Datos personales
Etiquetas
- Agricultura y Ganadería (2)
- Alemania (2)
- Antropologia (21)
- Antártida Argentina (3)
- Arboles (3)
- Arqueología (35)
- Arquitectura de Buenos Aires (62)
- Arquitectura General (27)
- Arte (60)
- Arte Americano (6)
- Astronomia (1)
- Avellaneda (Prov. de Buenos Aires) (1)
- Azul (Prov. Buenos Aires) (3)
- Barbados (1)
- Barrio de Almagro (1)
- Barrio de Balvanera (9)
- Barrio de Barracas (10)
- Barrio de Belgrano (7)
- Barrio de Caballito (7)
- Barrio de Chacarita (2)
- Barrio de Coghlan (2)
- Barrio de Colegiales (1)
- Barrio de Constitucion (3)
- Barrio de Floresta (3)
- Barrio de La Boca (16)
- Barrio de Lugano (3)
- Barrio de Mataderos (4)
- Barrio de Monserrat (25)
- Barrio de Nuñez (4)
- Barrio de Palermo (48)
- Barrio de Parque Chacabuco (2)
- Barrio de Parque Patricios (11)
- Barrio de Pompeya (3)
- Barrio de Puerto Madero (25)
- Barrio de Recoleta (34)
- Barrio de Retiro (24)
- Barrio de Saavedra (1)
- Barrio de San Nicolas (29)
- Barrio de San Telmo (21)
- Barrio de Villa Crespo (5)
- Barrio de Villa Pueyrredon (1)
- Barrio de Villa Soldati (1)
- Bicentenario (11)
- Biografias (79)
- Brasil (5)
- Bélgica (1)
- Cafés Notables (3)
- Calles y Avenidas de Buenos Aires (3)
- Canada (1)
- Capitales Nacionales (1)
- Caribe (1)
- Casas de tango (7)
- Chascomus (Prov. Buenos Aires) (2)
- Chile (5)
- China (2)
- Ciencia y Técnica (34)
- Ciudad de Buenos Aires (6)
- Colombia (1)
- Contaminacion (12)
- Conurbano Bonaerense (1)
- Costa Atlántica (2)
- Costa Rica (1)
- Costumbres Argentinas (3)
- Crisis Mundial (1)
- Cruceros (9)
- Cultura (88)
- Curiosidades de Buenos Aires (5)
- Deportes y Recreacion (37)
- Desastres Naturales (4)
- Ecologia (91)
- Economia (15)
- Ecoturismo (1)
- Ecuador (2)
- Educación (3)
- Efemérides (18)
- Enología (21)
- Escobar (Prov Buenos Aires) (3)
- Escocia (1)
- Espacios Verdes (22)
- España (12)
- Espectaculos (3)
- Estados Unidos (2)
- Estadísticas (1)
- Eventos (40)
- Ezeiza (Prov. de Buenos Aires) (1)
- Fauna (2)
- Fauna Marina (4)
- Feriados Nacionales (1)
- Fiestas Nacionales (1)
- Flora (1)
- Folklore (50)
- Francia (4)
- Gastronomía (70)
- Geografia Argentina (15)
- Geografía Turística Universal (62)
- Geologia (5)
- Guardaparques (7)
- Historia Argentina (67)
- Historia de Buenos Aires (58)
- Historia Mundial (26)
- Holanda (1)
- Hoteleria (51)
- Héroes Nacionales (1)
- Información Turística Mundial (11)
- Inglaterra (2)
- Ingles (1)
- Inmigracion (11)
- Isla Martín García (Prov.de Buenos Aires) (1)
- Islas Malvinas (3)
- Italia (2)
- Juegos Panamericanos 2011 (1)
- La Plata (Prov. Buenos Aires) (11)
- Legislacion (13)
- Literatura (13)
- Lobos (Prov. de Buenos Aires) (1)
- Lugares Insólitos (3)
- Lujan (Prov. Buenos Aires) (3)
- Mar Del Plata (Prov. Buenos Aires) (5)
- Mares y Rios (1)
- Martinez (Prov. de Buenos Aires) (1)
- Medio Ambiente (13)
- Mexico (3)
- Mineria (1)
- Mitos y Leyendas (6)
- Monumento Histórico Nacional (5)
- Monumentos (44)
- Monumentos Naturales (3)
- Museos del Interior (22)
- Museos Internacionales (18)
- Museos y Lugares Historicos (79)
- Nuevas 7 Maravillas del Mundo (3)
- Paleontología (6)
- Parque Lezama (5)
- Parque Tres de Febrero (11)
- Parques Nacionales (23)
- Parques Nacionales del Mundo (6)
- Parques y Reservas Naturales (32)
- Patagonia Argentina (2)
- Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires (21)
- Patrimonio Mundial de la Humanidad (20)
- Patrimonio Turistico Nacional (15)
- Patrimonio y Conservación (1)
- Perú (3)
- Pilar (Prov.Buenos Aires) (1)
- Plagas (1)
- Playas (6)
- Plaza de los Dos Congresos (1)
- Plaza de Mayo (1)
- Plaza Houssay (2)
- Plaza Italia (1)
- Plaza Lavalle (3)
- Plaza Rodriguez Peña (1)
- Plaza San Martín (8)
- Población Argentina (8)
- Polo Sur (1)
- Portugal (1)
- Portugues (1)
- Presidentes Argentinos (1)
- Provincia de Buenos Aires (11)
- Provincia de Catamarca (10)
- Provincia de Chaco (3)
- Provincia de Chubut (21)
- Provincia de Cordoba (16)
- Provincia de Corrientes (14)
- Provincia de Entre Rios (13)
- Provincia de Formosa (1)
- Provincia de Jujuy (13)
- Provincia de La Pampa (3)
- Provincia de La Rioja (4)
- Provincia de Mendoza (25)
- Provincia de Misiones (23)
- Provincia de Neuquen (20)
- Provincia de Rio Negro (17)
- Provincia de Río Negro (2)
- Provincia de Salta (22)
- Provincia de San Juan (8)
- Provincia de San Luis (3)
- Provincia de Santa Cruz (19)
- Provincia de Santa Fe (19)
- Provincia de Santiago del Estero (2)
- Provincia de Tierra del Fuego (5)
- Provincia de Tucuman (2)
- Pueblos Originarios (6)
- Quilmes (Prov. Buenos Aires) (3)
- Religion (1)
- República Checa (1)
- República Dominicana (1)
- Rutas Turísticas (8)
- Salud y Primeros Auxilios (22)
- San Antonio de Areco (Prov. Buenos Aires) (4)
- San Fernando (Prov. de Buenos Aires) (1)
- San Isidro (Prov. Buenos Aires) (8)
- San Miguel del Monte (1)
- San Pedro (Prov. Buenos Aires) (8)
- santia (1)
- Santos Patronos (1)
- Seguridad e Higiene (14)
- Sierra de la Ventana (Prov. de Buenos Aires) (1)
- Suipacha (Prov. Buenos Aires) (1)
- Suiza (1)
- Tailandia (1)
- Tandil (Prov. Buenos Aires) (2)
- Tango (7)
- Tigre (Prov. Buenos Aires) (8)
- Tragedias (2)
- Transporte (58)
- Travesías (1)
- Trenes Turísticos (3)
- Turismo (162)
- Turismo Aventura (5)
- Turismo Rural (9)
- Turismo Sustentable (1)
- Turquia (1)
- Uruguay (5)
- Vacaciones (10)
- Vicente López (1)
martes 31 de agosto de 2010
Cambio Climatico
Para la ciencia, el cambio climático ya es una realidad
Un informe revela 10 razones que lo prueban. La Administración Atmosférica y Oceánica de EE.UU. presentó datos de 7.000 estaciones climáticas. Allí se pueden ver 10 indicadores que señalan serias modificaciones en tierra, oceános y atmósfera.
Para la mayoría de los científicos, ahora ya no hay dudas de que el cambio climático del planeta es innegable. A través de un informe publicado por investigadores de la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de los Estados Unidos, con la colaboración de otros países, incluyendo a 3 expertas argentinas, señaló que hay 10 indicadores principales que dan cuenta de que el cambio climático está en marcha.
El fenómeno del calentamiento global es uno de los problemas más complejos y controvertidos del momento.
Tiene su origen en la Revolución Industrial, con el aumento de las emisiones de ciertos gases a la atmósfera. Esos gases son producidos como resultado de la generación de energía, el transporte, el uso del suelo, la industria, el manejo de los residuos, entre otras causas. A su vez, la acumulación de estos gases en la atmósfera potenció un proceso que existía naturalmente llamado “efecto invernadero”, y que provocó el aumento de la temperatura media superficial del planeta.
Ahora, los científicos han colectado una enorme cantidad de datos sobre los principales indicadores del cambio climático, y las anomalías registradas durante el año pasado. “Esto es como ir al doctor y hacerse un test respiratorio, circulatorio, y del sistema neurológico”, dijo Derek Arndt, uno de los coautores del informe, que fue difundido en el boletín de la Sociedad Meteorológica Americana. “Es una prueba de todas las partes, y todos están de acuerdo en que está pasando lo mismo”, agregó.
Entre los indicadores principales mencionan el aumento de la humedad y de las temperaturas de la superficie de los mares y de la superficie terrestre. También se incluye el incremento del contenido de calor del océano, la temperatura en la atmósfera baja (tropósfera), y el nivel del mar.
En contrapartida, hay otros indicadores que marcan disminuciones drásticas: las reducciones en la extensión del hielo del mar, la cobertura de nieve y la cobertura de los glaciares.
“Es muy valioso que se haya difundido este informe. Es hora de usar más la información para tomar medidas a nivel internacional y local”, opinó Osvaldo Canziani, climatólogo argentino y ex miembro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de Naciones Unidas.
¿Y por qué esos indicadores son importantes?, preguntó Clarín . “Cada uno permite monitorear mejor qué esta pasando.
En el caso de la humedad, implica que hay más agua en la atmósfera por el aumento de la temperatura que producirá más lluvias en este siglo.
Aunque las lluvias no serán homogéneas. Por lo tanto, habrá lugares que sufrirán por lluvias intensas y otros que padecerán sequías, como Italia”. Otra situación se da por el aumento de la temperatura en la superficie del mar. “Que se haya producido un huracán, como el Catarina, en Brasil, en 2004, es una evidencia de los cambios que puede ocasionar el aumento en ese ítem”, advirtió Canziani. Además, destacó la importancia de monitorear las extensiones de hielo y los glaciares. “Son necesarios o habrá más problemas en el acceso al agua”. En el informe se afirma que “ la Península Antártica continúa calentándose a una tasa cinco veces mayor que la del promedio global . Asociado con el calentamiento regional, hay una pérdida de hielo significativa durante la última década”.
Consultado por Clarín , José Luis Stella, investigador en climatología del Servicio Meteorológico Nacional, afirmó: “Básicamente los indicadores muestran lo que viene sucediendo a nivel global con respecto al clima: el cambio que se produjo a lo largo de aproximadamente los últimos 150 años y que todos lo traducen como cambio climático. Estos indicadores son consecuencia del aumento térmico observado en las últimas cuatro décadas”.
A pesar de no ser uno de los países más contaminantes, la Argentina ya es afectada por el cambio climático . “Lo que sabemos es que hay un aumento en la frecuencia de eventos extremos de lluvias en el centro y noreste del país. Estos eventos son aquellos en los que llueve más de 100 milímetros en 24 horas. Hace 30 años ocurría uno de estos hechos cada 5 años. En la actualidad podemos esperar que suceda uno por año”, dijo la climatóloga de la UBA, Inés Camilioni. “Probablemente, la mayor frecuencia de esos eventos, que implican más inundaciones, sea una manifestación del cambio climático. Pueden dar lugar a tornados o a la caída de granizo de gran tamaño” que provocan muertes de mucha gente. ¿Hay solución? Canziani contestó: “Lo que mata no es el cambio climático en sí mismo. Lo que mata es la falta de solidaridad: es hora de tomar decisiones”.
Valeria Román
Clarin, 11 de Agosto de 2010
Un informe revela 10 razones que lo prueban. La Administración Atmosférica y Oceánica de EE.UU. presentó datos de 7.000 estaciones climáticas. Allí se pueden ver 10 indicadores que señalan serias modificaciones en tierra, oceános y atmósfera.
Para la mayoría de los científicos, ahora ya no hay dudas de que el cambio climático del planeta es innegable. A través de un informe publicado por investigadores de la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de los Estados Unidos, con la colaboración de otros países, incluyendo a 3 expertas argentinas, señaló que hay 10 indicadores principales que dan cuenta de que el cambio climático está en marcha.
El fenómeno del calentamiento global es uno de los problemas más complejos y controvertidos del momento.
Tiene su origen en la Revolución Industrial, con el aumento de las emisiones de ciertos gases a la atmósfera. Esos gases son producidos como resultado de la generación de energía, el transporte, el uso del suelo, la industria, el manejo de los residuos, entre otras causas. A su vez, la acumulación de estos gases en la atmósfera potenció un proceso que existía naturalmente llamado “efecto invernadero”, y que provocó el aumento de la temperatura media superficial del planeta.
Ahora, los científicos han colectado una enorme cantidad de datos sobre los principales indicadores del cambio climático, y las anomalías registradas durante el año pasado. “Esto es como ir al doctor y hacerse un test respiratorio, circulatorio, y del sistema neurológico”, dijo Derek Arndt, uno de los coautores del informe, que fue difundido en el boletín de la Sociedad Meteorológica Americana. “Es una prueba de todas las partes, y todos están de acuerdo en que está pasando lo mismo”, agregó.
Entre los indicadores principales mencionan el aumento de la humedad y de las temperaturas de la superficie de los mares y de la superficie terrestre. También se incluye el incremento del contenido de calor del océano, la temperatura en la atmósfera baja (tropósfera), y el nivel del mar.
En contrapartida, hay otros indicadores que marcan disminuciones drásticas: las reducciones en la extensión del hielo del mar, la cobertura de nieve y la cobertura de los glaciares.
“Es muy valioso que se haya difundido este informe. Es hora de usar más la información para tomar medidas a nivel internacional y local”, opinó Osvaldo Canziani, climatólogo argentino y ex miembro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de Naciones Unidas.
¿Y por qué esos indicadores son importantes?, preguntó Clarín . “Cada uno permite monitorear mejor qué esta pasando.
En el caso de la humedad, implica que hay más agua en la atmósfera por el aumento de la temperatura que producirá más lluvias en este siglo.
Aunque las lluvias no serán homogéneas. Por lo tanto, habrá lugares que sufrirán por lluvias intensas y otros que padecerán sequías, como Italia”. Otra situación se da por el aumento de la temperatura en la superficie del mar. “Que se haya producido un huracán, como el Catarina, en Brasil, en 2004, es una evidencia de los cambios que puede ocasionar el aumento en ese ítem”, advirtió Canziani. Además, destacó la importancia de monitorear las extensiones de hielo y los glaciares. “Son necesarios o habrá más problemas en el acceso al agua”. En el informe se afirma que “ la Península Antártica continúa calentándose a una tasa cinco veces mayor que la del promedio global . Asociado con el calentamiento regional, hay una pérdida de hielo significativa durante la última década”.
Consultado por Clarín , José Luis Stella, investigador en climatología del Servicio Meteorológico Nacional, afirmó: “Básicamente los indicadores muestran lo que viene sucediendo a nivel global con respecto al clima: el cambio que se produjo a lo largo de aproximadamente los últimos 150 años y que todos lo traducen como cambio climático. Estos indicadores son consecuencia del aumento térmico observado en las últimas cuatro décadas”.
A pesar de no ser uno de los países más contaminantes, la Argentina ya es afectada por el cambio climático . “Lo que sabemos es que hay un aumento en la frecuencia de eventos extremos de lluvias en el centro y noreste del país. Estos eventos son aquellos en los que llueve más de 100 milímetros en 24 horas. Hace 30 años ocurría uno de estos hechos cada 5 años. En la actualidad podemos esperar que suceda uno por año”, dijo la climatóloga de la UBA, Inés Camilioni. “Probablemente, la mayor frecuencia de esos eventos, que implican más inundaciones, sea una manifestación del cambio climático. Pueden dar lugar a tornados o a la caída de granizo de gran tamaño” que provocan muertes de mucha gente. ¿Hay solución? Canziani contestó: “Lo que mata no es el cambio climático en sí mismo. Lo que mata es la falta de solidaridad: es hora de tomar decisiones”.
Valeria Román
Clarin, 11 de Agosto de 2010
Etiquetas:
Contaminacion,
Ecologia
Riachuelo
Riachuelo: la Corte ordena multas y apura la limpieza
La Corte Suprema nacional ordenó ayer apurar el proceso de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo y multar a los funcionarios públicos responsables que incumplan con esas obligaciones. A dos años del fallo donde ordenó la limpieza de esa cuenca, firmado en julio de 2008, la Corte advirtió que hubo “incumplimientos injustificados”. Ayer, en una resolución que contó con el aval de sus siete integrantes, la Corte encomendó al juez federal de Quilmes adoptar las medidas necesarias para el “inmediato” cumplimiento del plan y sancionar a los responsables en caso de incumplimiento.
La Corte había intimado al Estado Nacional, a la Provincia de Buenos Aires y a la Ciudad a llevar a cabo las tareas de saneamiento, pero los trabajos de recuperación demostraron avances poco significativos. En la resolución, se recordó que “en la referida sentencia esta Corte determinó que la autoridad obligada a la ejecución del programa, y responsable de su cumplimiento oportuno, es la Autoridad de Cuenca contemplada en la ley 26.168”. Y advirtió que “transcurridos dos años desde ese pronunciamiento, y a pesar de los continuos requerimientos efectuados por el juez delegado, se advierten incumplimientos que no han sido debidamente justificados, circunstancia que obliga a esta Corte Suprema a encomendar al referido magistrado que adopte las medidas necesarias para el inmediato y eficaz cumplimiento de la sentencia”.
La Corte agregó que “todas estas medidas deberán ser puestas en ejercicio por el juez delegado para la ejecución de la sentencia, investido por esta Corte de atribuciones suficientes para la aplicación de las sanciones pecuniarias que considere adecuadas en orden a la gravedad de los incumplimientos verificados, las que se harán efectivas en la persona del Presidente de la Autoridad de Cuenca y de los demás funcionarios involucrados por mandatos específicos y determinados”.
La causa que llegó a la Corte fue impulsada por varios vecinos del Riachuelo, encabezados por Beatriz Mendoza, que demandaron al Estado por daños y perjuicios derivados de la contaminación del curso de agua. La cuenca se extiende a lo largo de 70 kilómetros, cubre una superficie de 2.248 kilómetros cuadrados y tiene 7 millones de habitantes.
El tribunal también encomendó a la Autoridad de Cuenca “la instrumentación de un sistema de información digital de acceso público que contenga todos los datos, informes, listados, cronogramas, costos, etc. actualizados”, además de la adopción de algunos de los sistemas internacionales de medición disponibles. También reclamó a la Auditoría General de la Nación que informe las dificultades que haya tenido para efectuar el control encomendado y las observaciones que haya realizado hasta el momento.
Silvana Boschi
Clarin, 11 de Agosto de 2010
La Corte Suprema nacional ordenó ayer apurar el proceso de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo y multar a los funcionarios públicos responsables que incumplan con esas obligaciones. A dos años del fallo donde ordenó la limpieza de esa cuenca, firmado en julio de 2008, la Corte advirtió que hubo “incumplimientos injustificados”. Ayer, en una resolución que contó con el aval de sus siete integrantes, la Corte encomendó al juez federal de Quilmes adoptar las medidas necesarias para el “inmediato” cumplimiento del plan y sancionar a los responsables en caso de incumplimiento.
La Corte había intimado al Estado Nacional, a la Provincia de Buenos Aires y a la Ciudad a llevar a cabo las tareas de saneamiento, pero los trabajos de recuperación demostraron avances poco significativos. En la resolución, se recordó que “en la referida sentencia esta Corte determinó que la autoridad obligada a la ejecución del programa, y responsable de su cumplimiento oportuno, es la Autoridad de Cuenca contemplada en la ley 26.168”. Y advirtió que “transcurridos dos años desde ese pronunciamiento, y a pesar de los continuos requerimientos efectuados por el juez delegado, se advierten incumplimientos que no han sido debidamente justificados, circunstancia que obliga a esta Corte Suprema a encomendar al referido magistrado que adopte las medidas necesarias para el inmediato y eficaz cumplimiento de la sentencia”.
La Corte agregó que “todas estas medidas deberán ser puestas en ejercicio por el juez delegado para la ejecución de la sentencia, investido por esta Corte de atribuciones suficientes para la aplicación de las sanciones pecuniarias que considere adecuadas en orden a la gravedad de los incumplimientos verificados, las que se harán efectivas en la persona del Presidente de la Autoridad de Cuenca y de los demás funcionarios involucrados por mandatos específicos y determinados”.
La causa que llegó a la Corte fue impulsada por varios vecinos del Riachuelo, encabezados por Beatriz Mendoza, que demandaron al Estado por daños y perjuicios derivados de la contaminación del curso de agua. La cuenca se extiende a lo largo de 70 kilómetros, cubre una superficie de 2.248 kilómetros cuadrados y tiene 7 millones de habitantes.
El tribunal también encomendó a la Autoridad de Cuenca “la instrumentación de un sistema de información digital de acceso público que contenga todos los datos, informes, listados, cronogramas, costos, etc. actualizados”, además de la adopción de algunos de los sistemas internacionales de medición disponibles. También reclamó a la Auditoría General de la Nación que informe las dificultades que haya tenido para efectuar el control encomendado y las observaciones que haya realizado hasta el momento.
Silvana Boschi
Clarin, 11 de Agosto de 2010
Etiquetas:
Contaminacion,
Ecologia
Villa Ocampo
De paseo por Villa Ocampo
En Beccar, la casa donde habitó la escritora Victoria Ocampo está abierta a las artes, con visitas guiadas y otros atractivos
La Nacion, 6 de agosto de 2010
Con una fantástica vista a las Barrancas de San Isidro, Villa Ocampo es literatura, cultura, historia y más. Sus señoriales salones son el reflejo de una época y de una figura que hizo época en la cultura argentina. Un paseo que bien puede llevar toda una tarde y que si se da con sol, mucho mejor, para aprovechar los senderos que recorren su fantástico parque.
Otra sugerencia: aprovechar las visitas guiadas que nos llevarán por cada una de las salas de la mansión, construida por su padre, el ingeniero Manuel Ocampo, e inaugurada en 1891 (informes@villaocampo.org). De estilo ecléctico, con elementos pintoresquistas ingleses, franco-victorianos, señales de composiciones renacentistas, elementos de inspiración medieval, y colores siena y ocre de cuño italiano.
La casa tiene tres plantas de unos 450 m2 cada una, sótano y galería de 80 metros; un lugar mágico que conserva el recuerdo de la fundadora de la revista Sur en cada rincón. Es que sigue siendo una casa, más allá de las lógicas restricciones para las cerca de 30.000 personas que la visitan por año.
"Villa Ocampo no es un museo estático. Todo lo contrario. Hay muchísimos objetos en exhibición, pero aquí también se viene a tomar el té, a escuchar música clásica en el jardín, a los talleres de arte, a las presentaciones de danza. No tenemos salas de espectáculos porque perderíamos parte de nuestra esencia. Esto fue una casa y lo seguirá siendo", asegura Nicolás Helft, director ejecutivo de Villa Ocampo, que encabezó la puesta en valor de la residencia, iniciada en 2003, tras años de abandono."Todo esto se financia como debe costearse un proyecto cultural: un mix de aportes públicos y privados. La Unesco cubre los gastos de la casa, pero la programación cultural se sostiene por su cuenta, con las entradas y también con el aporte de patrocinantes, empresas".
Ver Villa Ocampo, San Isidro, Argentina en un mapa más grande
A partir de su minuciosa puesta en valor, la casa que la escritora donó en 1973 a la Unesco para la promoción, estudio, experimentación y desarrollo de la cultura, la literatura, el arte y la comunicación social, luce impecable. Sólo basta recorrer sus cuidados salones, observar los relieves de su fachada o disfrutar de las esculturas del parque: un escenario a cielo abierto que llegó a tener 10 hectáreas a fines del siglo XIX y hoy ocupa 10.000 metros, donde Borges posó para una foto cerca del legendario eucalipto; donde Wernher von Braun, uno de los más destacados diseñadores de cohetes espaciales del siglo XX, le contó a la dueña de casa cómo el hombre llegaría a la Luna, y donde Gabriela Mistral solía pasear para disfrutar de su rica variedad de especies.
Motivo de interés
Dos aspectos suelen alentar la llegada de los visitantes: los que vienen enamorados de la mansión, donde Ocampo se instaló definitivamente en 1941, y los que se acercan por el personaje. Para éstos, la biblioteca, en el primer piso, con anaqueles del piso al techo, es una parada obligadísima. Se trata de la biblioteca personal de Victoria: más de 11.000 ejemplares que hacen imposible su exhibición completa, y que se puede consultar previa autorización a biblioteca@villaocampo.org
"Si uno hace una corte transversal de la biblioteca puede reconstruir el itinerario intelectual de Victoria, sus preferencias, gustos y hasta sus olvidos, porque los títulos que no están aquí también son un dato interesante. El criterio de exhibición se hizo en función de la importancia que estas obras tuvieron para ella, pero también por sus rarezas o por el valor agregado de anotaciones personales o dedicatorias", explica Ernesto Montequín, encargado de la biblioteca y conocedor de la vida y obra de la escritora.
Este sector, que se complementa con el Centro de Documentación, tuvo este año una incorporación destacable: muebles originales, libros, unas 800 fotos de la escritora, además de artículos, discos y las copias de su profusa actividad epistolar. Todo formaba parte del archivo de la Fundación Sur.
"Es una biblioteca heterogénea, que revela un inagotable interés intelectual. Hay muchos policiales, en especial de Georges Simenon, que escribió unas 200 novelas, de las cuales casi un centenar están aquí. Es el autor más presente", afirma Montequín.
