Datos personales

Etiquetas

miércoles 31 de agosto de 2011

Agradecimiento


El blog del Instituto Superior Perito Moreno comenzó en el año 2009 con la intención de realizar un aporte a profesores, alumnos e investigadores de todas las áreas de estudio en nuestro establecimiento. La idea consistía en seleccionar información de utilidad para nuestros usuarios y a su vez orientarlos a través de diferentes lecturas y publicaciones especializadas.

Con el tiempo esta herramienta fue creciendo y el Archivo Periodístico Virtual llegó a ser conocido en la Argentina y en el mundo. Para mí, es un motivo de satisfacción profesional por el reconocimiento y los objetivos alcanzados.

A partir de mañana comienzo una nueva etapa para dedicarme al desarrollo de proyectos personales. Creo oportuno y necesario mencionar y agradecer a quienes me han acompañado en estos años de trabajo fructífero.

Para los directivos, mis compañeros de trabajo y especialmente alguien que ya no está entre nosotros, el Sr. Guillermo Lucarini, mi gratitud por haber confiado en mí.

Para los profesores y alumnos que tanto cariño y respeto me han dispensado, sepan que siempre podrán contar conmigo.

Deseo extender mi agradecimiento a la Sra. Leticia Rico que desde la fotocopiadora ha cooperado en todo momento con nosotros.

Para los lectores de biblioispm.blogspot.com., mil gracias por haber apoyado y difundido nuestro proyecto.

Considero importante destacar en mi despedida a dos seres muy especiales. En primer lugar a Marta Torres, ejemplo de bibliotecaria que descansa en paz y fue como un ángel que guió mis pasos. Espero haber hecho honor a su legado.

En segundo lugar a la Sra. Karina Angélica Rico, quien me orientó en los laberintos de la Biblioteca y el servicio de referencia, Si bien ya no trabaja en la institución sus conocimientos y su inteligencia hicieron posible el catálogo de libros, revistas y materiales especiales. La capacidad de gestión y su atención personalizada hicieron lo más importante, aquello que identifica y distingue al Centro Documental.

Para todos, mi más sincero agradecimiento

Lic. Roberto Daniel Zalcman

rd.zalcman@gmail.com

Centro Documental Perito Moreno, Buenos Aires, 31 de agosto de 2011

miércoles 24 de agosto de 2011

A 112 años del nacimiento de Jorge Luis Borges


Es una costumbre extraña de los argentinos la de celebrar los aniversarios de las muertes de personalidades y próceres.Pero Jorge Luis Borges ocupa un lugar tan preponderante en el campo cultural que a los homenajes por los 25 años de su muerte, habrá que sumar los festejos previstos para hoy por el 112 aniversario de su nacimiento.

“A Borges le encantaba celebrar su cumpleaños”, dice su viuda María Kodama. Por eso, como todos los años, la Fundación Internacional que lleva el nombre del escritor y dirige Kodama, realizará una ceremonia más emotiva que intelectual, con torta de cumpleaños y velas incluidas. A las 19.30 y con pocos invitados pedirán los deseos por el autor y por la Fundación, que hoy cumple 23 años. Sonará –como le gustaba a Borges– “Another brick in the Wall”, de Pink Floyd. Los debates sobre nuevas investigaciones serán el fin semana en Mendoza, co–organizados por la Universidad de Cuyo.

Desde hoy y hasta el viernes se desarrollarán en la Biblioteca Nacional las Jornadas Internacionales Borges Lector en la que investigadores de Argentina, Brasil y México, entre otros países, dialogarán sobre las lecturas y las referencias a otros autores en la obra del autor de Ficciones .

Este mediodía también se inaugurará en Avenida de Mayo 575, en el marco de Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011, la escultura el Libro de la vida , de Raúl Farco. Es un árbol de corteza metálica de 6,5 metros de altura y está integrado por 25 libros de piedra grabados con frases de Borges. Luego, se realizará una visita guiada a Cosmópolis , la serie de instalaciones audiovisuales sobre tópicos borgeanos coproducida con el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona.

Por último, el centro cultural Borges invita a Borges y sus cuentos , narraciones para chicos con los elementos expuestos en la muestra permanente del Espacio con el nombre del autor.

Clarín, 24 de agosto de 2011



Ensanchamiento de la avenida Santa Fe


La obra de ensanche de la avenida Santa Fe a la altura del puente de Pacífico obligó a correr unos 15 metros una de las bocas de subte de la estación Palermo de la línea D. Se trata de la bajada que está sobre la vereda este de la avenida Santa Fe, entre Godoy Cruz y la avenida Bullrich.

La boca del subte tradicional de esa vereda ayer quedó cerrada al público definitivamente y será rellenada. Sucede que actualmente se está trabajando para agregarle cuatro nuevos carriles a la calzada de Santa Fe en esa cuadra, que es justamente donde está la boca de subte. De permanecer en su ubicación actual quedaría en el medio de la avenida .

Así, se construyó una nueva bajada al subte unos 15 metros más hacia el este (el lado de la avenida Libertador). De todas maneras, esta nueva entrada todavía no está en condiciones de ser utilizada, porque falta construir el alargamiento del túnel, para que quede comunicada con la estación. Según AUSA, la empresa estatal porteña de autopistas que está a cargo de la obra, en diez o quince días el público ya podrá utilizar la nueva boca de subte.

Por ahora, entonces, quienes quieran tomar el subte D en la estación Palermo sólo pueden bajar por la boca que está cruzando Santa Fe, sobre la vereda oeste de la avenida.

El ensanchamiento de Santa Fe será inaugurado “a fines de septiembre o principios de octubre ”, informaron ayer a este diario en AUSA. En esa cuadra, por la que circulan 23 líneas de colectivos, la avenida pasará a tener diez carriles (cinco en cada dirección) en lugar de los seis actuales.

Para permitir la ampliación de la avenida Santa Fe, se le tuvo que agregar un nuevo tramo al puente por el que circula el ferrocarril San Martín. La obra, que tiene un presupuesto total de $ 24 millones, incluye la ampliación a 6 metros de ancho de cada una de las veredas de Santa Fe y la renovación de luminarias.

Clarín, 24 de agosto de 2011

Buenos Aires, París y el furor de las diagonales




En Buenos Aires hubo un furor de proyectos para hacerlas a principios del siglo XX, sin atender al desarrollo urbano

Si te digo que Buenos Aires estuvo a punto de tener más diagonales que París no me vas a creer, pero fue así. Lo único que salvó a la ciudad de convertirse en un laberinto de calles torcidas fue que, acá, los planes urbanos se abandonan apenas empiezan.

Hace 150 años (sí, 150 años), los urbanistas deliraban por hacer diagonales: la reforma urbana de París, de mediados del siglo XIX, las había puesto de súper moda. Pero aquí se copia todo y tarde, para los festejos del Centenario (1910), el entonces intendente Carlos de Alvear contrató a Joseph Antoine Bouvard para que organizara la Exposición en Palermo. Más francés que una croissant, Bouvard estaba lleno de ideas y era una especie de topadora. Su primera acción como funcionario parisino había sido construir, en seis meses, 56 escuelas en distintos barrios de la capital francesa. Encima, acá llegó con todos los galones: exposiciones en París, Bruselas, Amsterdam, Chicago y Melbourne.

Alvear, fascinado con el franchute, le dio carta blanca. Por suerte, estuvo poco tiempo aquí, pero le alcanzó. En seis meses dejó listos los proyectos para la Exposición del Centenario, la futura Plaza del Congreso, un hospital de 2 mil camas y el desarrollo urbano de la Quinta de Hale, lo que hoy es la exclusiva zona de La Isla, entre Libertador, Las Heras y las calles Agüero y Agote. De paso, cañazo, antes de irse le tiró al intendente un par de ideas para una reforma integral de Buenos Aires, con un plano con 32 diagonales que tapizaban toda la Capital y hasta inventó diagonales para Rosario.

El plan fue de 1907 pero acá recién lo largaron para festejar el Centenario ¡Para qué! Fue un escándalo. A unos les parecía bárbaro: querían que Buenos Aires perdiera definitivamente el aire español de las manzanitas cuadradas para ganar ese perfume francés tan chic de las diagonales. Otros acusaban a Bouvard de improvisado y al plan de ser una especie de cosmética capilar ejecutada a golpes de piqueta.

Parece que ninguno de los grupos se equivocaba demasiado. Bouvard había colaborado con el ingeniero Jean-Charles Adolphe Alphand, encargado de los paseos y jardines de la reforma urbana de Georges-Eugène Barón Haussmann, el verdadero creador de la París que todos conocemos por las postales y las películas. Brazo ejecutor del Emperador Napoleón III, sobrino del Bonaparte original. En fin, Bouvard era la línea más directa del urbanismo de Napoleón que llegaba a Buenos Aires.

