en la ciudad. Dentro del Parque, el consumo fue bastante bajo: un promedio de 16 pesos por persona. Agua, repelente y sombreros fueron los productos más requeridos por los turistas en las tórridas jornadas de enero. Los locales de venta de artesanías y recuerdos admitieron una merma en las ventas porque los visitantes están muy medidos con los gastos. Por otra parte, estos productos suelen resultar más atractivos para los turistas extranjeros.

"Desde hace algún tiempo las Cataratas dejaron de ser un lugar de paso para transformarse en un lugar para pasar las vacaciones. Hoy día el turista que llega hasta acá puede quedarse cinco días recorriendo otros atractivos cercanos y de muy buen nivel", sostuvo Capra. "Acá se ven familias enteras que vienen a disfrutar de la naturaleza y notamos que se van conformes con las instalaciones, con los precios accesibles que tenemos", agregó.


Clarin, 09 de Febrero de 2010

Club Nautico San Isidro

El Club Náutico San Isidro y un festejo centenario

Tres amigos soñaron, en 1910, con un lugar familiar donde disfrutar el río y la navegación

La Nacion, 5 de febrero de 2010

No era la quimera fantástica de tres compañeros de aventuras. Ellos tenían una idea concreta, en un lugar real y con un fin específico. Un espacio en el que pudiese reunirse toda la familia: un club a orillas del río, en San Isidro.

Hace un siglo exactamente, Benjamín Felipe Nazar Anchorena, Juan María Obarrio y José María Pirán mantuvieron una conversación, que no fue como tantas otras. Esa reunión, el 5 de febrero de 1910, fue la semilla, el impulso creador.

A partir de ese momento nacía el Club Náutico San Isidro. Un lugar familiar que conjugaba el río y la pasión por la náutica, un club social, en donde se entrelazaba el respeto por las mujeres y los deportes.

Los tres amigos pertenecían a un club del centro de la ciudad de Buenos Aires. Pero allí las mujeres no podían ser socias, no tenían los mismo derechos que ellos. La idea natural, aunque innovadora, fue que en el nuevo espacio las mujeres tuviesen el mismo lugar que sus compañeros varones.

Se pidió al intendente ayuda para limpiar la costa que, poco a poco, se había llenado de juncos y camalotes con las sucesivas tormentas y crecidas del río. Siempre con el mismo objetivo: disfrutar del río y la pasión por la náutica. El trío de camaradas reunió en el Salón Municipal a decenas de vecinos de San Isidro y otros tantos que se encontraban de vacaciones allí. Se firmó, entonces, una carta dirigida al ministro de Obras Públicas, en la que le pedían los servicios de la draga para limpiar el fondo del río.

Meses más tarde le fue otorgado al club la isla Sarandí. Allí se ubicó la primera casilla de madera que sirvió durante largos años como sede del club. Las historias son interminables si se intenta recrear las veces que el río anegó el lugar. Y con estos primeros escollos que hubo que afrontar empiezan a tomar real significado los principios creadores del club, aquellos que proclamaban la igualdad entre hombres y mujeres.

Según cuentan los nietos de Benjamín, Juan y José María, fue el trabajo incesante de las tres mujeres Anchorena el que, incontables veces, recuperó la casilla, luego de tormentas terribles. Fue este club el que albergó a Lilian Harrison, bautizada como la primera "Reina del Plata" por ser la primera mujer en cruzar nadando desde la ciudad uruguaya de Colonia hasta sus costas. Y lo hizo en 24 horas.

Fue Benjamín Nazar, quien condujo al club durante 37 años. "Le dio su vida -recuerda María Mercedes Señorans Obarrio, nieta de Juan Obarrio-. Ellos fueron amigos desde los cinco años, los llamaban siameses. Probablemente el sueño que tuvieron sea distinto a lo que hoy es el club. Seguramente lo imaginaron más pequeño, y tal vez no creyeron jamás que llegaría a cumplir 100 años".

Esta fue la génesis de un lugar que, como actualmente reconocen sus socios, fue "cuna de campeones"; una parada obligada de las miradas que recorren el río color de león y se topan, entre el verde intenso de los árboles, con la blanca galería del Club Náutico San Isidro.

El legado de sus fundadores excede a la construcción de este tradicional club. Quienes hoy disfrutan de sus instalaciones recuerdan a sus creadores por los valores y los principios. El Club Náutico San Isidro cumple 100 años y hoy todos celebran para que aquel sueño de tres jóvenes nunca termine.

Teatro Cervantes

Una temporada con estrenos y sorpresas

Anunciaron la programación 2010 del Cervantes Habrá obras nacionales e internacionales de reconocidos directores.

Las autoridades del Teatro Nacional Cervantes, Rubens Correa y Claudio Gallardou, anunciaron ayer la temporada de 2010. También llevaron a cabo un balance de lo realizado el año pasado. A ellos se sumó Alejandra Blanco, jefa de gabinete de la Secretaría de Cultura de la Nación, entre otros.

"El año pasado estuvimos cerrados por la gripe A, lo que disminuyó la cantidad de público y postergó varios estrenos¿explicó Rubens Correa- Actualmente nos planteamos una nueva etapa de normalización del Cervantes". Correa anunció que durante al año pasado hubo 624 funciones y 107 mil espectadores repartidos en Capital Federal y en el interior de país. Fuera de Buenos Aires hubo giras y coproducciones con varias provincias. En la sede de Córdoba y Libertad se estrenaron, en 2009, 15 obras, tanto para adultos como para niños. Hubo 486 funciones y asistieron 81 mil espectadores.

Para 2010 anunciaron un presupuesto de 27 millones de pesos, con un leve incremento con respecto a los años anteriores que osciló entre los 22 y 23 millones. El primer estreno del año será Marathon, de Ricardo Monti, que subirá a escena el 25 de febrero en la sala María Guerrero. Allí, además, estarán las reposiciones de Informes sobre la banalidad del amor, de Mario Diament. La misma sala, en abril, cobijará el inicio de la temporada internacional con la vuelta de la Compañía Nacional de Teatro Clásico de España, dirigida por Eduardo Vasco. Traerán una versión de La estrella de Sevilla, de Lope de Vega. Ese mes además vendrá de Italia el Grupo Teatro Essere con Italia in cantata y Roma Libera. Ambas obras pertenecen a Tonino Tosto.

También en la María Guerrero, en junio, será el estreno de Payasos en banda, con dirección de José Páez Toledo. Y en julio seguirá la temporada internacional con una obra del italiano Matteo Belli, Marzabotto. Ese mes se llevará a cabo el 10° aniversario de Teatro x la Identidad con Daniel Veronese, Mauricio Kartun, Alfredo Alcón y Norma Aleandro, entre otros. Mientras que en agosto tendrá lugar el festival Internacional de Títeres América Bicentenaria. En octubre se estrena una obra a designar "Algo divertido, costumbrista", adelantó Correa.

Durante junio, en la sala Orestes Caviglia debuta El molinete, de Carlos Martínez. Un mes más tarde debuta El ahorcado, con dirección de Andrés Bazzalo. Y en octubre, irá Román Podolsky con Las primas, basada en la novela homónima de Aurora Ventorini.

En la sala Luisa Vehil, se repone en marzo El misterio de dar, de Griselda Gambaro. En mayo, vuelve Trans-Atlántico. Un mes más tarde se programó una versión de El Bululú, con Osqui Guzmán y un director a confirmar. Por último, en septiembre, Luciano Cáceres dirigirá La Persuasión de un texto escrito por Erika Halvorsen.

Juan José Santillán
Clarin, 05 Febrero de 2010

Incremento de Turismo Brasilero

En un año creció un 50 por ciento el turismo brasilero en el país

Mientras que los argentinos viajaron menos este año a Brasil por la diferencia cambiaria, los brasileros le sacaron provecho y eligieron veranear en el país. De acuerdo a los últimos datos difundidos por la Oficina de Migraciones, el turismo brasilero creció este año un 50 por ciento, en comparación con los arribos registrados en el aeropuerto internacional de Ezeiza en enero del año pasado.

Según declaró el secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, el aumento se debería, entre otras cosas, a la revaluación del Real, de casi un 30 por ciento en el último año, y a las "mejores expectativas internacionales". Sin embargo, no ocurrió lo mismo con el resto de los visitantes de países extranjeros ya que, excluyendo a Brasil, sólo se registró un crecimiento de seis puntos en el turismo global.

Por otra parte, los mayores ingresos de turistas fueron los provenientes de China y Chile, con un 40,5 y 18,8 por ciento respectivamente.

Al respecto, Meyer destacó que "las cifras demuestran que el éxito de la temporada veraniega no se limita sólo al turismo interno" y remarcó su importancia para la economía del país. "Más allá del intenso movimiento de dinero, se estima que la actividad genera, de manera directa e indirecta, más de 1,1 millón de puestos de trabajo", subrayó el funcionario.

Clarin, 05 de Febrero de 2010

Murgas y Carnaval

Las murgas porteñas buscan un guiño de la lluvia para comenzar los desfiles de carnaval

Los corsos del fin de semana
Un esfuerzo extra de Dios Momo. Con tono de rezo y ritmo de bombo con platillo, las murgas buscan cambiar el gris de la lluviosa tarde porteña por el tapizado multicolor que regalan levitas y sombreros. Si el tiempo lo permite, mañana comenzarán los festejos de carnaval en la Ciudad, que incluyen 33 corsos y la actuación de 107 agrupaciones.