También hay libros de hinduismo, teosofía, esoterismo. "Aún en la vejez, ella seguía al tanto de las novedades que se publicaban en Inglaterra, Estados Unidos o París. A fines de los sesenta -explica Montequín-, Victoria rondaba los 80 años y estaba interesadísima en el movimiento de liberación femenina de Estados Unidos. Encargaba libros, leía a la estadounidense Susan Sontag, se interesó en el estructuralismo de Roland Barthes. Hay libros que, a priori, resulta extraño encontrar aquí, como El sistema de la moda , del mismo Barthes, o La rama dorada , del etnógrafo inglés James Frazer, una de las mayores recopilaciones de mitos de Occidente, en doce volúmenes, de los que se conservan poquísimos en Buenos Aires."
Las dedicatorias, preservadas con papel libre de ácidos (las tintas antiguas tienen un elevado nivel de hierro que va degradando el papel), cobraron un valor por sí mismas, como las de Borges, en la edición original de Fervor de Buenos Aires : "Al alma enhiesta de Victoria Ocampo o A Victoria Ocampo, estos perplejos borradores disfrazados de libros". O las de Jaques Lacan, escritas en español: "A Victoria, mujer de este siglo, única".
Pero como bien dice Helft, Villa Ocampo es mucho más que un museo. Por eso, antes de llegar hasta aquí es aconsejable consultar la programación, para todos los gustos. Un clásico es el ciclo TN, Siete Noches , de música, danza y teatro, que de mayo a noviembre incluye desde la ópera y el tango hasta las canciones griegas y mediterráneas.
La recorrida por la casa comprende el comedor, donde se realizaban los tradiciones tés y escenario del Diálogo de las Culturas que Victoria organizó en 1977; la sala de música, con sillones blancos que rodean la chimenea, coronada por un retrato de Victoria, realizado por Pascal Dagnan Bouveret (1910), y más allá el piano de cola, ejecutado por Stravinsky y García Lorca. También se visita el escritorio, la sala de estar y el hall central, con magníficas obras de Prilidiano Pueyrredón. En el segundo piso, la parte más íntima, los cuartos de huéspedes, su biblioteca, el baño y el dormitorio, ambientado, con objetos rústicos y clásicos. Allí falleció Victoria, el 27 de enero de 1979, a los 88 años.
"Hay documentación de las últimas cartas que intercambió con Mujica Lainez. En diciembre de 1978 él le confesó su deseo de verla en marzo, en la próxima Feria del Libro, pero ella le contestó: Que más te puedo decir, te quiero mucho . Casi no podía escribir", comenta la guía Malvina D?Alessandro, Agrega que el lugar es visitado por muchos extranjeros: "Chilenos, por la relación de Victoria con Neruda y Gabriela Mistral; mexicanos, por Octavio Paz, españoles, uruguayos y también franceses, que en su inmensa mayoría llegan con una idea acabada de quién fue Victoria".
La casa sufrió años de abandono y dos incendios. Uno en 2003, cuando se estaba por empezar la puesta en valor, que no ocasionó demasiados daños, salvo en la mansarda, donde no había elementos de valor. El otro fue a fines de los años cuarenta, con pérdidas importantes: muchas revistas literarias, libros, enciclopedias y ejemplares de Julio Verne, entre otros, que Victoria había leído en la infancia.
"Es la primera vez que visito este lugar. Se lo ve fantástico", comenta Gabriel Güemes, apoyado en su bastón, junto a sus hijos, con ganas de recorrer la casa. Para él, se trata de un reencuentro. "La conocí a los veintipico de años, en la casa de mis tíos, que vivían en Mar del Plata. Una noche me sorprendió la llegada de Victoria Ocampo, que tenía amistad con ellos. Presencié y compartí una cena, muy íntima, ¿cómo la recuerdo? Una mujer muy culta, amena y, sobre todo, divertida".
Apuntes
Obra póstuma . ¿Victoria dejó alguna obra inconclusa? "Se podría decir que es su Autobiografía , publicada tras su muerte. Son seis volúmenes que abarcan desde su infancia hasta poco después del nacimiento de Sur, a principios de los años 30", afirma Montequín. "Pero su prolífica actividad epistolar es su gran compensación. Escribía y recibía muchísimas cartas. Esto permitió conocer detalles de su relación con Stravinsky, Valéry, Borges. Dejó una inmensa obra póstuma en sus cartas, casi sin saberlo".
Para la guía D´Alessandro, gran parte de su legado está en sus artículos, en las revistas. "Ella dice que no se siente una escritora: Soy un ser humano en busca de expresión, escribo porque no puedo impedírmelo..., Eso fue, una cronista excepcional, una mujer franca, que no escondió nada, nunca".
Intima . Rosita Zemborain, sobrina de Victoria Ocampo, pasó hasta los doce años muchas temporadas en la mansión de San Isidro, que pertenecía a su abuelo. "Iba toda la familia. Mientras jugábamos la veíamos caminando, le encantaba caminar, y también era de muy buen apetito", afirma en su departamento de Buenos Aires.
Otra de sus pasiones era el cine. "Podía ir a la tarde al cine sola, y si la película le gustaba, invitaba a dos o tres amigas y la volvía a ver a la noche. Sé que le gustó mucho El Gatopardo , de Visconti, a quien admiraba. Siempre hablaba de cine", cuenta Rosita, que también tuvo participación en esta industria: fue productora ( La Tregua , entre otras), directora de arte, ambientalista, escenógrafa y vestuarista.
Del lugar de la casa que más disfrutaba Victoria, Rosita elige uno: su cuarto, adonde le encantaba estar. "Almorzaba toda la familia junta, pero los chicos no lo hacíamos en el comedor de los grandes, sino en lo que ahora es la confitería. Recuerdo las fuentes enormes de pucheros, los choclos...".
También recuerda la presencia en la casona de Jorge Luis Borges, Eduardo Mallea, María Rosa Oliver y otros. "Era un ciclón, una fuerza de voluntad impresionante. No se compadecía ni siquiera con la terrible enfermedad que tuvo al final de su vida. No se quejaba, era una persona vital, que iba para adelante".
Cuando Victoria murió, Rosita recibió una valija con ropa de su tía, prendas de terciopelo y algunas alhajas. "Conservo unos aros, muy clásicos en ella; de caracol de perlas, lindísimos", dice. junto a la fotografía de uno de los dibujos más conocidos de la escritora, realizado por Paul Helleu. Aparece con un sombrero de gran porte y está dedicado para ella, en francés.
Los jóvenes y el linyera . La vocación de Victoria por acercarse a las nuevas generaciones fue una constante. "Siempre tuvo interés por la gente joven. De hecho, muchos de los integrantes de la camada más joven de Sur la conocieron con unos 20 años y antes también, a partir de cartas en las que le expresaban interés por conocerla. Ella los citaba a esta casa, tenía una gran curiosidad no sólo literaria, sino también vital, por la vida de las personas, cómo eran, cómo vivían, cuáles eran sus sueños", comenta el especialista.
Un interés por la vida que también la llevó a tomar contacto, en sus caminatas por la parte baja del jardín, la más agreste, con un personaje de la costa sanisidrense: el linyera Mikele. "Allí vivía este italiano -cuenta Montequín-, que tenía cierta relación con las hermanas Ocampo. Incluso Victoria habla de él en algún escrito. Cuenta que visitando la Galería Borghese, en Roma, un cuadro le recuerda el rostro de este personaje entrañable de la zona."
Otras miradas
"En un país y en una época en que las mujeres eran genéricas, tuvo el valor de ser un individuo." (Jorge Luis Borges)
"Sur es la libertad de la literatura frente a los poderes terrestres." (Octavio Paz)
"Victoria Ocampo era por cierto una oligarca, pero no todos los oligarcas fueron Victoria Ocampo. Las damas de la alta sociedad, como se decía entonces, no empleaban su dinero y su tiempo en la difusión de las letras, ni abrazaban la causa del feminismo, ni transgredían las costumbres establecidas, ni se animaban a proclamar su agnosticismo..." (Juan José Sebreli)
"La veo sobre todo en Villa Ocampo, presidiendo la mesa del té, paseando por el jardín con la mirada puesta en el río distante, regalándome un jazmín del Cabo, ofreciendo a mi mirada curiosa las cartas de Valéry o de Tagore, conversando con Julián Marías, con Roger Caillois, con Lanza del Vasto, con Graham Greene, con Vivian Leight.... la veo entre plantas: la Santa Rita en plena floración; el jazmín del cielo en celeste tan desvaído que parece blanco, en la glorieta; las achiras, la madreselva dulcísima?Se mueve entre magnolias y libros, en medio de la inteligencia, con la soltura que da el hábito." (Alicia Jurado)
Para agendar
Horarios: de 12.30 a 18
Dónde: Elortondo 1837, Beccar, partido de San Isidro.
Visitas guiadas: de jueves a domingos, desde las 14
Entradas: jueves y viernes, $ 10; sábados y domingos, $ 15 (estudiantes, 10, y menores de 12, gratis).
Tienda: accesorios de diseño, bolsa con el logo de Villa Ocampo, libros, postales y catálogos de varias de sus exposiciones.
Casa abierta a las artes
Siete Noches, el ciclo de música, teatro y danza, tiene previsto para mañana el espectáculo En attendant Chopin , en conmemoración por el 200° aniversario del nacimiento de Federico Chopin. El Teatr Wielki Opera Poznan presentará una nueva perspectiva del compositor y dará a conocer tesoros del músico. La mala noticia es que las entradas están agotadas.
Pero hay más: el ciclo continuará el 24 con 3 Tangos . Una ópera contemporánea y popular que cruza el surrealismo inspirado en las fotografías de Grete Stern con el argumento básico de todo melodrama: la mujer que complota con el amante para matar al marido. Protagonizada por Alfredo Arias (autor de la obra), Alejandra Radano, Carlos Casella y Marcos Monte.
El sábado 25 de septiembre subirá a escena el show Mares y Nostagias . La cantante argentina de origen griego Ana Moraitis interpretará un repertorio de canciones del compositor Manos Haddizakis y otros clásicos de la zona mediterránea.
El trío Liebes Varieté, con Adriana Mastrángelo, Haydée Schvartz y Rubén Szuchmacher, animará la gala del 23 de octubre con un repertorio de piezas musicales del cabaret alemán del período de entreguerras.
Alrededor de un trío es el espectáculo que el trío francés L´instant Donné presentará el sábado 30 de octubre. El programa prevé la ejecución de obras para cuerdas de Ludwig Van Beethoven y del compositor argentino radicado en Francia Daniel D´Adano, como así también de los músicos Fréderic Pattar y Gérard Pesson.
El cierre, el sábado 13 de noviembre, será de la pianista Marcela Roggeri y del clarinetista francés Florent Héau, quienes harán A Dos Voces , con obras de Guastavino y Piazzolla.
Todos los espectáculos comenzarán a las 20.30. Las localidades pueden conseguirse en la Boutique del Libro de San Isidro (Chacabuco 459; 4742-1297) y en Villa Ocampo, de lunes a viernes, de 9 a 18, y sábados y domingos, de 12.30 a 18.
En imagenes
Federico Chopin. Biografía visual . En el marco del nacimiento del músico, una muestra sobre su vida. Reproducciones fotográficas de pinturas, esculturas, grabados, cartas y partituras, relacionadas con su vida y obra. Inaugurará mañana, durante En attendat Chopin .
En las Salas Norte del primer piso, durante un mes.
Literatura, claro
Mirada Victoria . Historias de nuestro tiempo, mañana, a las 16. Encuentro con el escritor Leopoldo Brizuela. Una conversación informal sobre sus secretos como escritor y acerca de su ultima obra, Lisboa . Un melodrama.
Cupo limitado. Costo: $ 80. Informes, por el 5237-1131. Confirmar su lugar ( http://academiadelaspalabras.cl ; academia@delaspalabras.com)
Todo verde
Curso de paisajismo. Las plantas de mi tía Victoria, un recorrido por el jardín de Villa Ocampo.
Los jueves 12, 19 y 26 de agosto, y 2 de septiembre. Un acercamiento al parque, con sus perfumes, senderos mágicos, el mirador y la fuente. Presentaciones audiovisuales para el reconocimiento de árboles, arbustos, plantas y enredaderas. A cargo del ingeniero agrónomo Francisco Leloir. De 10 a 12. Costo: $ 200. Informes, por el 4732-4988.
Julio Céliz
En Beccar, la casa donde habitó la escritora Victoria Ocampo está abierta a las artes, con visitas guiadas y otros atractivos
La Nacion, 6 de agosto de 2010
Con una fantástica vista a las Barrancas de San Isidro, Villa Ocampo es literatura, cultura, historia y más. Sus señoriales salones son el reflejo de una época y de una figura que hizo época en la cultura argentina. Un paseo que bien puede llevar toda una tarde y que si se da con sol, mucho mejor, para aprovechar los senderos que recorren su fantástico parque.
Otra sugerencia: aprovechar las visitas guiadas que nos llevarán por cada una de las salas de la mansión, construida por su padre, el ingeniero Manuel Ocampo, e inaugurada en 1891 (informes@villaocampo.org). De estilo ecléctico, con elementos pintoresquistas ingleses, franco-victorianos, señales de composiciones renacentistas, elementos de inspiración medieval, y colores siena y ocre de cuño italiano.
La casa tiene tres plantas de unos 450 m2 cada una, sótano y galería de 80 metros; un lugar mágico que conserva el recuerdo de la fundadora de la revista Sur en cada rincón. Es que sigue siendo una casa, más allá de las lógicas restricciones para las cerca de 30.000 personas que la visitan por año.
"Villa Ocampo no es un museo estático. Todo lo contrario. Hay muchísimos objetos en exhibición, pero aquí también se viene a tomar el té, a escuchar música clásica en el jardín, a los talleres de arte, a las presentaciones de danza. No tenemos salas de espectáculos porque perderíamos parte de nuestra esencia. Esto fue una casa y lo seguirá siendo", asegura Nicolás Helft, director ejecutivo de Villa Ocampo, que encabezó la puesta en valor de la residencia, iniciada en 2003, tras años de abandono."Todo esto se financia como debe costearse un proyecto cultural: un mix de aportes públicos y privados. La Unesco cubre los gastos de la casa, pero la programación cultural se sostiene por su cuenta, con las entradas y también con el aporte de patrocinantes, empresas".
Ver Villa Ocampo, San Isidro, Argentina en un mapa más grande
A partir de su minuciosa puesta en valor, la casa que la escritora donó en 1973 a la Unesco para la promoción, estudio, experimentación y desarrollo de la cultura, la literatura, el arte y la comunicación social, luce impecable. Sólo basta recorrer sus cuidados salones, observar los relieves de su fachada o disfrutar de las esculturas del parque: un escenario a cielo abierto que llegó a tener 10 hectáreas a fines del siglo XIX y hoy ocupa 10.000 metros, donde Borges posó para una foto cerca del legendario eucalipto; donde Wernher von Braun, uno de los más destacados diseñadores de cohetes espaciales del siglo XX, le contó a la dueña de casa cómo el hombre llegaría a la Luna, y donde Gabriela Mistral solía pasear para disfrutar de su rica variedad de especies.
Motivo de interés
Dos aspectos suelen alentar la llegada de los visitantes: los que vienen enamorados de la mansión, donde Ocampo se instaló definitivamente en 1941, y los que se acercan por el personaje. Para éstos, la biblioteca, en el primer piso, con anaqueles del piso al techo, es una parada obligadísima. Se trata de la biblioteca personal de Victoria: más de 11.000 ejemplares que hacen imposible su exhibición completa, y que se puede consultar previa autorización a biblioteca@villaocampo.org
"Si uno hace una corte transversal de la biblioteca puede reconstruir el itinerario intelectual de Victoria, sus preferencias, gustos y hasta sus olvidos, porque los títulos que no están aquí también son un dato interesante. El criterio de exhibición se hizo en función de la importancia que estas obras tuvieron para ella, pero también por sus rarezas o por el valor agregado de anotaciones personales o dedicatorias", explica Ernesto Montequín, encargado de la biblioteca y conocedor de la vida y obra de la escritora.
Este sector, que se complementa con el Centro de Documentación, tuvo este año una incorporación destacable: muebles originales, libros, unas 800 fotos de la escritora, además de artículos, discos y las copias de su profusa actividad epistolar. Todo formaba parte del archivo de la Fundación Sur.
"Es una biblioteca heterogénea, que revela un inagotable interés intelectual. Hay muchos policiales, en especial de Georges Simenon, que escribió unas 200 novelas, de las cuales casi un centenar están aquí. Es el autor más presente", afirma Montequín.
También hay libros de hinduismo, teosofía, esoterismo. "Aún en la vejez, ella seguía al tanto de las novedades que se publicaban en Inglaterra, Estados Unidos o París. A fines de los sesenta -explica Montequín-, Victoria rondaba los 80 años y estaba interesadísima en el movimiento de liberación femenina de Estados Unidos. Encargaba libros, leía a la estadounidense Susan Sontag, se interesó en el estructuralismo de Roland Barthes. Hay libros que, a priori, resulta extraño encontrar aquí, como El sistema de la moda , del mismo Barthes, o La rama dorada , del etnógrafo inglés James Frazer, una de las mayores recopilaciones de mitos de Occidente, en doce volúmenes, de los que se conservan poquísimos en Buenos Aires."
Las dedicatorias, preservadas con papel libre de ácidos (las tintas antiguas tienen un elevado nivel de hierro que va degradando el papel), cobraron un valor por sí mismas, como las de Borges, en la edición original de Fervor de Buenos Aires : "Al alma enhiesta de Victoria Ocampo o A Victoria Ocampo, estos perplejos borradores disfrazados de libros". O las de Jaques Lacan, escritas en español: "A Victoria, mujer de este siglo, única".
Pero como bien dice Helft, Villa Ocampo es mucho más que un museo. Por eso, antes de llegar hasta aquí es aconsejable consultar la programación, para todos los gustos. Un clásico es el ciclo TN, Siete Noches , de música, danza y teatro, que de mayo a noviembre incluye desde la ópera y el tango hasta las canciones griegas y mediterráneas.
La recorrida por la casa comprende el comedor, donde se realizaban los tradiciones tés y escenario del Diálogo de las Culturas que Victoria organizó en 1977; la sala de música, con sillones blancos que rodean la chimenea, coronada por un retrato de Victoria, realizado por Pascal Dagnan Bouveret (1910), y más allá el piano de cola, ejecutado por Stravinsky y García Lorca. También se visita el escritorio, la sala de estar y el hall central, con magníficas obras de Prilidiano Pueyrredón. En el segundo piso, la parte más íntima, los cuartos de huéspedes, su biblioteca, el baño y el dormitorio, ambientado, con objetos rústicos y clásicos. Allí falleció Victoria, el 27 de enero de 1979, a los 88 años.
"Hay documentación de las últimas cartas que intercambió con Mujica Lainez. En diciembre de 1978 él le confesó su deseo de verla en marzo, en la próxima Feria del Libro, pero ella le contestó: Que más te puedo decir, te quiero mucho . Casi no podía escribir", comenta la guía Malvina D?Alessandro, Agrega que el lugar es visitado por muchos extranjeros: "Chilenos, por la relación de Victoria con Neruda y Gabriela Mistral; mexicanos, por Octavio Paz, españoles, uruguayos y también franceses, que en su inmensa mayoría llegan con una idea acabada de quién fue Victoria".
La casa sufrió años de abandono y dos incendios. Uno en 2003, cuando se estaba por empezar la puesta en valor, que no ocasionó demasiados daños, salvo en la mansarda, donde no había elementos de valor. El otro fue a fines de los años cuarenta, con pérdidas importantes: muchas revistas literarias, libros, enciclopedias y ejemplares de Julio Verne, entre otros, que Victoria había leído en la infancia.
"Es la primera vez que visito este lugar. Se lo ve fantástico", comenta Gabriel Güemes, apoyado en su bastón, junto a sus hijos, con ganas de recorrer la casa. Para él, se trata de un reencuentro. "La conocí a los veintipico de años, en la casa de mis tíos, que vivían en Mar del Plata. Una noche me sorprendió la llegada de Victoria Ocampo, que tenía amistad con ellos. Presencié y compartí una cena, muy íntima, ¿cómo la recuerdo? Una mujer muy culta, amena y, sobre todo, divertida".
Apuntes
Obra póstuma . ¿Victoria dejó alguna obra inconclusa? "Se podría decir que es su Autobiografía , publicada tras su muerte. Son seis volúmenes que abarcan desde su infancia hasta poco después del nacimiento de Sur, a principios de los años 30", afirma Montequín. "Pero su prolífica actividad epistolar es su gran compensación. Escribía y recibía muchísimas cartas. Esto permitió conocer detalles de su relación con Stravinsky, Valéry, Borges. Dejó una inmensa obra póstuma en sus cartas, casi sin saberlo".
Para la guía D´Alessandro, gran parte de su legado está en sus artículos, en las revistas. "Ella dice que no se siente una escritora: Soy un ser humano en busca de expresión, escribo porque no puedo impedírmelo..., Eso fue, una cronista excepcional, una mujer franca, que no escondió nada, nunca".
Intima . Rosita Zemborain, sobrina de Victoria Ocampo, pasó hasta los doce años muchas temporadas en la mansión de San Isidro, que pertenecía a su abuelo. "Iba toda la familia. Mientras jugábamos la veíamos caminando, le encantaba caminar, y también era de muy buen apetito", afirma en su departamento de Buenos Aires.
Otra de sus pasiones era el cine. "Podía ir a la tarde al cine sola, y si la película le gustaba, invitaba a dos o tres amigas y la volvía a ver a la noche. Sé que le gustó mucho El Gatopardo , de Visconti, a quien admiraba. Siempre hablaba de cine", cuenta Rosita, que también tuvo participación en esta industria: fue productora ( La Tregua , entre otras), directora de arte, ambientalista, escenógrafa y vestuarista.
Del lugar de la casa que más disfrutaba Victoria, Rosita elige uno: su cuarto, adonde le encantaba estar. "Almorzaba toda la familia junta, pero los chicos no lo hacíamos en el comedor de los grandes, sino en lo que ahora es la confitería. Recuerdo las fuentes enormes de pucheros, los choclos...".
También recuerda la presencia en la casona de Jorge Luis Borges, Eduardo Mallea, María Rosa Oliver y otros. "Era un ciclón, una fuerza de voluntad impresionante. No se compadecía ni siquiera con la terrible enfermedad que tuvo al final de su vida. No se quejaba, era una persona vital, que iba para adelante".
Cuando Victoria murió, Rosita recibió una valija con ropa de su tía, prendas de terciopelo y algunas alhajas. "Conservo unos aros, muy clásicos en ella; de caracol de perlas, lindísimos", dice. junto a la fotografía de uno de los dibujos más conocidos de la escritora, realizado por Paul Helleu. Aparece con un sombrero de gran porte y está dedicado para ella, en francés.
Los jóvenes y el linyera . La vocación de Victoria por acercarse a las nuevas generaciones fue una constante. "Siempre tuvo interés por la gente joven. De hecho, muchos de los integrantes de la camada más joven de Sur la conocieron con unos 20 años y antes también, a partir de cartas en las que le expresaban interés por conocerla. Ella los citaba a esta casa, tenía una gran curiosidad no sólo literaria, sino también vital, por la vida de las personas, cómo eran, cómo vivían, cuáles eran sus sueños", comenta el especialista.
Un interés por la vida que también la llevó a tomar contacto, en sus caminatas por la parte baja del jardín, la más agreste, con un personaje de la costa sanisidrense: el linyera Mikele. "Allí vivía este italiano -cuenta Montequín-, que tenía cierta relación con las hermanas Ocampo. Incluso Victoria habla de él en algún escrito. Cuenta que visitando la Galería Borghese, en Roma, un cuadro le recuerda el rostro de este personaje entrañable de la zona."
Otras miradas
"En un país y en una época en que las mujeres eran genéricas, tuvo el valor de ser un individuo." (Jorge Luis Borges)
"Sur es la libertad de la literatura frente a los poderes terrestres." (Octavio Paz)
"Victoria Ocampo era por cierto una oligarca, pero no todos los oligarcas fueron Victoria Ocampo. Las damas de la alta sociedad, como se decía entonces, no empleaban su dinero y su tiempo en la difusión de las letras, ni abrazaban la causa del feminismo, ni transgredían las costumbres establecidas, ni se animaban a proclamar su agnosticismo..." (Juan José Sebreli)
"La veo sobre todo en Villa Ocampo, presidiendo la mesa del té, paseando por el jardín con la mirada puesta en el río distante, regalándome un jazmín del Cabo, ofreciendo a mi mirada curiosa las cartas de Valéry o de Tagore, conversando con Julián Marías, con Roger Caillois, con Lanza del Vasto, con Graham Greene, con Vivian Leight.... la veo entre plantas: la Santa Rita en plena floración; el jazmín del cielo en celeste tan desvaído que parece blanco, en la glorieta; las achiras, la madreselva dulcísima?Se mueve entre magnolias y libros, en medio de la inteligencia, con la soltura que da el hábito." (Alicia Jurado)
Para agendar
Horarios: de 12.30 a 18
Dónde: Elortondo 1837, Beccar, partido de San Isidro.
Visitas guiadas: de jueves a domingos, desde las 14
Entradas: jueves y viernes, $ 10; sábados y domingos, $ 15 (estudiantes, 10, y menores de 12, gratis).
Tienda: accesorios de diseño, bolsa con el logo de Villa Ocampo, libros, postales y catálogos de varias de sus exposiciones.
Casa abierta a las artes
Siete Noches, el ciclo de música, teatro y danza, tiene previsto para mañana el espectáculo En attendant Chopin , en conmemoración por el 200° aniversario del nacimiento de Federico Chopin. El Teatr Wielki Opera Poznan presentará una nueva perspectiva del compositor y dará a conocer tesoros del músico. La mala noticia es que las entradas están agotadas.
Pero hay más: el ciclo continuará el 24 con 3 Tangos . Una ópera contemporánea y popular que cruza el surrealismo inspirado en las fotografías de Grete Stern con el argumento básico de todo melodrama: la mujer que complota con el amante para matar al marido. Protagonizada por Alfredo Arias (autor de la obra), Alejandra Radano, Carlos Casella y Marcos Monte.