Por otro lado, el plano del francés hacía caso omiso de la topografía y de la historia porteña y sólo se concentraba en unir nudos focales embellecidos con monumentos y palacios. De hecho, la Diagonal Sur, que se basó en sus ideas, le sacó un pedazo al Cabildo sin ningún problema. Claro que antes, la Avenida de Mayo se había cargado el otro extremo.

El asunto es que el francés encendió un debate sobre cómo y dónde se debían hacer diagonales. Todo un disparate: la ciudad crecía al galope y nadie se ocupaba del desarrollo de los nuevos barrios. En 1904, tenía 900 mil habitantes, era más chica que la Rosario de hoy. En los seis años siguientes, la población aumentó un 50 por ciento ¿Te imaginás? Al mismo tiempo que los “geniales” urbanistas se divertían con cómo remodelar el Centro, al agrónomo Benito Carrasco le preocupaba el crecimiento planificado. Es que en esa época, el límite urbano eran las avenidas Callao y Entre Ríos: afuera había un gran campo con pueblos dispersos, como Flores y Belgrano, que se iban poblando.

Así es que los piolas del urbanismo perdían tiempo, tinta y saliva discutiendo si diagonales sí o diagonales no. Y Carrasco les decía: muchachos, no es por ahí. Hay que ocupar el verdadero centro, llevar los edificios de Gobierno de la Plaza de Mayo al corazón del territorio (para Carrasco, lo que sería hoy Parque Centenario). Nadie le dio bolilla. Era más bonito pensar en la París de Sudamérica. Bueno, ahí tenés, Buenos Aires explotó. Algunas diagonales se hicieron, otras ¡chau, pichu! Y el debate urbano se distrajo en otras cosas. El Centro se convirtió en un verdadero quilombo y si alguien te dice que esto se parece a París es porque no estuvo en París o porque quiere mucho a Buenos Aires.


Miguel Jurado *
* EDITOR ADJUNTO ARQ

Clarín, 24 de agosto de 2011

Monumento a España



Casi oculto por los camiones que llegan al puerto, a sus figuras les faltan brazos y piernas. Fue inaugurado en 1936 y en 1992 fracasó un plan para mudarlo a Avenida de Mayo y 9 de Julio. Prometen recuperarlo. El deterioro de la obra de homenaje a España

Aunque está compuesto por más de treinta figuras talladas en bronce, montadas sobre una gran estructura de mármol rojo, es difícil distinguirlo . Decenas de camiones –que esperan para descargar en el puerto– lo rodean y socavan su grandilocuencia. Se trata del monumento que el Estado argentino mandó a construir en honor a España para los festejos del Centenario de la Patria, en 1910.

Vandalizado y en estado de abandono , quedó relegado casi en un rincón de la Ciudad: el más extremo de la Costanera Sur, frente a la ex Ciudad Deportiva de Boca, muy cerca del ingreso al asentamiento “Rodrigo Bueno”.

El conjunto escultórico Monumento a España es obra del artista plástico argentino Arturo Dresco (1875–1961). Talló 31 figuras humanas que representan el espíritu conquistador del pueblo español en otros tiempos: “A España fecunda, civilizadora eterna”, dice una frase en el centro. Pero la mayoría de las tallas han perdido ya su fisonomía original.

En un extremo, a una figura masculina que yace junto a un cántaro, le cercenaron parte de sus brazos y las piernas, por encima de las rodillas. Y en el extremo opuesto, otra figura corrió la misma suerte: le cortaron la pierna izquierda y los dedos de pies y manos. Además, a otro grupo conquistadores le faltan los sables, y también se destacan los que “perdieron” los instrumentos musicales originales.

En definitiva, el monumento fue pensado para otro momento de la Ciudad. Aunque su construcción fue encargada para los festejos del Centenario de la Patria, en 1910, se inauguró 26 años después, cuando se pensó en esa zona de la Costanera como un paseo público de excelencia . A principios del 1900 se construyeron las avenidas y boulevares, para 1916 llegó la obra cumbre de Lola Mora –la Fuente de las Nereidas, muy cerca de allí– y en 1927 el complejo de cinco edificios del arquitecto húngaro Andrés Kálnay, entre ellos, el de la cervecería Munich (actual sede de la Dirección General de Museos de la Ciudad).

El contexto, ahora, es muy diferente. El conjunto monumental quedó en un rincón que casi no es transitado por los habitantes de Buenos Aires : rodeado por decenas de camiones que pueden esperar durante días para ingresar al puerto y descargar. Por eso, muchos choferes se reúnen alrededor de las tallas y pasan allí muchas horas. Hay restos de comida , hasta se ven utensilios de cocina y muchas veces olor a orina . “Hace cuatro años que descargo en esta zona del puerto.

Nunca vi que nadie lo limpiara , ni cortara el pasto de la plazoleta. A veces limpiamos nosotros, porque no nos gusta comer entre la basura y con olores”, contó Daniel, un camionero.

A pocos metros del monumento se encuentra el Observatorio Naval, un Centro de Inclusión Social porteño y la villa “Rodrigo Bueno”, que en los últimos años se extendió y su ingreso ya llega hasta la vereda del murallón de la Costanera.

“Está previsto un plan integral de recuperación y puesta en valor para el área. Pero para llevarlo a cabo hay que resolver el grave problema de inseguridad que se vive cotidianamente en la zona”, le dijo a Clarín el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli. En 1992, el entonces presidente Carlos Menem había prometido mudarlo a la 9 de Julio y Avenida de Mayo. Pero el Monumento a España sigue olvidado, en el extremo Sur de la Ciudad.

Silvia Gómez

Clarín, 24 de agosto de 2011



Facultad de Odontología: el significado de sus estatuas



Si uno se guía estrictamente por los límites establecidos, las figuras están en Recoleta, el barrio que, según los que saben, es el que tiene más estatuas en la Ciudad. Pero si es por definición popular, la zona es parte del inexistente (para el catastro) Barrio Norte o bien integra el área del viejo Hospital de Clínicas. Como quiera que sea y se lo guste llamar, lo concreto es que las seis tallas están allí desde hace más de sesenta años y muchos nunca las vieron.

El edificio pertenece a la Universidad de Buenos Aires y alberga a la Facultad de Odontología. Fue construido en 1946, igual que varios de los que están en el sector. La entrada principal está en la calle Marcelo Torcuato de Alvear 2142 y allí es donde están las seis estatuas destinadas a recordar a personalidades de la ciencia. Pero como no están a ras del piso, suelen pasar totalmente desapercibidas.

Se cree que las colocaron en 1950 y, si se las mira de frente y de izquierda derecha, recuerdan a Galeno de Pérgamo, William Harvey, Wilheim Conrad Röntgen, Paul Ehrlich, Horacio Wells y Pierre Fauchard, figuras importantes para la historia, aunque poco conocidas entre los que cada día trajinamos Buenos Aires.

Y aunque no hay demasiados datos sobre los autores de esas estatuas, lo que sí abunda es la información sobre quiénes eran estos personajes y sus obras vinculadas con la ciencia. Veamos: Galeno de Pérgamo (130/200) fue un médico griego y se lo considera figura clave. Seguidor de la obra de Hipócrates de Kos, su obra más conocida ( El arte de la curación ) influyó durante siglos en la formación profesional. Su nombre es sinónimo de médico.

William Harvey (1578/1657), fue un médico inglés conocido por sus estudios sobre el sistema circulatorio y las propiedades de la sangre en todo el cuerpo. Se basó en las ideas de René Descartes y del español Miguel Servet.

Wilhelm Conrad Rötgen (1845/1923) fue un físico alemán que ganó el premio Nobel de Física en 1901. En 1895, trabajando con rayos catódicos, descubrió los Rayos X. Nunca quiso que llevaran su nombre, por cuestiones éticas rechazó patentes y donó el importe de su premio a la universidad donde trabajaba.

Paul Ehrlich (1854/1915) fue un importante bacteriólogo alemán quien en 1908 ganó el premio Nobel de Medicina. Realizó descubrimientos sobre la teoría de la inmunidad y en el campo de la quimioterapia.

Horacio Wells (1815/1848), fue un odontólogo estadounidense quien, en 1844, desarrolló el uso del óxido nitroso como gas anestésico para sacar las piezas dentales. Pero el fracaso de una prueba en 1845 le generó una gran depresión y dejó la odontología. Un año después, comenzó una disputa con otros profesionales por la patente del invento y en 1848 se suicidó.

Pierre Fauchard (1678/1761) fue un profesional francés a quien se considera el padre de la odontología moderna. Se formó como cirujano militar y su libro “El cirujano dentista; tratado sobre los dientes”(1728), se cataloga como el más importante de la especialidad.