En Capital, habrá festejos en Abasto, Almagro, Balvanera, Barracas, Boedo, Caballito, Flores, Coghlan, Colegiales, Floresta, Liniers, Lugano, Mataderos, Parque Avellaneda, Parque Centenario, Parque Chacabuco, Parque Patricios, Paternal, Piedrabuena, Pompeya, Saavedra, San Telmo, Villa Crespo, Villa Luro, Villa Pueyrredón y Villa Urquiza. Se estima que desfilarán alrededor de 15 mil artistas populares. El año pasado, las celebraciones convocaron a casi 250 mil personas por fin de semana.

Este año, el circuito que organiza el Gobierno porteño incluye 33 corsos, tres más que en 2009. A esa programación hay que sumarle los festejos que realizan agrupaciones independientes, tanto en la Ciudad como en el Gran Buenos Aires. El sábado, los desfiles se realizarán entre las 19 y las 2 de la madrugada, mientras que el domingo se efectuarán entre las 19 y las 24. Los cortes de calle arrancarán alrededor de las 18.

Los festejos se realizarán durante todos los sábados y domingos de febrero. Y en algunos casos, también incluirán el lunes 15. Esa día y el martes 16 son jornadas no laborables en el Gobierno porteño. A nivel nacional sigue vigente una ley de la última dictadura militar, que derogó los feriados de lunes y martes de carnaval. Este año, las murgas porteñas marcharán en ambas jornadas para pedir su restitución.

Las celebraciones en la calle tendrán su reflejo en distintos espacios culturales de la Ciudad. El jueves 11, el renovado Anfiteatro del Parque Centenario recibirá al "Carnaval de las dos orillas", un espectáculo que contará con la participación de la murga porteña Los Quitapenas y la agrupación uruguaya Agarrate Catalina.

Además, el Centro Cultural Ricardo Rojas -dependiente de la UBA- será escenario de un encuentro entre murgueros belgas y argentinos. Las presentaciones se realizarán el 19 y 20 de febrero e incluirán la actuación del coro La Matraca y artistas invitados. También se sumarán a los festejos los centros culturales Resurgimiento (La Paternal), Marcó del Pont (Flores) y Adán Buenosyares (Parque Chacabuco).

Clarin, 05 Febrero de 2010

Borges

Borges se anticipó medio siglo a las neurociencias

Un investigador local analiza cómo el escritor exploró en su obra los rincones de la memoria

La Nacion, 4 de febrero de 2010


Es sabido que Borges sentía fascinación por ideas como el infinito, los espejos y los laberintos. En su cuento Funes el Memorioso, publicado en junio de 1942 en La Nacion y que relata los avatares de Irineo Funes, un peón de Fray Bentos que poseía la increíble capacidad ?o maldición? de recordarlo absolutamente todo, explora los laberintos de la memoria y llega a plantear ideas que sólo ahora están teniendo comprobación experimental.

"A mediados del siglo XX, Borges ya planteaba que pensar es abstraer y que para poder recordar es necesario olvidar", dice el físico y neurocientífico argentino Rodrigo Quian Quiroga, profesor de bioingeniería de la Universidad de Leicester, en Gran Bretaña, que analiza el célebre cuento, rastrea sus fuentes y compara esas ideas con los resultados de sus propias investigaciones en un artículo que hoy publica la revista Nature.

Según Quian Quiroga, una de las preguntas más interesantes de las neurociencias es cómo hacen las neuronas para codificar y almacenar la información que recibimos del mundo exterior. En busca de respuestas, el científico descubrió un tipo de neuronas del hipocampo capaces de generar representaciones abstractas de conceptos como la identidad de una persona. En experimentos con electrodos que registraban la actividad de estas células, pudo comprobar que la misma neurona se activaba cuando, por ejemplo, la persona estudiada veía diferentes imágenes de una actriz famosa, oía su nombre o lo leía.

"Al contrario de Funes, que «era incapaz de ideas generales, platónicas» y al que «le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente)», nosotros tendemos a recordar personas, hechos y lugares genéricos, pero olvidamos los detalles", dice, de visita en Buenos Aires.

Durante uno de sus viajes, el investigador se reunió con María Kodama y pudo observar la biblioteca del escritor. "Es espectacular ?asegura?. Revisando sus libros pude ver que Borges escribía en la primera o la última página, con letra muy chiquitita. Esas anotaciones ofrecen pistas de cómo relacionaba sus lecturas y cómo surgían sus ideas."

Entre muchos otros, como los escritos de William James, el padre de la psicología moderna, Quian Quiroga se sintió intrigado por The mind of man, de Gustav Spiller, editado en 1902. Una anotación, "Memorias de una vida entera, pág. 187", lleva a un pasaje en el que Spiller calcula la cantidad de recuerdos que podría tener de su vida y llega a la conclusión de que podrían sumar 10.000 en 35 años. También menciona cuánto tiempo lleva recopilarlos. Borges dice de Funes: "Dos o tres veces había reconstruido un día entero; (...) cada reconstrucción había requerido un día entero"...

"Es fascinante ?dice Quian Quiroga?. Borges, James y Spiller llegaron intuitivamente a conclusiones que sólo hoy tenemos la tecnología para probar."

Turismo: Quejas

De qué se quejan los turistas en el país

El transporte aéreo está al tope de los reclamos, según el quinto informe que elaboró la Asociación Argentina de Derecho del Turismo


La Nacion 4 de febrero de 2010

En este contexto, la reciente decisión del gobierno nacional de autorizar, a partir del 1° del mes próximo, a la empresa Aerolíneas Argentinas -y también luego a sus principales competidoras- a realizar vuelos a países de la región desde el Aeroparque Metropolitano podría llegar a incrementar estos reclamos. Entre otros puntos, según advierten fuentes del sector, porque el Aeroparque Jorge Newbery no tiene infraestructura suficiente para soportar el incremento de tráfico que significarán nuevos vuelos regionales.

Además de los retrasos en el transporte aéreo, la pérdida de equipaje y los reclamos vinculados con las tarifas diferenciadas entre turistas extranjeros y residentes, existen otras quejas que la Asociación Argentina de Derecho del Turismo (Aadetur) recoge y sistematiza desde hace cinco años. Lo hace mediante un informe para conocer cuáles son los rubros que no cumplen con las expectativas de los turistas que visitan el país.

En las primeras dos ediciones, el estudio se centró exclusivamente en los reclamos por sector, sin distinción de procedencia. A partir de 2008, las quejas también fueron diferenciadas según origen y nacionalidad. "Nuevos problemas se presentaron durante el año pasado, como la gripe A, la mayor cantidad de pasajeros no admitidos en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, o las estafas en los alquileres. A lo que se sumaron en el último trimestre del año los reclamos por inseguridad -señaló Diego Benítez, presidente de Aadetur-. El seguimiento de estos cinco años de los informes -dijo- nos permiten comparar en qué dirección van las quejas, en una visión tanto de turistas nacionales como extranjeros".

Reclamos de todo el mundo
En total, en esta quinta edición se analizaron 5500 casos (todos recibidos por correo electrónico), de los cuales 3153 pertenecían a turistas argentinos que se quejaban sobre servicios en el país; 1841 a turistas argentinos que reclamaban sobre servicios turísticos en el extranjero y otros 503 correos electrónicos de turistas extranjeros que hablaban mal sobre los servicios turísticos en la Argentina.

¿De qué se quejan los extranjeros en el país? Los turistas de Brasil, Chile, Estados Unidos, España y Uruguay encabezan el listado en cuanto a la procedencia de los reclamos, y su principal queja es el transporte aéreo. La mayoría de brasileños y chilenos, según consta en el informe, descarga su reclamo sobre servicios en Buenos Aires, Bariloche, Mendoza y San Martín de los Andes. Y, además de los principales motivos de queja ya mencionados (como el alojamiento deficiente o el incumplimiento de paquetes turísticos), la falta de higiene, los piquetes, los robos y los precios ocultos o excesivos -como el costo del cubierto en algunos restaurantes, que según los turistas ha llegado a representar en algunos casos hasta el ciento por ciento de los consumido-, forman parte de la lista de abusos más frecuentes.

Con respecto a la modalidad de contratación por Internet, tan usual en estas épocas, "la diferencia entre lo ofrecido y lo publicado" es una recurrente causa de reclamo, sobre todo en los departamentos de alquiler temporario.

Cuando viajan al exterior, los argentinos coinciden con el resto de los turistas de distintas latitudes, y hacen su descargo sobre las demoras en los vuelos, las cancelaciones y la pérdida de equipaje. Las inadmisiones en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, fue otro de los puntos sobresalientes junto con los problemas en las contrataciones de asistencia al viajero, "con cláusulas abusivas, falta de cobertura y venta compulsiva", menciona el estudio.

De este quinto sondeo de la Aadetur, del cual participó la Universidad Nacional de La Plata, se concluye que cuando un argentino decide salir de viaje por su país también se encuentra con los mismos escollos que el resto de los visitantes. Sin embargo, aquí se detectó un aumento en las quejas con respecto a los precios excesivos, principalmente en los alquileres en la costa atlántica bonaerense y en la provincia de Córdoba.

El transporte de ómnibus de media y larga distancia también tuvo su registro negativo, con la falta en el refuerzo de unidades, mala calidad en el servicio y ausencia de asientos para personas con discapacidad en las unidades disponibles.