El sábado 25 de septiembre subirá a escena el show Mares y Nostagias . La cantante argentina de origen griego Ana Moraitis interpretará un repertorio de canciones del compositor Manos Haddizakis y otros clásicos de la zona mediterránea.
El trío Liebes Varieté, con Adriana Mastrángelo, Haydée Schvartz y Rubén Szuchmacher, animará la gala del 23 de octubre con un repertorio de piezas musicales del cabaret alemán del período de entreguerras.
Alrededor de un trío es el espectáculo que el trío francés L´instant Donné presentará el sábado 30 de octubre. El programa prevé la ejecución de obras para cuerdas de Ludwig Van Beethoven y del compositor argentino radicado en Francia Daniel D´Adano, como así también de los músicos Fréderic Pattar y Gérard Pesson.
El cierre, el sábado 13 de noviembre, será de la pianista Marcela Roggeri y del clarinetista francés Florent Héau, quienes harán A Dos Voces , con obras de Guastavino y Piazzolla.
Todos los espectáculos comenzarán a las 20.30. Las localidades pueden conseguirse en la Boutique del Libro de San Isidro (Chacabuco 459; 4742-1297) y en Villa Ocampo, de lunes a viernes, de 9 a 18, y sábados y domingos, de 12.30 a 18.
En imagenes
Federico Chopin. Biografía visual . En el marco del nacimiento del músico, una muestra sobre su vida. Reproducciones fotográficas de pinturas, esculturas, grabados, cartas y partituras, relacionadas con su vida y obra. Inaugurará mañana, durante En attendat Chopin .
En las Salas Norte del primer piso, durante un mes.
Literatura, claro
Mirada Victoria . Historias de nuestro tiempo, mañana, a las 16. Encuentro con el escritor Leopoldo Brizuela. Una conversación informal sobre sus secretos como escritor y acerca de su ultima obra, Lisboa . Un melodrama.
Cupo limitado. Costo: $ 80. Informes, por el 5237-1131. Confirmar su lugar ( http://academiadelaspalabras.cl ; academia@delaspalabras.com)
Todo verde
Curso de paisajismo. Las plantas de mi tía Victoria, un recorrido por el jardín de Villa Ocampo.
Los jueves 12, 19 y 26 de agosto, y 2 de septiembre. Un acercamiento al parque, con sus perfumes, senderos mágicos, el mirador y la fuente. Presentaciones audiovisuales para el reconocimiento de árboles, arbustos, plantas y enredaderas. A cargo del ingeniero agrónomo Francisco Leloir. De 10 a 12. Costo: $ 200. Informes, por el 4732-4988.
Julio Céliz
viernes 20 de agosto de 2010
Alojamiento
Todo sobre alojamientos
Sos joven, te gusta hacer amigos en el camino y compartir un espacio con gente de todo el mundo? El hostel es lo tuyo. ¿Buscás tu espacio, amplio, cómodo e independiente? Tal vez el alquiler de un departamento sea la mejor opción. ¿Disfrutás de las habitaciones con detalles de servicio y confort, de diseño cuidado y atención ultrapersonalizada? Sos de los que eligen un hotel boutique. ¿Te sentís tranquilo en establecimientos que respetan una línea estandarizada de calidad, servicio y atención? Un hotel de cadena. Dime dónde te alojas y te diré qué tipo de viajero eres.
Hoy, las posibilidades de alojamiento son muy variadas e incluyen los tradicionales establecimientos hoteleros, clasificados por categoría y con tarifas que varían según las temporadas. Pero también se han consolidado una serie de modalidades alternativas –hostels, alquiler de departamento e intercambio de casas, por mencionar algunas– que se adecuan a distintos estilos de viaje.
Lo que sigue es una guía que busca acercar algunas de las posibilidades que ofrece actualmente el mercado en la Argentina y el mundo, las características definitorias de cada una y, según el caso, una orientación sobre las tarifas y también sobre las promociones vigentes. Pasen y vean.
Hoteles
Los hay económicos, sencillos, urbanos, rurales, independientes o de cadena, miembros de grupos selectos, resorts de playa, hoteles boutique, de aeropuerto, low cost y hasta hoteles poco convencionales, como el de sal en Uyuni (Bolivia), el de hielo en Suecia, algunos en las copas de los árboles, como el Costa Rica Tree House y los hoteles cápsula de Japón. El mundo de la hotelería tiene propuestas para todos los gustos y bolsillos. Definir tarifas es una tarea faraónica. Pero sí es posible tener en cuenta algunos tips para encontrar mejores precios, como las temporadas bajas, las promociones lanzadas por los establecimientos o por agencias de viajes, y los días de ingreso: en un hotel de ciudad capital, es más barato alojarse en fin de semana que de lunes a viernes, por la demanda de viajeros de negocios.
Cadenas cinco estrellas como Sheraton, Marriott, Park Hyatt, Four Seasons, InterContinental y Sofitel mantienen en sus propiedades determinadas características de estructura, servicio y atención que los identifica en cualquier destino del mundo. Pese a que sus tarifas son elevadas, cada tanto lanzan promociones tentadoras. Por ejemplo, Park Hyatt Mendoza propone disfrutar del fin de semana largo del 17/8 con 3 noches con desayuno buffet, un almuerzo o cena para dos en el restaurante Bistro M y acceso al Kaua Club & Spa, desde $ 2.965 (la habitación doble). Sofitel La Reserva Cardales organizó 3 programas –Puesta en Forma, Antistress y Beauty– orientados a mejorar la calidad de vida. Por 4 noches, US$ 2.389 para dos personas, incluyendo las comidas según el programa elegido. ¿La promoción? Un día adicional de regalo, incluido en el paquete.
El JW Marriott Miami tiene, hasta el 12/10, la tercera noche gratis (desde US$ 199 la noche). Parte del grupo, el Courtyard by Marriott Miami Beach Oceanfront ofrece hasta septiembre, una promo de US$ 135 (domingo a miércoles) y de US$ 155 (jueves a sábado), por noche, sin imp., con desayuno. De octubre a diciembre, los precios suben: US$ 165 y US$ 185. El Sheraton Colonia ofrece un 3x2, con una tarifa de US$ 175 (Clickhoteles.com). En tanto, Four Seasons Bs. As. trabaja hasta el 6/11 con el paquete Stay Longer: pagás 3 noches, te quedás 4.
Por su parte, los NH –395 hoteles en 25 países– tienen 30% de descuento por reserva anticipada; “Weekend extender” (2 noches en fin de semana con late check out y un día de frigobar gratis); 4x3 en Italia y Rep. Checa y “Sleep & Go” en Europa para jóvenes de 18 a 30 años, con tarifas desde 53 euros.
También hay otras marcas con precios accesibles como los Days Inn, Express by Holiday Inn o Travelodge. O los muy económicos Motel 6 y Formule 1: no tendrás la mejor ubicación, room service 24 horas ni atención personalizada, pero las tarifas son bajas. En Madrid, la doble del Formule 1 cuesta US$ 40. En Reino Unido e Irlanda, los hoteles Premier Inn ofrecen noches desde US$ 46. Una ganga, para uno de los destinos más caros del mundo.
En la Argentina hay muy buenas cadenas de hoteles con una interesante trayectoria y un concepto de servicio bien definido, como los hoteles Amerian, Design Suites o Loi Suites. El Loi Suites Iguazú Hotel ofrece una tarifa de $ 690 por habitación doble. Si te alojás 4 noches, sólo pagás 3. El Amerian Catamarca Park Hotel ofrece un 3x2 hasta el 21/9 o un 30% off para quien se aloje sólo una o dos noches. El Design Suites de El Calafate también tiene un 3x2 (habitación con hidromasaje, desayuno, botella de champán, petit fours, flores, obsequios y late check out). Por su parte, los Howard Johnson argentinos suelen tener promociones como, por ejemplo, para el próximo fin de semana largo.
Las agencias de viaje también pueden sugerir hospedajes convenientes. Despegar.com siempre tiene ofertas. Es más, hace un tiempo organizó un “outlet de hoteles” con precios atractivos. Por estos días, tiene varias propuestas en hoteles 3 estrellas: en Orlando, el Comfort Inn Universal Studios, por US$ 20 la noche por persona; el Holiday Inn Cancun Arenas, 4 estrellas, por US$ 52, todo incluido (la tarifa “normal” es de US$ 71) y algunas ofertas locales, como Casa del Lago Resort, Bariloche, por $ 179, el Marcopolo Suites Iguazú por $110 con desayuno, y el Hotel Mendoza, por $ 141, con desayuno. También Travelocity.com.ar ofrece “más de 70 mil hoteles a los mejores precios”: en “Ofertas”, hay hoteles en Las Vegas desde US$ 1.281 la semana y en Miami desde US$ 38, por noche. En Clickhoteles.com, el Lancuyen de Villa La Angostura ofrece hasta el 28/8, un 4x3: las 4 noches cotizan a $ 840 ($ 280 c/u) y el hotel Alejandro I de Salta, ofrece un 15% off: $ 377, en lugar de $ 443
Alquiler de departamentos
Más espacio, mayor independencia, comodidad, un lugar propio. Para sentirse como en casa. Elegidos, en general, por quienes planifican estancias de varios días, o viajan en pareja, familia o grupos de amigos, el alquiler de departamentos en grandes ciudades se ha convertido en una opción con adeptos en todo el mundo. Se trata de propiedades amobladas y con todas las comodidades que requiere un viajero para su estadía, incluyendo electrodomésticos esenciales como heladera y microondas, y hasta sábanas y toallas. Ventajas: suelen ser una opción más económica que el hotel y muchos de ellos tienen muy buenas ubicaciones. La desventaja: no hay un servicio diario de aseo y puesta en orden del lugar. Eso sí, el departamento se entrega limpio. Muchos ofrecen servicio de limpieza durante la estadía, con costo adicional.
No te dejes llevar por fotos bonitas ni comentarios aduladores. Averiguá qué estás reservando, dónde está el departamento, cómo es la zona, comodidades (baño, cocina, tipo y cantidad de camas), gastos extra, depósito exigido y acceso al departamento. No es lo mismo un primer piso por escalera, que un coqueto departamento ¡en un quinto piso sin ascensor!
Hay sitios como www.booking.com que, además de hoteles, ofrece también alojamiento en departamentos. En Barcelona, muy cerca de la Sagrada Familia, un departamento para dos cuesta 588 euros la semana, en noviembre. Para 4, 784 euros. Los Old Town Apartments (en el centro de Barcelona), ofrecen apartamentos para 2, en septiembre, por 661 euros la semana, mientras que en noviembre el costo baja a 464 euros. Airbnb.com es una plataforma abierta que conecta viajeros con gente local que ofrece habitaciones privadas y departamentos en alquiler. Un Studio en el centro de París para 2, cotiza 79 euros la noche, mientras que un studio en Le Marais, desde 420 la semana.
Quien rumbea para Nueva York tiene, entre muchas posibilidades, un studio para dos, a pasos del Central Park, por US$ 99. Si buscamos una comparación, lo más barato en la zona podría ser el YMCA, alojamiento juvenil muy económico y sencillo, desde US$ 115 la habitación. También por US$ 99 se consigue un dpto. en Upper West Side, a pasos de Broadway, para 2 (capacidad de hasta 6 personas). Las opciones son muchas; los precios, también.
Hostels
Un lugar de encuentro, una oportunidad para convivir con viajeros de todo el mundo: ésta es la mejor definición para explicar qué es un hostel. Antiguamente conocido como albergue de la juventud, el hostel es un tipo de alojamiento económico en el que, tradicionalmente, se paga por noche, por cama. Es barato y de ambiente descontracturado, informal y juvenil. Con el tiempo, el concepto y las comodidades fueron evolucionando. Los hostels de hoy mantienen la esencia de promover la integración de sus huéspedes, de generar un fuerte intercambio de culturas, pero ya no sólo ofrecen habitaciones para compartir, sino que también tienen disponibilidad de habitaciones dobles y triples. Los cuartos compartidos tienen entre 4 y 8 camas, separadas por sexo y disponen de armarios o lockers para que el viajero pueda guardar sus pertenencias. Los servicios en los hostels también han evolucionado: habitaciones con menos camas, baños cada vez más privados, Wi-Fi, planificación de salidas y excursiones grupales y organización de fiestas.
Quien elige alojarse en un hostel no busca sólo una tarifa accesible o un alojamiento económico. Su elección refleja, en realidad, un estilo de viaje que incluye compartir cenas con compañeros de cuarto, conocer futuros compañeros de ruta y hacer amigos.
En el mundo hay miles de hostels, de estructuras muy variadas: rurales, urbanos, de 25 camas o más de 500, emplazados en edificios especialmente diseñados como hostels y hasta en barcos, castillos y en un avión Jumbo.
Muchos trabajan de manera independiente, mientras que otros están nucleados en cadenas o asociaciones, como Hostelling International (HI). Con 100 años de historia, HI es una organización global con más de 4.200 hostels en 80 países de Europa, América, Asia, Africa y Oceanía, regidos por normas de calidad. En la Argentina, la red ofrece 77 hostels en las principales localidades turísticas.
Las tarifas no son uniformes. Varían según ubicación, servicios y temporada. En Europa se paga desde US$ 15 la cama, por noche. En la Argentina, desde US$ 11.
Intercambio de casas
Dale, vení a mi casa…, ¡que yo me voy de vacaciones a la tuya! El intercambio de casas nació en Europa hace 50 años. Pero con Internet y sus comunicaciones facilitadas, el fenómeno se multiplicó. La idea es no gastar un centavo en alojamiento: uno ofrece su casa a cambio de que su huésped se transforme, en el futuro, en su anfitrión y le ceda la suya. Quien vio la película “The Holiday” (acá estrenada como El Descanso) –una liviana comedia romántica protagonizada por Cameron Díaz y Kate Winslet– , entenderá de qué se trata este sistema. Cameron, una exitosa productora de cine, se iba a la cabañita sencilla y acogedora de Kate, la periodista despechada, y ella a su vez, había aceptado…, la supermansión de Cameron en Beverly Hills.
Respeto y confianza son, claro, las bases de este sistema. En la actualidad hay varios sitios de Internet que facilitan el encuentro de gente que quiere participar del sistema. Algunos ofrecen sus servicios de manera gratuita, otros requieren que la persona se asocie y pague una cuota anual.
Una variante de este sistema es el Couch Surfing, un sitio en el que personas del mundo ofrecen hospedar gratuitamente a viajeros que llegan a su ciudad. El usuario se inscribe aclarando qué hospedaje puede ofrecer, desde un cuarto para huéspedes hasta un sofá (couch). Y entonces, llegan los pedidos. A su vez, ellos también pueden solicitar alojamiento en otra ciudad.
Bed and breakfast
Dicen que el concepto de Bed & Breakfast nació en el Reino Unido, luego de la Segunda Guerra Mundial. Muchos extranjeros y soldados que esperaban volver a casa necesitaban un lugar para quedarse y la gente abría sus casas ofreciéndoles un cuarto donde dormir. Por la mañana, les servían el desayuno. De ahí el nombre: Cama & Desayuno. Con el tiempo, se difundió a todo el mundo: según la Asociación Internacional de Anfitriones de B&B (www.inkeeping.org), en Europa y EE.UU. hay más de 20 mil establecimientos de este tipo. En EE.UU., la organización que los nuclea, señala que el 49% de ellos se ubican en ciudades pequeñas y el 32% en áreas rurales.
Los Bed & Breakfast se emplazan en la casa de una persona. Ofrecen pocas habitaciones –entre 3 y 20 cuartos, un promedio de 6– con baño privado o en suite y tienen una atmósfera que recuerda la calidez del hogar. Los huéspedes entran en contacto directo con los dueños, quienes viven en la misma propiedad o suelen estar allí para recibirlos.
En Londres, los precios de los B&B son de alrededor de 80 libras (US$ 125) la habitación. En la campiña inglesa, el promedio baja a 50 libras (US$ 79) e incluso menos. Por supuesto, las tarifas varían según ubicación y servicios. En Florencia, Italia, hay Bed & Breakfast con habitaciones desde 25 euros, según el sitio www.bedandbreakfast.com, con propuestas en todo el mundo. Entre las promociones –Hot Deals– del sitio, la habitación en Bruselas que suele costar 100 euros, se consigue por 65. Hay tarifas en Londres con entre un 20% y un 60% de descuento.
Menos institucionalizado que los B&B y dentro del sector informal –pero con este espíritu hogareño–, las casas de familia resultan otra opción de alojamiento. En Cuba, por ejemplo, quedarse en casa de familia –registradas e identificadas con un logo– cuesta alrededor de 25 CUC (US$ 27) por día, para dos o tres personas (www.privatehousescuba.com). Entre quienes viajan al exterior a estudiar un idioma, la casa de familia es la opción ideal, ya que es el sitio de inmersión perfecto para practicar el idioma en situaciones cotidianas y conocer a fondo la cultura local. En la Argentina salen al ruedo en los picos de la temporada alta cuando, superada la capacidad hotelera, los organismos de turismo abren un registro de aquellos que tienen un cuarto de más para alojar a los turistas que llegan sin reserva y no tienen dónde pasar la noche.
Grisel Isaac
Clarin, 07 de julio de 2010
Sos joven, te gusta hacer amigos en el camino y compartir un espacio con gente de todo el mundo? El hostel es lo tuyo. ¿Buscás tu espacio, amplio, cómodo e independiente? Tal vez el alquiler de un departamento sea la mejor opción. ¿Disfrutás de las habitaciones con detalles de servicio y confort, de diseño cuidado y atención ultrapersonalizada? Sos de los que eligen un hotel boutique. ¿Te sentís tranquilo en establecimientos que respetan una línea estandarizada de calidad, servicio y atención? Un hotel de cadena. Dime dónde te alojas y te diré qué tipo de viajero eres.
Hoy, las posibilidades de alojamiento son muy variadas e incluyen los tradicionales establecimientos hoteleros, clasificados por categoría y con tarifas que varían según las temporadas. Pero también se han consolidado una serie de modalidades alternativas –hostels, alquiler de departamento e intercambio de casas, por mencionar algunas– que se adecuan a distintos estilos de viaje.
Lo que sigue es una guía que busca acercar algunas de las posibilidades que ofrece actualmente el mercado en la Argentina y el mundo, las características definitorias de cada una y, según el caso, una orientación sobre las tarifas y también sobre las promociones vigentes. Pasen y vean.
Hoteles
Los hay económicos, sencillos, urbanos, rurales, independientes o de cadena, miembros de grupos selectos, resorts de playa, hoteles boutique, de aeropuerto, low cost y hasta hoteles poco convencionales, como el de sal en Uyuni (Bolivia), el de hielo en Suecia, algunos en las copas de los árboles, como el Costa Rica Tree House y los hoteles cápsula de Japón. El mundo de la hotelería tiene propuestas para todos los gustos y bolsillos. Definir tarifas es una tarea faraónica. Pero sí es posible tener en cuenta algunos tips para encontrar mejores precios, como las temporadas bajas, las promociones lanzadas por los establecimientos o por agencias de viajes, y los días de ingreso: en un hotel de ciudad capital, es más barato alojarse en fin de semana que de lunes a viernes, por la demanda de viajeros de negocios.
Cadenas cinco estrellas como Sheraton, Marriott, Park Hyatt, Four Seasons, InterContinental y Sofitel mantienen en sus propiedades determinadas características de estructura, servicio y atención que los identifica en cualquier destino del mundo. Pese a que sus tarifas son elevadas, cada tanto lanzan promociones tentadoras. Por ejemplo, Park Hyatt Mendoza propone disfrutar del fin de semana largo del 17/8 con 3 noches con desayuno buffet, un almuerzo o cena para dos en el restaurante Bistro M y acceso al Kaua Club & Spa, desde $ 2.965 (la habitación doble). Sofitel La Reserva Cardales organizó 3 programas –Puesta en Forma, Antistress y Beauty– orientados a mejorar la calidad de vida. Por 4 noches, US$ 2.389 para dos personas, incluyendo las comidas según el programa elegido. ¿La promoción? Un día adicional de regalo, incluido en el paquete.
El JW Marriott Miami tiene, hasta el 12/10, la tercera noche gratis (desde US$ 199 la noche). Parte del grupo, el Courtyard by Marriott Miami Beach Oceanfront ofrece hasta septiembre, una promo de US$ 135 (domingo a miércoles) y de US$ 155 (jueves a sábado), por noche, sin imp., con desayuno. De octubre a diciembre, los precios suben: US$ 165 y US$ 185. El Sheraton Colonia ofrece un 3x2, con una tarifa de US$ 175 (Clickhoteles.com). En tanto, Four Seasons Bs. As. trabaja hasta el 6/11 con el paquete Stay Longer: pagás 3 noches, te quedás 4.
Por su parte, los NH –395 hoteles en 25 países– tienen 30% de descuento por reserva anticipada; “Weekend extender” (2 noches en fin de semana con late check out y un día de frigobar gratis); 4x3 en Italia y Rep. Checa y “Sleep & Go” en Europa para jóvenes de 18 a 30 años, con tarifas desde 53 euros.
También hay otras marcas con precios accesibles como los Days Inn, Express by Holiday Inn o Travelodge. O los muy económicos Motel 6 y Formule 1: no tendrás la mejor ubicación, room service 24 horas ni atención personalizada, pero las tarifas son bajas. En Madrid, la doble del Formule 1 cuesta US$ 40. En Reino Unido e Irlanda, los hoteles Premier Inn ofrecen noches desde US$ 46. Una ganga, para uno de los destinos más caros del mundo.
En la Argentina hay muy buenas cadenas de hoteles con una interesante trayectoria y un concepto de servicio bien definido, como los hoteles Amerian, Design Suites o Loi Suites. El Loi Suites Iguazú Hotel ofrece una tarifa de $ 690 por habitación doble. Si te alojás 4 noches, sólo pagás 3. El Amerian Catamarca Park Hotel ofrece un 3x2 hasta el 21/9 o un 30% off para quien se aloje sólo una o dos noches. El Design Suites de El Calafate también tiene un 3x2 (habitación con hidromasaje, desayuno, botella de champán, petit fours, flores, obsequios y late check out). Por su parte, los Howard Johnson argentinos suelen tener promociones como, por ejemplo, para el próximo fin de semana largo.
Las agencias de viaje también pueden sugerir hospedajes convenientes. Despegar.com siempre tiene ofertas. Es más, hace un tiempo organizó un “outlet de hoteles” con precios atractivos. Por estos días, tiene varias propuestas en hoteles 3 estrellas: en Orlando, el Comfort Inn Universal Studios, por US$ 20 la noche por persona; el Holiday Inn Cancun Arenas, 4 estrellas, por US$ 52, todo incluido (la tarifa “normal” es de US$ 71) y algunas ofertas locales, como Casa del Lago Resort, Bariloche, por $ 179, el Marcopolo Suites Iguazú por $110 con desayuno, y el Hotel Mendoza, por $ 141, con desayuno. También Travelocity.com.ar ofrece “más de 70 mil hoteles a los mejores precios”: en “Ofertas”, hay hoteles en Las Vegas desde US$ 1.281 la semana y en Miami desde US$ 38, por noche. En Clickhoteles.com, el Lancuyen de Villa La Angostura ofrece hasta el 28/8, un 4x3: las 4 noches cotizan a $ 840 ($ 280 c/u) y el hotel Alejandro I de Salta, ofrece un 15% off: $ 377, en lugar de $ 443
Alquiler de departamentos
Más espacio, mayor independencia, comodidad, un lugar propio. Para sentirse como en casa. Elegidos, en general, por quienes planifican estancias de varios días, o viajan en pareja, familia o grupos de amigos, el alquiler de departamentos en grandes ciudades se ha convertido en una opción con adeptos en todo el mundo. Se trata de propiedades amobladas y con todas las comodidades que requiere un viajero para su estadía, incluyendo electrodomésticos esenciales como heladera y microondas, y hasta sábanas y toallas. Ventajas: suelen ser una opción más económica que el hotel y muchos de ellos tienen muy buenas ubicaciones. La desventaja: no hay un servicio diario de aseo y puesta en orden del lugar. Eso sí, el departamento se entrega limpio. Muchos ofrecen servicio de limpieza durante la estadía, con costo adicional.
No te dejes llevar por fotos bonitas ni comentarios aduladores. Averiguá qué estás reservando, dónde está el departamento, cómo es la zona, comodidades (baño, cocina, tipo y cantidad de camas), gastos extra, depósito exigido y acceso al departamento. No es lo mismo un primer piso por escalera, que un coqueto departamento ¡en un quinto piso sin ascensor!
Hay sitios como www.booking.com que, además de hoteles, ofrece también alojamiento en departamentos. En Barcelona, muy cerca de la Sagrada Familia, un departamento para dos cuesta 588 euros la semana, en noviembre. Para 4, 784 euros. Los Old Town Apartments (en el centro de Barcelona), ofrecen apartamentos para 2, en septiembre, por 661 euros la semana, mientras que en noviembre el costo baja a 464 euros. Airbnb.com es una plataforma abierta que conecta viajeros con gente local que ofrece habitaciones privadas y departamentos en alquiler. Un Studio en el centro de París para 2, cotiza 79 euros la noche, mientras que un studio en Le Marais, desde 420 la semana.
Quien rumbea para Nueva York tiene, entre muchas posibilidades, un studio para dos, a pasos del Central Park, por US$ 99. Si buscamos una comparación, lo más barato en la zona podría ser el YMCA, alojamiento juvenil muy económico y sencillo, desde US$ 115 la habitación. También por US$ 99 se consigue un dpto. en Upper West Side, a pasos de Broadway, para 2 (capacidad de hasta 6 personas). Las opciones son muchas; los precios, también.