Las estatuas en altura que recuerdan a estos científicos no son las únicas en Buenos Aires. Sin ir más lejos, en la Facultad de Medicina (Paraguay 2157) están las de Hipócrates, Bernard, Pasteur y Paracelso. Pero lo más curioso es el frente de la actual Facultad de Ciencias Económicas, sobre Córdoba. La escena representa a los médicos en medio de una intervención quirúrgica, algo extraño para la actividad que se desarrolla allí. Pero eso ya es en otro barrio (Balvanera) y esa es otra historia.


Eduardo Parise

Clarín, 21 de agosto de 2011

Historia del tango: derribando mitos



Historias de la historia del tango

Hace pocos días fue presentada en Buenos Aires la reedición de “El tango en la sociedad porteña, 1880-1920”, un libro de gran valor documental que pone en jaque algunos de los hitos alrededor de los cuales el tango ha construido su identidad.

Aunque resulte poco artístico es habitual que, en el apuro, los sucesos importantes no tengan la precaución de acontecer en forma de folletín. Esa desprolijidad suele ser atemperada por historiadores de pluma florida, tradiciones orales y evocaciones artísticas, quienes aportan tranquilizadoras dosis de pintoresquismo allí donde resulta menester. Lógicamente, cuando la historia se mezcla con el romanticismo, el rigor de verdad suele pagar los platos rotos; el presente se ocupa de salpimentar el pasado y así es como los héroes mueren contentos por batir enemigos y no pidiendo a los gritos una camilla. Alimentado en la propia repetición, el relato corregido cobra autonomía y en algún momento suelta amarras con aquello que alguna vez ha sucedido; los mitos comienzan a deambular en el imaginario social, a discurrir, a merodear y lentamente logran hacerse un lugar en la memoria colectiva. Así perviven, plácidamente, hasta que a algún curioso se le ocurre investigar cuánto hay de verdad en ellos.

En eso anduvieron Hugo Lamas y Enrique Binda durante más de 35 años, investigando cuánto había de verdad en el relato habitual sobre los orígenes del tango. “Lo que íbamos leyendo sobre el período que nos ocupaba no nos cerraba –dice Enrique Binda-; cuanto más analizábamos, más interrogantes se nos iban generando, hasta que terminamos por darnos cuenta de que había que reescribir la historia basándose en documentación verificable y no en verdades reveladas”. Desde un primer momento los autores se impusieron los rigores de una investigación de estricto carácter científico: ponderar únicamente aquello que se puede probar, prescindir de lo aceptado en forma dogmática por el saber popular, evitar la tentación de elaborar una teoría allí donde la documentación no resulta esclarecedora y releer la bibliografía considerando las circunstancias de producción y las jactancias que pudiera esconder. “Siempre pensamos que el tango había nacido en el seno de una sociedad normal, como era la de Buenos Aires en aquellos momentos –dice Binda-. La documentación que fuimos hallando nos revela que el fenómeno sociocultural llamado tango se desarrolló con normalidad dentro del crecimiento intelectual de la ciudad”.

El entrecruzamiento de expedientes judiciales, comunicaciones policiales, testimonios, programas teatrales, discos, publicidades, informes catastrales, censos y archivos de todo tipo condujo a los autores a revelaciones que confrontan algunos de los hitos más difundidos sobre el tango: la investigación presenta un tango que se desarrolló tanto en el centro como en los arrabales, a la luz de quien quisiera verlo, con más academias que prostíbulos y con muchos más actores que el consabido elenco de cuchilleros, prostitutas y malandras. “La presencia del tango se dio en todos los estratos sociales –señala Binda-, en diferentes porcentajes. No es que toda la clase baja amara al tango ni que toda la clase alta lo rechazara. En 1910, por ejemplo, ya había más de 500 títulos de tango grabados; ¿quién consumía esos artículos de lujo? ¿Los rufianes, las prostitutas, los compadritos? En la misma época las partituras para piano de tangos se habían vendido por millares, ¿quién tenía un piano en su casa? Hablamos, al menos, de clase media para arriba.”

La fascinación por la épica y la inclinación al pálpito por sobre el dato duro han llevado a lo que Binda denomina “confundir la historia del tango con la historia de los tangueros”: el error consiste en haber transformado el derrotero de unas cuantas personalidades en la historia de todo un movimiento socio-cultural. En esa inteligencia, que un músico haya hecho sus primeras armas en el barrio de La Boca se traduce en que solo han existido tangos en la esquina de Suárez y Necochea. “Hasta 1910, momento en que los primeros tangueros llegan al centro, para escuchar tango por tangueros había que ir a la Boca, es probable, pero en el resto de la ciudad el tango se podía escuchar desde muchos años antes. Sucede que hasta 1910, por su educación, vestimenta y nivel musical los tangueros no estuvieron preparados para presentarse ante el exigente público del centro, muy acostumbrado a escuchar los conjuntos de las confiterías -que tocaban todo tipo de música, también tangos- y estaban conformados por grandes músicos que integraban las orquestas que luego en los teatros interpretaban zarzuelas y óperas completas”. Las reseñas periodísticas, los avisos publicitarios, las obras de teatro, la edición de partituras y la discografía ofician como pruebas.

La reconstrucción de época que se desgrana a lo largo de las 450 páginas del libro termina por presentar una historia del tango quizás menos heroica pero, en todo caso, más razonable. Binda concluye que “cuando se constriñe el tango al burdel y al arrabal, además de que no es cierto, se le está haciendo un flaco favor: se reduce su influencia y participación a un micromundo cuando en realidad el tango estaba difundido por todo Buenos Aires, y ya andaba dando vueltas por el resto del país y por el mundo. Entender eso no es quitarle méritos al tango; por el contrario, es ubicar sus reales valores”.

Gustavo Naveira, bailarín y maestro de tango, reconocido mundialmente como una de las personas que más ha investigado los secretos que se esconden en el baile del tango, destacó en la presentación del libro la sinceridad con que los autores han ido en búsqueda de la verdad: “con el genuino objetivo de entender lo que ocurrió y satisfacer esa necesidad de todos de saber cómo fue que hoy tenemos lo que tenemos”.

Ramiro Gigliotti

Revista Ñ, 16 de agosto de 2011

Vuelta de Obligado: encuentran rastros arqueoógicos de la batalla

En las barrancas de la margen derecha del río Paraná, donde se libró la batalla de la Vuelta de Obligado, se encontraron varias piezas de hierro utilizadas en el campo en el que, hace 166 años, combatieron criollos y tropas anglofrancesas.

Remaches, pernos, proyectiles, clavos y fragmentos de botellas de cerámica son los restos que aparecieron en el Parque Histórico Natural Vuelta de Obligado con vegetación autóctona que alberga una gran biodiversidad. "Las lluvias, el viento y otros agentes erosivos hacen que los restos de aquella lejana contienda aparezcan esporádicamente en diversos puntos de la zona", indicó a través de un comunicado el Grupo Conservacionista de Fósiles y el Museo de Sitio Batalla de Obligado, de San Pedro.

Los remaches, de 5 por 5 cm, se utilizaban para sujetar las maderas de los parapetos defensivos de las tropas federales, mientras que una bala maciza de 78 mm de diámetro y 1,8 kilos "podría tratarse de un proyectil de la artillería volante que Mansilla desplegó en ese punto como apoyo de la caballería que rechazó, allí, el primer intento de desembarco anglofrancés", señaló Eduardo Campos, investigador de la batalla.

Pernos de 9,5 cm de largo se utilizaban para sujetar estructuras militares, como carruajes y cureñas de artillería. Los clavos forjados a mano complementaban aquella fijación..

La Nación, 15 de agosto de 2011

La calle Florida sobresale en Amércia Latina por sus alquileres elevados



Está segunda, con 95 dólares por m2, detrás de la lujosa Oscar Freire en San Pablo, Brasil
Supo reinventarse a lo largo de su historia y jamás perdió protagonismo. Nombrarla fue tanto sinónimo de distinción, de movida cultural, espacio urbano popular y callejero como centro de atracción comercial y turístico por excelencia.

Hace poco, los manteros que allí se instalaron desataron un conflicto que amenazó su potestad como vidriera comercial indiscutida. Pero a la calle Florida nada le hace sombra, tanto que, según un último estudio privado, la tradicional peatonal porteña es una de las más caras de América latina para el alquiler de locales comerciales. Con 95 dólares promedio por m2, se ganó el segundo puesto detrás de Oscar Freire, la lujosa calle comercial de la ciudad de San Pablo, Brasil, con 103 dólares por m2 de locación.

En tercer y cuarto puesto se ubican la avenida Andino, en Bogotá, Colombia, con 70 dólares por m2, y la avenida Jirón de La Unión, con 60 dólares por m2, en Lima, Perú.