Tomás Eloy Martínez

Una pluma al servicio de la historia

Extraordinario escritor y periodista, uno de los más grandes de su generación, murió ayer, a los 75 años, en Buenos Aires; tenía cáncer; su mayor obra, Santa Evita, fue traducida a más de 30 idiomas

La Nacion, 1 de febrero de 2010


Reconocido como uno de los mayores autores argentinos de su generación, impuso un estilo y dejó su sello en innumerables artículos, columnas, ensayos, cuentos y novelas. Su obra cumbre, Santa Evita, fue traducida a más de 30 idiomas.

Tomás Eloy Martínez era columnista de LA NACION, The New York Times y El País, de España. Después de sus comienzos en La Gaceta, de Tucumán, y de su paso por este diario como crítico de cine, ganó notoriedad, a partir de 1962, en la revista Primera Plana. También escribió guiones para cine y televisión.

Hace tres años se había radicado nuevamente en la Argentina luego de vivir mucho tiempo en los Estados Unidos, donde fue profesor universitario.

Víctima de un tumor cerebral que lo tuvo a mal traer en los últimos meses, la enfermedad no consiguió que Tomás Eloy, como lo llamaban sus allegados, dejara de escribir y, sobre todo, de pensar la realidad de su país.

La inminencia de la muerte no fue un impedimento para que pasara sus últimos días escribiendo, rodeado por sus hijos y sus seres queridos.

Había nacido el 16 de julio de 1934 en Tucumán. La literatura lo acompañó desde siempre. Antes de los 10 años escribió su primer cuento. Fue un signo de rebeldía. Se había escapado al circo sin autorización de los padres y, como castigo, lo encerraron en un cuarto y le prohibieron leer. Esa tarde escribió la historia de un nene que se metía en una estampilla para poder viajar.

Aquel precoz escritor sería, con los años, el autor de la novela argentina traducida a más lenguas en la historia. Dueño de una escritura elegante y precisa, su novela Santa Evita (1995) le dio un prestigio internacional que lo ubicó al lado de sus admirados Jorge Luis Borges y Julio Cortázar.

En 2002 recibió el Premio Alfaguara, uno de los más importantes concursos literarios en lengua castellana, por El vuelo de la reina . Luego se publicarían la selección de ensayos y crónicas Réquiem por un país perdido (2003), El cantor de tango (2004) y El Purgatorio (2008), su última novela, que cuenta la historia de una pareja separada por el terrorismo de Estado en 1976, que vuelve a encontrarse 30 años después, relato con el que intentó recuperar los años que vivió lejos del país.


Su mirada del peronismo
Obsesionado estudioso del peronismo, conoció a Juan Domingo Perón a fines de los años 60. Se ganó su confianza y grabó las extensas conversaciones que mantuvieron en cintas que siempre guardó con recelo. Algunos fragmentos aparecen en Santa Evita , en La novela de Perón y Las memorias del General (1996), pero buena parte de ese material nunca fue publicado. Sin embargo, nunca fue peronista.

Tuvo como grandes amigos a escritores de la talla de Gabriel García Márquez, Juan Carlos Onetti y Carlos Fuentes, que confesó a El País , de España: "De la extraordinaria Santa Evita dijimos, sin ponernos de acuerdo Mario Vargas Llosa, García Márquez y yo mismo que nos habría encantado ser los autores de una obra tan perfecta en su soldadura de ficción e historia".

Vivió exiliado en Caracas durante la última dictadura militar argentina, tras ser amenazado por la Triple A, pero no se alejó de su pasión: fue editor del periódico El Nacional y fundó El Diario, y fue jefe de redacción hasta 1979.


Su relato periodístico La pasión según Trelew (1974), quemado durante la dictadura en una plaza de Córdoba, fue incorporado como prueba al expediente de la causa que investiga la masacre. Su obra Lugar común la muerte (1979) fue señalada como un aporte esencial al nuevo periodismo.

Sobre su oficio de escritor, le gustaba decir: "Los narradores escribimos sobre lo que sabemos para aprender aquello que no sabemos; para conocer lo que no conocemos".

También fue formador de periodistas, con una extensa carrera académica que lo llevó a pasar gran parte de su vida en Estados Unidos, donde dirigió el Programa de Estudios Latinoamericanos de la Rutgers University, en Nueva Jersey, además de profesor de la Universidad de Maryland y de brindar conferencias y cursos en universidades de todo el mundo.

El reconocimiento
El diario madrileño El País le otorgó el Premio Ortega y Gasset de Periodismo el 22 de abril de 2009, una distinción dirigida a trabajos en español publicados en medios de todo el mundo. El 24 junio de ese mismo año fue incorporado a la Academia Nacional de Periodismo. "Es un gran honor que se debe, creo, a la persistencia con la que vengo trabajando hace más de medio siglo", dijo en aquel momento a este diario.

Fue también autor de diez guiones para cine, tres de ellos en colaboración con el novelista paraguayo Augusto Roa Bastos, y de varios ensayos incluidos en volúmenes colectivos. En 2008, obtuvo el Premio Cóndor de Plata a la trayectoria, que entrega la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.

Tuvo siete hijos. Tomás, Gonzalo, Ezequiel y Paula, nacieron en su primer matrimonio. Blas y Javier son fruto de su segunda pareja, y de su tercera unión nació Sol Ana.

Anoche, apenas conocida la noticia de su fallecimiento, numerosas personalidades del mundo de la cultura, la literatura y la política se comunicaron con la redacción de LA NACION para hacer llegar sus condolencias.

El velatorio se realizará mañana en Parque Memorial (ruta Panamericana, acceso norte, ramal Pilar, km 47) de 8.30 a 16. A continuación, se cremarán sus restos, como era su deseo, y las cenizas quedarán allí.

Tuneles Siglo XIX

En San Pedro, descubren casi intactos túneles de siglo XIX

Se usaban para ventilar gases en una caldera. Esta proveía de energía eléctrica a una alcoholera.

Por casualidad, mientras se estaba construyendo un acceso a un puente en la ciudad de San Pedro, en uno de los caminos laterales se descubrió un complejo de túneles que datan del siglo XIX, que pertenecieron a una de las primeras industrias que se establecieron en la zona.

Tras varias horas de limpieza dejaron al descubierto una cámara de combustión construida de viejos ladrillos que mostraba, en uno de sus lados, la boca de un túnel de algo más de 1 metro de ancho por 1, 50 metro de alto.

La sorpresa aumentó cuando a unos 50 metros de ese punto se detectó una segunda abertura en el suelo que, al ampliarla, exhibía otra boca de túnel con su arco de medio punto intacto, donde asoma la arquitectura de época con que fueron concebidos.

Al profundizar la extracción de materiales, apareció un antiguo túnel de venteo que llegaba hasta la base de una gigantesca chimenea de ladrillos que existía en el lugar.

Si bien los trabajos recién comenzaron, se sabe que los dos puntos estuvieron unidos por un ramal subterráneo construido íntegramente de ladrillos. Por este orificio se liberaban los gases de la cámara de combustión de una caldera que alimentaba la usina eléctrica, la cual proveía de energía a la alcoholera. Del túnel industrial ya se han liberado los dos extremos.

Del extremo en la base de la chimenea ya se han descubierto los primeros 4 metros de túnel, mientras que en la boca que se halla dentro de la cámara de combustión sólo se excavaron 1,5 metro hacia el interior de la construcción debido al delicado estado de conservación que presenta.

La remoción de los escombros y la excavación quedó a cargo de la Dirección de Cultura junto al Grupo Conservacionista de Fósiles del Museo Paleontológico de San Pedro. La Secretaría de Obras Públicas y el intendente Pablo Guillermo Guaconese acercaron para evaluar los pasos a seguir.

Uno de los primeros en detectar este hallazgo fue José Luis Aguilar, director de Cultura de la Municipio, quien contó a Clarín "nos dimos cuenta de que en una de las paredes asomaba la boca de un túnel con su medio punto de ladrillos intacto. Pensamos que eran ruinas de unos galpones. Pero nunca nos imaginamos esto.

Luego agregó: "Primero hablamos con el encargado de obra de la empresa, como para que se resguardara un poco y no continuara la rotura, quien mostró una excelente predisposición. Después, se iniciaron una serie de averiguaciones con gente del centro de estudios históricos, que aportaron datos sobre esta vieja industria", sostuvo Aguilar.

Sobre la existencia de estos túneles, el director de Cultura indicó: "Había rumores pero como jamás los habían encontrado muchos creyeron que eran un mito. Pese a que los viejos pobladores hacían referencia a estos lugares".

La intención es recuperar este complejo de túneles de fines del siglo XIX de forma tal que pueda ser integrado al patrimonio arquitectónico histórico de la ciudad. Se trata de ruinas de una de las primeras industrias que se establecieron en la región.

Clarin, 01 de Febrero de 2010

Edificio del Plata

Sacan la marquesina y arreglan el frente del Edificio del Plata


Los cambios tienen que ver con la nueva ley por una menor polución visual.

El histórico Edificio del Plata se verá distinto a partir de esta semana. El cambio se debe a que la gran marquesina que recorre la fachada de la calle Carlos Pellegrini al 200 y sostiene un enorme cartel publicitario del Banco Ciudad está siendo retirada porque, tal como estaba, incumple con los parámetros de la nueva ley de Publicidad Exterior que se sancionó a finales de 2008.
Los trabajos de desmantelamiento comenzaron el sábado y se extenderán hasta el jueves, en el horario de 21 a 5, para que no interfieran en el tránsito diurno de la avenida 9 de Julio.