Hostels
Un lugar de encuentro, una oportunidad para convivir con viajeros de todo el mundo: ésta es la mejor definición para explicar qué es un hostel. Antiguamente conocido como albergue de la juventud, el hostel es un tipo de alojamiento económico en el que, tradicionalmente, se paga por noche, por cama. Es barato y de ambiente descontracturado, informal y juvenil. Con el tiempo, el concepto y las comodidades fueron evolucionando. Los hostels de hoy mantienen la esencia de promover la integración de sus huéspedes, de generar un fuerte intercambio de culturas, pero ya no sólo ofrecen habitaciones para compartir, sino que también tienen disponibilidad de habitaciones dobles y triples. Los cuartos compartidos tienen entre 4 y 8 camas, separadas por sexo y disponen de armarios o lockers para que el viajero pueda guardar sus pertenencias. Los servicios en los hostels también han evolucionado: habitaciones con menos camas, baños cada vez más privados, Wi-Fi, planificación de salidas y excursiones grupales y organización de fiestas.
Quien elige alojarse en un hostel no busca sólo una tarifa accesible o un alojamiento económico. Su elección refleja, en realidad, un estilo de viaje que incluye compartir cenas con compañeros de cuarto, conocer futuros compañeros de ruta y hacer amigos.
En el mundo hay miles de hostels, de estructuras muy variadas: rurales, urbanos, de 25 camas o más de 500, emplazados en edificios especialmente diseñados como hostels y hasta en barcos, castillos y en un avión Jumbo.
Muchos trabajan de manera independiente, mientras que otros están nucleados en cadenas o asociaciones, como Hostelling International (HI). Con 100 años de historia, HI es una organización global con más de 4.200 hostels en 80 países de Europa, América, Asia, Africa y Oceanía, regidos por normas de calidad. En la Argentina, la red ofrece 77 hostels en las principales localidades turísticas.
Las tarifas no son uniformes. Varían según ubicación, servicios y temporada. En Europa se paga desde US$ 15 la cama, por noche. En la Argentina, desde US$ 11.
Intercambio de casas
Dale, vení a mi casa…, ¡que yo me voy de vacaciones a la tuya! El intercambio de casas nació en Europa hace 50 años. Pero con Internet y sus comunicaciones facilitadas, el fenómeno se multiplicó. La idea es no gastar un centavo en alojamiento: uno ofrece su casa a cambio de que su huésped se transforme, en el futuro, en su anfitrión y le ceda la suya. Quien vio la película “The Holiday” (acá estrenada como El Descanso) –una liviana comedia romántica protagonizada por Cameron Díaz y Kate Winslet– , entenderá de qué se trata este sistema. Cameron, una exitosa productora de cine, se iba a la cabañita sencilla y acogedora de Kate, la periodista despechada, y ella a su vez, había aceptado…, la supermansión de Cameron en Beverly Hills.
Respeto y confianza son, claro, las bases de este sistema. En la actualidad hay varios sitios de Internet que facilitan el encuentro de gente que quiere participar del sistema. Algunos ofrecen sus servicios de manera gratuita, otros requieren que la persona se asocie y pague una cuota anual.
Una variante de este sistema es el Couch Surfing, un sitio en el que personas del mundo ofrecen hospedar gratuitamente a viajeros que llegan a su ciudad. El usuario se inscribe aclarando qué hospedaje puede ofrecer, desde un cuarto para huéspedes hasta un sofá (couch). Y entonces, llegan los pedidos. A su vez, ellos también pueden solicitar alojamiento en otra ciudad.
Bed and breakfast
Dicen que el concepto de Bed & Breakfast nació en el Reino Unido, luego de la Segunda Guerra Mundial. Muchos extranjeros y soldados que esperaban volver a casa necesitaban un lugar para quedarse y la gente abría sus casas ofreciéndoles un cuarto donde dormir. Por la mañana, les servían el desayuno. De ahí el nombre: Cama & Desayuno. Con el tiempo, se difundió a todo el mundo: según la Asociación Internacional de Anfitriones de B&B (www.inkeeping.org), en Europa y EE.UU. hay más de 20 mil establecimientos de este tipo. En EE.UU., la organización que los nuclea, señala que el 49% de ellos se ubican en ciudades pequeñas y el 32% en áreas rurales.
Los Bed & Breakfast se emplazan en la casa de una persona. Ofrecen pocas habitaciones –entre 3 y 20 cuartos, un promedio de 6– con baño privado o en suite y tienen una atmósfera que recuerda la calidez del hogar. Los huéspedes entran en contacto directo con los dueños, quienes viven en la misma propiedad o suelen estar allí para recibirlos.
En Londres, los precios de los B&B son de alrededor de 80 libras (US$ 125) la habitación. En la campiña inglesa, el promedio baja a 50 libras (US$ 79) e incluso menos. Por supuesto, las tarifas varían según ubicación y servicios. En Florencia, Italia, hay Bed & Breakfast con habitaciones desde 25 euros, según el sitio www.bedandbreakfast.com, con propuestas en todo el mundo. Entre las promociones –Hot Deals– del sitio, la habitación en Bruselas que suele costar 100 euros, se consigue por 65. Hay tarifas en Londres con entre un 20% y un 60% de descuento.
Menos institucionalizado que los B&B y dentro del sector informal –pero con este espíritu hogareño–, las casas de familia resultan otra opción de alojamiento. En Cuba, por ejemplo, quedarse en casa de familia –registradas e identificadas con un logo– cuesta alrededor de 25 CUC (US$ 27) por día, para dos o tres personas (www.privatehousescuba.com). Entre quienes viajan al exterior a estudiar un idioma, la casa de familia es la opción ideal, ya que es el sitio de inmersión perfecto para practicar el idioma en situaciones cotidianas y conocer a fondo la cultura local. En la Argentina salen al ruedo en los picos de la temporada alta cuando, superada la capacidad hotelera, los organismos de turismo abren un registro de aquellos que tienen un cuarto de más para alojar a los turistas que llegan sin reserva y no tienen dónde pasar la noche.
Grisel Isaac
Clarin, 07 de julio de 2010
Etiquetas:
Hoteleria
Quilmes: Río, historia y sabores
Río, historia y sabores
Caminatas por la ribera y la manzana histórica quilmeñas, una visita al Museo del Transporte y un almuerzo en una antigua casona de campo reciclada en restaurante. Momentos placenteros en una escapada al sur, a pocos minutos de Buenos Aires.
En la costanera hay parrillas, restaurantes y bares para sentarse a disfrutar del aire ribereño.
El primer plano de Quilmes lo hizo Francisco Mesura, el agrimensor más relevante de la época, en el año 1818. La ciudad había sido fundada seis años antes, el 14 de agosto de 1812. El trazado del centro era igualito al que se ve hoy, con la impecable plaza San Martín en el centro y los edificios históricos circundantes.
“La manzana histórica de Quilmes tuvo, y aún tiene, de todo: primera iglesia, primera escuela, primera municipalidad, primera comisaría, primera sala de primeros auxilios, primera biblioteca, primer cementerio, primer registro civil. El registro ya no está y el cementerio tampoco, pero el resto sí. Creo que no existe una manzana así en el mundo”, dice, quizá un tanto exagerado pero sumamente orgulloso, el director de Museos de Quilmes, Rodolfo Cabral.
En esta manzana histórica, en donde se destacan la iglesia y su campanario de 1880, así como el antiguo edificio de la municipalidad devenido en una activa Casa de la Cultura, se juró la Independencia y se ejecutó a varios delincuentes. En la plaza central, que hoy se llama San Martín pero inicialmente se llamó Plaza Mayor y luego 5 de Mayo, Constitución y Carlos Pellegrini sucesivamente, hay lugar para homenajes en formatos diversos a las Madres de Plaza de Mayo, a Sarmiento, a San Martín y hasta a los bomberos. Y por supuesto, a los indios quilmes que llegaron a estas costas rioplatenses a paso lento desde su Tucumán natal, luego de ser expulsados por los colonizadores.
Este es el corazón de la ciudad, donde los pibes que salen en bicicleta del colegio Bernardino Rivadavia –otro edifico histórico– se topan con los otros estudiosos, los que acuden a la Biblioteca Municipal, y con la gente que va de compras por la peatonal Rivadavia, uno de los paseos comerciales más importantes de la zona sur.
La ribera es también uno de los lugares emblemáticos. Luego de su auge en los ’90, decayó un poco pero en los últimos tiempos se ha revitalizado nuevamente. Durante un fin de semana soleado, miles de personas se acercan a dar un paseo al lado del río. En bici, en auto, en colectivo o a pie, llegan parejas, familias, chicos y aerobistas solitarios en busca del esparcimiento que un pedazo de río bien aprovechado puede ofrecer en su costanera. Hay una buena cantidad de bares para sentarse a disfrutar de un aperitivo y la brisa fresca del aire ribereño.
Hacia un lado sobresale el bellísimo edificio del club Pejerrey, paraíso de los pescadores de otros tiempos, con una escollera que aseguran es una de las más largas de Sudamérica. Hacia el otro, se destacan las embarcaciones que descansan en el tradicional Club Náutico, fundado allá por 1921.
LA VIEJA CASONA Uno de los precursores de aquel viejo pueblo, en el que casi no quedaban aborígenes hacia 1810, fue el sacerdote Santiago Rivas, quien se afincó en un terreno considerado por entonces en las afueras del lugar. Hoy ese lugar histórico es una agradable casona restaurada y convertida en restaurante, ideal para una parada durante el recorrido quilmeño.
Luego de la muerte del sacerdote Rivas, la propiedad fue adquirida por la familia Salas del Carril, descendientes del ex vicepresidente Salvador María del Carril. Fueron ellos quienes comenzaron alrededor de 1860 la construcción del casco de estancia donde hoy es posible sentarse a disfrutar de un buen almuerzo o cena: se trata del restaurante Campos de Plata, que conserva su estilo original, tal como se puede apreciar en las aberturas, rejas y pisos. El establecimiento cuenta con tres salones, el Blanco, el Rojo y el Rosado, con ambientación de época y muebles victorianos. En el salón principal llama la atención una antiquísima fuente bautismal. Según Alfredo Ferrera, el gerente del local, el padre Luis Farinello suele bautizar aquí a algunos niños. Alfredo le agrega pimienta al almuerzo y relata que los nietos y bisnietos de los Salas, quienes frecuentan el lugar, le contaron que la actual bodega era originalmente un túnel que las familias usaban para escapar en tiempos de enfrentamientos entre unitarios y federales. “Son historias para creer a medias –advierte Alfredo–. También se dice que el lugar donde tenemos las cámaras era usado como cárcel en la época de los esclavos.”
Al lado del viejo casco hay un altillo donde se supone que vivía el sacerdote, y un garaje para carruajes que aún mantiene el piso original. El parque de dos hectáreas es un verdadero pulmón natural, con especies en su mayoría plantadas por los primeros habitantes más de un siglo atrás: tipas, laureles, moras, cedros y ombúes. “Por acá no había nada. Todo lo que vemos lo hizo el hombre, porque a lo sumo sólo encontrabas por aquí pastos altos. En 1818 había alguna pequeña aguada y campos, nada más, ni siquiera árboles. El ombú era de la zona de la costa, y hasta los pájaros vinieron luego. Quienes poblaban no sólo tenían que hacer una casa adecuada, sino modificar la naturaleza, y muchos pusieron árboles no nativos”, interviene Cabral, el director de Museos.
DON CARLOS Y SUS CARRUAJES Luego del almuerzo, llega la hora de los museos. Se cruza por la avenida La Plata, que en los viejos tiempos fue un camino real, hacia el Museo del Transporte, un antiguo establecimiento rural de fin de semana hoy convertido en un hermoso predio arbolado como para pasar una tarde de sol. El lugar fue propiedad de Carlos Hilner y Decoud. “Don Carlos”, como todos lo conocieron por aquí, había comprado estos terrenos en 1920 y bautizó el sitio como “El Dorado”, nombre de la chacra de uno de los antiguos habitantes. En 1944 donó unos 90 mil metros cuadrados al municipio. “Todo para que sea destinado a educación, museos y esparcimiento de niños”, explica Cabral.
Mientras tanto, el hombre fue adquiriendo varios carruajes que hoy forman parte de una de las colecciones más importantes de Latinoamérica, explica el responsable de los Museos de Quilmes, destacando que el edificio –cuya fachada es la de un castillo francés con roble de Eslavonia– se construyó entre 1927 y 1935, con mayoría de materiales reciclados. “Don Carlos compraba demoliciones europeas de las cocheras de carruajes que iban siendo reemplazadas por las de coches actuales.”
La nutrida colección, muy bien conservada, impresiona por la belleza de los carros, que fueron en su época de esplendor coches deportivos y de lujo. Hay un carruaje que perteneció al ex presidente Roque Sáenz Peña, y otro a Alejandro Bustillo, el arquitecto del Banco Nación y el hotel Llao Llao. Cada uno de ellos, dispuesto dentro de una vieja caballeriza que luce impecable, tiene características diferentes. Los hay especiales para mujeres, fabricados con los estribos bajos –para que pudieran subir con sus miriñaques– y sin faroles, ya que las damas no podían viajar de noche. Hay otro con capotas para sol, lluvia y nieve que usaban los médicos en Estados Unidos; uno más en el que los pasajeros de primera viajaban adentro y los de segunda arriba, al descubierto. Llamado “ómnibus”, es el antecedente del colectivo actual, Cabral enseña uno que llevaba pasajeros y carga, un carretón cervecero y otro modelo hasta para transportar perros. Hace especial énfasis en el Tandem, un lujoso modelo deportivo de época construido en Francia, con asientos de pana y llantas de goma, único en el país y de los que quedan pocos en el mundo.
En la sala-caballeriza de al lado, hay una gran colección de monturas de un cuero “que ya no se consigue”, según Cabral. También campanas y faroles que se utilizaban como elementos de seguridad, ya que en medio de la oscuridad reinante en aquellos tiempos no se veía nada salvo en noches de luna.
Por el museo anda Don Angel, el último mayordomo de Don Carlos. Conocido como “El Angel Guardián”, tiene gratos recuerdos de su patrón. “Don Carlos era muy buena persona. Venía los jueves de verano y se quedaba hasta el lunes a la mañana. Traía a las visitas a pasear en carruajes. El siempre decía: ‘La confianza cuesta mucho ganarla, pero se pierde en un minuto’”
Guido Piotrkowski
Caminatas por la ribera y la manzana histórica quilmeñas, una visita al Museo del Transporte y un almuerzo en una antigua casona de campo reciclada en restaurante. Momentos placenteros en una escapada al sur, a pocos minutos de Buenos Aires.
En la costanera hay parrillas, restaurantes y bares para sentarse a disfrutar del aire ribereño.
El primer plano de Quilmes lo hizo Francisco Mesura, el agrimensor más relevante de la época, en el año 1818. La ciudad había sido fundada seis años antes, el 14 de agosto de 1812. El trazado del centro era igualito al que se ve hoy, con la impecable plaza San Martín en el centro y los edificios históricos circundantes.
“La manzana histórica de Quilmes tuvo, y aún tiene, de todo: primera iglesia, primera escuela, primera municipalidad, primera comisaría, primera sala de primeros auxilios, primera biblioteca, primer cementerio, primer registro civil. El registro ya no está y el cementerio tampoco, pero el resto sí. Creo que no existe una manzana así en el mundo”, dice, quizá un tanto exagerado pero sumamente orgulloso, el director de Museos de Quilmes, Rodolfo Cabral.
En esta manzana histórica, en donde se destacan la iglesia y su campanario de 1880, así como el antiguo edificio de la municipalidad devenido en una activa Casa de la Cultura, se juró la Independencia y se ejecutó a varios delincuentes. En la plaza central, que hoy se llama San Martín pero inicialmente se llamó Plaza Mayor y luego 5 de Mayo, Constitución y Carlos Pellegrini sucesivamente, hay lugar para homenajes en formatos diversos a las Madres de Plaza de Mayo, a Sarmiento, a San Martín y hasta a los bomberos. Y por supuesto, a los indios quilmes que llegaron a estas costas rioplatenses a paso lento desde su Tucumán natal, luego de ser expulsados por los colonizadores.
Este es el corazón de la ciudad, donde los pibes que salen en bicicleta del colegio Bernardino Rivadavia –otro edifico histórico– se topan con los otros estudiosos, los que acuden a la Biblioteca Municipal, y con la gente que va de compras por la peatonal Rivadavia, uno de los paseos comerciales más importantes de la zona sur.
La ribera es también uno de los lugares emblemáticos. Luego de su auge en los ’90, decayó un poco pero en los últimos tiempos se ha revitalizado nuevamente. Durante un fin de semana soleado, miles de personas se acercan a dar un paseo al lado del río. En bici, en auto, en colectivo o a pie, llegan parejas, familias, chicos y aerobistas solitarios en busca del esparcimiento que un pedazo de río bien aprovechado puede ofrecer en su costanera. Hay una buena cantidad de bares para sentarse a disfrutar de un aperitivo y la brisa fresca del aire ribereño.
Hacia un lado sobresale el bellísimo edificio del club Pejerrey, paraíso de los pescadores de otros tiempos, con una escollera que aseguran es una de las más largas de Sudamérica. Hacia el otro, se destacan las embarcaciones que descansan en el tradicional Club Náutico, fundado allá por 1921.
LA VIEJA CASONA Uno de los precursores de aquel viejo pueblo, en el que casi no quedaban aborígenes hacia 1810, fue el sacerdote Santiago Rivas, quien se afincó en un terreno considerado por entonces en las afueras del lugar. Hoy ese lugar histórico es una agradable casona restaurada y convertida en restaurante, ideal para una parada durante el recorrido quilmeño.
Luego de la muerte del sacerdote Rivas, la propiedad fue adquirida por la familia Salas del Carril, descendientes del ex vicepresidente Salvador María del Carril. Fueron ellos quienes comenzaron alrededor de 1860 la construcción del casco de estancia donde hoy es posible sentarse a disfrutar de un buen almuerzo o cena: se trata del restaurante Campos de Plata, que conserva su estilo original, tal como se puede apreciar en las aberturas, rejas y pisos. El establecimiento cuenta con tres salones, el Blanco, el Rojo y el Rosado, con ambientación de época y muebles victorianos. En el salón principal llama la atención una antiquísima fuente bautismal. Según Alfredo Ferrera, el gerente del local, el padre Luis Farinello suele bautizar aquí a algunos niños. Alfredo le agrega pimienta al almuerzo y relata que los nietos y bisnietos de los Salas, quienes frecuentan el lugar, le contaron que la actual bodega era originalmente un túnel que las familias usaban para escapar en tiempos de enfrentamientos entre unitarios y federales. “Son historias para creer a medias –advierte Alfredo–. También se dice que el lugar donde tenemos las cámaras era usado como cárcel en la época de los esclavos.”
Al lado del viejo casco hay un altillo donde se supone que vivía el sacerdote, y un garaje para carruajes que aún mantiene el piso original. El parque de dos hectáreas es un verdadero pulmón natural, con especies en su mayoría plantadas por los primeros habitantes más de un siglo atrás: tipas, laureles, moras, cedros y ombúes. “Por acá no había nada. Todo lo que vemos lo hizo el hombre, porque a lo sumo sólo encontrabas por aquí pastos altos. En 1818 había alguna pequeña aguada y campos, nada más, ni siquiera árboles. El ombú era de la zona de la costa, y hasta los pájaros vinieron luego. Quienes poblaban no sólo tenían que hacer una casa adecuada, sino modificar la naturaleza, y muchos pusieron árboles no nativos”, interviene Cabral, el director de Museos.
DON CARLOS Y SUS CARRUAJES Luego del almuerzo, llega la hora de los museos. Se cruza por la avenida La Plata, que en los viejos tiempos fue un camino real, hacia el Museo del Transporte, un antiguo establecimiento rural de fin de semana hoy convertido en un hermoso predio arbolado como para pasar una tarde de sol. El lugar fue propiedad de Carlos Hilner y Decoud. “Don Carlos”, como todos lo conocieron por aquí, había comprado estos terrenos en 1920 y bautizó el sitio como “El Dorado”, nombre de la chacra de uno de los antiguos habitantes. En 1944 donó unos 90 mil metros cuadrados al municipio. “Todo para que sea destinado a educación, museos y esparcimiento de niños”, explica Cabral.
Mientras tanto, el hombre fue adquiriendo varios carruajes que hoy forman parte de una de las colecciones más importantes de Latinoamérica, explica el responsable de los Museos de Quilmes, destacando que el edificio –cuya fachada es la de un castillo francés con roble de Eslavonia– se construyó entre 1927 y 1935, con mayoría de materiales reciclados. “Don Carlos compraba demoliciones europeas de las cocheras de carruajes que iban siendo reemplazadas por las de coches actuales.”
La nutrida colección, muy bien conservada, impresiona por la belleza de los carros, que fueron en su época de esplendor coches deportivos y de lujo. Hay un carruaje que perteneció al ex presidente Roque Sáenz Peña, y otro a Alejandro Bustillo, el arquitecto del Banco Nación y el hotel Llao Llao. Cada uno de ellos, dispuesto dentro de una vieja caballeriza que luce impecable, tiene características diferentes. Los hay especiales para mujeres, fabricados con los estribos bajos –para que pudieran subir con sus miriñaques– y sin faroles, ya que las damas no podían viajar de noche. Hay otro con capotas para sol, lluvia y nieve que usaban los médicos en Estados Unidos; uno más en el que los pasajeros de primera viajaban adentro y los de segunda arriba, al descubierto. Llamado “ómnibus”, es el antecedente del colectivo actual, Cabral enseña uno que llevaba pasajeros y carga, un carretón cervecero y otro modelo hasta para transportar perros. Hace especial énfasis en el Tandem, un lujoso modelo deportivo de época construido en Francia, con asientos de pana y llantas de goma, único en el país y de los que quedan pocos en el mundo.
En la sala-caballeriza de al lado, hay una gran colección de monturas de un cuero “que ya no se consigue”, según Cabral. También campanas y faroles que se utilizaban como elementos de seguridad, ya que en medio de la oscuridad reinante en aquellos tiempos no se veía nada salvo en noches de luna.
Por el museo anda Don Angel, el último mayordomo de Don Carlos. Conocido como “El Angel Guardián”, tiene gratos recuerdos de su patrón. “Don Carlos era muy buena persona. Venía los jueves de verano y se quedaba hasta el lunes a la mañana. Traía a las visitas a pasear en carruajes. El siempre decía: ‘La confianza cuesta mucho ganarla, pero se pierde en un minuto’”
Guido Piotrkowski
Etiquetas:
Quilmes (Prov. Buenos Aires)
Franca Austral
No habría riesgos para la Franca Austral
Caza comercial de ballenas, Franca Austral La ballena Franca Austral es todo un atractivo turístico en la Península de Valdés. Hoy no se caza, ni es de las especies que se cazarían si se aprobara el documento que discute en estos días la Comisión Ballenera Internacional. Sin embargo, esto no siempre fue así. Cuenta Silvana Dans, investigadora del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro Nacional Patagónico (Cenpat), que la Franca Austral fue explotada casi hasta la extinción. Llegó a haber entre 60.000 y 100.000 ejemplares en el Atlántico Sur, pero su población fue muy reducida en los siglos XVIII y XIX, y su captura continuó hasta 1961-62. “El cese de la captura ha permitido que sus poblaciones se recuperen, aunque lentamente. Hoy se estima que existen unas 17.000. Esto demuestra que, bajo un control adecuado, es posible hacer uso de estos animales asegurando la persistencia de sus poblaciones y la sustentabilidad de las actividades económicas”, afirma Dans.
Clarin, 22 de Junio de 2010
Caza comercial de ballenas, Franca Austral La ballena Franca Austral es todo un atractivo turístico en la Península de Valdés. Hoy no se caza, ni es de las especies que se cazarían si se aprobara el documento que discute en estos días la Comisión Ballenera Internacional. Sin embargo, esto no siempre fue así. Cuenta Silvana Dans, investigadora del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro Nacional Patagónico (Cenpat), que la Franca Austral fue explotada casi hasta la extinción. Llegó a haber entre 60.000 y 100.000 ejemplares en el Atlántico Sur, pero su población fue muy reducida en los siglos XVIII y XIX, y su captura continuó hasta 1961-62. “El cese de la captura ha permitido que sus poblaciones se recuperen, aunque lentamente. Hoy se estima que existen unas 17.000. Esto demuestra que, bajo un control adecuado, es posible hacer uso de estos animales asegurando la persistencia de sus poblaciones y la sustentabilidad de las actividades económicas”, afirma Dans.
Clarin, 22 de Junio de 2010
Etiquetas:
Ecologia,
Parques y Reservas Naturales
miércoles 11 de agosto de 2010
Parque Nacional Sierra de las Quijadas
Polémica cesión de un parque nacional
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, promulgó una ley que expropió del Parque Nacional Sierra de las Quijadas para cederlo al pueblo huarpe de la provincia, y desató la polémica. El área protegida seguirá teniendo el mismo estatus jurídico, pero ahora la gestionarán familias huarpes, luego de casi 20 años bajo el dominio de la Administración de Parques Nacionales (APN).
El sitio, de 75.000 hectáreas, está ubicado a unos 130 kilómetros de la capital provincial y es de interés científico y turístico. Allí se encontraron restos de los primeros reptiles voladores en la década del 50. Investigadores del Conicet aseguran que hace más de 100 millones de años era un lago con biodiversidad de peces, dinosaurios y reptiles.
Organizaciones locales, como la ambientalista APATA, sostienen que la medida del gobernador pone en peligro un sitio a proteger . Para Pascuala Guaquinchay, jefa del programa Pueblos Originarios y descendiente huarpe, la medida es de estricta justicia . La puja parece que llegará a los estrados judiciales: José Manuel Ubeira, de Parques Nacionales, adelantó que el organismo nacional recurrirá a una medida cautelar.
El tema también es político. En 1991, cuando el Congreso sancionó la ley que creó el parque nacional, el gobernador era Adolfo Rodríguez Saá, quien firmó una medida a favor de la APN. Hoy su hermano Alberto está enfrentado con el gobierno nacional y, aunque ningún funcionario lo dijo oficialmente, se estima que la provincia querrá que cualquier eventual indemnización a la Nación sea cobrada con las deudas que el Estado nacional mantiene con el provincial . En San Luis, la oposición argumentó además que el gobernador hace negocios usando a los pueblos originarios.