Hoy, conseguir un espacio libre en Florida es casi una odisea. En todo su recorrido sólo quedan dos vidrieras disponibles. Pero la bonanza para el mercado de retail es generalizada y la demanda crece en todos los principales centros comerciales a cielo abierto de la ciudad. En el eje Santa Fe y Callao, por ejemplo, donde el valor promedio es de 60 dólares por m2 de alquiler, hay sólo 85 m2 disponibles.

Según datos de un estudio elaborado por la consultora Colliers International, "finalizado el primer semestre del año, en el análisis de los principales corredores porteños (Florida, Santa Fe, Santa Fe y Pueyrredón, Cabildo y Juramento, Puerto Madero, y Rivadavia y Carabobo), se observa una superficie disponible total de 4974 m2, lo que representa una disminución del 35 por ciento con relación al cierre de 2010 -precisa el estudio-. En promedio, se registran unos 1000 m2 disponibles por eje comercial, con excepción de Santa Fe y Callao, donde se ofrecen tan sólo 85 metros cuadrados".

En el corredor Puerto Madero, específicamente, no hay locales en alquiler, y en la peatonal Florida sólo quedan dos vidrieras disponibles.

"Tener un local en la calle Florida es como una vaca lechera, y cuando un espacio se desocupa, suele haber lista de espera", asegura Juan Manuel Troncoso, broker del área retail de Colliers International.

Luego de la abrupta caída del mercado inmobiliario durante 2002, la renta de locales fue una de las inversiones más castigadas y, según recuerdan los principales referentes en materia inmobiliaria, los valores de alquiler cayeron hasta un 70 por ciento en dólares. "Luego se inició una escalada paulatina en los precios hasta llegar al pico máximo en 2008. Al año siguiente, llegó la crisis internacional y, en el primer semestre de 2009, los valores entraron en una meseta", apunta Alejandro Silberman, titular de Lacroze Propiedades, firma que, precisamaente, posee los únicos dos espacios libres disponibles sobre la calle Florida.

A partir de allí, la curva volvió a repuntar y, en el último semestre de este año, los precios aumentaron 12,1 por ciento sobre los valores de diciembre de 2010, con excepción de Cabildo y Juramento, ya que allí el alza registrada fue del 23,6 por ciento, y los valores rondan los 70 dólares por metro cuadrado.

¿A qué rubros pertenecen las empresas que alquilan locales en los ejes principales de la ciudad? Indumentaria y accesorios encabezan la lista, con 57,4% de participación, según el estudio de Colliers. La gastronomía, en segundo lugar, que representa con indumentaria y accesorios el 70% del total del mercado de locales..

Soledad Vallejos

La Nación, 19 de agosto de 2011

Descubren restos de un barco del imperio romano


Un equipo de expertos estadounidenses y albaneses descubrieron un barco romano con unas 300 ánforas. Por las características de estos jarrones, la embarcación naufragó posiblemente en el siglo II antes de Cristo en Karaburun, en donde se juntan el mar Adriático con el Jónico (brazo del Mediterráneo), en las actuales costas de Albania.

El hallazgo podría servir para saber más sobre el imperio romano y su relación con los ilirios; pueblos que habitaban esas tierras, navegaban las aguas del Adriático y finalmente fueron derrotados por Roma.

Según declaró Auron Tare, miembro albanés del equipo de arqueólogos, la embarcación, de 30 metros eslora, se encontró al oeste de la isla de Sazan, frente a la bahía de Vlora, a unos 50 metros de profundidad.

El barco fue descubierto por un robot de la nave científica estadounidense Hércules, que desde hace cinco años rastrea el fondo de los mares Jónico y Adriático frente a las costas de Albania, para crear un mapa de los patrimonios arqueológicos e históricos submarinos de este país mediterráneo.
Las imágenes que pudo obtener el robot indican que a bordo del barco había unas 300 ánforas de tipo lambolia y otras dos más grandes que se usaban para el transporte del vino o aceite de oliva.

“Estas ánforas, típicas de la zona del Adriático, pertenecen a la segunda mitad del siglo II y la primera mitad del siglo I a.C, que coincide con el florecimiento del Imperio Romano, y se usaban para el transporte de vino y aceite”, destacó Adrian Anastasi, miembro del Instituto albanés de arqueología y parte del grupo.

Según los expertos, los restos de la nave podrían arrojar luz sobre los ilirios, pueblos indoeuropeos procedentes de los balcanes. En el Adriático, ellos se dedicaban a la piratería. Y fueron combatidos y derrotados por los romanos. De allí que también, el hallazgo contribuiría a saber más sobre la relación de este pueblo con el Imperio Romano y también con el Griego.

Desde que comenzó su actividad hace cinco años, la expedición estadounidense-albanesa, patrocinada por la RPM Nautical Foundation, ha descubierto en aguas albanesas 20 embarcaciones hundidas, algunas de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Y otras 15 también en el mar Adriático, pero en aguas que pertenecen a Montenegro.

El hallazgo anterior de la Nautical Foundation había sido justamente frente a las costas de Montenegro, en julio último. Allí, buzos especializados pudieron subir a cubierta varias ánforas de gran tamaño.

La misma fundación también trabaja en otros proyectos arqueológicos recuperando tesoros hundidos en el mar Caribe y en el Atlántico norte (en las costas del estado de Florida, Estados Unidos). Y además en aguas de Japón, India, Italia, España, Marruecos y Bulgaria.

Clarín, 19 de agosto de 2011

El primer club de vinos kosher está en Mendoza



Primera lección : kosher en hebreo significa apto. Y si bien en la mayoría de los casos el consumo de productos alimenticios kosher se debe a convicciones religiosas, en otros se adopta por la tranquilidad que implica la certificación constante de los procesos productivos.

Segunda lección : a diferencia de la carne kosher, en la que a la vaca se la sacrifica de un modo distinto al tradicional, con el vino la técnica, elaboración o variedad no difiere de los que se encuentran en el mercado. Sólo necesitan la certificación de un rabino que supervisa todo el proceso de elaboración, en el que sólo pueden intervenir manos judías.

Con el consumo de productos kosher cada vez masificado (se los puede encontrar en los supermercados) y el sostenido crecimiento de los clubes de vinos en la Ciudad, Gabriel Vinitzky comenzó a proyectar hace un año el Kosher Wine Club, el primer emprendimiento de estas características en el mundo. Vinitzky, gerente general del club explica: “La idea original era quitarle la mala prensa al vino kosher, al que se lo identifica con un vino dulce o con el vino kosher meshuval”.

Pausa y tercera lección : meshuval en hebreo significa pasteurizado y es el que no se impurifica (no pierde su condición de kosher) al tacto de alguien que no pertenece a la colectividad. Pero al estar pasteurizado pierde aroma y sabor . Es el que comúnmente se utiliza en las ceremonias religiosas.

“Los vinos que elaboramos en Mendoza exclusivamente para el club son de altísima calidad –retoma Vinitzky–. La idea es que quien los tome no encuentre diferencias con los mejores productos tradicionales del mercado y que de la ceremonia pase a la mesa de todos los días ”.

El Kosher Wine Club cuenta con la certificación del rabino Daniel Oppenheimer. Y hasta que la idea se convirtió en negocio hubo un largo proceso. Lo cuenta Alfredo Terzano, director del club: “Viajamos a los Altos del Golán en Israel que da vinos kosher de la misma calidad que los grandes vinos del mundo. Y hasta realizamos seminarios de estudios judaicos”.

Terzano dice que lo asombró la solidaridad de la colectividad judía con el proyecto del club que antes de la primera entrega (son cajas de seis vinos cada dos meses a un costo promedio de $ 85 la botella) ya tenía más de 300 socios.

Cuarta lección : lejaim en hebreo significa por la vida y equivale al salud de las mesas argentinas. El vino está, sólo es cuestión alzar las copas.


Guillermo Kellmer

Clarín, 19 de agosto de 2011

Oliverio Girondo, un autor contra la solemnidad

Recordando a Girondo, el poeta que anunció: “Todo es nuevo bajo el sol”



Aunque parezca increíble fui un niño hermoso y rubicundo. Cuando mis padres me llevaron al colegio intenté suicidarme. En el Nacional me perfeccioné en el arte de las carambolas y los manoseos” . El poeta Oliverio Girondo es el autor de esta autobiografía. Había nacido el 17 de agosto de 1891, hace exactamente 120 años. Y moriría en Buenos Aires en 1967. Girondo publicó uno de los libros fundacionales de la vanguardia latinoamericana, Veinte poemas para leer en el tranvía , editado en Francia en 1922. Fueron apenas 1000 ejemplares, con ilustraciones del propio Girondo, que abrieron un nuevo sentido para la poesía. El decía que lo había escrito para redimirse de su primera obra, La madrastra, “un melodrama infecto”, según su definición.

Hoy la editorial chilena Tajamar presenta una edición facsimilar, casi idéntica a la original. Alejandro Kandora, su editor, dice que Veinte poemas...