Treinta agentes por día son necesarios para desarmar una pesada estructura de vigas de acero y perfiles de aluminio, que mide 96 metros de largo por 5,5 de ancho.
"La Legislatura nos dio el año pasado una herramienta que nos permite trabajar por la disminución de la polución visual", explicó el Ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, cuando dio la orden de iniciar el operativo para eliminar la marquesina, y agregó: "Nos estamos autorregulando, porque hay que dar ejemplos de que las normas son para todos".
El caso del Edificio del Plata no es único; desde noviembre del año pasado, y en virtud de la nueva ley que regula la publicidad callejera y limita los emplazamientos de sus soportes, se retiraron más de 300 marquesinas y 377 carteles distribuidos en las avenidas Callao, Corrientes, 9 de Julio, Santa Fe y Córdoba".

Las autoridades del Banco Ciudad repondrán el cartel, pero dentro de las medidas más acotadas que determina la nueva normativa. La marquesina que ahora se quita data de 1966, apenas cuatro años después de la inauguración de este imponente edificio en el que predominan las líneas rectas y los ventanales vidriados.
Sede de diversas áreas técnicas y de gestión del Gobierno de la Ciudad, el ex "Mercado del Plata" ha quedado en este último mes, temporariamente desnudo. La última pintura que cubría toda su fachada e integraba la serie "Arte en el Plata" –una obra del fotógrafo santafesino Marcos López que representaba una imagen veraniega en una terraza porteña– debió ser retirada en diciembre, antes de que se cumpliera el tiempo previsto para su exposición, cuando una tormenta dañó su lienzo de 2.992 metros cuadrados. El Ministro de Cultura Hernán Lombardi aseguró que "hacia fines de febrero habrá una nueva intervención en el edificio, y será una gigantografía de un prestigioso artista".

Clarin, 01 Febrero de 2010

Palermo y Recoleta: Ruidos Molestos

Palermo y Recoleta lideran el ranking de barrios ruidosos

Concentran la mayor cantidad de denuncias. Es porque allí hay muchos bares, restaurantes y discos. Desde 2007 crecieron un 21% las causas judiciales por este problema. Y en el 75% de los casos, se resolvieron antes de los tres meses.

Por: Nicolás Pizzi


En la Edad Media se llegó a prohibir el tránsito de caballos y de carruajes con el fin de proteger el sueño de los habitantes. Con el tiempo, los sonidos mutaron. El ladrido de un perro, la música que llega de un boliche, una murga ensayando al aire libre, un joven que intenta tocar la batería, un motor funcionando durante toda la noche, la alarma de un garage demasiado sensible y un aire acondicionado añejo que parece desarmarse. Esos son los ruidos típicos de una Ciudad que pueden complicar la vida cotidiana de sus vecinos hasta límites insospechados. Los casos llegan cada vez con más frecuencia a la Justicia de la Ciudad, que se encarga de las contravenciones y de algunos delitos. Según datos a los que accedió Clarín, en los últimos dos años crecieron un 21% las causas por ruidos molestos y Palermo y Recoleta son los barrios que concentran la mayor cantidad de denuncias.

El Código Contravencional castiga con tareas comunitarias o multa a quien "perturba el descanso o la tranquilidad pública mediante ruidos que por su volumen, reiteración o persistencia excedan la normal tolerancia". Pero deja al margen a quienes "utilicen dispositivos de amortiguación del sonido de los instrumentos o equipos", en el caso de la música.

"Los ruidos molestos a los que hay que enfrentarse en la Ciudad son innumerables. Y además van mutando incluso por épocas: ahora están las murgas que participan de los carnavales y ensayan en las plazas públicas, muchas a la hora de la siesta. Eso puede resultar molesto", ejemplifica Silvia Cabeza, de la Asociación Civil Oír Mejor. Otros son ruidos aún más caseros, que pueden influir en la convivencia de un edificio: ejemplo, el motor de un ascensor. "En este tipo de ruidos, el consorcio está obligado a solucionar los problemas", explicó Cabeza.

Los mecanismos para denunciar se ampliaron en los últimos años: se puede llamar por teléfono las 24 horas (al 0800-33-FISCAL), mandar un mail (denuncias@jusbaires.gov.ar), o ir a las Unidades de Orientación y Denuncia (UOD) que ya hay en Balvanera, Pompeya, Lugano y Palermo. Sin embargo, el 77% de los conflictos por ruidos molestos todavía se denuncian en las comisarías y en las fiscalías porteñas, que están modificando su estructura: a mediados del año pasado se inauguró la sudeste, donde actúan seis fiscales, y esta semana abrió la sede norte. "La primera consecuencia del nuevo diseño es que los fiscales quedan concentrados en la investigación de las causas y en la preparación de las audiencias orales", dice el fiscal general Germán Garavano. Traducidos en números, los fiscales trabajan con menos del 30% de las causas ingresadas, lo que permite aumentar el porcentaje de las que llegan a juicio y de las mediaciones.

El año pasado se denunciaron 3.247 casos de ruidos molestos en toda la Ciudad, un 21% más respecto a 2007. Y no es raro: según datos de la OMS, Buenos Aires es la ciudad más ruidosa de América Latina y la cuarta del mundo detrás de Tokio, Nagasaki y Nueva York.

Recoleta y Palermo concentraron la mayoría de los casos por la creciente concentración de bares, restaurantes y discos, aunque el nivel de conflictividad también fue alto en sectores de Retiro, Balvanera, San Nicolás, Monserrat, Almagro, Colegiales y Belgrano, entre otros barrios. Basados en la experiencia de los casos, los técnicos que trabajan en el procesamiento de datos explicaron que quienes poseen un nivel económico más alto son los que más denuncian. De la misma manera, los números marcan que las probabilidades de resolver los problemas que generan una fuente fija -un boliche o una fábrica- son mucho más altas que las que genera, por ejemplo, un grupo de personas que todos los viernes se juntan en una esquina a hacer el "preboliche".

Hay ruidos que son irritantes, porque se prolongan en el tiempo. Pero los más graves son aquellos que pueden ser perjudiciales para la salud, y causan desde stress hasta enfermedades auditivas. "La dificultad para comprender muchas veces lleva al aislamiento, a más agresividad, irritación, stress o cambios de comportamiento", explicó la fonoaudióloga Fabiana Troncoso de Gaes, especialistas en trastornos auditivos.

A diferencia de la Justicia nacional, en la Ciudad los procesos suelen ser más cortos. De hecho, el 75% de la causas por ruidos molestos se terminaron en los primeros tres meses. Y sólo un 12% duraron más de seis meses. El final más común para los ruidos molestos es la mediación, por las características de los conflictos. También se aplican muchas probation (suspensión del juicio a prueba) y un porcentaje ínfimo de casos termina en juicio oral.

Clarin, 31 de Enero de 2010

lunes 15 de febrero de 2010

Centros Termales: Neuquen

Termas bajo el volcán

En el norte de la provincia de Neuquén se encuentran los dos centros termales más singulares del país. Por un lado, Copahue, que goza de renombre internacional por sus virtudes curativas, y por otro, Aguas Calientes, un manantial agreste y muy poco conocido al pie del Domuyo, donde también brotan con furia los vapores de un géiser.

Géiser. Un chorro de vapor y de aguas casi a punto de ebullición al pie del Domuyo.

Por Graciela Cutuli

Llegar a Copahue es como llegar a la luna; como aterrizar en uno de los paisajes más extraños de la Cordillera. Es un mundo mineral, sin árboles y rodeado de cerros, un valle donde las fumarolas brotan entre las rocas y un centro termal donde se sienten tanto la energía de la tierra como el aire de Aventuras. El subsuelo al pie del volcán Copahue se siente vivo, haciéndose notar con olores a azufre y amoníaco, a veces entre humos tan densos que a llegan a opacar la silueta del sol en el cielo.

Un poco más al norte, al pie del Domuyo –el cerro más alto de la Patagonia– hay otras fuentes termales, las de Aguas Calientes. Son termas en bruto, en un total estado natural, pero además de ser atractivas por sí mismas permiten conocer el único géiser en actividad de la Argentina.

Estas dos propuestas de termalismo a la neuquina, en plena montaña y con mucha aventura como opción adicional, son muy distintas a las termas en su forma más tradicional, como las del Litoral entrerriano o las de Santiago del Estero. Vale la pena conocerlas, salirse de los caminos ya demasiado recorridos y empezar por Copahue, que a pesar de la distancia y de su ubicación en plena Cordillera se ganó fama mundial por sus virtudes.

FUMAROLAS EN EL CAMINO Vistas de lejos, Caviahue –abajo– y Copahue –arriba–, parecen una sola. Pero los 20 kilómetros que las separan también revelan identidades muy diferentes: Caviahue es el centro poblacional permanente, un pueblo en pleno crecimiento donde se concentran los hoteles y donde los esquiadores y turistas se cruzan con los gauchos en los kioscos y autoservicios. Unos en busca de galletitas y gaseosas, los otros en busca de clavos para las herraduras de sus caballos... Caviahue, entonces, conserva su atmósfera de pioneros a la vez que se está transformando en un centro turístico moderno. Montaña arriba, Copahue es radicalmente distinto, un lugar que parece inspirado en las tierras lejanas y extrañas de las obras de ciencia ficción.