Oscar Flores
Clarin, 03 de Agosto de 2010
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, promulgó una ley que expropió del Parque Nacional Sierra de las Quijadas para cederlo al pueblo huarpe de la provincia, y desató la polémica. El área protegida seguirá teniendo el mismo estatus jurídico, pero ahora la gestionarán familias huarpes, luego de casi 20 años bajo el dominio de la Administración de Parques Nacionales (APN).
El sitio, de 75.000 hectáreas, está ubicado a unos 130 kilómetros de la capital provincial y es de interés científico y turístico. Allí se encontraron restos de los primeros reptiles voladores en la década del 50. Investigadores del Conicet aseguran que hace más de 100 millones de años era un lago con biodiversidad de peces, dinosaurios y reptiles.
Organizaciones locales, como la ambientalista APATA, sostienen que la medida del gobernador pone en peligro un sitio a proteger . Para Pascuala Guaquinchay, jefa del programa Pueblos Originarios y descendiente huarpe, la medida es de estricta justicia . La puja parece que llegará a los estrados judiciales: José Manuel Ubeira, de Parques Nacionales, adelantó que el organismo nacional recurrirá a una medida cautelar.
El tema también es político. En 1991, cuando el Congreso sancionó la ley que creó el parque nacional, el gobernador era Adolfo Rodríguez Saá, quien firmó una medida a favor de la APN. Hoy su hermano Alberto está enfrentado con el gobierno nacional y, aunque ningún funcionario lo dijo oficialmente, se estima que la provincia querrá que cualquier eventual indemnización a la Nación sea cobrada con las deudas que el Estado nacional mantiene con el provincial . En San Luis, la oposición argumentó además que el gobernador hace negocios usando a los pueblos originarios.
Oscar Flores
Clarin, 03 de Agosto de 2010
Etiquetas:
Legislacion,
Parques y Reservas Naturales,
Provincia de San Luis
Museo Aduana de Taylor
El museo y la huella de la Aduana
En un sitio de gran valor patrimonial se construye un espacio moderno para proteger las ruinas históricas y el mural del mexicano David Alfaro Siqueiros.
El museo de la Aduana de Taylor El patio de maniobras de la Aduana de Taylor, detrás de la Casa Rosada, tiene casi 200 años y es uno de los yacimientos arqueológicos urbanos más importantes de Buenos Aires. Ahora, ese espacio histórico se transformará en un moderno museo que contendrá las piezas que se conservan en el Museo de la Casa Rosada y el famoso mural del mejicano David Siqueiros
Si todo va bien, el Museo Aduana de Taylor se inaugurará a fin de año. El proyecto es del Estudio B4FS, el mismo que construye el Centro Cultural del Bicentenario a escasos 300 metros. Actualmente en obra, el museo plantea la restauración de un área que abarca restos de los pilares de la Aduana Nueva (demolida en 1887 para construir Puerto Madero) y las galerías abovedadas del Almacén de la Real Hacienda y del Fuerte de Buenos Aires.
Los restos de estos edificios se encuentran a casi 10 metros por debajo del nivel de calle. De ambos, el patio de maniobras es el espacio más conocido desde que se convirtió en una especie de “patio inglés” (a mediados de los 80) al que la gente se podía asomar y espiar las ruinas antes de que la Plaza Colón fuera enrejada.
La nueva intervención propone un extenso techo vidriado para cubrir y proteger ese sitio arqueológico de la intemperie. El proyecto intenta mantener la iluminación natural en el recinto principal del futuro museo. Así, los visitantes podrán percibir con fidelidad la esencia de ese particular espacio.
Ese escenario histórico formará parte del Museo de la Casa Rosada, con las condiciones adecuadas para exponer bienes del patrimonio cultural.
Pero, debajo del techo protector, las ruinas cederán el protagonismo al mural Ejercicio Plástico, de David Alfaro Siqueiros. A modo de ensayo, durante los festejos del Bicentenario, un tímpano del ahora célebre mural fue trasladado momentáneamente desde el galpón de la Plaza Colón, donde fue restaurado, a su futura ubicación en el patio de maniobras.
Por su complejidad, la obra se está encarando desde varios frentes. Uno de ellos abarca la restauración de los elementos arqueológicos. Por ejemplo, la consolidación de los pilares truncos de ladrillo de la Aduana y la restauración de las galerías abovedadas, también subterráneas, conformadas por la sucesión de 18 bóvedas de ladrillo (de una altura de 4,80 metros) que cubren una superficie de poco más de mil metros cuadrados. Estos trabajos ya están en una etapa muy avanzada (ver Historia enterrada) .
Hito contemporáneo
El nuevo espacio expositivo se conectará con las actuales instalaciones del Museo de la Casa Rosada gracias a que se despejarán los arcos de las galerías lindantes con la vieja Aduana, que habían sido tapiados durante su demolición para poder rellenar el patio de maniobras. Esas galerías, aunque deterioradas, permanecieron accesibles desde la Casa de Gobierno. En el futuro, este sector albergará exposiciones permanentes y actividades paralelas, como recorridos con apoyo audiovisual.
“La singular espacialidad de este ámbito deriva de la expresión del ladrillo y de la geometría de arcos y bóvedas, por lo que las instalaciones termomecánicas, eléctricas y de incendio se resuelven bajo piso, generando el mínimo impacto visual dentro del recinto”, detalla la memoria del proyecto.
En paralelo, se ejecutan una serie de obras complementarias para resolver la accesibilidad desde el nivel de la vereda y para disponer las instalaciones y equipos. “Dado el valor patrimonial del sitio, la adecuación de la obra a condiciones técnicas y funcionales contemporáneas se tomaron con el criterio de mínima intervención”, explican los proyectistas.
No obstante, algunas intervenciones necesarias para incrementar la seguridad del espacio subterráneo inevitablemente fueron más invasivas. Es el caso del sector este donde ya se realizaron dos salidas de emergencia. Sendos túneles conectan el patio-museo con la Plaza Colón. Allí, las máquinas excavadoras debieron adentrarse en la huella que dejó la Aduana. En esa instancia, los asesores en arqueología tenían expectativas de encontrar más rastros de la antigua infraestructura portuaria. Por su parte, la obra permitió descubrir parte del antiguo piso del patio de maniobras que se planea dejar parcialmente a la vista luego de colocar el nuevo solado del museo. En el mismo ámbito, se hallaron las huellas de los apoyos de un viejo molino.
“Más allá de la incorporación de las preexistencias, se prioriza la continuidad visual desde y hacia la Casa de Gobierno y la optimización de las condiciones de accesibilidad y seguridad”, enfatizan desde B4FS. Estas condiciones, explican, adquieren especial significación dado que el museo recibe en la actualidad un promedio de 300 personas por día. Y se estima que este número se incrementará sensiblemente a partir de finalizadas las obras y con la incorporación del mural de Siqueiros. Para resolver la flexibilidad que requieren las muestras en su conjunto, los proyectistas propusieron un sistema de paneles móviles y vitrinas que permiten la exposición simultánea.
Mecano metálico
El techado del patio de maniobras incorpora una superficie de aproximadamente 1.800 metros cuadrados. Ese cerramiento, apenas un metro sobre la vereda, se define por su fuerte horizontalidad que sólo se interrumpe con un gesto sutil al elevarse en un extremo. “Un suave pliegue de la cubierta vidriada permite resolver el acceso público a un hall ubicado en el extremo de la calle Hipólito Yrigoyen”, señalan los autores.
En el curso de la obra, se introdujeron algunos cambios al anteproyecto realizado por B4FS hace ya un par de años. Las variaciones más importantes se produjeron en la resolución constructiva de la cubierta vidriada, actualmente en pleno montaje.
El desafío tecnológico del techo estaba planteado en cómo resolverlo con una mínima pendiente para, justamente, respetar la esencia del diseño original: su horizontalidad. Para lograrlo, se están instalando una serie de vigas reticuladas que cubren transversalmente el hueco, de unos 18 metros de luz, arriostradas en el otro sentido por vigas también metálicas. Toda esta “ferretería” se asienta sobre un cordón perimetral de hormigón.
Si bien la resolución técnica de las vigas principales del techo fue modificada en una instancia posterior al proyecto original. Ahora, esas piezas conservan la forma de ve corta alargada, visible desde el interior, pero es diferente su composición. Cada una estará revestida con paneles de chapa de aluminio microacanalada para ocultar la aislación destinada a evitar puentes térmicos, ya que las vigas coinciden con las uniones de los bastidores del vidrio. En ese mismo “paquete” se aloja la red de rociadores y las luminarias de led. Por cuestiones de seguridad, sobre la estructura metálica se aplicará una pintura ignífuga.
El desagüe del techo de vidrio se resolvió con una canaleta que recorre la cubierta en sentido longitudinal, paralelo a un espejo de agua que se construirá del lado de la plaza y que, en definitiva, recibirá el agua de lluvia.
Todo indica que en el futuro, el Museo de la Aduana de Taylor se integrará con el área del Parque y Centro Cultural del Bicentenario (también en etapa de construcción en el Palacio de Correos), “revirtiendo su actual situación de corredor vial en auténtico corredor cívico-cultural”, destacan los titulares del colectivo B4FS, autores de ambos proyectos.
Este parque lineal, jalonado de instituciones culturales, a metros del centro histórico de Buenos Aires y del rutilante barrio de Puerto Madero, le dará nuevo contenido a una de las áreas más emblemáticas del país. Un sector que, con intervenciones aisladas, se había convertido en el patio trasero de la ciudad.
Paula Baldo
Clarin, 13 de Julio de 2010
En un sitio de gran valor patrimonial se construye un espacio moderno para proteger las ruinas históricas y el mural del mexicano David Alfaro Siqueiros.
El museo de la Aduana de Taylor El patio de maniobras de la Aduana de Taylor, detrás de la Casa Rosada, tiene casi 200 años y es uno de los yacimientos arqueológicos urbanos más importantes de Buenos Aires. Ahora, ese espacio histórico se transformará en un moderno museo que contendrá las piezas que se conservan en el Museo de la Casa Rosada y el famoso mural del mejicano David Siqueiros
Si todo va bien, el Museo Aduana de Taylor se inaugurará a fin de año. El proyecto es del Estudio B4FS, el mismo que construye el Centro Cultural del Bicentenario a escasos 300 metros. Actualmente en obra, el museo plantea la restauración de un área que abarca restos de los pilares de la Aduana Nueva (demolida en 1887 para construir Puerto Madero) y las galerías abovedadas del Almacén de la Real Hacienda y del Fuerte de Buenos Aires.
Los restos de estos edificios se encuentran a casi 10 metros por debajo del nivel de calle. De ambos, el patio de maniobras es el espacio más conocido desde que se convirtió en una especie de “patio inglés” (a mediados de los 80) al que la gente se podía asomar y espiar las ruinas antes de que la Plaza Colón fuera enrejada.
La nueva intervención propone un extenso techo vidriado para cubrir y proteger ese sitio arqueológico de la intemperie. El proyecto intenta mantener la iluminación natural en el recinto principal del futuro museo. Así, los visitantes podrán percibir con fidelidad la esencia de ese particular espacio.
Ese escenario histórico formará parte del Museo de la Casa Rosada, con las condiciones adecuadas para exponer bienes del patrimonio cultural.
Pero, debajo del techo protector, las ruinas cederán el protagonismo al mural Ejercicio Plástico, de David Alfaro Siqueiros. A modo de ensayo, durante los festejos del Bicentenario, un tímpano del ahora célebre mural fue trasladado momentáneamente desde el galpón de la Plaza Colón, donde fue restaurado, a su futura ubicación en el patio de maniobras.
Por su complejidad, la obra se está encarando desde varios frentes. Uno de ellos abarca la restauración de los elementos arqueológicos. Por ejemplo, la consolidación de los pilares truncos de ladrillo de la Aduana y la restauración de las galerías abovedadas, también subterráneas, conformadas por la sucesión de 18 bóvedas de ladrillo (de una altura de 4,80 metros) que cubren una superficie de poco más de mil metros cuadrados. Estos trabajos ya están en una etapa muy avanzada (ver Historia enterrada) .
Hito contemporáneo
El nuevo espacio expositivo se conectará con las actuales instalaciones del Museo de la Casa Rosada gracias a que se despejarán los arcos de las galerías lindantes con la vieja Aduana, que habían sido tapiados durante su demolición para poder rellenar el patio de maniobras. Esas galerías, aunque deterioradas, permanecieron accesibles desde la Casa de Gobierno. En el futuro, este sector albergará exposiciones permanentes y actividades paralelas, como recorridos con apoyo audiovisual.
“La singular espacialidad de este ámbito deriva de la expresión del ladrillo y de la geometría de arcos y bóvedas, por lo que las instalaciones termomecánicas, eléctricas y de incendio se resuelven bajo piso, generando el mínimo impacto visual dentro del recinto”, detalla la memoria del proyecto.
En paralelo, se ejecutan una serie de obras complementarias para resolver la accesibilidad desde el nivel de la vereda y para disponer las instalaciones y equipos. “Dado el valor patrimonial del sitio, la adecuación de la obra a condiciones técnicas y funcionales contemporáneas se tomaron con el criterio de mínima intervención”, explican los proyectistas.
No obstante, algunas intervenciones necesarias para incrementar la seguridad del espacio subterráneo inevitablemente fueron más invasivas. Es el caso del sector este donde ya se realizaron dos salidas de emergencia. Sendos túneles conectan el patio-museo con la Plaza Colón. Allí, las máquinas excavadoras debieron adentrarse en la huella que dejó la Aduana. En esa instancia, los asesores en arqueología tenían expectativas de encontrar más rastros de la antigua infraestructura portuaria. Por su parte, la obra permitió descubrir parte del antiguo piso del patio de maniobras que se planea dejar parcialmente a la vista luego de colocar el nuevo solado del museo. En el mismo ámbito, se hallaron las huellas de los apoyos de un viejo molino.
“Más allá de la incorporación de las preexistencias, se prioriza la continuidad visual desde y hacia la Casa de Gobierno y la optimización de las condiciones de accesibilidad y seguridad”, enfatizan desde B4FS. Estas condiciones, explican, adquieren especial significación dado que el museo recibe en la actualidad un promedio de 300 personas por día. Y se estima que este número se incrementará sensiblemente a partir de finalizadas las obras y con la incorporación del mural de Siqueiros. Para resolver la flexibilidad que requieren las muestras en su conjunto, los proyectistas propusieron un sistema de paneles móviles y vitrinas que permiten la exposición simultánea.
Mecano metálico
El techado del patio de maniobras incorpora una superficie de aproximadamente 1.800 metros cuadrados. Ese cerramiento, apenas un metro sobre la vereda, se define por su fuerte horizontalidad que sólo se interrumpe con un gesto sutil al elevarse en un extremo. “Un suave pliegue de la cubierta vidriada permite resolver el acceso público a un hall ubicado en el extremo de la calle Hipólito Yrigoyen”, señalan los autores.
En el curso de la obra, se introdujeron algunos cambios al anteproyecto realizado por B4FS hace ya un par de años. Las variaciones más importantes se produjeron en la resolución constructiva de la cubierta vidriada, actualmente en pleno montaje.
El desafío tecnológico del techo estaba planteado en cómo resolverlo con una mínima pendiente para, justamente, respetar la esencia del diseño original: su horizontalidad. Para lograrlo, se están instalando una serie de vigas reticuladas que cubren transversalmente el hueco, de unos 18 metros de luz, arriostradas en el otro sentido por vigas también metálicas. Toda esta “ferretería” se asienta sobre un cordón perimetral de hormigón.
Si bien la resolución técnica de las vigas principales del techo fue modificada en una instancia posterior al proyecto original. Ahora, esas piezas conservan la forma de ve corta alargada, visible desde el interior, pero es diferente su composición. Cada una estará revestida con paneles de chapa de aluminio microacanalada para ocultar la aislación destinada a evitar puentes térmicos, ya que las vigas coinciden con las uniones de los bastidores del vidrio. En ese mismo “paquete” se aloja la red de rociadores y las luminarias de led. Por cuestiones de seguridad, sobre la estructura metálica se aplicará una pintura ignífuga.
El desagüe del techo de vidrio se resolvió con una canaleta que recorre la cubierta en sentido longitudinal, paralelo a un espejo de agua que se construirá del lado de la plaza y que, en definitiva, recibirá el agua de lluvia.
Todo indica que en el futuro, el Museo de la Aduana de Taylor se integrará con el área del Parque y Centro Cultural del Bicentenario (también en etapa de construcción en el Palacio de Correos), “revirtiendo su actual situación de corredor vial en auténtico corredor cívico-cultural”, destacan los titulares del colectivo B4FS, autores de ambos proyectos.
Este parque lineal, jalonado de instituciones culturales, a metros del centro histórico de Buenos Aires y del rutilante barrio de Puerto Madero, le dará nuevo contenido a una de las áreas más emblemáticas del país. Un sector que, con intervenciones aisladas, se había convertido en el patio trasero de la ciudad.
Paula Baldo
Clarin, 13 de Julio de 2010
Etiquetas:
Barrio de Monserrat,
Museos y Lugares Historicos
Historia de Buenos Aires
Las huellas de Buenos Aires
Un recorrido por la ciudad junto a Daniel Schavelzon, director del Centro de Arqueología Urbana (CAU) de la UBA, revela sitios clave del pasado. ¿El resultado? Esta guía poco convencional y divertida: patrimonio cultural, a la vuelta de casa, para explorar en las próximas vacaciones
Pavón y Lima. Hervidero: todas las líneas de colectivos, la C del subte y el ferrocarril Roca. Es difícil imaginar cómo fue a fines del siglo XIX. El arquitecto Schavelzon explica que en ese entonces importamos de Europa el estilo de grutas. La expresión máxima fue la mole de cemento que, en Pavón y Lima Oeste, decoraba la plaza que antes fuera de carretas y mercado de frutas. La gruta fue construida por pedido de Torcuato de Alvear, intendente porteño entre 1885 y 1888, que también hizo que le instalaran una en el jardín de su casa, en Cerrito y Juncal. "Tenía escaleras, pasadizos, un túnel interior, pasarelas colgantes y más vericuetos. Un recorrido por ella era algo así como ir a un Disneyworld del pasado; había aventura, asombro y entretenimiento para el ocio de la nueva burguesía", explica el arquitecto. Y agrega: "Sirvió para lo que se había planeado en origen: era un núcleo de reunión popular, de intercambio social, tema de discusión y polémica".
Pregunta obvia, ¿qué pasó? Un año después de la inauguración, otro intendente, Francisco Seeber, inició la demolición porque "afeaba" la plaza. Muchos alertaban sobre su derrumbe inminente, que nunca ocurrió. La tarea del destierro se completó finalmente en mayo de 1914, cuando la empresa Anglo Argentina, a cargo de la construcción del subterráneo Retiro-Constitución, la demolió.
La arquitectura de grutescos y rocallas, que recreaba la naturaleza, más sus escaleras y pasadizos, tuvo amantes y detractores. El estilo, que también llegó a la fachada de las casas, era considerado de "poca monta".
Si bien la de Constitución fue la más importante, se construyeron grutas en los paseos más notables de la ciudad; plaza Francia, por ejemplo, tuvo la suya.
Esclavos, tropas y toros
Plaza San Martín. En la explanada, la escena años atrás era muy distinta. Sobre la calle Maipú, barranca abajo, donde pisos de oficinas desafían la gravedad, estuvo la Casa del Retiro, residencia del gobernador Robles, que se transformó, en 1740, en la Compañía Inglesa, el mercado de esclavos más importante de la ciudad. "Buenos Aires era un puerto negrero. Se decía que entraba contrabando, pero no que era de humanos." Según Schavelzon, en la segunda mitad del siglo XVIII la población de color representaba entre el 25 y el 30. El mismo predio luego pasó a ser los Cuarteles del Retiro, donde el Gral. José de San Martín entrenó a sus tropas. Justamente en la plaza, en el Campo de Marte -y donde hoy tiene su estatua-, la gente se reunía para ver al Regimiento de Granaderos a Caballo. A pasitos de la zona que ocupó uno de los asientos negreros más grandes, donde el Libertador demostró su destreza y valentía, unos toros también demostraron la suya. Del lado que da al edificio Kavanagh existió, por el 1800, una plaza para las corridas. "Todo terminó en la época de Bernardino Rivadavia: se prohibieron las corridas. Entonces se demolió." Hubo lugar, también, para el museo nacional de Bellas Artes. Parados en el centro de la plaza, Schavelzon indica que estamos sobre los restos del Pabellón de París o Argentino. "El enorme y maravilloso edificio de hierro y cristal que se construyó para representar al país en la Exposición Universal de París de 1889, fue desarmado y luego lo trajeron aquí, hasta 1935, que se desmontó y se hizo Bellas Artes en Avda. Libertador".
Plaza de las paradojas
Avda. del Libertador y Avda. Sarmiento. Sí, Palermo fue de Juan Manuel de Rosas. El parque Tres de Febrero eran sus jardines. Su residencia, ubicada en la esquina sudeste de la intersección de esas avenidas, tenía 75 metros de frente. En lo que era el patio se levantó, en 1900, el monumento a su enemigo, Domingo Faustino Sarmiento, obra del escultor Auguste Rodin. En 1958 fue el turno de Justo José de Urquiza: el suyo se emplazó en Avda. Sarmiento y Figueroa Alcorta. Más tarde, mucho más tarde, el del dueño de casa: desde 1999 Juan Manuel de Rosas y su caballo de bronce miran a Sarmiento de frente desde la plaza Intendente Seeber. A 150 metros, el Monumento de los Españoles ve todo. "Ellos son la trilogía que dirigió el siglo XIX, y la independencia [Monumento de los Españoles] está en el medio: la historia está ahí", cuenta el arquitecto. Fuera de esta lógica queda la estatua de Caperucita Roja, muy cerca de todas las demás, pero sin vestigio alguno de sentido común.
En 1985 y 1988 el CAU trabajó en los suelos de la casa de Rosas, que luego ocupó Urquiza y que más tarde fue la Escuela de Artes y Oficios del Colegio Militar. Si bien no lograron dar con el pozo de basura -el tesoro más preciado por los arqueólogos; allí es donde todo se tira y todo queda-, sí pudieron establecer cómo se vivía en aquella época. Y lo que hallaron fue otra paradoja. Por 1835, Rosas dictó la Ley de Aduanas, una medida proteccionista del comercio local que gravaba el ingreso de la mercadería extranjera. Acá, 150 años después, "encontramos la vajilla en la que tomaba el té, que era francesa; los platos, ingleses, y las baldosas, también de Francia; vivía con gran lujo: era gaucho para afuera".
La Casa Rosada que no fue
Juramento 2180. La casona que hoy es el museo histórico Sarmiento "fue una especie de Casa Rosada: al firmarse la Constitución de 1853 la provincia de Buenos Aires no era parte de la Confederación -quedó al margen del país-, por lo que podría haber terminado siendo una república independiente, como Uruguay. Funcionó como Casa de Gobierno", dice Schavelzon. El museo abrió sus puertas en 1938, cuando se la declaró monumento histórico nacional. "Podría haber sido a cualquier otro tema, porque no es el monumento ni la casa de Sarmiento, es a donde fueron sus pertenencias. Eso tergiversó el sentido del edificio: Sarmiento pasó a tener más peso que la historia de la casona, la Casa de Gobierno de la República Argentina." Pero las memorias impalpables que pisoteamos desde arriba del colectivo 60 no se agotan en el museo. A una cuadra, en la zona de Juramento y Arcos, estaban las caleras. "De ahí salió toda la cal con la que se construyó Palermo." Toque timbre, grítele "parada" al chofer y baje en esa esquina. Cuando el semáforo del peatón indique verde, cruce. Caminará sobre unos adoquines más grandes que el resto de los que cubren la calle, y dispuestos como baldosas que unen las ochavas. No son arreglos de baches: usted está caminando sobre las trotadoras, como lo hacían los habitantes hace 120 años. Las trotadoras -esa línea de adoquines- fueron construidas por encima del nivel del empedrado para que cuando lloviera y se inundara la calle (no había pluviales), se pudiera cruzar. Recuerde este dato cada vez que tema por los amortiguadores de su auto, el viaje rutinario tendrá otro sabor.
Raíces que hablan
Plaza San Martín de Tours. Entre las calles Posadas y Schiaffino y la Avda. Alvear, la plazoleta sobre la barranca parece caer sobre una de las vías más opulentas de la ciudad. Cerca de la iglesia del Pilar, del Palais de Glace y de plaza Francia, los inmensos gomeros que cobijan del sol a los porteños permanecen desde mediados del siglo XIX, y aún hoy rescatan del suelo parte de la historia.
"Esta, en sus comienzos, no fue la zona más cara de la ciudad; había quintas. Aquí estaba la de Armstrong", señala Schavelzon. La Recoleta se pobló de adinerados cuando éstos escaparon de la zona sur, en 1871, por causa de la fiebre amarilla. Thomas St. George Armstrong fue un banquero y financista irlandés de peso en Buenos Aires, con contactos con el comercio londinense. De lo que pasaba en la residencia que utilizaba sólo en los veranos, los árboles y la arqueología se encargaron de contar algo en 2007, cuando un equipo del CAU excavó hasta 8 metros de profundidad en el sitio y dieron con fragmentos de loza, vajilla, huesos de animales, frascos de perfumes, vidrios de botellas de vino y hasta media vasija entera. "Se ve que esta gente tiraba toda la basura a la barranca; por eso continúa apareciendo material." Hoy, un siglo y medio después, las fortísimas raíces de los gomeros se empecinan en seguir arrancando desde lo profundo la vida del irlandés: fragmentos de botellas emergen de vez en cuando.
Por eso, ojo al caminar por la zona: además de cortarse, puede estar pateando la historia.