“es un libro que editamos con las mismas ilustraciones pero, por primera vez, coloreadas, las tipografías de época y el mismo formato”. Y agrega: “En Girondo, es clave la relación con la ciudad. Su poesía, urbana, le dio a la ciudad imágenes esplendorosas”.

Girondo tenía un enorme interés por las artes visuales. “Sus dibujos para Veinte poemas...

no funcionan como un simple acompañamiento decorativo. Poesía y dibujo son más que complementarios, potencian mutuamente sus sentidos”, dice Martín Greco, investigador y especialista en la obra del poeta.

Girondo había nacido en una familia de dinero, de apellidos lustrosos. Así que los viajes a Europa, de estudios, pero también de paseos y excursiones, eran más que comunes. Estuvo internado en un colegio inglés, el Epsom de Londres, y después fue a parar a otro en Arcueil, cerca de París. De allí lo expulsaron porque, según cuenta Ramón Gómez de la Serna en Retratos contemporáneos, le tiró un tintero por la cabeza un profesor de geografía que hablaba de “los antropófagos que existían en Buenos Aires, capital de Brasil”.

El poeta se había comprometido con sus padres a estudiar Derecho, si ellos habilitaban esos viajes a Europa en los que comienza a contactarse con las nuevas ideas, las nuevas corrientes estéticas y literarias. Y así empieza a colaborar con revistas. Y funda alguna, también, como “Comoedia”, que armó con René Zapata Quesada, también coautor de aquel melodrama. Con Ricardo Güiraldes y Evar Méndez fundó la editorial Proa, que precedió a la revista del mismo nombre.

En 1924 escribió el célebre “Manifiesto de Martín Fierro”, para la segunda época de la revista, en el que dice que “frente a la funeraria solemnidad del historiador y del catedrático, que momifica cuanto toca (...) Martín Fierro sabe ‘que todo es nuevo bajo el sol’(...

). Escribió Calcomanías , Espantapájaros , Interlunio y En la masmédula , entre otros libros. La ensayista y crítica Beatriz Sarlo escribió que “quizá como nadie en ese período, Girondo afecta valores establecidos ”. Para la presentación de Espantapájaros , hizo un desfile con una carroza funeraria y seis caballos y alquiló un local en la calle Florida, atendido por chicas jóvenes que vendían el libro: en un mes se agotó la edición.

Dice Greco: “Su principal legado es la idea de que la poesía es más que nada una nueva forma de percepción de la realidad: se pueden encontrar poemas tirados en una escalera, en la calle, y el poeta los recoge ‘como quien junta puchos en la vereda’”.


Nora Viater

Clarín, 17 de agosto de 2011

viernes 19 de agosto de 2011

Avances de la ciencia II: el satélite argentino despliega su instrumento más importante




Lo que ocurrió recién tiene la misma importancia que el lanzamiento de junio”, le dijo a Clarín –ya relajado– Daniel Caruso, jefe del proyecto SAC-D de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Es que ayer, ante la mirada de una comitiva de la NASA y en el Centro Teófilo Tabanera de Córdoba, el satélite argentino desplegó completamente el Aquarius, su instrumento más importante. Desarrollado en los Estados Unidos, es un radiómetro y escaterómetro integrados que servirá para medir la salinidad de los océanos y la humedad del suelo. Pieza clave para ejecutar una de las misiones principales del SAC-D.

“El procedimiento de hoy (por ayer) duró alrededor de 3 minutos y comenzó con el desprendimiento del plato –explicó a este diario, único medio presente en la estación terrena, Marcelo Oglietti, jefe de misión del SAC-D Aquarius–.

El brazo extensor tiene alrededor de un metro y medio y pesa unos veinte kilos.

En la punta se encuentra el reflector que recibe la información. De esta forma, se concluye con la etapa de despliegue de los instrumentos” .

Junto a Oglietti y compartiendo la misma sonrisa del deber cumplido, se encontraba Gary Lagerloef, investigador principal del Aquarius de NASA: “Lo de hoy demuestra el trabajo en equipo entre Estados Unidos y Argentina. Hace tiempo que venimos trabajando los dos equipos técnicos con una excelente sincronización. Somos un poco más que una sociedad: hemos estrechado lazos de amistad”, contó Lagerloef.

–¿Qué significa para la NASA el SAC-D? –Es de muchísima importancia. La información que se recabará será entrecruzada y compartida por varios países. Aportará claridad en cuestiones científicas que son fundamentales para mejorar nuestros datos de ciencia.

La pasada en la que el SAC-D Aquarius quedó “listo” para la observación del océano, el clima y el medio ambiente, ocurrió a las 11.45, en el polo norte, y a unos 657 kilómetros de distancia de la Tierra. “Todos los comandos y funciones se activan desde aquí”, apuntó el Oglietti, el jefe de la misión.

La central cordobesa de la CONAE, se encuentra en la localidad de Falda del Carmen, a unos 30 kilómetros de esta Capital y es la encargada de monitorear cada centímetro que el satélite recorre en el espacio. Para esto, cuenta con el apoyo de 5 bases más repartidas en el resto del mundo.

Desde su lanzamiento, el satélite no pudo generar datos útiles correspondientes a su misión principal ya que la primera etapa consistió en registrar minuto a minuto el instrumental: “Fue un chequeo de ingeniería constante. Todo está bárbaro, estamos muy contentos”, sintetizó Oglietti.

El SAC-D se encuentra unos 500 metros por encima de su órbita.

A partir de ayer al mediodía y hasta dentro de 15 días, se realizarán tareas de mantenimiento en el Aquarius.

Una vez que todos sus componentes queden encendidos, el satélite será removido hasta su órbita definitiva y quedará activado en “modo ciencia”. Es decir, comenzará a recabar información respecto de los océanos y climas, motivo por el cual fue enviado al espacio el pasado 10 de junio.

Lucas Cruzado

Clarín, 18 de agosto de 2011


Protección de los Bares Notables: el caso de la Richmond



Las medidas que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires disponga como respuesta al anuncio del próximo cierre de la confitería Richmond y su transformación en una tienda de venta de zapatillas importadas, permitirán dilucidar dos cuestiones.

La primera es saber si el Ejecutivo porteño va a hacer cumplir la ley. La segunda, si la condición de “Capital Cultural de América Latina” que le auguran a Buenos Aires es apenas un slogan. O si, por el contrario, el Ministerio de Cultura está dispuesto a preservar el patrimonio cultural frente a los intereses económicos inmediatos y mezquinos, para garantizar el ejercicio de un derecho colectivo de carácter constitucional.

La confitería Richmond es un Bar Notable, eso es indiscutible, y conforma con su edificio y su uso –confitería– un patrimonio material e inmaterial indisoluble. Junto a otros bares también notables, representan uno de los caracteres más distintivos del patrimonio cultural porteño.

La figura de “Bar Notable” tuvo sus orígenes en un libro publicado en 1999, impulsado por la entonces subsecretaria de Cultura Teresa de Anchorena, que reunió algo más de 40 bares y confiterías históricas de la Ciudad de Buenos Aires. Al puntapié inicial le siguió la sanción de la Ley 35, que creó la “Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires”, integrada por los sectores público y privado.

Esta comisión tiene como tarea principal determinar qué bares son notables y llevar un registro que les otorga una distinción. Y a la vez, como veremos, un altísimo grado de protección patrimonial.

Esta protección quedó de manifiesto hace unos años, cuando en forma simultánea estuvieron en peligro de desaparición los bares Británico y El Gato Negro, ambos incluidos en el registro de la Ley 35. La ley 1227, que creó el régimen de protección del patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires, contempla en su artículo 9º, inc. a), una disposición muy precisa. Establece que se consideran protegidos por esa norma “todos aquellos bienes culturales registrados en organismos del Gobierno de la Ciudad”.

Es decir que en estos casos no hace falta una declaración expresa, sino que simplemente, por tratarse de bienes culturales y estar registrados de algún modo en el Gobierno de la Ciudad, se encuentran amparados por esa ley y están alcanzados por todas las disposiciones que esta contiene. No se trata de una interpretación de este columnista, sino de algo que la Justicia porteña –en primera instancia y luego en la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario– determinó en las sentencias dictadas en el expediente “Anchorena, Teresa c/ GCBA s/amparo (Art. 14º CCABA) - Expte. 20036/0”, en lo referido al Bar Británico y al Gato Negro.

Podría decir un abogado, y con razón, que las resoluciones de la Justicia en un caso particular no pueden extenderse a otros, aunque éstos sean idénticos. Pero lo relevante es que en ese caso el gobierno porteño se allanó a la demanda, esto es que sin dar pelea admitió que esos argumentos eran válidos y que efectivamente los bares notables estaban protegidos por la Ley 1227. Entonces expresó oficialmente que se habían “cursado notificaciones a los propietarios, inquilinos y ocupantes de los Bares Británico y Gato Negro, poniendo en su conocimiento que deben preservar el patrimonio cultural y abstenerse de realizar intervenciones que modifiquen el mobiliario, ornamentación y equipamiento propio de los mismos, como así también los espacios de interés público y cualquier otro elemento originario que se encuentre, como surge de la Nota Nº 321-PGAAC-2006, de la Dirección General, Técnico Administrativa Legal del Ministerio de Cultura, del 18/4/2006”.