Salto del Agrio. Una excursión imperdible a una cascada de aguas sulfurosas.
El camino de ripio entre una localidad y otra va preparando gradualmente para este cambio. A medida que se pasa de los 1620 metros de altura de Caviahue a los 2010 de Copahue, los bosques de araucarias van desapareciendo, la vegetación se va escondiendo entre las rocas y el cielo se pone de un azul más intenso, casi vibrante. Como antesala de Copahue, vale la pena parar en Las Máquinas, un nombre raro para un centro termal en desuso. Allí se instaló el que fue el primer centro termal de la región: y aunque es de acceso más fácil en invierno, ahora está sólo bajo vigilancia de fuerzas militares en espera de una nueva concesión. Si se puede ingresar, el espectáculo es fascinante, con auténticas ollas de barro hirviente y aroma a azufre. Cerca de allí está Las Maquinitas, otro pequeño complejo termal abierto al público, pero con muy poca infraestructura. Es un anticipo resumido de lo que se ve en Copahue, minutos más arriba, pero más agreste (y esta condición, que hace sentir al visitante más en contacto con la naturaleza, también implica cierto riesgo en el baño termal sin control). Las Maquinitas es una suerte de hoyada donde hay ollas con aguas termales, respiraderos y fumarolas, además de piletones a los que se accede gracias a una pasarela. El lugar es particularmente atractivo por la tarde, cuando este pliegue de las montañas se refugia poco a poco entre las sombras y las fumarolas siguen destacándose sobre el cielo azul. El lugar muestra de esta forma su costado dantesco, atractivo e inquietante a la vez.

LAS TERMAS DE LA LUNA En pocos minutos se llega finalmente al final de la Ruta 26, que termina entre un puñado de casas y el complejo termal, en el centro mismo de Copahue. Hay que imaginar una pequeña llanura rodeada de cumbres, salpicadas de grandes manchas de nieve incluso en pleno verano; casas de techos de chapas verdes y rojas; un pasto ralo que pone un matiz verde sobre el suelo de rocas; una gran laguna de color gris claro que reluce bajo el sol como una placa de metal; humo por encima de la laguna; fumarolas que brotan de entre las rocas; un olor a azufre omnipresente que se impregna en la ropa y hasta en el cuero de los zapatos; un silencio mineral en el cual la actividad humana es apenas un murmullo.

Copahue es un mundo sensorial distinto, como para experimentar algo totalmente nuevo, un pedazo de luna caído en la tierra. La naturaleza estaba inspirada cuando creó este valle perdido en una lejana porción de los Andes: hay aguas calientes y otras que directamente hierven, aguas bebibles y otras totalmente venenosas, lagunas de agua y lagunas de barro, aguas azules y otras verdes. Todo mezclado, y a poca distancia. Por ejemplo, en un borde de la laguna principal, de aguas grises y altamente tóxicas, brota una fuente de agua potable a 90ºC, ideal para el mate. Tan increíble que parece haber sido puesta a propósito...

La laguna sulfurosa de Copahue despide extraños vapores y aromas que parecen salidos de la entraña del volcán.
La rareza del lugar no tiene que hacer olvidar la calidad y las virtudes de sus aguas termales, conocidas desde las épocas prehispánicas, aunque Copahue sólo empezó a desarrollarse en el siglo XX con los primeros “curistas” que impulsaron el crecimiento del centro. Aquellos comienzos están lejos: hoy es un amplio complejo termal y de balneoterapia, equipado también con un spa y preparado para 2500 sesiones diarias. En verano un equipo de profesionales atiende y trata a los visitantes que vienen para conocer el lugar o para curar afecciones. En Copahue se aprovechan las aguas, pero también el fango que se forma por la alteración de las rocas en las lagunas de aguas sulfurosas, las algas que prosperan en las aguas termales y hasta los vapores. Las aguas, en particular, brotan desde 20ºC hasta 90ºC, y son según su composición química sulfuradas, sulfatadas, ferruginosas, bicarbonatadas, carbogaseosas o radioactivas, destinadas a tratar afecciones osteoarticulares, respiratorias y dermatológicas. El spa, una novedad de hace pocas temporadas, ofrece un complemento de bienestar y tratamientos estéticos.

Copahue abre sólo en verano, ya que en invierno toda la villa está sepultada (en el sentido más literal de la palabra) por una espesa capa de nieve, donde las lagunas termales forman como un oasis de calor en medio de un desierto helado. Es entonces cuando se organizan visitas desde Caviahue para esquiar sobre los techos de las casas, que apenas afloran sobre el manto blanco, y para bañarse en medio de la nieve. Entretanto en Caviahue hay un centro termal, con aguas, fangos y algas extraídos de Copahue, abierto todo el año e ideal para combinar con las propuestas del centro de esquí.

UN HIDROMASAJE NATURAL Las otras aguas termales administradas por el Ente Provincial de Termas de Neuquén están más al norte de la provincia, al pie del volcán Domuyo, en una región que no tiene nada que envidiarle a Copahue en materia de curiosidades naturales. Un reto que ya de por sí pone las expectativas muy altas. Andacollo es la capital de la región y el punto de acceso a un recorrido que pasa por el pueblito de Varvarco antes de internarse en la inmensidad del norte neuquino. La ruta de ripio que hay que emprender en esta aventura está marcada, para fotógrafos y ojos sensibles, por los hitos que dejó la naturaleza. Los Bolillos son los primeros. Es un valle de formaciones rocosas cónicas, muy singulares, que forman como sombreros de duendes minerales y desproporcionados, uno pegado al otro. Son rocas de color ocre que contrastan con los tonos más amarillentos del suelo, rocas blandas talladas a gusto por el viento y el agua creando formas que no pueden dejar de ser un alto en el trayecto a las termas más recónditas del país.

El camino toma su tiempo y recorre toda la extensa comarca al pie del Domuyo. Pasa por el Cajón de Atreuco, otro alto fotográfico en el lugar de un puente sobre el arroyo Atreuco, para llegar a Los Tachos, a 2250 metros de altura y al pie mismo del volcán. Allí se deja el vehículo y se camina por el flanco de la montaña siguiendo una huella entre las rocas para llegar a un verdadero géiser, un chorro de vapor y de aguas casi a punto de ebullición lanzado con furia hacia lo alto desde un macizo de rocas. Otro géiser de menor altura (unos dos metros frente a los cuatro del principal) surge del lecho mismo de un arroyo de aguas heladas que baja del Domuyo. Calor y frío conviven en el mismo lugar y sólo algas de colores vivos, como pintadas en tonos flúo, advierten sobre la temperatura del agua del géiser. Estas algas, que se forman y prosperan sólo en aguas muy calientes, le ponen al paisaje un toque de cuadro surrealista.

Una larga pasarela se interna sobre las aguas termales de Las Maquinitas, antes de llegar a Copahue.
Las mismas algas se encuentran en las termas de Aguas Calientes. Más que un centro termal, se trata de un complejo natural con una cascada y un piletón de aguas que bajan naturalmente cálidas desde la montaña. El lugar fue acomodado de manera rudimentaria para los acampantes, lo cual no quita nada a sus propiedades clorosulfatadas, cálcidas, sódicas, alcalinas y bicarbonatadas. Aguas Calientes es un destino de aventureros que recorren la región y aprovechan sus baños reparadores, y al mismo tiempo de curistas que vienen a aliviar problemas de reuma e insuficiencia hepática. Hay que seguir las indicaciones de las algas para no equivocarse entre los dos caudales de agua que bajan de la montaña. Uno está realmente muy caliente, a más de 70ºC, mientras que el otro baja a 30ºC y forma una suerte de hidromasaje natural.

Finalmente, en Aguas Calientes hay otro atractivo para conocer, porque aquí se recibe la visita de los piñeros trashumantes de la comarca, que hacen pastar sus rebaños de cabras y ovejas en todo el macizo del Domuyo. A ellos precisamente se les puede comprar el asado de la noche, luego de un día de aventuras por las montañas, o de una tarde de relax en el spa más natural de la Argentina


Pagina 12, 31 de Enero de 2010

Polo Circo

Una usina generadora de ilusiones

En el espacio abierto de Garay y Combate de los Pozos está el complejo con tres carpas, donde además de espectáculos funcionan talleres de equilibrio, altura, malabares y acrobacia.

Una de las ideas de Polo Circo es profesionalizar el sector.

Por Sebastián Ackerman

Pasar el verano en la ciudad puede resultar un infierno. Y no sólo por la temperatura: muchas de las actividades que en otro momento del año abren una puerta de entretenimiento y diversión, en este momento buscan mejor suerte en los grandes centros turísticos. Pero ahora en Buenos Aires hay una opción más, y muy tentadora. Es que ya está funcionando el Polo Circo, un complejo de tres carpas ubicado en Juan de Garay y Combate de los Pozos en donde los más chiquitos podrán conocer el circo a la vieja usanza –y los más grandes recordar a los de su infancia–, con su pista central, acróbatas, malabaristas, clowns y diversos espectáculos teatrales y talleres. En diálogo con Página/12, Gabriela Ricardes, la directora general de Buenos Aires Polo Circo, dice que la idea es “instalar de nuevo un espacio de referencia del circo en la ciudad”. “El público capitalino es históricamente amante del circo en todas sus formas, al que el circo le falta desde hace bastante tiempo”, analiza.