Emilse Pizarro
La Nacion, Domingo 11 de julio de 2010
Un recorrido por la ciudad junto a Daniel Schavelzon, director del Centro de Arqueología Urbana (CAU) de la UBA, revela sitios clave del pasado. ¿El resultado? Esta guía poco convencional y divertida: patrimonio cultural, a la vuelta de casa, para explorar en las próximas vacaciones
Pavón y Lima. Hervidero: todas las líneas de colectivos, la C del subte y el ferrocarril Roca. Es difícil imaginar cómo fue a fines del siglo XIX. El arquitecto Schavelzon explica que en ese entonces importamos de Europa el estilo de grutas. La expresión máxima fue la mole de cemento que, en Pavón y Lima Oeste, decoraba la plaza que antes fuera de carretas y mercado de frutas. La gruta fue construida por pedido de Torcuato de Alvear, intendente porteño entre 1885 y 1888, que también hizo que le instalaran una en el jardín de su casa, en Cerrito y Juncal. "Tenía escaleras, pasadizos, un túnel interior, pasarelas colgantes y más vericuetos. Un recorrido por ella era algo así como ir a un Disneyworld del pasado; había aventura, asombro y entretenimiento para el ocio de la nueva burguesía", explica el arquitecto. Y agrega: "Sirvió para lo que se había planeado en origen: era un núcleo de reunión popular, de intercambio social, tema de discusión y polémica".
Pregunta obvia, ¿qué pasó? Un año después de la inauguración, otro intendente, Francisco Seeber, inició la demolición porque "afeaba" la plaza. Muchos alertaban sobre su derrumbe inminente, que nunca ocurrió. La tarea del destierro se completó finalmente en mayo de 1914, cuando la empresa Anglo Argentina, a cargo de la construcción del subterráneo Retiro-Constitución, la demolió.
La arquitectura de grutescos y rocallas, que recreaba la naturaleza, más sus escaleras y pasadizos, tuvo amantes y detractores. El estilo, que también llegó a la fachada de las casas, era considerado de "poca monta".
Si bien la de Constitución fue la más importante, se construyeron grutas en los paseos más notables de la ciudad; plaza Francia, por ejemplo, tuvo la suya.
Esclavos, tropas y toros
Plaza San Martín. En la explanada, la escena años atrás era muy distinta. Sobre la calle Maipú, barranca abajo, donde pisos de oficinas desafían la gravedad, estuvo la Casa del Retiro, residencia del gobernador Robles, que se transformó, en 1740, en la Compañía Inglesa, el mercado de esclavos más importante de la ciudad. "Buenos Aires era un puerto negrero. Se decía que entraba contrabando, pero no que era de humanos." Según Schavelzon, en la segunda mitad del siglo XVIII la población de color representaba entre el 25 y el 30. El mismo predio luego pasó a ser los Cuarteles del Retiro, donde el Gral. José de San Martín entrenó a sus tropas. Justamente en la plaza, en el Campo de Marte -y donde hoy tiene su estatua-, la gente se reunía para ver al Regimiento de Granaderos a Caballo. A pasitos de la zona que ocupó uno de los asientos negreros más grandes, donde el Libertador demostró su destreza y valentía, unos toros también demostraron la suya. Del lado que da al edificio Kavanagh existió, por el 1800, una plaza para las corridas. "Todo terminó en la época de Bernardino Rivadavia: se prohibieron las corridas. Entonces se demolió." Hubo lugar, también, para el museo nacional de Bellas Artes. Parados en el centro de la plaza, Schavelzon indica que estamos sobre los restos del Pabellón de París o Argentino. "El enorme y maravilloso edificio de hierro y cristal que se construyó para representar al país en la Exposición Universal de París de 1889, fue desarmado y luego lo trajeron aquí, hasta 1935, que se desmontó y se hizo Bellas Artes en Avda. Libertador".
Plaza de las paradojas
Avda. del Libertador y Avda. Sarmiento. Sí, Palermo fue de Juan Manuel de Rosas. El parque Tres de Febrero eran sus jardines. Su residencia, ubicada en la esquina sudeste de la intersección de esas avenidas, tenía 75 metros de frente. En lo que era el patio se levantó, en 1900, el monumento a su enemigo, Domingo Faustino Sarmiento, obra del escultor Auguste Rodin. En 1958 fue el turno de Justo José de Urquiza: el suyo se emplazó en Avda. Sarmiento y Figueroa Alcorta. Más tarde, mucho más tarde, el del dueño de casa: desde 1999 Juan Manuel de Rosas y su caballo de bronce miran a Sarmiento de frente desde la plaza Intendente Seeber. A 150 metros, el Monumento de los Españoles ve todo. "Ellos son la trilogía que dirigió el siglo XIX, y la independencia [Monumento de los Españoles] está en el medio: la historia está ahí", cuenta el arquitecto. Fuera de esta lógica queda la estatua de Caperucita Roja, muy cerca de todas las demás, pero sin vestigio alguno de sentido común.
En 1985 y 1988 el CAU trabajó en los suelos de la casa de Rosas, que luego ocupó Urquiza y que más tarde fue la Escuela de Artes y Oficios del Colegio Militar. Si bien no lograron dar con el pozo de basura -el tesoro más preciado por los arqueólogos; allí es donde todo se tira y todo queda-, sí pudieron establecer cómo se vivía en aquella época. Y lo que hallaron fue otra paradoja. Por 1835, Rosas dictó la Ley de Aduanas, una medida proteccionista del comercio local que gravaba el ingreso de la mercadería extranjera. Acá, 150 años después, "encontramos la vajilla en la que tomaba el té, que era francesa; los platos, ingleses, y las baldosas, también de Francia; vivía con gran lujo: era gaucho para afuera".
La Casa Rosada que no fue
Juramento 2180. La casona que hoy es el museo histórico Sarmiento "fue una especie de Casa Rosada: al firmarse la Constitución de 1853 la provincia de Buenos Aires no era parte de la Confederación -quedó al margen del país-, por lo que podría haber terminado siendo una república independiente, como Uruguay. Funcionó como Casa de Gobierno", dice Schavelzon. El museo abrió sus puertas en 1938, cuando se la declaró monumento histórico nacional. "Podría haber sido a cualquier otro tema, porque no es el monumento ni la casa de Sarmiento, es a donde fueron sus pertenencias. Eso tergiversó el sentido del edificio: Sarmiento pasó a tener más peso que la historia de la casona, la Casa de Gobierno de la República Argentina." Pero las memorias impalpables que pisoteamos desde arriba del colectivo 60 no se agotan en el museo. A una cuadra, en la zona de Juramento y Arcos, estaban las caleras. "De ahí salió toda la cal con la que se construyó Palermo." Toque timbre, grítele "parada" al chofer y baje en esa esquina. Cuando el semáforo del peatón indique verde, cruce. Caminará sobre unos adoquines más grandes que el resto de los que cubren la calle, y dispuestos como baldosas que unen las ochavas. No son arreglos de baches: usted está caminando sobre las trotadoras, como lo hacían los habitantes hace 120 años. Las trotadoras -esa línea de adoquines- fueron construidas por encima del nivel del empedrado para que cuando lloviera y se inundara la calle (no había pluviales), se pudiera cruzar. Recuerde este dato cada vez que tema por los amortiguadores de su auto, el viaje rutinario tendrá otro sabor.
Raíces que hablan
Plaza San Martín de Tours. Entre las calles Posadas y Schiaffino y la Avda. Alvear, la plazoleta sobre la barranca parece caer sobre una de las vías más opulentas de la ciudad. Cerca de la iglesia del Pilar, del Palais de Glace y de plaza Francia, los inmensos gomeros que cobijan del sol a los porteños permanecen desde mediados del siglo XIX, y aún hoy rescatan del suelo parte de la historia.
"Esta, en sus comienzos, no fue la zona más cara de la ciudad; había quintas. Aquí estaba la de Armstrong", señala Schavelzon. La Recoleta se pobló de adinerados cuando éstos escaparon de la zona sur, en 1871, por causa de la fiebre amarilla. Thomas St. George Armstrong fue un banquero y financista irlandés de peso en Buenos Aires, con contactos con el comercio londinense. De lo que pasaba en la residencia que utilizaba sólo en los veranos, los árboles y la arqueología se encargaron de contar algo en 2007, cuando un equipo del CAU excavó hasta 8 metros de profundidad en el sitio y dieron con fragmentos de loza, vajilla, huesos de animales, frascos de perfumes, vidrios de botellas de vino y hasta media vasija entera. "Se ve que esta gente tiraba toda la basura a la barranca; por eso continúa apareciendo material." Hoy, un siglo y medio después, las fortísimas raíces de los gomeros se empecinan en seguir arrancando desde lo profundo la vida del irlandés: fragmentos de botellas emergen de vez en cuando.
Por eso, ojo al caminar por la zona: además de cortarse, puede estar pateando la historia.
Emilse Pizarro
La Nacion, Domingo 11 de julio de 2010
Etiquetas:
Historia de Buenos Aires
Secretaria a Ministerio
Turismo de alto rango
Al hacer el anuncio, la Presidenta destacó el crecimiento exponencial del sector en los últimos años y la necesidad de profundizar los incentivos. El sector empresario celebró la decisión.
Habla Cristina, Meyer escucha. “El turismo es uno de los mayores generadores de ingresos en divisas.”
Al compás del aumento del mercado turístico en la Argentina, la secretaría a cargo del área se convirtió ayer en ministerio. Así lo anunció la presidenta de la Nación, quien señaló que es una decisión apuntada a profundizar las políticas de incentivo del sector llevadas a cabo hasta el momento. Carlos Enrique Meyer, actual secretario, pasará a ser el primer ministro de la cartera de Turismo.
La medida fue saludada por empresarios y gremios ligados al sector, que vienen reclamándola desde hace tiempo, según recordó Cristina Fernández al hablar en el Salón de la Mujer de la Casa Rosada. “La actividad es una de las principales generadoras de ingresos”, destacó, una característica que, en el caso de Argentina, recién se obtuvo en los últimos años.
El crecimiento que mostró el sector permitió duplicar, desde el año 2003 al actual, tanto los ingresos en divisas al país como la cantidad de turistas recibidos. “El año pasado, en el que el turismo internacional decayó no solamente en nuestro país, sino en el mundo entero, un 8 por ciento, en la Argentina aumentó el turismo emisivo, o sea la cantidad de argentinos que se fueron, el 8 por ciento”, remarcó. En dicho año, fueron casi cinco millones los viajes al exterior de argentinos, que gastaron una cifra estimada en 4347 millones de dólares. “Nos va bien a los argentinos y estamos muy contentos de que nos siga yendo tan bien. Fue el record de 2003 a la fecha en salida de turistas, argentinos que fueron a veranear afuera, a conocer un familiar o ir a un viaje de estudios, y eso nos parece bárbaro.”
En 2009, la llegada de turistas extranjeros a Argentina bajó un 14,1 por ciento, hasta poco menos de dos millones de visitantes, que dejaron divisas por algo más de 2600 millones de dólares. La Presidenta destacó, sin embargo, que con dichas cifras “se duplicó el ingreso en dólares desde 2003”.
En su repaso de cifras, Cristina Fernández comentó también que durante el fin de semana largo del 25 de mayo, por los festejos del Bicentenario, ingresaron al país 958 mil personas. “Sé que hay un interesante proyecto en el Parlamento, me comentaba la ministra Débora Giorgi, sobre administración de feriados como tienen otros países; es un instrumento muy fuerte para la actividad turística y nosotros tenemos que ayudar a que esto se siga incentivando”, alentó.
Ese mismo año, Argentina ocupaba el puesto 40 entre las naciones del mundo en cantidad de eventos internacionales realizados. En 2008 pasó a ubicarse en el puesto 22, habiendo ascendido este año al 19, repasó la presidenta de la Nación. Además de Buenos Aires, destacó que hoy otras ciudades argentinas, como Córdoba, Mendoza y Rosario, aparecen en los calendarios de eventos internacionales. La realización de eventos en el país aumentó notablemente a partir del año 2008, cuando se lanzó el Plan Marca País.
“El turismo está llamado a ser otro de los componentes fundamentales de los ingresos, de la generación de recursos y de puestos de trabajo en la Argentina”, destacó Cristina.
El titular de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (Fehgra), Oscar Ghezzi, celebró la creación del Ministerio de Turismo. “Estamos muy orgullosos y satisfechos de la decisión de la Presidenta. Es una vieja asignatura pendiente. Es un reconocimiento y triunfo para todos los que integramos la industria de la hospitalidad”, dijo el empresario. “Esta iniciativa es la piedra fundamental para la implementación de políticas públicas más agresivas a favor del de-sarrollo de nuestra actividad”, indicó el presidente de Fehgra.
La Secretaría de Turismo había pasado a la órbita del Ministerio de la Producción desde la creación de este último, que abarcó en principio también a Industria y Agricultura. Posteriormente, esta última área también pasó a ser ministerio, bajo el mando de Julián Domínguez.
El sector turístico representa, actualmente, entre el 6 y el 7 por ciento del producto bruto mundial, el 30 por ciento del PBI de servicios en los países desarrollados y el 45 por ciento del PBI de servicios en los países en vías de desarrollo, de acuerdo con las referencias que ayer repasó la presidenta de la Nación.
Pagina 12, 29 de Junio de 2010
Al hacer el anuncio, la Presidenta destacó el crecimiento exponencial del sector en los últimos años y la necesidad de profundizar los incentivos. El sector empresario celebró la decisión.
Habla Cristina, Meyer escucha. “El turismo es uno de los mayores generadores de ingresos en divisas.”
Al compás del aumento del mercado turístico en la Argentina, la secretaría a cargo del área se convirtió ayer en ministerio. Así lo anunció la presidenta de la Nación, quien señaló que es una decisión apuntada a profundizar las políticas de incentivo del sector llevadas a cabo hasta el momento. Carlos Enrique Meyer, actual secretario, pasará a ser el primer ministro de la cartera de Turismo.
La medida fue saludada por empresarios y gremios ligados al sector, que vienen reclamándola desde hace tiempo, según recordó Cristina Fernández al hablar en el Salón de la Mujer de la Casa Rosada. “La actividad es una de las principales generadoras de ingresos”, destacó, una característica que, en el caso de Argentina, recién se obtuvo en los últimos años.
El crecimiento que mostró el sector permitió duplicar, desde el año 2003 al actual, tanto los ingresos en divisas al país como la cantidad de turistas recibidos. “El año pasado, en el que el turismo internacional decayó no solamente en nuestro país, sino en el mundo entero, un 8 por ciento, en la Argentina aumentó el turismo emisivo, o sea la cantidad de argentinos que se fueron, el 8 por ciento”, remarcó. En dicho año, fueron casi cinco millones los viajes al exterior de argentinos, que gastaron una cifra estimada en 4347 millones de dólares. “Nos va bien a los argentinos y estamos muy contentos de que nos siga yendo tan bien. Fue el record de 2003 a la fecha en salida de turistas, argentinos que fueron a veranear afuera, a conocer un familiar o ir a un viaje de estudios, y eso nos parece bárbaro.”
En 2009, la llegada de turistas extranjeros a Argentina bajó un 14,1 por ciento, hasta poco menos de dos millones de visitantes, que dejaron divisas por algo más de 2600 millones de dólares. La Presidenta destacó, sin embargo, que con dichas cifras “se duplicó el ingreso en dólares desde 2003”.
En su repaso de cifras, Cristina Fernández comentó también que durante el fin de semana largo del 25 de mayo, por los festejos del Bicentenario, ingresaron al país 958 mil personas. “Sé que hay un interesante proyecto en el Parlamento, me comentaba la ministra Débora Giorgi, sobre administración de feriados como tienen otros países; es un instrumento muy fuerte para la actividad turística y nosotros tenemos que ayudar a que esto se siga incentivando”, alentó.
Ese mismo año, Argentina ocupaba el puesto 40 entre las naciones del mundo en cantidad de eventos internacionales realizados. En 2008 pasó a ubicarse en el puesto 22, habiendo ascendido este año al 19, repasó la presidenta de la Nación. Además de Buenos Aires, destacó que hoy otras ciudades argentinas, como Córdoba, Mendoza y Rosario, aparecen en los calendarios de eventos internacionales. La realización de eventos en el país aumentó notablemente a partir del año 2008, cuando se lanzó el Plan Marca País.
“El turismo está llamado a ser otro de los componentes fundamentales de los ingresos, de la generación de recursos y de puestos de trabajo en la Argentina”, destacó Cristina.
El titular de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (Fehgra), Oscar Ghezzi, celebró la creación del Ministerio de Turismo. “Estamos muy orgullosos y satisfechos de la decisión de la Presidenta. Es una vieja asignatura pendiente. Es un reconocimiento y triunfo para todos los que integramos la industria de la hospitalidad”, dijo el empresario. “Esta iniciativa es la piedra fundamental para la implementación de políticas públicas más agresivas a favor del de-sarrollo de nuestra actividad”, indicó el presidente de Fehgra.
La Secretaría de Turismo había pasado a la órbita del Ministerio de la Producción desde la creación de este último, que abarcó en principio también a Industria y Agricultura. Posteriormente, esta última área también pasó a ser ministerio, bajo el mando de Julián Domínguez.
El sector turístico representa, actualmente, entre el 6 y el 7 por ciento del producto bruto mundial, el 30 por ciento del PBI de servicios en los países desarrollados y el 45 por ciento del PBI de servicios en los países en vías de desarrollo, de acuerdo con las referencias que ayer repasó la presidenta de la Nación.
Pagina 12, 29 de Junio de 2010
Etiquetas:
Legislacion,
Turismo
lunes 9 de agosto de 2010
Ushuaia
Vías del fin del mundo
Una parte del Parque Nacional Tierra del Fuego puede recorrerse a bordo del Tren del Fin del Mundo, cuya historia está ligada para siempre al antiguo presidio y los orígenes de Ushuaia. Una historia para conocer desandando el pasado y admirar los bellísimos paisajes del extremo austral argentino.
La pintoresca Estación del Fin del Mundo tiene un salón de espera donde suele haber una banda de música.
La Isla Grande de Tierra del Fuego no sólo está separada del continente por el estrecho de Magallanes, sino que está rodeada al sur por el canal de Beagle, al este por el océano Atlántico y al oeste por el océano Pacífico. La isla es compartida por Chile, a quien pertenece la sección oeste, y la Argentina, a quien pertenece el este. Pero si la parte chilena, donde la Cordillera de los Andes entra en contacto con el mar, es elevada, muy accidentada y con gran cantidad de fiordos, la parte argentina posee en cambio costas menos abruptas. A semejante escenografía se le debe sumar un clima inhóspito, con veranos cortos y frescos –en los que incluso puede nevar– e inviernos largos y húmedos durante los cuales el sol aparece alrededor de las 9.30 y se va rápidamente hacia las tres de la tarde. Con tales condiciones, ¿qué mejor lugar para establecer una cárcel de reclusos peligrosos?
Corría el año 1895 cuando el entonces presidente argentino Julio A. Roca firmó un decreto para establecer una colonia penal en los territorios del sur del país, en la actual Ushuaia, cuyo nombre significa en lengua yámana “bahía que penetra hacia el poniente”. Si bien los orígenes de la ciudad se remontan a 1869, con la llegada de un misionero anglicano llamado Stirling que había ido a evangelizar a los nativos, fue la decisión de instalar el penal lo que impulsó su desarrollo y crecimiento. A partir de 1896 se habilitó una cárcel en instalaciones muy precarias, adonde llegaban condenados a pena de presidio, reclusos de cuidado destinados al peldaño anterior a la pena de muerte.
Entretanto más al sur de Ushuaia, en la Isla de los Estados, había un presidio militar junto al faro de San Juan de Salvamento. Conocido como “Faro del Fin del Mundo”, es el mismo que inspiró a Julio Verne su novela homónima y cuya réplica hoy se puede ver, en tamaño natural, en el Museo del Presidio. Pero en 1899 se decidió trasladar a los presos hacia Tierra del Fuego, debido al frío y la extrema humedad de la Isla de los Estados. Además en Tierra del Fuego, un destino un poco más humanitario, los reclusos podrían cumplir tareas de forestación y minería. Finalmente en 1902 treinta y seis de los prisioneros fueron llevados a la Isla Grande para comenzar a levantar el edificio definitivo del penal.
El tren a punto de salir de la Estación del Fin del Mundo para un recorrido de ocho kilómetros.
PRESIDIO Y TREN La construcción comenzó ese mismo año, frente a la esquina de las actuales calles Yaganes y Gobernador Paz, con la mano de obra de todos los reclusos. El edificio fue erigido con materiales de la zona: roca basáltica, madera, arcilla y arena de los riachos cercanos. Pero el traslado de los materiales se hacía arduo y sumamente lento, de modo que el entonces director del penal, el ingeniero Muratgia, solicitó la compra de rieles tipo Decauville. Mientras esperaban los rieles, que arribaron recién en 1908, utilizaron otros equivalentes de madera y armaron un xilocarril (tren de madera) con bueyes que arrastraban los pequeños vagones de carga. Ese humilde xilocarril, con una trocha inferior a un metro de ancho, fue el origen del tren más austral del mundo.
A partir de 1909, el pequeño tren de los presos se desarrolló velozmente con rieles tipo Decauville y una trocha de 60 centímetros. El nuevo medio de transporte salía todos los días del presidio hacia el campamento de tala de bosques, cruzando la ciudad por la costanera a través de la actual Avenida Maipú. Así se convirtió en una herramienta fundamental para acelerar la construcción del penal y proveer durante todo el año leña destinada a cocina y calefacción. Con el correr del tiempo se aumentó el número de las máquinas y vagones, y el tren comenzó a usarse también para carga y descarga de mercadería del muelle al presidio y viceversa. El tren contó con locomotoras como la Orenstein & Koppel y la Jüng. En la actualidad se pueden ver la Nº 2 (una de las Orenstein & Koppel) y un coche en el predio del Museo de la Prisión. En un comienzo, y durante dos décadas, el tendido ferroviario corría por la ladera este del Monte Susana, pero cuando las locomotoras originales no pudieron subir las partes más elevadas el ramal continuó por el centro del valle del río Pipo, en lo que hoy es el Parque Nacional Tierra del Fuego.
El presidio terminó de construirse en 1920. Contaba con cinco pabellones de dos pisos cada uno, dispuestos en forma de estrella alrededor de un vestíbulo central. En total había trescientas ochenta celdas. Cada celda, de cuatro metros cuadrados y muros de roca de sesenta centímetros, alojaba un solo prisionero. Sin embargo, en algunos momentos la cárcel llegó a alojar a más de seiscientos penados usando las caballerizas como celdas comunes. Recién en 1943 se inauguró un moderno hospital que, por mucho tiempo, fue el único de la zona. Además se instalaron talleres de carpintería, herrería, sastrería y panadería para dar a los presos un oficio cuando estuvieran en libertad. Sin embargo, estos talleres no sólo satisfacían las necesidades de la cárcel, sino que prestaban servicios a toda Ushuaia brindando la primera imprenta, el primer teléfono y electricidad. Así fue como la ciudad fue creciendo, de la mano de los presos que construían calles, plazas y puentes.
El penal fue, sin dudas, uno de los principales motores de la actividad económica de Ushuaia. Unas doscientas cincuenta personas, entre guardias y celadores, custodiaban a los penados. Hasta que, en 1947, la cárcel fueguina fue clausurada por el presidente Juan Domingo Perón, por razones humanitarias. Las instalaciones fueron transferidas al Ministerio de Marina y en ellas se instaló una base naval. Entretanto, en 1949 se produjo un terremoto y gran parte del tendido ferroviario quedó bloqueado: los días del tren parecían estar definitivamente contados. El gobierno trató de ponerlo en servicio nuevamente, pero el tren de los presos dejó de circular en 1952.
El lúgubre Pabellón 1, conocido como Pabellón Histórico, es como en la época del presidio.
AL PARQUE POR LOS RIELES En 1994, cuarenta y dos años después de su último servicio el convoy retomó su recorrido histórico, pero esta vez convertido en tren turístico y a cargo de una empresa privada. En la actualidad es la vía férrea en funcionamiento más austral del mundo. El tramo actual reconstruido es de ocho kilómetros (el original era de veinticinco) y la trocha tiene sesenta en lugar de cincuenta centímetros. Las locomotoras actuales son dos a vapor y cuatro diesel, la última de ellas incorporada en 2006. De las dos a vapor una fue adquirida en Inglaterra a la firma Wilson Engineering (una 2-6-2T bautizada “Camila”) y la otra fue fabricada en Argentina. El recorrido es la parte final de la línea que unía el presidio con los campos de trabajo situados en lo que hoy es el Parque Nacional, que abarca 63 mil hectáreas y se encuentra 11 kilómetros al oeste de Ushuaia.
La reserva, que este año festeja sus cincuenta años con varios eventos, fue creada en 1960 para proteger la zona más austral de la Cordillera de los Andes y el bosque subantártico. En este clima se han desarrollado árboles de la familia de los Nothofagus como la lenga, que en otoño pasa del verde a un rojo intenso. En algunas zonas más expuestas los vientos son tan fuertes que los troncos y las ramas crecen torcidos por la fuerza de las ráfagas: son conocidos con el nombre de “árboles-bandera” por la forma que adquieren en su lucha contra el viento. También hay turbales rojizos que dan un gran colorido al verde predominante de la isla. Este Parque Nacional es el único de la Argentina que combina costa, bosque y montaña y donde habitan zorros colorados, guanacos, nutrias marinas, cauquenes marinos, patos y más de noventa especies de aves. También se pueden ver conejos y castores, verdaderos ingenieros hidráulicos que traen serias complicaciones cuando construyen diques en ríos y arroyos para proteger su madriguera. El problema radica en que los castores, nativos de Norteamérica, fueron introducidos, no tienen depredadores naturales y para comer y hacer diques derriban cuatrocientos árboles al año desequilibrando el ecosistema. Se estima que en Tierra del Fuego hay 70 mil castores, una verdadera plaga.