Por si esto fuera poco, el gobierno porteño le dijo al juez que “a raíz del conflicto entre los propietarios e inquilinos de los locales, la Subsecretaría de Patrimonio Cultural –centrada en el interés de lograr la continuidad de esos sitios por ser representativos de la cultura porteña y estar protegidos por la normativa vigente– tomó contacto con las partes”.

El Ministerio de Cultura debería imitar ahora con los dueños de la Richmond esa iniciativa –provocada en su momento, es cierto, por la presión ciudadana, política y judicial–, y poner en marcha sin más trámite los mecanismos administrativos previstos en la ley y en su reglamentación. Esto es, impedir el cambio de uso, preservar el inmueble, proteger el mobiliario e incluso prohibir el cambio de nombre de la confitería Richmond.

También el Ministerio de Cultura porteño debería cuestionar judicialmente –si esto fue lo que sucedió– la venta del inmueble, porque al estar protegido por la Ley 1227, la enajenación debería haber contado con la intervención previa del gobierno porteño, que además tiene preferencia de compra, según lo dispuesto por el artículo 14º de la citada ley.

Lo más grave aquí es que se llega a esta situación por el incumplimiento de la Subsecretaria de Patrimonio Cultural en la implementación del registro único de bienes culturales previsto por el artículo 12º de la ley 1227, donde deberían estar incluidos los bares notables, tal como lo exigió la Justicia con el Británico y El Gato Negro.

No hay duda: la confitería Richmond está protegida por la Ley 1227 y su preservación como bien integrante del patrimonio cultural porteño o su desaparición sólo depende de una decisión del Ministerio de Cultura de la Ciudad que pasa por cumplir o no la ley. A los funcionarios que no la cumplen, el Código Penal les tiene reservado un artículo.

Facundo de Almeida

Página 12, 13 de agosto de 2011





Los trabajadores de la Richmond resuelven sus problemas laborales


Los trabajadores de la confitería Richmond llegaron a un acuerdo y ayer por la noche se disponían a levantar la toma que habían iniciado el martes en reclamo del pago de salarios atrasados e indemnizaciones por el cierre sorpresivo de la confitería, ubicada en Florida 468, que se convertiría en un local de una marca de indumentaria deportiva .

Los 12 empleados que participaban de la ocupación estuvieron reunidos hasta alrededor de las 21 con el apoderado de la Richmond y los representantes del grupo inversor que se hará cargo del local (habrían puesto el dinero para indemnizar a los trabajadores, algo que al parecer formaba parte del convenio inicial) en el Ministerio de Trabajo. “Se firmó un acta de acuerdo y mañana (por hoy) se cierra el tema”, anticipó Carlos Forlenza, asesor gremial de los gastronómicos. “El compromiso es con ellos. Lo que suceda con el edificio es otro tema”, apuntó.

Forlenza se refirió a la incertidumbre que desde la semana pasada se generó en torno al destino del local donde funcionaba la Richmond. Aunque desde la Legislatura y la Secretaría General de la Comisión de Patrimonio Histórico se siguen buscando alternativas para rescatar a uno de los “bares notables” de la Ciudad.

“Hay varias leyes que protegen el lugar desde el punto de vista edilicio y cultural. Pero ninguna alcanza para preservar el uso de confitería, bar o restaurante”, explicó el legislador Rubén Campos (UCR), que junto a Claudio Presman presentó un proyecto que apunta a reglamentar el uso de la parcela que ocupa la Richmond. La semana pasada, la Legislatura aprobó una ley (todavía no fue reglamentada) que declara a la confitería “ sitio histórico ”. Pero esa norma sólo protege al edificio y no impide el cambio de rubro comercial del local .

“Existe un proyecto para ampliar la zona de Patrimonio Histórico entre Florida y Alem que tiene media sanción. De cualquier modo, ahora hay que dar una discusión para adelante, para solucionar el tema de los bares notables”, opinó Patricio Di Stéfano (PRO).

Desde 1917, la Richmond funciona en el edificio de la calle Florida, que habría sido vendido a un grupo inversor en 9 millones de dólares. Este grupo se lo cedería a un operador que abriría allí un local del Nike. Desde la empresa explicaron que sus negocios son operados por terceros y que la marca no tiene nada que ver con el cierre de la confitería. E insistieron en que la intención es respetar el estilo original del edificio. También dijeron que, si una ley impide el cambio de rubro, se retirarán del proyecto.

Desde las 14 de hoy habrá una movida cultural para salvar a la Confitería Richmond organizada por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad. Será frente las puertas pintadas de blanco, otra vez cerradas y con el histórico salón sin muebles.


Einat Rozenwasser

Clarín, 18 de agosto de 2011




jueves 18 de agosto de 2011

La Richmond cierra sus puertas


Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal, Oliverio Girondo y todo el grupo de Florida (aquellos “niños bien”, según sus rivales de Boedo) solían reunirse allí, a mediados de los años 20, para discutir sobre vanguardismo, renovación cultural y compartir poesías. Y dicen los que saben del tema, que por sus mesas también pasaron personajes como Horacio Quiroga y Baldomero Fernández Moreno, que se mezclaron sin pudor entre muchos otros desconocidos. Desde 1917 permaneció inmune a todos los cambios a su alrededor y hasta ahora había mantenido intacta su esencia porteña aún en medio de una peatonal invadida de turistas; pero no pudo más: la antigua confitería Richmond, en Florida 468, está a punto de cerrar . Y si eso pasa, la Ciudad no sólo perderá un ícono, sino también uno de sus bares notables (en total son 60) más bellos, antiguos y grandes.

La Richmond –que ya había cerrado su famoso salón billar del subsuelo– pasará a ser, dentro de muy poco según trascendió, un mega local de la firma Nike. El inmueble está alcanzado por la ley porteña 2548 que declara la protección cultural de 600 edificios y figura en la lista de los llamados “bares notables”, pero aún así puede cambiar de rubro.

Clarín intentó localizar a los dueños actuales pero no hubo nadie que diera la palabra formal y según pudo averiguar se trata de un grupo inversor que compró el local el año pasado y que hoy se dedica a los bienes raíces. Ayer, los mozos dieron su versión: según dijeron, los nuevos dueños tienen previsto cerrar el local de 1.500 m2 en los próximos meses y tienen un acuerdo para que Nike abra allí un local. Pero todavía no tuvieron una comunicación oficial. “Desde enero pasado el salón empezó a achicarse, el billar cerró, y de los 36 mozos que había el año pasado sólo quedamos diez que no damos abasto. Todos los meses fueron echando mozos, pero no sabemos qué va a pasar, nadie nos dice nada”, dijeron, intentando preservar su nombre y antigüedad. El salón del subsuelo ya fue desmantelado, pero por ahora el salón principal se mantiene intacto: por dentro, el edificio construido por el arquitecto belga Jules Dormal aún mantiene el estilo inglés y sus sillas y sillones Chesterfield de cuero. Igual que los revestimientos en boiserie de roble de eslavonia y las arañas holandesas de bronce y opalina.

El cierre está previsto para fines de agosto o principios de septiembre . Por eso desde varios sectores ya impulsaron los reclamos para que el café siga en pie. El Ministerio de Cultura, que encabeza Hernán Lombardi, está analizando el tema. E incluso hubo movidas de clientes para que la Richmond pueda tener el final feliz de Las Violetas o el Café de los Angelitos.

“Vamos a buscar un mecanismo de acuerdo para sensibilizar a los compradores acerca del valor patrimonial de la Richmond. La ley le da protección sobre la fachada. Habría que buscar un inteligente equilibrio entre la protección histórica de lo que ocurrió en la Richmond y el derecho a la propiedad, sobre el que no se puede avanzar. En estos casos, siempre buscamos acercar una propuesta para buscar inversores e interesarlos, que puedan mantener el uso como bar”, dijo Lombardi.

Por ahora, desde Nike están esperando y dispuestos al diálogo. La cadena, que sólo trabaja con franquicias, adelantó que si avanza el negocio no planea hacer cambios estructurales en el edificio.


Romina Smith

Clarín, 10 de agosto de 2011

lunes 8 de agosto de 2011

Café La Biela


Carlos Gutiérrez, hoy gerente, empezó a trabajar en La Biela (Quintana 596) hace 45 años, en 1966, cuando la peatonal Roberto Ortiz no existía y la esquina era Junín, frente a la parada del 17. Al año siguiente iniciaron la primera transformación del antiguo cafetín y abrieron al lado, sobre Quintana, la confitería “paqueta” y restaurante La Biela, que tenía cartel visible, mantelería de hilo y era comparado por su cocina con la del cercano Alvear Palace y con el Plaza.