La temporada 2010 incluye diversos espectáculos y talleres, para los que ya está abierta la inscripción, muchos de ellos con entrada gratuita (ver recuadro). “Queremos que se instale como la usina de gestión, donde haya cosas que se presentan en el Polo, que tiene tres carpas de circo permanentes, pero también acompaña diferentes proyectos en la itinerancia en distintos espacios de la ciudad”, se entusiasma Ricardes. Es que el Polo no será sólo para el verano, sino que seguirá funcionando durante todo el año, y tendrá su plato fuerte con el Festival Internacional de Circo, pensado para mitad de año. “La idea es poder tener una planificación un poco estructurada de toda esta emergencia, que es muy rica y muy desordenada, para poder ponerlo en un nivel de producción técnico y artístico más interesante”, argumenta la directora.

Para ello, también se realiza un apoyo “logístico” a distintas compañías que están interesadas en el circo, pero no tienen lugar para ensayar. Estudian los proyectos que se les presentan y los acompañan “según la necesidad específica”. “No se da dinero, sino recursos: espacios, difusión, técnica, presentación, elaboración de aparatos. Hay pedidos de los más variados”, destaca Ricardes. “Las carpas tienen unas condiciones técnicas de altura y anclaje que acá se ven muy poco, porque casi todas las compañías trabajan sobre una altura que está limitada por su lugar de ensayo. Entonces, tener 14 metros de altura te lleva a una transición... No es sencillo, pero si no tenés el lugar nunca vas a poder trabajar.” La directora recuerda que “nunca hubo un programa público que pueda reunir o acompañar estos desarrollos para permitir profesionalizar el sector. Más en estos tiempos en que se presentan donde pueden: hay compañías que trabajan en la calle no por elección del espacio público como espacio de representación, sino porque es el único lugar en el que pueden estar”.

¿Qué tipo de circo se verá en estos encuentros? “Queremos que sean artistas o compañías que tengan una búsqueda interesante en su propuesta, un buen nivel técnico y artístico, que puedan trabajar en carpa, y que sean motivadores para un público de toda la familia”, enumera Ricardes. “Si bien hay propuestas para jóvenes o para adultos, pensamos que el espectáculo debe poder reunir a la familia. Para mí, el circo es el arte del futuro, una de las artes escénicas con más potencial, porque permite el mestizaje y entrecruzamiento de artistas y de técnicas que es intrínseco a su propio origen. No me parece casual que, en este momento, el público se sienta tan atraído y tan identificado con un espacio y un arte que le permite no tener límites para su imaginación. Pasa en otras partes del mundo, como Francia y Canadá, que ya desarrollan esto con programas públicos. Si bien son modelos diferentes entre sí, permiten un gran desarrollo del circo contemporáneo.”

Ricardes, que con la vuelta a la democracia se inició en el teatro y la danza, y luego viajó a Francia para poder estudiar las artes del circo, explica que lo que hace que este tipo de espectáculos todavía funcione es una identificación “entre la platea y los artistas: lo que lo hace único es que se ve a una persona como uno haciendo cosas increíbles, pero que uno no podría hacer. Por eso trabajamos mucho con elencos jóvenes, porque tienen una gran energía de transmisión, de decir a través del cuerpo. Todo eso puede servirte para expresar, contar, mostrar o transmitir... La energía vital del circo es muy contagiosa”, afirma, y recuerda que “hay muchos pibes que nunca fueron al circo en su infancia y la primera vez es una revelación”. “Vienen al imaginario del circo de los dibujos animados, de las películas, y lo que se encuentran es una explosión de energía. Eso se siente del otro lado de la pista”, apuesta.

Para mayo, dentro del marco del Festival Internacional, el Polo contará con la presencia de elencos de España, Brasil, Francia, Canadá y Finlandia, entre otros. Y eso le da un plus, dice Ricardes, a lo que se ofrece, porque permite conocer la manera en que se trabaja en distintos lugares del mundo: “Hay una movida importante en muchos países. Las identidades de los espectáculos son muy fuertes. El circo finlandés, por ejemplo, ¡no puede ser otra cosa que nórdico! Es un espectáculo de magia y manipulación de objetos, con una puesta visual impresionante, pero no podría ser otra cosa que finlandés. Es muy fuerte eso. Lo mismo pasa con el circo brasileño”, marca, y rescata la versatilidad que tiene el circo para adaptarse a distintas posibilidades artísticas: “La gran capacidad que tiene el formato circo, este gran paraguas, es que permite hacer desde un espectáculo multitudinario como el Cirque du Soleil, hasta producciones de pequeño formato de un intérprete. Las posibilidades son infinitas”.


Pagina 12, 30 Enero de 2010

Salta

La muy hermosa

Desde la capital salteña y su casco histórico, un recorrido por Cafayate, cuna de viñedos, artesanos y musiqueros, y de allí a Cachi, con el sabor del queso de cabra y la calma de las altas cumbres norteñas. Un destino de verano que ofrece paisajes vertiginosos y refrescantes remansos.

La iglesia principal de Cafayate, construida en 1895, conserva sus habitaciones originales.