El tren actual no sale del presidio sino de la Estación Fin del Mundo, cabecera del ferrocarril que se encuentra continuando la RN Nº 3 ocho kilómetros al oeste de Ushuaia, cerca del Valle del río Pipo, entre el Monte Susana y la cadena montañosa Le Martial. La pintoresca estación alberga un salón de espera donde muchas veces hay una banda tocando música en vivo. Los rústicos vagones de carga han sido reemplazados por pequeños y cómodos coches pintados de color rojo, tan pequeños que es necesario agacharse un poco para entrar, y le dan a todo el tren cierto aspecto de juguete. Una vez en marcha, desde los grandes ventanales se puede apreciar una parte del Parque Nacional donde prácticamente no quedan árboles luego de la intensiva explotación forestal por parte de los presos. En la estación Cascada de la Macarena los pasajeros pueden descender por quince minutos: entretanto, una entretenida y novelada voz en off, con traducciones a varios idiomas, va relatando la historia del tren y las penurias allí vividas. Cuesta imaginar que cien años atrás esas mismas vías transportaban a reclusos con trajes a rayas, habitantes de las cercanías de un paraíso pero en condiciones de penuria inimaginablesz
Mariana Lafont
Pagina 12, 11 de julio de 2010
Una parte del Parque Nacional Tierra del Fuego puede recorrerse a bordo del Tren del Fin del Mundo, cuya historia está ligada para siempre al antiguo presidio y los orígenes de Ushuaia. Una historia para conocer desandando el pasado y admirar los bellísimos paisajes del extremo austral argentino.
La pintoresca Estación del Fin del Mundo tiene un salón de espera donde suele haber una banda de música.
La Isla Grande de Tierra del Fuego no sólo está separada del continente por el estrecho de Magallanes, sino que está rodeada al sur por el canal de Beagle, al este por el océano Atlántico y al oeste por el océano Pacífico. La isla es compartida por Chile, a quien pertenece la sección oeste, y la Argentina, a quien pertenece el este. Pero si la parte chilena, donde la Cordillera de los Andes entra en contacto con el mar, es elevada, muy accidentada y con gran cantidad de fiordos, la parte argentina posee en cambio costas menos abruptas. A semejante escenografía se le debe sumar un clima inhóspito, con veranos cortos y frescos –en los que incluso puede nevar– e inviernos largos y húmedos durante los cuales el sol aparece alrededor de las 9.30 y se va rápidamente hacia las tres de la tarde. Con tales condiciones, ¿qué mejor lugar para establecer una cárcel de reclusos peligrosos?
Corría el año 1895 cuando el entonces presidente argentino Julio A. Roca firmó un decreto para establecer una colonia penal en los territorios del sur del país, en la actual Ushuaia, cuyo nombre significa en lengua yámana “bahía que penetra hacia el poniente”. Si bien los orígenes de la ciudad se remontan a 1869, con la llegada de un misionero anglicano llamado Stirling que había ido a evangelizar a los nativos, fue la decisión de instalar el penal lo que impulsó su desarrollo y crecimiento. A partir de 1896 se habilitó una cárcel en instalaciones muy precarias, adonde llegaban condenados a pena de presidio, reclusos de cuidado destinados al peldaño anterior a la pena de muerte.
Entretanto más al sur de Ushuaia, en la Isla de los Estados, había un presidio militar junto al faro de San Juan de Salvamento. Conocido como “Faro del Fin del Mundo”, es el mismo que inspiró a Julio Verne su novela homónima y cuya réplica hoy se puede ver, en tamaño natural, en el Museo del Presidio. Pero en 1899 se decidió trasladar a los presos hacia Tierra del Fuego, debido al frío y la extrema humedad de la Isla de los Estados. Además en Tierra del Fuego, un destino un poco más humanitario, los reclusos podrían cumplir tareas de forestación y minería. Finalmente en 1902 treinta y seis de los prisioneros fueron llevados a la Isla Grande para comenzar a levantar el edificio definitivo del penal.
El tren a punto de salir de la Estación del Fin del Mundo para un recorrido de ocho kilómetros.
PRESIDIO Y TREN La construcción comenzó ese mismo año, frente a la esquina de las actuales calles Yaganes y Gobernador Paz, con la mano de obra de todos los reclusos. El edificio fue erigido con materiales de la zona: roca basáltica, madera, arcilla y arena de los riachos cercanos. Pero el traslado de los materiales se hacía arduo y sumamente lento, de modo que el entonces director del penal, el ingeniero Muratgia, solicitó la compra de rieles tipo Decauville. Mientras esperaban los rieles, que arribaron recién en 1908, utilizaron otros equivalentes de madera y armaron un xilocarril (tren de madera) con bueyes que arrastraban los pequeños vagones de carga. Ese humilde xilocarril, con una trocha inferior a un metro de ancho, fue el origen del tren más austral del mundo.
A partir de 1909, el pequeño tren de los presos se desarrolló velozmente con rieles tipo Decauville y una trocha de 60 centímetros. El nuevo medio de transporte salía todos los días del presidio hacia el campamento de tala de bosques, cruzando la ciudad por la costanera a través de la actual Avenida Maipú. Así se convirtió en una herramienta fundamental para acelerar la construcción del penal y proveer durante todo el año leña destinada a cocina y calefacción. Con el correr del tiempo se aumentó el número de las máquinas y vagones, y el tren comenzó a usarse también para carga y descarga de mercadería del muelle al presidio y viceversa. El tren contó con locomotoras como la Orenstein & Koppel y la Jüng. En la actualidad se pueden ver la Nº 2 (una de las Orenstein & Koppel) y un coche en el predio del Museo de la Prisión. En un comienzo, y durante dos décadas, el tendido ferroviario corría por la ladera este del Monte Susana, pero cuando las locomotoras originales no pudieron subir las partes más elevadas el ramal continuó por el centro del valle del río Pipo, en lo que hoy es el Parque Nacional Tierra del Fuego.
El presidio terminó de construirse en 1920. Contaba con cinco pabellones de dos pisos cada uno, dispuestos en forma de estrella alrededor de un vestíbulo central. En total había trescientas ochenta celdas. Cada celda, de cuatro metros cuadrados y muros de roca de sesenta centímetros, alojaba un solo prisionero. Sin embargo, en algunos momentos la cárcel llegó a alojar a más de seiscientos penados usando las caballerizas como celdas comunes. Recién en 1943 se inauguró un moderno hospital que, por mucho tiempo, fue el único de la zona. Además se instalaron talleres de carpintería, herrería, sastrería y panadería para dar a los presos un oficio cuando estuvieran en libertad. Sin embargo, estos talleres no sólo satisfacían las necesidades de la cárcel, sino que prestaban servicios a toda Ushuaia brindando la primera imprenta, el primer teléfono y electricidad. Así fue como la ciudad fue creciendo, de la mano de los presos que construían calles, plazas y puentes.
El penal fue, sin dudas, uno de los principales motores de la actividad económica de Ushuaia. Unas doscientas cincuenta personas, entre guardias y celadores, custodiaban a los penados. Hasta que, en 1947, la cárcel fueguina fue clausurada por el presidente Juan Domingo Perón, por razones humanitarias. Las instalaciones fueron transferidas al Ministerio de Marina y en ellas se instaló una base naval. Entretanto, en 1949 se produjo un terremoto y gran parte del tendido ferroviario quedó bloqueado: los días del tren parecían estar definitivamente contados. El gobierno trató de ponerlo en servicio nuevamente, pero el tren de los presos dejó de circular en 1952.
El lúgubre Pabellón 1, conocido como Pabellón Histórico, es como en la época del presidio.
AL PARQUE POR LOS RIELES En 1994, cuarenta y dos años después de su último servicio el convoy retomó su recorrido histórico, pero esta vez convertido en tren turístico y a cargo de una empresa privada. En la actualidad es la vía férrea en funcionamiento más austral del mundo. El tramo actual reconstruido es de ocho kilómetros (el original era de veinticinco) y la trocha tiene sesenta en lugar de cincuenta centímetros. Las locomotoras actuales son dos a vapor y cuatro diesel, la última de ellas incorporada en 2006. De las dos a vapor una fue adquirida en Inglaterra a la firma Wilson Engineering (una 2-6-2T bautizada “Camila”) y la otra fue fabricada en Argentina. El recorrido es la parte final de la línea que unía el presidio con los campos de trabajo situados en lo que hoy es el Parque Nacional, que abarca 63 mil hectáreas y se encuentra 11 kilómetros al oeste de Ushuaia.
La reserva, que este año festeja sus cincuenta años con varios eventos, fue creada en 1960 para proteger la zona más austral de la Cordillera de los Andes y el bosque subantártico. En este clima se han desarrollado árboles de la familia de los Nothofagus como la lenga, que en otoño pasa del verde a un rojo intenso. En algunas zonas más expuestas los vientos son tan fuertes que los troncos y las ramas crecen torcidos por la fuerza de las ráfagas: son conocidos con el nombre de “árboles-bandera” por la forma que adquieren en su lucha contra el viento. También hay turbales rojizos que dan un gran colorido al verde predominante de la isla. Este Parque Nacional es el único de la Argentina que combina costa, bosque y montaña y donde habitan zorros colorados, guanacos, nutrias marinas, cauquenes marinos, patos y más de noventa especies de aves. También se pueden ver conejos y castores, verdaderos ingenieros hidráulicos que traen serias complicaciones cuando construyen diques en ríos y arroyos para proteger su madriguera. El problema radica en que los castores, nativos de Norteamérica, fueron introducidos, no tienen depredadores naturales y para comer y hacer diques derriban cuatrocientos árboles al año desequilibrando el ecosistema. Se estima que en Tierra del Fuego hay 70 mil castores, una verdadera plaga.
El tren actual no sale del presidio sino de la Estación Fin del Mundo, cabecera del ferrocarril que se encuentra continuando la RN Nº 3 ocho kilómetros al oeste de Ushuaia, cerca del Valle del río Pipo, entre el Monte Susana y la cadena montañosa Le Martial. La pintoresca estación alberga un salón de espera donde muchas veces hay una banda tocando música en vivo. Los rústicos vagones de carga han sido reemplazados por pequeños y cómodos coches pintados de color rojo, tan pequeños que es necesario agacharse un poco para entrar, y le dan a todo el tren cierto aspecto de juguete. Una vez en marcha, desde los grandes ventanales se puede apreciar una parte del Parque Nacional donde prácticamente no quedan árboles luego de la intensiva explotación forestal por parte de los presos. En la estación Cascada de la Macarena los pasajeros pueden descender por quince minutos: entretanto, una entretenida y novelada voz en off, con traducciones a varios idiomas, va relatando la historia del tren y las penurias allí vividas. Cuesta imaginar que cien años atrás esas mismas vías transportaban a reclusos con trajes a rayas, habitantes de las cercanías de un paraíso pero en condiciones de penuria inimaginablesz
Mariana Lafont
Pagina 12, 11 de julio de 2010
Etiquetas:
Provincia de Tierra del Fuego
San Martin: Boulogne Sur Mer
La casa en la que murió San Martín en Francia se salvó de ir a remate
El prócer vivió allí, en Boulogne-sur-Mer, los últimos dos años de su exilio. Ahora es un museo.
San Martín, casa, Francia, remate La Justicia francesa dejó firme el fallo que prohíbe el remate de la última casa donde vivió San Martín, en Boulogne-sur-Mer (Francia), que pertenece al Estado argentino y funciona como museo. El embargo había sido solicitado por una empresa estadounidense, tras ganarle una demanda al Estado.
“Se trata de una decisión histórica, porque da inmunidad a sitios que son verdaderos hitos de nuestra nacionalidad”, celebró Joaquín da Rocha, procurador del Tesoro de la Nación. Ese organismo tiene a su cargo la asesoría jurídica de la Presidencia, y la defensa en los juicios iniciados por el Estado o contra éste.
Tras la muerte de su esposa Remedios en 1823, en Buenos Aires, San Martín dejó su finca en Mendoza, recogió a su hija y abandonó para siempre la Argentina. No pudo ingresar a Francia, como lo deseaba, y residió unos meses en Inglaterra, antes de radicarse en Bruselas.
En 1830, ante la convulsión social en Bélgica, el general se trasladó a París. Cuatro años después, con ayuda de su amigo español, el marqués Alejandro Aguado, adquirió una mansión en Grand-Bourg, cuya réplica, en dimensiones algo menores pero en escala, se encuentra en Palermo Chico y es sede del Instituto Nacional Sanmartiniano.
En 1948, las revueltas que culminarían en la Segunda República lo hicieron alejarse y radicarse en Boulogne-sur-Mer, sobre el canal de la Mancha, desde donde podría eventualmente pasar a Inglaterra. Alquiló los altos de la casa situada en la Grand Rue 105, recién construida, propiedad del abogado Adolphe Gérard, director de la biblioteca pública de la ciudad, quien ocupaba la planta baja.
Aunque ya tenía pensado vender la casa de Grand-Bourg, “solamente rescató los muebles y pertenencias de su dormitorio, que trasladó a su habitación de Boulogne-sur-Mer, y que hoy se hallan resguardados en una sala de nuestro Museo Histórico Nacional, respetando la distribución que tuvieron en los altos de Gérard”, consigna Pedro Luis Barcia en el sitio del Instituto Nacional Sanmartiniano.
Mortificado por la úlcera y las gastralgias, recluido por el reuma, renegando contra las cataratas que le impedían leer y escribir, vivió allí sólo dos años. En esa casa murió el 17 de agosto de 1850, rodeado por su hija, su yerno Mariano Balcarce y sus dos nietas.
La casa fue adquirida por el Estado argentino en 1926, a través de suscripción directa en las escuelas. En 1928 fue convertida en museo y sede del Consulado hasta 1966, cuando se la destinó exclusivamente a museo. En la planta baja se encuentra la biblioteca. El primer piso tiene tres salas con colecciones de uniformes, armas y objetos diversos, y una galería de cuadros. El segundo piso, con réplicas de los muebles originales, permite asomarse a la intimidad del general y de su familia.
El inmueble fue pretendido por la empresa Sempra Energy, accionista de las distribuidoras gasíferas Camuzzi Gas Pampeana y Gas del Sur, tras ganar al Estado argentino una demanda de 172 millones de dólares, por la pérdida de valor de las filiales tras la devaluación. Pero el Gobierno nunca entregó los 75 millones requeridos por el CIADI –el tribunal del Banco Mundial que entiende en varias causas contra nuestro país– para frenar la ejecución, y en enero pasado, Sempra logró el embargo de la casa. Pero el 5 de marzo, la Justicia francesa accedió al pedido de la Procuración del Tesoro, y la consideró inembargable por tratarse de un bien histórico. Como venció el plazo para que Sempra apelara el fallo, la decisión quedó firme.
Clarin, 17 de Junio de 2010
El prócer vivió allí, en Boulogne-sur-Mer, los últimos dos años de su exilio. Ahora es un museo.
San Martín, casa, Francia, remate La Justicia francesa dejó firme el fallo que prohíbe el remate de la última casa donde vivió San Martín, en Boulogne-sur-Mer (Francia), que pertenece al Estado argentino y funciona como museo. El embargo había sido solicitado por una empresa estadounidense, tras ganarle una demanda al Estado.
“Se trata de una decisión histórica, porque da inmunidad a sitios que son verdaderos hitos de nuestra nacionalidad”, celebró Joaquín da Rocha, procurador del Tesoro de la Nación. Ese organismo tiene a su cargo la asesoría jurídica de la Presidencia, y la defensa en los juicios iniciados por el Estado o contra éste.
Tras la muerte de su esposa Remedios en 1823, en Buenos Aires, San Martín dejó su finca en Mendoza, recogió a su hija y abandonó para siempre la Argentina. No pudo ingresar a Francia, como lo deseaba, y residió unos meses en Inglaterra, antes de radicarse en Bruselas.
En 1830, ante la convulsión social en Bélgica, el general se trasladó a París. Cuatro años después, con ayuda de su amigo español, el marqués Alejandro Aguado, adquirió una mansión en Grand-Bourg, cuya réplica, en dimensiones algo menores pero en escala, se encuentra en Palermo Chico y es sede del Instituto Nacional Sanmartiniano.
En 1948, las revueltas que culminarían en la Segunda República lo hicieron alejarse y radicarse en Boulogne-sur-Mer, sobre el canal de la Mancha, desde donde podría eventualmente pasar a Inglaterra. Alquiló los altos de la casa situada en la Grand Rue 105, recién construida, propiedad del abogado Adolphe Gérard, director de la biblioteca pública de la ciudad, quien ocupaba la planta baja.
Aunque ya tenía pensado vender la casa de Grand-Bourg, “solamente rescató los muebles y pertenencias de su dormitorio, que trasladó a su habitación de Boulogne-sur-Mer, y que hoy se hallan resguardados en una sala de nuestro Museo Histórico Nacional, respetando la distribución que tuvieron en los altos de Gérard”, consigna Pedro Luis Barcia en el sitio del Instituto Nacional Sanmartiniano.
Mortificado por la úlcera y las gastralgias, recluido por el reuma, renegando contra las cataratas que le impedían leer y escribir, vivió allí sólo dos años. En esa casa murió el 17 de agosto de 1850, rodeado por su hija, su yerno Mariano Balcarce y sus dos nietas.
La casa fue adquirida por el Estado argentino en 1926, a través de suscripción directa en las escuelas. En 1928 fue convertida en museo y sede del Consulado hasta 1966, cuando se la destinó exclusivamente a museo. En la planta baja se encuentra la biblioteca. El primer piso tiene tres salas con colecciones de uniformes, armas y objetos diversos, y una galería de cuadros. El segundo piso, con réplicas de los muebles originales, permite asomarse a la intimidad del general y de su familia.
El inmueble fue pretendido por la empresa Sempra Energy, accionista de las distribuidoras gasíferas Camuzzi Gas Pampeana y Gas del Sur, tras ganar al Estado argentino una demanda de 172 millones de dólares, por la pérdida de valor de las filiales tras la devaluación. Pero el Gobierno nunca entregó los 75 millones requeridos por el CIADI –el tribunal del Banco Mundial que entiende en varias causas contra nuestro país– para frenar la ejecución, y en enero pasado, Sempra logró el embargo de la casa. Pero el 5 de marzo, la Justicia francesa accedió al pedido de la Procuración del Tesoro, y la consideró inembargable por tratarse de un bien histórico. Como venció el plazo para que Sempra apelara el fallo, la decisión quedó firme.
Clarin, 17 de Junio de 2010
Etiquetas:
Historia Argentina
Caballito: La Veleta
Piden que se quede en el barrio la veleta que identifica a Caballito
Un grupo de vecinos había logrado que se la prestaran. Ahora vence el plazo y quieren una renovación.
Una veleta, con la forma de un caballo retacón, resplandecía en lo alto de la pulpería del inmigrante genovés Nicolás Vila, en lo que hoy es Emilio Mitre y Rivadavia. Corría el año 1821 y Caballito todavía estaba muy lejos de convertirse en el populoso barrio del centro geográfico porteño. En los confines de la capital de aquel entonces, la pulpería y su caballito llamaban la atención. Tanto, que la gente empezó a usarlo como punto de referencia. Y para 1857, cuando se inauguró a pocos metros la estación del ferrocarril del Oeste, se la llamó “Estación del Caballito” y así quedó oficializado el nombre.
Pero en 1925, la veleta fue donada al Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, de la ciudad Luján. Y por más de 85 años, el barrio que le debe su nombre no volvió a verla. Hasta el 20 de mayo cuando fue prestada al Museo de Esculturas Luis Perlotti, de Pujol 644. Y así, se cumplió el anhelo de los vecinos que hace más de 15 años habían iniciado las gestiones para trasladar el caballito de vuelta a su barrio.
“Las gestiones para el retorno de la veleta al barrio comenzaron en 1995, a través de nuestra campaña gráfica, y a partir de allí, diferentes organizaciones barriales, ONGS, clubes y vecinos en general se sumaron al reclamo”, detallaron Héctor Nuñez Castro y Marina Bussio, directores del periódico barrial Horizonte. Sin embargo, durante todo ese tiempo y a pesar del esfuerzo, distintos inconvenientes demoraron el proyecto. Finalmente, la institución provincial fue autorizada por el Gobierno bonaerense a ceder en préstamo la veleta y el Gobierno de la Ciudad se hizo cargo del traslado, de los gastos del seguro y de la custodia de la pieza histórica. “Me avisaron que se había autorizado el préstamo un día antes de la fecha definida para el traslado”, señala Darío Klehr, director del Museo Perlotti. Y al día siguiente -el pasado 20 de mayo- partió rumbo a Luján, junto con el director del CGPC 6, Marcelo Iambrich, y los directores de la Revista Horizonte, a buscar el ansiado caballito.
En una moderna vitrina, alumbrado por el sol que se cuela desde un amplio ventanal, y vigilado por una cámara de seguridad durante las 24 horas, el caballito de latón de más de 180 años, descansa apacible a pocos metros de la oficina del Director del Museo Perlotti. Observado y bien custodiado, hasta cuenta con un seguro del Banco Provincia. Es que la veleta volvió pero continúa formando parte del patrimonio del museo bonaerense. Después de que cerrara la pulpería donde originalmente se encontraba el caballito, la veleta pasó a otros techos de diferentes comercios de la zona, hasta que sus últimos propietarios, la familia Domato, la donaron en 1925 a Enrique Udaondo, fundador del Museo de Luján. “Esperamos que el Museo de Luján renueve el préstamo, y que se vaya extendiendo. Queremos que la veleta esté acá”, señaló Bussio.
La directora del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, Araceli Bellotta, destacó: “si las autoridades del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, de donde depende el Complejo, consideran que es pertinente un nuevo préstamo temporario, se podría hacer en las mismas condiciones que el actual, siempre con fecha de vencimiento, seguros correspondientes y retorno al Complejo al que pertenece”.
Es que para los vecinos, la importancia de haber concretado el regreso del elemento de mayor simbolismo del barrio trasciende los límites catastrales de Caballito. “En la Ciudad de Buenos Aires tenemos 48 barrios, de los cuales algunos toman su nombre de su fundador como en el caso de Almagro, de un parque, como Parque Chacabuco, o de una iglesia, como San Nicolás. Pero hay un solo barrio que toma el nombre de un objeto, un objeto que a pesar de los años, todavía existe. ¿Entonces ese objeto dónde debe estar? En el barrio”, cerró con orgullo Bussio.
Clarin, 19 de Junio de 2010
Un grupo de vecinos había logrado que se la prestaran. Ahora vence el plazo y quieren una renovación.
Una veleta, con la forma de un caballo retacón, resplandecía en lo alto de la pulpería del inmigrante genovés Nicolás Vila, en lo que hoy es Emilio Mitre y Rivadavia. Corría el año 1821 y Caballito todavía estaba muy lejos de convertirse en el populoso barrio del centro geográfico porteño. En los confines de la capital de aquel entonces, la pulpería y su caballito llamaban la atención. Tanto, que la gente empezó a usarlo como punto de referencia. Y para 1857, cuando se inauguró a pocos metros la estación del ferrocarril del Oeste, se la llamó “Estación del Caballito” y así quedó oficializado el nombre.
Pero en 1925, la veleta fue donada al Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, de la ciudad Luján. Y por más de 85 años, el barrio que le debe su nombre no volvió a verla. Hasta el 20 de mayo cuando fue prestada al Museo de Esculturas Luis Perlotti, de Pujol 644. Y así, se cumplió el anhelo de los vecinos que hace más de 15 años habían iniciado las gestiones para trasladar el caballito de vuelta a su barrio.
“Las gestiones para el retorno de la veleta al barrio comenzaron en 1995, a través de nuestra campaña gráfica, y a partir de allí, diferentes organizaciones barriales, ONGS, clubes y vecinos en general se sumaron al reclamo”, detallaron Héctor Nuñez Castro y Marina Bussio, directores del periódico barrial Horizonte. Sin embargo, durante todo ese tiempo y a pesar del esfuerzo, distintos inconvenientes demoraron el proyecto. Finalmente, la institución provincial fue autorizada por el Gobierno bonaerense a ceder en préstamo la veleta y el Gobierno de la Ciudad se hizo cargo del traslado, de los gastos del seguro y de la custodia de la pieza histórica. “Me avisaron que se había autorizado el préstamo un día antes de la fecha definida para el traslado”, señala Darío Klehr, director del Museo Perlotti. Y al día siguiente -el pasado 20 de mayo- partió rumbo a Luján, junto con el director del CGPC 6, Marcelo Iambrich, y los directores de la Revista Horizonte, a buscar el ansiado caballito.
En una moderna vitrina, alumbrado por el sol que se cuela desde un amplio ventanal, y vigilado por una cámara de seguridad durante las 24 horas, el caballito de latón de más de 180 años, descansa apacible a pocos metros de la oficina del Director del Museo Perlotti. Observado y bien custodiado, hasta cuenta con un seguro del Banco Provincia. Es que la veleta volvió pero continúa formando parte del patrimonio del museo bonaerense. Después de que cerrara la pulpería donde originalmente se encontraba el caballito, la veleta pasó a otros techos de diferentes comercios de la zona, hasta que sus últimos propietarios, la familia Domato, la donaron en 1925 a Enrique Udaondo, fundador del Museo de Luján. “Esperamos que el Museo de Luján renueve el préstamo, y que se vaya extendiendo. Queremos que la veleta esté acá”, señaló Bussio.
La directora del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, Araceli Bellotta, destacó: “si las autoridades del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, de donde depende el Complejo, consideran que es pertinente un nuevo préstamo temporario, se podría hacer en las mismas condiciones que el actual, siempre con fecha de vencimiento, seguros correspondientes y retorno al Complejo al que pertenece”.
Es que para los vecinos, la importancia de haber concretado el regreso del elemento de mayor simbolismo del barrio trasciende los límites catastrales de Caballito. “En la Ciudad de Buenos Aires tenemos 48 barrios, de los cuales algunos toman su nombre de su fundador como en el caso de Almagro, de un parque, como Parque Chacabuco, o de una iglesia, como San Nicolás. Pero hay un solo barrio que toma el nombre de un objeto, un objeto que a pesar de los años, todavía existe. ¿Entonces ese objeto dónde debe estar? En el barrio”, cerró con orgullo Bussio.
Clarin, 19 de Junio de 2010
Etiquetas:
Barrio de Caballito
Parque Nacional Los Arrayanes
El bosque canela
En el extremo sur de Neuquén, sobre el lago Nahuel Huapi, el Bosque de Arrayanes despliega la magia de sus colores durante todo el año. Postal inolvidable de todo viaje a Villa La Angostura o Bariloche, se puede llegar por vía lacustre o por tierra para recorrer los espesos senderos donde apenas se filtra el sol.
La atmósfera color canela del Bosque de Arrayanes, en la Península de Quetrihué.