En ese restaurante Bioy tenía la mesa 20, donde comía a diario siempre mirando hacia el interior del local. Así fue hasta el 94, cuando Gutiérrez y asociados unificaron los locales (“era un lío tremendo, dos brigadas de mozos, dos cajas”) y llegó la reforma que se mantiene hasta hoy, con maderas claras y ventiladores de techo. “Usted puede venir aquí a hacer sus reuniones de trabajo o de lo que sea a su mesa que nadie va a estar escuchando lo que dice. Aquí hay clientes que vienen hasta seis o siete veces por día. Así funciona. Los mozos de la mañana conocen a cada uno por su nombre, y reciben recados: ‘Si lo ves a tal, decile que después vengo’”, revela el hombre de la barra.

El origen del nombre, se sabe: el playboy y corredor de autos Roberto “Bitito“ Mieres picaba a gran velocidad y arriesgada pericia en una tarde imprecisa de los 50. Exigido su auto, fundió una biela. La sacó, entró al bar y dijo a los mozos asombrados: “Esto, gallegos, es una biela”. Y así fue. Del Alvear llegaba la clientela de huéspedes famosos, como la legendaria cantante italiana Mina, o el presidente también de Italia Sandro Pertini, o Alain Delon, o Serrat, “que se levantaba a escuchar los partidos de Boca por la radio junto los mozos”, o el bailarín Rudolf Nureyev, o Cristina Onassis, o Raphael y los pilotos de Fórmula 1 que venían al Gran Premio: Jackie Stewart, Nikki Lauda, Emerson Fittipaldi... la herencia de los tuercas Mieres o Charlie Menditeguy. La otra crema llegaba de las galas de abono del Colón. “Los esperábamos de pie, con la servilleta en el brazo, hasta que aparecieran, aunque fuera a la una de la mañana”.

Las tertulias siguen, aunque los nombres cambien y los plásticos Pedro Roth y Raúl Santana extrañen a Facundo Cabral.

Clarín, 8 de agosto de 2011

Tiradentes en el barrio de Palermo



El gran busto de bronce está sobre un pedestal de granito. Reproduce la imagen de un hombre con pelo largo, barba y en sus manos, cruzadas sobre el pecho, hay una cruz. Como el vandalismo se llevó las placas que lo identificaban, muchos creen que evoca a la figura de Cristo. Y aunque el hombre también sufrió un martirio, su figura no tiene relación con lo religioso, pero sí contiene mucho de sagrado: esa persona murió por la libertad.

Desde 1966, la imagen –casi desconocida– está en la plaza Almirante Ramón González Fernández, unos metros a la derecha de la avenida Sarmiento, en el tramo que une Figueroa Alcorta con Libertador. Su autor es el escultor uruguayo y luego naturalizado argentino Juan Carlos Oliva Navarro (1888-1951), un artista formado en la Asociación Estímulo de Bellas Artes y en la Academia Nacional.

Pero, ¿a quién recuerda ese busto impactante y anónimo en medio de los jardines vecinos al Rosedal de Palermo? Se trata de Joaquín José da Silva Xavier un hombre nacido el 16 de agosto de 1746 (en unos días se cumplen 265 años), a quien la historia de los héroes de América conoce como Tiradentes (o Sacamuelas, en español).

Tiradentes era el cuarto de siete hermanos de una familia de Minas Gerais. Su padre, portugués, era un propietario rural; su mamá, nativa de esas tierras brasileñas. El chico aún no había cumplido los 11 años cuando ya era huérfano. Y en su historia fue clave la figura de un padrino cirujano con quien aprendió Farmacia y Odontología. De allí su apodo popular.

Pero su vida no estuvo sólo ligada a esos temas de la salud. También fue comerciante, minero y hasta militar en las filas del ejército que estaba al servicio de la colonia. Justamente en esos años fue cuando comprobó que la gran riqueza que producían los mineros no se correspondía con la vida de miserias que llevaba el pueblo. Entonces, en 1787, pidió la baja y se instaló en Vila Rica, un pueblo de Minas Gerais y, apoyado por grupos de mazombos (criollos), empezó a liderar movimientos antiportugueses. Su sueño era “hacer una gran nación” y a fines del siglo XVIII, promovió el primer intento serio de independencia en su país.

Junto con otros dirigentes (entre ellos había algunos clérigos), Tiradentes fue capturado en 1789 y fue condenado a muerte. En 1792, después de una vejatoria procesión por las calles de Río de Janeiro, fue ahorcado en el patíbulo. Luego, su cuerpo fue descuartizado: la cabeza se exhibió en un poste en Vila Rica; otras partes, en distintos pueblos. Era, decían, el castigo por sus “infames prácticas”. Y con su propia sangre, los verdugos firmaron el certificado de su ejecución.

Tiradentes es el “Patrón Cívico de Brasil” y cada 21 de abril (feriado nacional en ese país y aniversario de su ejecución) se lo recuerda como lo que fue: un auténtico patriota. El busto que lo evoca en Buenos Aires fue donado por el Instituto Argentino-Brasileño de Cultura.

El pasado de la lucha de los pueblos americanos por su libertad tiene muchas figuras y muchos héroes. Lo más probable es que la mayoría, como pasó con Tiradentes, ni hayan llegado a ver los resultados de su lucha. Otros, en cambio, iban a convertirse en presidentes de esas naciones que debieron librar duras batallas para lograr la ansiada independencia. Uno de esos casos es el de George Washington, cuya estatua porteña, también en Palermo, está a unos 200 metros de la del héroe brasileño. Pero esa es otra historia.

Eduardo Parise

Clarín, 8 de agosto de 2011



La capa de hielo del Ártico se aproxima a su nivel histórico más bajo


La capa de hielo en el Artico disminuyó casi hasta su mínimo histórico debido a las altas temperaturas de los últimos meses, según informa el Centro Meteorológico de Rusia (CMR). El dato es un alerta más para sumar a las señales que aparecen cada año sobre los efectos del cambio climático en el planeta.

En estos momentos, el hielo ártico cubre una superficie de 6.860 millones de kilómetros cuadrados, cerca del mínimo registrado en 2007 , señala el CMR en su página web. Todos los mares árticos rusos están por debajo de la norma en lo que se refiere a su superficie helada desde las aguas de la parte europea de Rusia al mar de Chukotka, frente a la península de Alaska.

En concreto, la superficie de hielo en la zona suroccidental del mar de Kara está un 56 por ciento por debajo de la norma, mientras que en el caso del mar de Chukotka este porcentaje es del 35 por ciento.

Por esta razón, las condiciones para la navegación por las aguas árticas son consideradas “muy buenas”, tendencia que se mantendrá hasta septiembre. El CMR informa de que durante este mes casi todas las rutas árticas están libres para la navegación de buques que no sean rompehielos .

La reducción de la capa de hielo que cubre el océano Glacial Ártico por el calentamiento global ya permitió en 2010 que un petrolero ruso reabriera la ruta marítima ártica, alternativa al canal de Suez, que se mantenía cerrada desde hace tiempo al tráfico comercial.

Un barco mercante procedente de la zona de Europa Occidental necesita casi la mitad de tiempo para llegar a Asia a través de la ruta ártica que por el canal de Suez, con el consiguiente ahorro de combustible.

Según algunos expertos, el progresivo deshielo debido al ascenso de las temperaturas conducirá a que, hacia 2040, este océano quede totalmente despejado en verano, lo que permitirá prescindir de los rompehielos.

Clarín, 5 de agosto de 2011

Cementerio de la Recoleta: ¿cementerio familiar o negocio inmobiliario?



Todos los días, un promedio de 2.000 personas visita el cementerio de Recoleta. La mayoría se detiene delante de la bóveda de la familia Duarte, donde están los restos de Eva Perón. Sin embargo, son pocos los que advierten que sobre la puerta de la bóveda vecina hay un papel pequeño, medio escondido detrás de una hoja metálica, que dice: “Se vende/On Sale” . ¿Por cuánto? 250.000 dólares, lo mismo que, según las inmobiliarias de la zona, cuesta un departamento de tres ambientes frente al cementerio.

Hace 6 meses que el dueño la quiere vender, pero nadie hizo una oferta concreta todavía, aunque él dice estar dispuesto a negociar. El sitio recoletacementery.com indica que entre el 15% y el 20% de las bóvedas del cementerio está en venta. El precio varía entre 20.000 y 500.000 dólares. Según ubicación, visibilidad y calidad artística y del material.