Por Pablo Donadio


El Noroeste argentino no es sólo belleza y ecoturismo, que abunda desde luego en la porción salteña de los Valles Calchaquíes, en la alta Cordillera y en su dinámica capital: el Norte es también sabores. Desde los vinos de Cafayate hasta el queso de cabra de Cachi, pasando por los tamales, humitas, locro y empanaditas de la Salta grande, la coqueta provincia rescata ese gustito incomparable de lo hecho a mano. Las tradiciones transmitidas durante generaciones están siempre presentes, tanto en los paseos como en la simple charla con un lugareño, cuando salen a relucir la historia y las luchas de los pueblos originarios. Aquí, un recorrido por tres postas salteñas tan lindas como sabrosas, codiciadas por el turismo nacional e internacional, donde aún se mantienen algunos usos y costumbres de ese tiempo sabiamente detenido.
DEJARSE ENAMORAR Se dice que fue sagta, en lengua aymara “la muy hermosa”, el nombre que dieron a la zona los primeros pobladores. Por eso “Salta, tan linda que enamora” es el lema turístico presentado para este verano por el gobierno local, mezclando viejas tradiciones con nuevos servicios. Uno de ellos es el incremento en la capacidad hotelera, así como la incorporación de nuevas rutas aéreas a Iguazú, Córdoba, Capital Federal y Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), que sumadas a las de Santa Fe y Mendoza del año pasado buscan posicionar a Salta como destino turístico de pleno verano. Es que hasta aquí llegan cada año más de 1,2 millón de turistas, encantados por las formaciones rocosas de sus quebradas y los cerros multicolores, por la arquitectura colonial y la esencia de los pueblos históricos que ofrece la provincia. Sin olvidar la gastronomía regional y los deportes de aventura (rafting, cabalgatas, canopy, travesías 4x4, escalada, mountain bike). “Estamos trabajando con los municipios, otorgando incentivos impositivos al sector privado y créditos subsidiados porque queremos desarrollar nuevos circuitos turísticos, más allá de los clásicos”, señaló Federico Posadas, ministro de Turismo y Cultura.
Cardones verdes, montañas rojas y cielo azul, postales de nuestro Noroeste.
Imagen: Pablo Donadio
Para quien pisa suelo salteño por primera vez es clave la base en la capital, una ciudad que sabe afrontar las consecuencias del progreso y la modernidad de su desarrollo, quizás el más ejemplar de las provincias del Noroeste. A 1187 metros sobre el nivel del mar, en pleno valle de Lerma, este territorio constituyó un paso obligado en el camino al Alto Perú durante los primeros años de la colonia, cuestión que favoreció su rápido crecimiento. Ubicada bajo las alturas del cerro San Bernardo, hoy uno de los puntos más buscados por la magnífica vista panorámica (desde la cumbre puede realizarse una excursión descendente en teleférico), Salta goza de un creciente desarrollo edilicio y de servicios, rescatando por supuesto su intocable casco histórico. En la zona céntrica es común ver puesteros con instrumentos musicales y artesanías resueltas en la madera dura de la región. Justo frente a la plaza, en diagonal a la catedral de triple campanario, es donde Salta cobra vida de verdadera metrópoli: locales y visitantes hacen del lugar un punto de encuentro para salidas que combinan música folklórica con los mejores tamales, humitas y empanaditas en las muchas peñas y restaurantes cercanos.
Un poco más alejado, y punto fuerte si los hay, la Quebrada de San Lorenzo aporta la salida clásica de la ciudad. Una caminata zigzagueante en busca de las vertientes, que comienza en medio de colinas de tupida vegetación, con importante variedad de fauna. El ruido del agua fría golpeando las rocas comienza a sentirse ya desde el colectivo que transporta a los interesados desde la urbe hasta la primera parada. Desde allí pueden realizarse caminatas, cabalgatas, paseos en bicicleta y disfrutar de su buen parador gastronómico, con la posibilidad de acampar camino arriba.
HACIA CACHI Los Valles Calchaquíes, de brutal historia preincaica y colonial, muestran hoy sus marcas silenciosas en varios pueblos de Salta, al igual que en Catamarca y Tucumán. Cabecera de esos valles y paraíso del queso de cabra, el mejor elaborado de todo el territorio nacional, Cachi es un ejemplo de aquellos tiempos. Para comprobarlo basta ver su impronta colonial, presente hasta en las casas de adobe, llegar a sus yacimientos arqueológicos o simplemente ir de compras a viejos almacenes por 100 gramos de fideos, o un tazón de harina. Entre emociones encontradas a cada paso, su plaza central muestra una de las iglesias más antiguas y bellas del Noroeste, destinada en su creación a la catequesis y consolidación de la lengua hispana en tierras indígenas. En el pueblo se extiende parte de la arquitectura de esos siglos, con casas que exhiben ventanas de rejas y postigotes, adornados de faroles y viñetas. Pero éstos son apenas detalles modestos de la Cachi visible. Andando un poco pueden develarse secretos en las voces de la gente, que atesoran “su” propia historia de los hechos.
Para llegar a Cachi hay que desandar un camino de cornisa escarpado, que en tiempos de lluvias puede dejar varado a cualquiera, salvo a los choferes del Huayra, empresa de colectivos que llega a destino desafiando la altura, el ripio y, a veces, la gravedad. Su maestría para tal empresa es asombrosa: “Varias veces creí morir. Ahora ya ni me asusto”, dice en la última fila Roli, un cafayateño que va y viene a trabajar con los pimientos, el producto más requerido de la región, que en épocas de cosecha es expuesto en las verdes laderas de los cerros, dibujando ríos de un rojo furioso.
Es en ese camino entre los dos pueblos donde además suceden cosas maravillosas, como ver las nubes por debajo de los pies, especialmente en la Cuesta del Obispo, la primera parada en los 157 kilómetros que la separan de Salta capital. Atravesado por la Ruta 40, y rodeado de altas cumbres, el pueblo nace en la unión de los ríos Cachi y Calchaquí, y ya ha dejado de ser sólo un lugar de paso. Muchos lo eligen para instalarse unos días y su oferta de alojamiento se renueva con velocidad, cuestión que ha generado contradicciones entre los que defienden los orígenes y quienes lo fomentan como nueva meca del turismo. Más preservado aún se encuentra Cachi Adentro, el “casco histórico” local, a poco más de dos kilómetros y con exclusividad de casas de piedra y adobe. Hasta allí, visita obligada junto a la pileta del camping del ACA y el puesto de quesos del Negro (a la misma altura en prestigio), hay que llegar a pie. Y si se habla en la dependencia de turismo, es posible combinar la salida con excursiones a sitios arqueológicos de gran valor histórico, como El Mariscal, Borgata, Las Pailas y Puerta La Paya.
Paisaje de coloridos cerros en el camino a Cafayate, entre Cachi y El Carril.
Imagen: Pablo Donadio
DE PURA CEPA El triángulo turístico, previo paso por el poblado de El Carril, se completa en Cafayate, un encadenado de viñedos y bodegas que saben sacar provecho de su tierra, tan rica como hermosa. Cafayate es, junto a la tucumana Tafí del Valle, la ciudad más importante dentro del circuito turístico de los Valles Calchaquíes, y esa pertenencia al sistema de valles y montañas de 520 kilómetros de extensión es clave también para su fertilidad. Ubicada a 180 kilómetros de Salta Capital, ocupa un lugar estratégico en el que convergen además las provincias de Tucumán y Catamarca, por lo que suele ser visitado también por quienes buscan una recorrida más amplia por el Noroeste. Su altura, por encima de los 1700 metros sobre el nivel del mar, hace que los rayos solares lleguen con más intensidad, logrando junto al aire puro y seco un clima perfecto para la vid. A su vez, estos cálidos días concluyen en frías noches, que producen una amplitud térmica propicia para la mejor maduración y concentración de colores y aromas. Estas características climáticas y geográficas son parte del secreto de sus vinos, en especial el Tannat, que ha alcanzado un cepaje distintivo en productos premium. Por su parte, el Malbec madura de forma exquisita, y es el más extendido en el país, así como la variante del torrontés, otro emblemático de la región. Un buen ejemplo en este sentido es la bodega El Esteco, una invitación al placer entre cerros y coloridos viñedos, donde también es posible alojarse. Parte de la Ruta del Vino salteña, ésta y muchas otras bodegas han abierto sus puertas al turismo no sólo para degustaciones o visitas guiadas sino brindando alojamiento y hasta la moderna vinoterapia en algunos de sus spa.
Pero hay vida más allá del vino, y Cafayate se caracteriza por la actividad musical y artística, sobre todo durante el festival folklórico Serenata a Cafayate, al que asisten visitantes y verdaderos genios del rubro de los vientos, desde varios rincones del país. En materia de excursiones, el desafío lleva a las cinco cascadas del río Colorado, un trekking de varias horas por paisajes conmovedores. Aunque algunos aseguran que hay ocultas cuatro más, llegar sólo a la tercera implica unas tres horas de caminata por cortaderas de vegetación árida, donde los cardones muestran el esplendor de sus espinas y hay que trepar, descender e inclinarse constantemente, camino de las vertientes. Al llegar, el premio es un frío pero fabuloso chapuzón en los espejos de agua formados por la caída, todo un bautismo de altura. Otra de las visitas necesarias para conocer realmente Cafayate es la Quebrada de las Conchas, donde se encuentra un tramo del legendario camino incaico, construido para el tránsito pedestre de hombres y llamas, cuando trasladaban minerales y productos comestibles entre las diferentes regiones de aquel imperio.

Pagina 12, 24 de Enero de 2010

Historia de la Medicina

La medicina en los tiempos de la conquista

La salvaje conquista de América por parte de los españoles no sólo se llevó a cabo por la fuerza de las armas, las penurias de la esclavitud y el desmantelamiento material y simbólico de las culturas. La enfermedad también ayudó, como un dardo envenenado asociado a la cruz y la espada. Una ayudita que el pequeño dios europeo, insigne en su maldad, les daba a sus sicarios.

La VIRUELA LLEGO A TENOCHTITLAN CASI AL MISMO TIEMPO QUE LOS ESPAÑOLES.