Algunos lugares son por sí mismos sinónimos y motivos de un viaje: ciertas postales que no por repetidas pierden encanto, ciertos sitios que no hay fotografía capaz de revelar en toda su dimensión. El Bosque de Arrayanes es uno de ellos, sobre las tierras de la Península de Quetrihué, que se adentra desde el sur de la provincia de Neuquén frente a la rionegrina Bariloche, sobre las aguas azules del lago Nahuel Huapi. “Donde hay arrayán” es precisamente el significado de Quetrihué en la lengua mapuche, y nunca mejor puesto el nombre que en esta estrecha lengua de tierra donde predomina el color canela de estos árboles a veces centenarios, de fría corteza y lentísimo crecimiento.
Años atrás los arrayanes, inspiradores de la leyenda según la cual Walt Disney le puso los colores neuquinos al bosque de Bambi, formaban parte del Parque Nacional Nahuel Huapi. Pero se independizaron en 1971, cuando pasaron a formar un parque nacional propio, destinado expresamente a preservar este paisaje singular sobre más de 1700 hectáreas, en el extremo norte del “lago del tigre”. O “lago del yaguareté”, el tigre americano que los araucanos llamaron “nahuel”.
Seguramente ajenos a las cuestiones ecológico-administrativas, ellos siguen en pie a pesar de las amenazas que representan para su conservación la presencia de algunas especies exóticas (sobre todo liebres europeas y jabalíes) y la presión turística. Por eso precisamente este bosque se recorre por caminos expresamente señalizados, está absolutamente prohibido recoger cualquier rama u hoja caída en el suelo, y existe un área que no se visita porque goza de la protección de una “reserva natural estricta”.
CORTEZA CANELA El popular arrayán, científicamente conocido como Luma apiculata, es una especie oriunda de los Andes centrales, entre la Argentina y Chile. Aunque es frecuente verlos en su forma arbustiva en las laderas cordilleranas, mezclados aquí y allá con las otras variedades propias de la región y a ambos lados de la frontera, la particularidad de los que crecen en la Península de Quetrihué es el tamaño de árbol respetable que alcanzan los ejemplares, hasta tocar los 15 metros de altura, y sobre todo su concentración en un bosque tan denso que a veces apenas si se cuelan los rayos del sol. Cualquiera sea la época del año, los arrayanes siempre irradian una magia especial, sobre todo en invierno, cuando las hojas apenas soportan el peso de la nieve, y en primavera, cuando sorprenden con unas pequeñas flores blancas que recuerdan al azahar. Como es típico de los bosques patagónicos, el clima en el Parque Nacional va de templado a frío y húmedo, con nevadas y lluvias durante el invierno, y heladas durante casi todo el año: al mismo tiempo, su frescura veraniega es un regalo bienvenido cuando se hace sentir el calor de los meses de enero y febrero.
A BORDO Una de las formas más tradicionales de visitar el Bosque de Arrayanes es navegando por el Nahuel Huapi, en una excursión que combina el descenso en la parte sur de la Península de Quetrihué –unida con Villa La Angostura por un pequeño istmo– con la visita a la isla Victoria, otra de las áreas protegidas del lago. Lleva todo el día, pero dan ganas de quedarse más todavía disfrutando de la diafanidad del aire y el paisaje encantado del lago recostado contra la Cordillera.
La excursión comienza en Puerto Pañuelo, a unos 25 kilómetros del centro de Bariloche, sobre la orillas de la Península Llao Llao: allí los visitantes se embarcan para una navegación que dura aproximadamente unos 40 minutos, siempre acompañados por hambrientas y ruidosas gaviotas cocineras empeñadas en conseguir la atención y la comida de los viajeros. Con sorprendente habilidad, según cómo venga el viento, algunas consiguen la proeza de comer directamente de la mano, mientras los demás pasajeros suelen dedicarse a retratarlas en vuelo.
Una vez en la isla, se desembarca en Puerto Anchorena, en la zona central de la isla, donde una caminata por las zonas abiertas al turismo permite llegar hasta un par de aleros con pinturas rupestres, y seguir entre bosques de coihues, cipreses, maitenes, radales, ñires... y naturalmente algunos arrayanes. También hay tiempo para descansar un rato en las playitas de la isla, verdaderos remansos de vegetación y aguas claras que permiten adivinar el paso rápido de los peces haciendo remolinos entre las aguas del lago.
Nuevamente embarcados, la navegación sigue hasta Puerto Quetrihué, para desembarcar junto al soñado bosque color canela. Allí hay que seguir una serie de senderos que, levantados en escalones sobre el suelo, están delimitados por barandas de madera para evitar que se dañen el suelo y los renovales de arrayanes. Ni siquiera se debe levantar una hoja: por una, y otra, y otra, simplemente terminan poniendo al descubierto las raíces de los ejemplares grandes, ocasionándoles un daño irreversible. Si se piensa que cada año unas 250.000 personas visitan el bosque, se tendrá la dimensión de la acumulación de riesgos y la importancia de no desviarse de los senderos.
ARRAYANES POR TIERRA La otra alternativa, esta vez para piernas mejor entrenadas, es hacer un trekking hasta el bosque de arrayanes atravesando la Península de Quetrihué. Considerando que es un trayecto de 12 kilómetros, hay que calcular por lo menos tres horas de caminata, o dos, si se prefiere hacer la travesía en bicicleta. Los paisajes y la experiencia valen el esfuerzo, que debe empezar bien temprano por la mañana para aprovechar las horas de luz y los horarios establecidos para el ingreso. Para volver, una opción más descansada es embarcarse en el puerto de la propia península, aunque siempre está la opción de volver a hacerlo a pie o en mountainbike.
Una tranquera de madera marca el lugar donde se paga el ingreso al Parque Nacional, cruzando la “angostura” o istmo de la península. La primera parte es la más difícil: aquí hay que vérselas sobre todo con pendientes empinadas y escalones de distinta altura, que distraen un poco la vista del panorama sobre el Nahuel Huapi y la bahía Brava, con los cerros Inacayal y Bayo como telón de fondo.
Algunos kilómetros más adelante, el camino empieza a rendirse y se hace más fácil: poco a poco, aparecen los primeros troncos de color canela mezclados con otras especies patagónicas. Conviene prestar atención a las indicaciones para no equivocar el camino: hay bifurcaciones hacia el casco de la antigua estancia Quetrihué, y un par de lagunas donde se realizan avistajes de aves, que hay que rodear para llegar finalmente a la seccional del guardaparque, el puerto y finalmente, en el extremo de la península, al Bosque de Arrayanes propiamente dicho. Allí, otra vez, espera el ritual de las fotos en la “casita de Bambi”, y sobre todo el placer delicioso y solitario de recorrer los senderos en silencio, bajo la sombra majestuosa de los arrayanesz
Graciela Cutuli
Pagina 12, 20 de Junio de 2010
En el extremo sur de Neuquén, sobre el lago Nahuel Huapi, el Bosque de Arrayanes despliega la magia de sus colores durante todo el año. Postal inolvidable de todo viaje a Villa La Angostura o Bariloche, se puede llegar por vía lacustre o por tierra para recorrer los espesos senderos donde apenas se filtra el sol.
La atmósfera color canela del Bosque de Arrayanes, en la Península de Quetrihué.
Algunos lugares son por sí mismos sinónimos y motivos de un viaje: ciertas postales que no por repetidas pierden encanto, ciertos sitios que no hay fotografía capaz de revelar en toda su dimensión. El Bosque de Arrayanes es uno de ellos, sobre las tierras de la Península de Quetrihué, que se adentra desde el sur de la provincia de Neuquén frente a la rionegrina Bariloche, sobre las aguas azules del lago Nahuel Huapi. “Donde hay arrayán” es precisamente el significado de Quetrihué en la lengua mapuche, y nunca mejor puesto el nombre que en esta estrecha lengua de tierra donde predomina el color canela de estos árboles a veces centenarios, de fría corteza y lentísimo crecimiento.
Años atrás los arrayanes, inspiradores de la leyenda según la cual Walt Disney le puso los colores neuquinos al bosque de Bambi, formaban parte del Parque Nacional Nahuel Huapi. Pero se independizaron en 1971, cuando pasaron a formar un parque nacional propio, destinado expresamente a preservar este paisaje singular sobre más de 1700 hectáreas, en el extremo norte del “lago del tigre”. O “lago del yaguareté”, el tigre americano que los araucanos llamaron “nahuel”.
Seguramente ajenos a las cuestiones ecológico-administrativas, ellos siguen en pie a pesar de las amenazas que representan para su conservación la presencia de algunas especies exóticas (sobre todo liebres europeas y jabalíes) y la presión turística. Por eso precisamente este bosque se recorre por caminos expresamente señalizados, está absolutamente prohibido recoger cualquier rama u hoja caída en el suelo, y existe un área que no se visita porque goza de la protección de una “reserva natural estricta”.
CORTEZA CANELA El popular arrayán, científicamente conocido como Luma apiculata, es una especie oriunda de los Andes centrales, entre la Argentina y Chile. Aunque es frecuente verlos en su forma arbustiva en las laderas cordilleranas, mezclados aquí y allá con las otras variedades propias de la región y a ambos lados de la frontera, la particularidad de los que crecen en la Península de Quetrihué es el tamaño de árbol respetable que alcanzan los ejemplares, hasta tocar los 15 metros de altura, y sobre todo su concentración en un bosque tan denso que a veces apenas si se cuelan los rayos del sol. Cualquiera sea la época del año, los arrayanes siempre irradian una magia especial, sobre todo en invierno, cuando las hojas apenas soportan el peso de la nieve, y en primavera, cuando sorprenden con unas pequeñas flores blancas que recuerdan al azahar. Como es típico de los bosques patagónicos, el clima en el Parque Nacional va de templado a frío y húmedo, con nevadas y lluvias durante el invierno, y heladas durante casi todo el año: al mismo tiempo, su frescura veraniega es un regalo bienvenido cuando se hace sentir el calor de los meses de enero y febrero.
A BORDO Una de las formas más tradicionales de visitar el Bosque de Arrayanes es navegando por el Nahuel Huapi, en una excursión que combina el descenso en la parte sur de la Península de Quetrihué –unida con Villa La Angostura por un pequeño istmo– con la visita a la isla Victoria, otra de las áreas protegidas del lago. Lleva todo el día, pero dan ganas de quedarse más todavía disfrutando de la diafanidad del aire y el paisaje encantado del lago recostado contra la Cordillera.
La excursión comienza en Puerto Pañuelo, a unos 25 kilómetros del centro de Bariloche, sobre la orillas de la Península Llao Llao: allí los visitantes se embarcan para una navegación que dura aproximadamente unos 40 minutos, siempre acompañados por hambrientas y ruidosas gaviotas cocineras empeñadas en conseguir la atención y la comida de los viajeros. Con sorprendente habilidad, según cómo venga el viento, algunas consiguen la proeza de comer directamente de la mano, mientras los demás pasajeros suelen dedicarse a retratarlas en vuelo.
Una vez en la isla, se desembarca en Puerto Anchorena, en la zona central de la isla, donde una caminata por las zonas abiertas al turismo permite llegar hasta un par de aleros con pinturas rupestres, y seguir entre bosques de coihues, cipreses, maitenes, radales, ñires... y naturalmente algunos arrayanes. También hay tiempo para descansar un rato en las playitas de la isla, verdaderos remansos de vegetación y aguas claras que permiten adivinar el paso rápido de los peces haciendo remolinos entre las aguas del lago.
Nuevamente embarcados, la navegación sigue hasta Puerto Quetrihué, para desembarcar junto al soñado bosque color canela. Allí hay que seguir una serie de senderos que, levantados en escalones sobre el suelo, están delimitados por barandas de madera para evitar que se dañen el suelo y los renovales de arrayanes. Ni siquiera se debe levantar una hoja: por una, y otra, y otra, simplemente terminan poniendo al descubierto las raíces de los ejemplares grandes, ocasionándoles un daño irreversible. Si se piensa que cada año unas 250.000 personas visitan el bosque, se tendrá la dimensión de la acumulación de riesgos y la importancia de no desviarse de los senderos.
ARRAYANES POR TIERRA La otra alternativa, esta vez para piernas mejor entrenadas, es hacer un trekking hasta el bosque de arrayanes atravesando la Península de Quetrihué. Considerando que es un trayecto de 12 kilómetros, hay que calcular por lo menos tres horas de caminata, o dos, si se prefiere hacer la travesía en bicicleta. Los paisajes y la experiencia valen el esfuerzo, que debe empezar bien temprano por la mañana para aprovechar las horas de luz y los horarios establecidos para el ingreso. Para volver, una opción más descansada es embarcarse en el puerto de la propia península, aunque siempre está la opción de volver a hacerlo a pie o en mountainbike.
Una tranquera de madera marca el lugar donde se paga el ingreso al Parque Nacional, cruzando la “angostura” o istmo de la península. La primera parte es la más difícil: aquí hay que vérselas sobre todo con pendientes empinadas y escalones de distinta altura, que distraen un poco la vista del panorama sobre el Nahuel Huapi y la bahía Brava, con los cerros Inacayal y Bayo como telón de fondo.
Algunos kilómetros más adelante, el camino empieza a rendirse y se hace más fácil: poco a poco, aparecen los primeros troncos de color canela mezclados con otras especies patagónicas. Conviene prestar atención a las indicaciones para no equivocar el camino: hay bifurcaciones hacia el casco de la antigua estancia Quetrihué, y un par de lagunas donde se realizan avistajes de aves, que hay que rodear para llegar finalmente a la seccional del guardaparque, el puerto y finalmente, en el extremo de la península, al Bosque de Arrayanes propiamente dicho. Allí, otra vez, espera el ritual de las fotos en la “casita de Bambi”, y sobre todo el placer delicioso y solitario de recorrer los senderos en silencio, bajo la sombra majestuosa de los arrayanesz
Graciela Cutuli
Pagina 12, 20 de Junio de 2010
Etiquetas:
Provincia de Neuquen,
Provincia de Rio Negro
El Obelisco
EL OBELISCO SE ERIGE EN UN PUNTO NEURALGICO Y ES EL DISTINTIVO DE LA CIUDAD
Testigo silencioso
En 2002 fue objeto de una muestra que convocó a artistas que trataron de darle una nueva mirada al hito porteño. En la fiesta del Bicentenario fue, sin dudas, el mayor protagonista.
La muestra "El Obelisco, la cara de Buenos Aires" se vio en 2002 en el Centro Cultural Borges gracias a un idea de la arquitecta Ana de Brea, una de las que la organizó. Ella dictó un seminario en el Ball Stace University (Estados Unidos) sobre Buenos Aires, ciudad desconocida por los estudiantes de Indiana, y a partir de una investigación ellos aceptaron el desafío de aportar una mirada con otro lenguaje, otro "lay out", otra composición, trabajando con un hito de la avenida 9 de Julio.
En un principio Ana de Brea no supo qué iba a hacer con estos trabajos, pero de regreso la idea de "El Obelisco, la cara de Buenos Aires", se esbozó naturalmente. Realizó una selección y convocó a nueve diseñadores locales para que hicieran su lectura sobre el Obelisco, con la intención de completar la mirada de los estudiantes.
Esta fue sólo una de las propuestas relacionadas con el Obelisco, la última ha sido la de la fiesta del Bicentenario, que lo tuvo como invitado indisimulable.
El Obelisco no es sólo porteño por antonomasia, tiene una historia bastante larga.
LOS COMIENZOS
Casi en un santiamén, sin mucha planificación previa, se alzó el Obelisco en una rotonda que cruza tres avenidas -Corrientes, 9 de Julio y Presidente Roque Sáenz Peña-, un punto neurálgico de la ciudad que convirtió al monolito porteño -con la misma rapidez de su construcción- en uno de los símbolos más identificables de Buenos Aires.
A comienzos de 1936 la calle Corrientes ya había dejado de ser angosta en su primer tramo y más de un millar de operarios demolían edificios día a día para hacer posible la apertura de la avenida 9 de Julio, que se terminó el 12 de octubre, aunque había sido proyectada en 1887.
Ya estaba la avenida Presidente Roque Sáenz Peña, o Diagonal Norte, y donde se cruzarían las tres arterias se hizo una rotonda para facilitar el tránsito de la 9 de Julio. Con forma semirrectangular y extremos redondeados, césped y canteros, pero a mediados del "36 tomó forma circular con piso de cemento y allí se alzó el Obelisco.
El intendente Mariano de Vedia y Mitre pidió al arquitecto Alberto Prebisch, quien explicó: "Se adoptó esta simple y honesta forma geométrica porque es la forma de los obeliscos tradicionales (...), se lo llamó obelisco porque había que llamarlo de alguna manera".
En febrero de 1936 se aprobó la construcción de las obras que comenzaron el 19 de marzo y el 23 de mayo fue inaugurado por el presidente Agustín P. Justo al ser descorridos los lienzos que cubrían en parte la mole de 67,50 metros de altura.
Tres años después el Concejo Deliberante dispuso su demolición, pero el nuevo intendente vetó la ordenanza y no prosperaron otras tentativas por derribarlo.
CARLITOS GARDEL
Muchos querían cambiar el Obelisco por una estatua de Carlos Gardel, fallecido el 24 de junio de 1935, y otros querían erigir un monumento a Hipólito Yrigoyen, fallecido en 1933. De ahí la rapidez con la que se construyó el Obelisco.
El día de la inauguración en los cines de la calle Corrientes se estrenaba "Motín a bordo", protagonizada por Clark Gable; "Sombrero de copa", con Ginger Rogers y Fred Astaire, y Carlitos Chaplin regresaba al cine, después de cinco años de ausencia, con "Tiempos modernos".
Un gigantesco lápiz blanco se descubrió mirando el ensanchado tramo de la calle Corrientes desde Carlos Pellegrini hasta Esmeralda, atravesado por cintas celeste y blancas, construido con piedra de Olain, traída de Córdoba. Había costado 199.740 pesos y pesaba 170 toneladas.
El Obelisco tiene en su interior una escalera caracol de 206 peldaños muy poco transitada, ya que debido a los grafittis y a que tiraron pintura roja desde arriba, en 1987, terminaron por enrejarlo.
El intendente Mariano de Vedia y Mitre dijo en el acto inaugural: "Este obelisco será, en el correr de los años, el documento más auténtico de este fasto glorioso del cuarto centenario de la ciudad. Dentro de las líneas clásicas en que se erige, es como una materialización del alma de Buenos Aires".
SIN SOLEMNIDAD
Y así fue. Aunque la actitud de los funcionarios porteños nunca aportó solemnidad al monumento. Quizás por sus líneas minimalistas, tan apartadas de la monumentalidad ecuestre de la ciudad. Por lo que el Obelisco sirvió para que se balancearan en el vacío un grupo de equilibristas alemanes de la troupe Oriente y en 1974 se convirtió en un árbol de navidad.
Más adelante le colocaron anillos publicitarios que recomendaban mantener la salud conservando el silencio. Un lugar inapropiado para tal leyenda porque el Obelisco fue desde siempre el centro de distintas manifestaciones cívicas. "¿Dónde tenía la ciudad guardada/ esta espada de plata refulgente/ desenvainada repentinamente/ y a los cielos azules asestada?", escribió con precisión el poeta Baldomero Fernández Moreno.
La Prensa, 18 de Junio de 2010
Testigo silencioso
En 2002 fue objeto de una muestra que convocó a artistas que trataron de darle una nueva mirada al hito porteño. En la fiesta del Bicentenario fue, sin dudas, el mayor protagonista.
La muestra "El Obelisco, la cara de Buenos Aires" se vio en 2002 en el Centro Cultural Borges gracias a un idea de la arquitecta Ana de Brea, una de las que la organizó. Ella dictó un seminario en el Ball Stace University (Estados Unidos) sobre Buenos Aires, ciudad desconocida por los estudiantes de Indiana, y a partir de una investigación ellos aceptaron el desafío de aportar una mirada con otro lenguaje, otro "lay out", otra composición, trabajando con un hito de la avenida 9 de Julio.
En un principio Ana de Brea no supo qué iba a hacer con estos trabajos, pero de regreso la idea de "El Obelisco, la cara de Buenos Aires", se esbozó naturalmente. Realizó una selección y convocó a nueve diseñadores locales para que hicieran su lectura sobre el Obelisco, con la intención de completar la mirada de los estudiantes.
Esta fue sólo una de las propuestas relacionadas con el Obelisco, la última ha sido la de la fiesta del Bicentenario, que lo tuvo como invitado indisimulable.
El Obelisco no es sólo porteño por antonomasia, tiene una historia bastante larga.
LOS COMIENZOS
Casi en un santiamén, sin mucha planificación previa, se alzó el Obelisco en una rotonda que cruza tres avenidas -Corrientes, 9 de Julio y Presidente Roque Sáenz Peña-, un punto neurálgico de la ciudad que convirtió al monolito porteño -con la misma rapidez de su construcción- en uno de los símbolos más identificables de Buenos Aires.
A comienzos de 1936 la calle Corrientes ya había dejado de ser angosta en su primer tramo y más de un millar de operarios demolían edificios día a día para hacer posible la apertura de la avenida 9 de Julio, que se terminó el 12 de octubre, aunque había sido proyectada en 1887.
Ya estaba la avenida Presidente Roque Sáenz Peña, o Diagonal Norte, y donde se cruzarían las tres arterias se hizo una rotonda para facilitar el tránsito de la 9 de Julio. Con forma semirrectangular y extremos redondeados, césped y canteros, pero a mediados del "36 tomó forma circular con piso de cemento y allí se alzó el Obelisco.
El intendente Mariano de Vedia y Mitre pidió al arquitecto Alberto Prebisch, quien explicó: "Se adoptó esta simple y honesta forma geométrica porque es la forma de los obeliscos tradicionales (...), se lo llamó obelisco porque había que llamarlo de alguna manera".
En febrero de 1936 se aprobó la construcción de las obras que comenzaron el 19 de marzo y el 23 de mayo fue inaugurado por el presidente Agustín P. Justo al ser descorridos los lienzos que cubrían en parte la mole de 67,50 metros de altura.
Tres años después el Concejo Deliberante dispuso su demolición, pero el nuevo intendente vetó la ordenanza y no prosperaron otras tentativas por derribarlo.
CARLITOS GARDEL
Muchos querían cambiar el Obelisco por una estatua de Carlos Gardel, fallecido el 24 de junio de 1935, y otros querían erigir un monumento a Hipólito Yrigoyen, fallecido en 1933. De ahí la rapidez con la que se construyó el Obelisco.
El día de la inauguración en los cines de la calle Corrientes se estrenaba "Motín a bordo", protagonizada por Clark Gable; "Sombrero de copa", con Ginger Rogers y Fred Astaire, y Carlitos Chaplin regresaba al cine, después de cinco años de ausencia, con "Tiempos modernos".
Un gigantesco lápiz blanco se descubrió mirando el ensanchado tramo de la calle Corrientes desde Carlos Pellegrini hasta Esmeralda, atravesado por cintas celeste y blancas, construido con piedra de Olain, traída de Córdoba. Había costado 199.740 pesos y pesaba 170 toneladas.
El Obelisco tiene en su interior una escalera caracol de 206 peldaños muy poco transitada, ya que debido a los grafittis y a que tiraron pintura roja desde arriba, en 1987, terminaron por enrejarlo.
El intendente Mariano de Vedia y Mitre dijo en el acto inaugural: "Este obelisco será, en el correr de los años, el documento más auténtico de este fasto glorioso del cuarto centenario de la ciudad. Dentro de las líneas clásicas en que se erige, es como una materialización del alma de Buenos Aires".
SIN SOLEMNIDAD
Y así fue. Aunque la actitud de los funcionarios porteños nunca aportó solemnidad al monumento. Quizás por sus líneas minimalistas, tan apartadas de la monumentalidad ecuestre de la ciudad. Por lo que el Obelisco sirvió para que se balancearan en el vacío un grupo de equilibristas alemanes de la troupe Oriente y en 1974 se convirtió en un árbol de navidad.
Más adelante le colocaron anillos publicitarios que recomendaban mantener la salud conservando el silencio. Un lugar inapropiado para tal leyenda porque el Obelisco fue desde siempre el centro de distintas manifestaciones cívicas. "¿Dónde tenía la ciudad guardada/ esta espada de plata refulgente/ desenvainada repentinamente/ y a los cielos azules asestada?", escribió con precisión el poeta Baldomero Fernández Moreno.
La Prensa, 18 de Junio de 2010
Etiquetas:
Barrio de San Nicolas,
Monumentos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Enlaces/Links
Los enlaces o links que te sugerimos te permiten acceder a información confiable. En cada trabajo de investigación es obligatorio citar la fuente utilizada.
En algunos enlaces el acceso no es directo sino que requiere prestar atención para visualizar libros, artículos de revistas especializadas, documentos pdf o html.
Tres ejemplos de ello son el Google Académico, la página de SISBI UBA y la del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el primer caso deben escribir en el Google la palabra "académico". Allí aparece la opción "scholar.google.com.ar". Una vez en el Google Académico basta con manejarse como en cualquir buscador.
Para SISBI UBA deberán cliquear sucesivamente las siguientes opciones: Navegando, Redes, Red Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, Publicaciones.
En cuanto a la página web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cliquear en los siguientes enlaces: Cultura, Comisíon para la Preservación del Patrimonio, Publicaciones.
Cualquier duda escribir a biblioteca@ispm.edu.ar
Paula Iglesias
En algunos enlaces el acceso no es directo sino que requiere prestar atención para visualizar libros, artículos de revistas especializadas, documentos pdf o html.
Tres ejemplos de ello son el Google Académico, la página de SISBI UBA y la del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el primer caso deben escribir en el Google la palabra "académico". Allí aparece la opción "scholar.google.com.ar". Una vez en el Google Académico basta con manejarse como en cualquir buscador.
Para SISBI UBA deberán cliquear sucesivamente las siguientes opciones: Navegando, Redes, Red Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, Publicaciones.
En cuanto a la página web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cliquear en los siguientes enlaces: Cultura, Comisíon para la Preservación del Patrimonio, Publicaciones.
Cualquier duda escribir a biblioteca@ispm.edu.ar
Paula Iglesias
Bibliotecaria