Por Raúl A. Alzogaray

La noche del 10 de julio de 1533 nacieron en la isla Española dos niñas juntas. Estaban pegadas a la altura del abdomen y parecían compartir un único ombligo. Su padre, José López Ballesteros, las llevó de inmediato a la iglesia. Cuando el cura las vio quedó desconcertado. ¿Eran una o dos personas? Por las dudas, bautizó a una y luego, dirigiéndose a la otra, murmuró: “Si no eres baptizada, yo te baptizo”. Las llamaron Joana y Melchiora.
Ocho días después, las dos murieron. El cirujano Joan Camacho las abrió y comprobó que tenían la cantidad de órganos correspondientes a dos personas. Hasta el ombligo, que por fuera parecía uno solo, se dividía interiormente “en dos caños” que se dirigían uno hacia cada niña.
La conclusión fue que eran dos seres humanos y por lo tanto había dos almas. El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo presenció estos hechos y los describió para la posteridad en su Historia General y Natural de las Indias. “Se deben alegrar los que lo vieron –escribió Oviedo–, y los que aquesto leyeren, en quedar certificados que subieron dos ánimas al cielo a poblar aquellas sillas que perdió Lucifer y sus secuaces, pues dos niñas que juntas nacieron, recibieron el sacramento del bautismo conforme a la Iglesia.”
Esta anécdota, en la que se mezclan la religión y la medicina, proviene de un momento en que la historia americana sufría cambios trágicos. Había pasado menos de medio siglo desde la llegada de Colón y los españoles ya habían provocado la muerte de millones de indígenas y la destrucción de los dos imperios más grandes del continente. Mientras España imponía su religión, sus leyes y su ciencia en el territorio recién descubierto, condenaba e intentaba relegar al olvido las tradiciones y conocimientos de los pueblos originarios.
JUAN, EL PRIMER CIRUJANO
En los tiempos de la conquista existía en Europa una clara distinción entre médicos y cirujanos. Los primeros pertenecían a una clase económicamente acomodada y habían cursado estudios universitarios. Atendían a la nobleza y buscaban cómo curar las enfermedades.
Los cirujanos, en cambio, carecían de formación universitaria. Solían llamarlos “maestros”, recibían bajos salarios y se dedicaban principalmente a la atención de los pobres. Realizaban sangrados, amputaciones y otras “tareas sucias”.
Colón llegó al Nuevo Mundo en octubre de 1492. Desembarcó en una isla a la que llamó Española (hoy compartida por República Dominicana y Haití) y fundó el Fuerte Navidad. En la lista de los tripulantes que lo acompañaron figura un cirujano del que sólo se conoce su nombre: el maestro Juan. Cuando Colón regresó a España, dejó a Juan en el Fuerte Navidad “para curarles [a la gente del lugar] las llagas y otras necesidades á que su arte se extendiese”.
En la segunda expedición de Colón (1493) viajó el sevillano Diego Alvarez Chanca, un Médico de la Armada enviado por los Reyes Católicos. Su habilidad profesional fue puesta a prueba no bien desembarcó en La Española, cuando casi todos los viajeros cayeron seriamente enfermos.
Más tarde, en un informe dirigido a los reyes, Colón alabó generosamente la “gran diligencia e capacidad” de Chanca (también pidió que aumentaran el sueldo del médico, porque le estaban pagando menos de lo que estaría ganando en España).
INTERCAMBIO DE MICROBIOS
El viaje de ida de la Santa María, la Niña y la Pinta fue relativamente sano. El único enfermo fue un hombre mayor que tenía piedras en un riñón.
Como la Santa María fue usada para construir el Fuerte Navidad, sólo la Niña y la Pinta regresaron a España. Es probable que en ellas haya viajado la sífilis, una enfermedad de transmisión sexual hasta ese momento desconocida en Europa.
Quizás iba en alguno de los diez indígenas que Colón se llevó a España, o la contrajeron los marinos españoles (oportunidades de contagio no les faltaron). O ambas cosas. Como sea, la sífilis se esparció rápidamente por el Viejo Mundo. Los españoles les echaron la culpa del contagio a los franceses y la llamaron morbo francés; los franceses, creyendo que provenía de Nápoles, la bautizaron mal napolitano; los alemanes la nombraron sarna española.
En la segunda expedición de Colón participaron 1500 personas, incluidos siete de los diez indígenas que habían viajado a España y volvían al Nuevo Mundo entrenados como traductores. En los barcos iba también la viruela, que enfermó a buena parte de los viajeros y mató a cinco de los indígenas. El propio Colón estuvo tan debilitado por la enfermedad que durante semanas fue incapaz de escribir el diario del viaje.
A lo largo del siglo XVI, las epidemias de enfermedades traídas de Europa abundaron en el Nuevo Mundo: viruela, paperas, sarampión, peste bubónica, tifus, fiebre tifoidea, lepra. Como los indígenas nunca habían estado expuestos a estos males, sus sistemas inmunológicos no estaban preparados para combatirlos. Morían de a millones, mientras los españoles observaban preocupados cómo disminuía la mano de obra gratuita (pero estaban convencidos de que las epidemias eran una ayudita que les daba Dios para que se adueñaran del continente).
ACEITE HIRVIENDO Y PLEGARIAS
A comienzos de 1519, desobedeciendo las órdenes de su jefe, el gobernador de Cuba, el capitán Hernán Cortés, navegó hasta la península de Yucatán. Junto con unos pocos soldados y caballos se internó en un territorio al que bautizó Nueva España (hoy México) y en poco tiempo saqueó y destruyó el poderoso imperio azteca. La enfermera Isabela Rodríguez fue una de las pocas mujeres que lo acompañaron. Mujer de armas tomar, además de curar y dar consuelo a los heridos, hacía guardia y peleaba codo a codo con los soldados.
Por aquel entonces, en los campos de batalla europeos, las hemorragias eran contenidas con vendas. Si eso no las detenía, se aplicaba sobre las heridas aceite hirviendo. En los campos de batalla de Nueva España, en cambio, se usaba lo que se tenía a mano. A falta de vendas apropiadas, se oprimían las hemorragias con mantas o con las ropas de los muertos. Si no había aceite, se extraía la grasa del cadáver de algún indio y se la derramaba hirviendo sobre las heridas.
Cuando veían que no quedaban esperanzas, los médicos aconsejaban a sus pacientes confesarse, hacer testamento y recibir los santos sacramentos. Durante el sitio de Tenochtitlán, la capital del imperio azteca, cobró renombre el soldado Juan Catalán, que bendecía las heridas y rezaba por su pronta curación. Los indígenas aliados de los españoles, impresionados por esta actividad, acudían en tal gran número a requerir sus servicios, que Catalán se la pasaba el día haciendo la señal de la cruz y recitando salmos.
AL COMPAS DE LA VIRUELA
La viruela llegó a Tenochtitlán casi al mismo tiempo que los españoles. Según el fraile Bernardino de Sahagún, “de esta pestilencia murieron muy muchos indios. Tenían todo el cuerpo y toda la cara y todos los miembros tan llenos y lastimados de viruela que no se podían bullir ni menear de un lugar, ni bolverse de un lado a otro, y si alguno los meneava davan vozes [gritaban de dolor] [...] muchos murieron de hambre, porque no havía quien podiese hazer comida. Los que escaparon de esta pestilencia quedaron con las caras ahoyadas, y algunos los ojos quebrados”.
Los españoles entraron a una Tenochtitlán literalmente cubierta de cadáveres. Muchos aztecas habían muerto en el combate, pero a muchísimos más los mató la viruela. De inmediato, Cortés mandó reconstruir la ciudad, la llamó México y la gobernó durante tres años. Un día recibió la visita de Francisco de Garay, el gobernador de Jamaica, que se había internado en el continente en busca de riquezas que nunca encontró. Cortés lo recibió amistosamente y le ofreció soldados y tierras. Hasta le propuso convertirse en consuegros.
Garay no pudo disfrutar nada de esto, porque en la Navidad de 1523 le dio “dolor de costado”. Se le daba este nombre a una enfermedad que provocaba dolor en el pecho, la espalda o los costados del tórax. Podía ser gripe, tifus, neumonía o la peste, ya que todas estas dolencias producen esos síntomas.
Los médicos le sacaron sangre y lo purgaron. Estas dos prácticas, muy difundidas en Europa, se debían a la equivocada creencia de que las enfermedades se producían cuando se rompía el equilibrio entre los líquidos del cuerpo. Se creía que la mejor manera de corregir esto era sacar los líquidos sobrantes.
El tratamiento no dio resultado y Garay falleció (las malas lenguas difundieron el rumor de que Cortés lo había envenenado, pero los médicos certificaron que murió de causa natural). Uno de los que lo atendieron fue el médico sevillano Cristóbal de Ojeda, que años después acusaría a Cortés de haber mandado quemar con aceite las manos y pies de Cuauhtémoc, el último gobernante azteca, para que revelara dónde estaba escondido el tesoro de los aztecas (cuya existencia nunca pudo ser comprobada).
Según otra costumbre traída de Europa, los barberos estaban autorizados a practicar la cirugía. Por eso, el día que lo acorraló un grupo de conjurados dispuesto a matarlo, el conquistador Pedro de Alvarado fingió que se sentía mal. Dijo: “Señores, a mí me ha dado dolor de costado, volvamos a los aposentos e llámenme un barbero que me sangre”. Esto desconcertó a sus enemigos. Alvarado mandó ahorcar a dos de ellos, los demás prefirieron posponer la conjura por tiempo indefinido.
LOS OTROS MEDICOS
Cuando los españoles invadieron el Nuevo Mundo, parte de lo que hoy es México estaba dominado por el imperio azteca. Durante la conquista, los invasores se dedicaron con gran éxito a destruir los textos indígenas. Sin embargo, muchos detalles de la cultura azteca se conservaron gracias a la obra de un puñado de religiosos que, a diferencia de los conquistadores, se interesaron en las creencias y costumbres de los vencidos.
Entre esos religiosos se destaca Bernardino de Sahagún, un franciscano que aprendió la lengua azteca, se instaló en un pueblo cercano a la ciudad de México y les pidió a los ancianos indígenas del lugar que le contaran cómo era la vida antes de la conquista. Con la información que obtuvo escribió los doce volúmenes de su Historia General de las cosas de la Nueva España.
La medicina azteca combinaba el conocimiento adquirido mediante la práctica con elementos de magia y religión. El saber médico se transmitía de padres a hijos. También se lo enseñaba en los templos, junto con temas bélicos, religiosos y astronómicos.
Algunos médicos se especializaban en el tratamiento de las enfermedades. Otros se dedicaban exclusivamente a la cirugía (nunca les faltaba trabajo, porque los aztecas se la pasaban guerreando). Conocían jugos vegetales que adormecían a los pacientes antes de las operaciones y usaban cabellos para coser las heridas. Cortés confiaba más en ellos que en los cirujanos españoles.
Los aztecas conocían unas setenta enfermedades o condiciones médicas y tenían tratamientos para todas. Las enfermedades que más probablemente los afectaban eran la diarrea de origen bacteriano, el reumatismo, las infecciones del aparato respiratorio, la tuberculosis y la sífilis. Los tratamientos consistían en la aplicación de medicinas de origen vegetal, animal o mineral. Les atribuían propiedades curativas a más de 130 plantas y mantenían jardines botánicos, donde cultivaban vegetales traídos de otras regiones y estudiaban sus propiedades medicinales.
MESTIZAJE CULTURAL
En algunos casos, los tratamientos se complementaban con rituales de purificación, plegarias o el uso de amuletos. Creían que los dioses enviaban ciertas enfermedades a modo de castigo. Conocían la importancia de la prevención sanitaria. Para evitar las “enfermedades de las muelas”, por ejemplo, sabían que había que limpiarlas bien después de comer y sacar con un palillo los restos de comida que quedaban entre ellas.
Cuidaban la higiene personal y era común que todas las clases sociales tomaran un baño diario. Las calles de Tenochtitlán eran barridas y lavadas todos los días. Había leyes que prohibían arrojar basura a las aguas del lago que rodeaba la ciudad. Si aparecía una enfermedad infecciosa, aislaban a los afectados en centros de cuarentena.
Después de la conquista, los vencedores impusieron en el Nuevo Mundo los conocimientos, las instituciones y las leyes médicas españolas. La medicina indígena fue suprimida, con excepción de los conocimientos sobre plantas medicinales. Pero el mestizaje cultural fue inevitable. En el México actual, y en muchas otras partes de América, todavía se practica una medicina folklórica que reconoce sus orígenes en las culturas precolombinas.

Pagina 12, 23 de Enero de 2010

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Paula Iglesias
Bibliotecaria