La imponente bóveda de Federico Leloir (Premio Nobel de Química en 1970), de aproximadamente 10 metros de altura, está en proceso de restauración y podría valuarse en 400.000 dólares, esencialmente por la calidad del monumento. Según la inmobiliaria Izrastzoff, con esa cantidad de dinero se podría comprar un departamento de alrededor de 120 m2 (de 4 o 5 ambientes) en el coqueto barrio.

La dirección del cementerio dice que no se ocupa de ese mercado. El apartado “bóvedas y cementerios” de los clasificados es donde se encuentran los anuncios, que también se publican en Mercado Libre. Y hay un “señor Norberto”, que algunos llaman el “pasador de bóvedas”, que está cuatro horas por día en el cementerio a la espera de transacciones. También se lo ve en Chacarita y vive de su trabajo en los dos cementerios desde 1955. Generalmente, restaura las bóvedas antes de venderlas y heredó el oficio de su padre.

Pero la bóveda vecina a la de Evita no pasó por el señor Norberto. El dueño, que la heredó de su madre, puso directamente un cartel de alrededor de 3 x 5 cm, con un número de teléfono y una dirección de mail: dsabelli@hotmail .com. Afirma que recibió, desde enero, entre 20 y 30 mensajes. La mayoría lo contactaron “por curiosidad”, sin hacer ofertas concretas. Cuando Sabelli –que no da su nombre de pila– habla de las razones por las que quiere vender dice que es un “tema personal”.

El hizo su propia investigación y fijó su precio “en familia”, en un valor promedio de esa zona del cementerio. No quiso trabajar con Norberto. “No estamos apurados, lo haremos por nuestra cuenta”, explica. Norberto, por su parte, cree que la propiedad está sobrevaluada. “Hay gente que sueña”, dice. Y asegura que no es suficiente estar al lado de una tumba famosa. El pasador estima el precio de la bóveda en unos 60.000 dólares porque está lejos de la entrada y hecha en un material común.

Efectivamente, las paredes blancas no son de mármol. Su estado general es bueno, aunque las dos puertas están entreabiertas algunos centímetros y unidas solo por un candado. Se nota que la familia no le tiene mucho afecto ni pasa mucho por allí. En la sala principal, uno de los dos vasos sin flores está puesto al revés. Y siempre hay basura al lado. El dueño prevé mandar los 14 ataúdes al crematorio después de la venta. No sabe nada de la vida de Livia Pineda de Figueroa, una antepasada de su mamá, cuyo nombre está escrito sobre el monumento. Y desconocía que sobre una de las escaleras, bajo la puerta de entrada del sepulcro, está escrito Gandulfo Constrayacucho, otro nombre que no le dice nada.

Para los turistas, el cementerio de Recoleta es donde está la tumba de Eva Perón. Para Eduardo Lazzari, historiador, es el “panteón de la Argentina”. Según algunos dueños de bóvedas, es el cementerio familiar y prueba de pertenencia a la clase alta. Otros propietarios lo ven como un mercado lucrativo, aunque a veces pueden ser decepcionados.

Clarín, 4 de agosto de 2011

miércoles 3 de agosto de 2011

Pista de hielo en Recoleta

Las lluvias habían postergado su inauguración, pero al final, el tiempo dio un respiro y desde hoy los vecinos podrán patinar gratis sobre una pista de hielo en Recoleta. Ayer durante el acto de inauguración, algunos –sobre todo los chicos– no pudieron con la ansiedad y los dejaron calzarse los patines y dar unas vueltas . Se trata de la primera pista pública de la Ciudad y funcionará todos los días, hasta el 25 de agosto, de 9 a 12 y de 14 a 21.

La pista está frente al edificio de Canal 7, en la plaza Uruguay, entre Figueroa Alcorta, Tagle, Libertador y Austria. Para llegar, hay que tener en cuenta que el acceso es por Figueroa Alcorta. Tiene 450 metros cuadrados, lo que permitirá que unas 100 personas patinen al mismo tiempo, en lapsos de 30 minutos . Y los turnos se entregarán por orden de llegada.

Hasta el domingo, y por las vacaciones de invierno, la prioridad será para los menores de 12 años. Los patines serán provistos por la Ciudad, aunque sólo podrán patinar los que calcen más de 30 y hasta 46 . Y los menores tendrán que estar acompañados por un mayor, ya que hay que firmar un acta de responsabilidad civil.

Para patinar conviene tener en cuenta que hay que ir bien equipado porque en la pista el frío se siente más: conviene llevar guantes por si hay caídas, y pantalón y mangas largas. También es necesario tener DNI o cédula de identidad, porque si no, no se pueden retirar los patines. Eso sí, los que tengan patines propios, los pueden llevar.

En la pista hay que observar reglas relacionadas con este deporte y con la seguridad . Por ejemplo, no se puede modificar el sentido de giro o cruzar la pista, tampoco pueden patinar dos personas agarradas o empujar a otro patinador. Lo ideal es no llevar bolsas o mochilas, porque no se puede ingresar a la pista. Un dato importante: están prohibidos los teléfonos y cámaras mientras se patina.

Ayer, tras el acto formal, hubo una exhibición de patinadoras artísticas. Y además, integrantes de la Asociación Argentina de Hockey sobre Hielo jugaron un partido amistoso. Después, los chicos y algunos grandes “invadieron” la pista. Como Ilona Navas, de 9 años, que patinó junto a sus amigos Luis y Selene. “Me encantó nunca había usado estos patines, es bastante difícil y me caí”, contó.

El ministro de Espacio Público, Diego Santilli, dijo que “la idea es que la pista funcione todos los años y llevarla a otros barrios”. El alquiler del equipamiento le cuesta a la Ciudad $ 170.000.



Silvia Gómez

Clarín, 27 de julio de 2011

Buenos Aires: Art Noveau en extinción

No siempre la noción de patrimonio tuvo el mismo valor. No fue hace tanto que Le Corbusier, formuló un plan para París que se cargaba media ciudad. No solo eso, luego lo propuso para Buenos Aires aunque sin demasiado éxito. Soñaba con una ciudad llena de verde, aire y luz. Para lograrlo, proponía destruir muchos de los abigarrados edificios porteños y reemplazarlos por torres sobre manzanas convertidas en parques. Así de radical y utópico era el urbanismo del llamado Movimiento Moderno. Bajo esa ideología muchos obras de Buenos Aires se perdieron. Otras languidecen. Veamos el caso de varios edificios Art Nouveau, ese estilo que alegró con sus curvas, texturas y colores las fachadas de las primeras décadas del siglo pasado. Al Hospital Español, obra de Julián García Nuñez sobre la Avenida Belgrano, sólo le queda el 40 por ciento de su frente original. La amputación da para llorar. El edificio que ocupaba toda la cuadra sobre la avenida estaba jalonado entonces por tres cúpulas acebolladas y tenía un luminoso acceso principal. Pero con la sesgada mirada modernista, el valor estético del edificio no pudo competir con los nuevos valores funcionalistas: para ampliarlo, lo más práctico y económico fue tirar abajo todo lo que molestaba.

La conciencia patrimonial recién apareció en los años 80. Y claro que tuvo interpretaciones de lo más diversas. El edificio de Tucumán y Talcahuano, una de las más interesantes obras del Alfred Massué, fue salvado de una forma que despertó no pocas polémicas. Mantuvieron el motivo icónico principal, el cuerpo de la esquina coronado por una trabajada cúpula, y completaron el edificio con arquitectura contemporánea.

Hay otras dos obras emblemáticas del Art Nouveau porteño que están en estado de emergencia. La Societá Unione Operai Italiani, en Sarmiento 1374, de Virginio Colombo, es uno de los casos más potentes del estilo florearle, la versión italiana del estilo Art Nouveau. Además de su valor arquitectónico, esta obra tuvo gran significancia social y cultural. Allí hacían su primera escala los inmigrantes italianos hasta conseguir su radicación definitiva. Además tenía un majestuoso salón de música y baile donde se reunía la colectividad. Después de un incendio y un derrumbe parcial sufrido en 2006, sus techos no fueron reparados.

La otra gran víctima es la Confitería del Molino. La obra de Francisco Gianotti es un monumento al descuido nacional. Hace más de 10 años recorrí sus interiores con un grupo de inversores dispuestos a hacer algo por recuperarla. El negocio no cerró: no hubo acuerdo entre lo que pedían los propietarios y lo que estaban dispuestos a pagar los inversores. La visita fue impactante: los subsuelos de gran altura, todos con azulejos blancos donde funcionaba la panadería. Las máquinas y enseres envueltos en polvo estaban como si de un día para el otro la hubieran abandonado. La Confitería destruida me recordaba –haciendo esfuerzos– aquellos magníficos salones que alguna vez conocí. Y los pisos de arriba, con sus paliers y habitaciones con pisos, revoques, molduras, puertas y ventanas en ruinas, parecían un edificio en demolición.

No han faltado proyectos parlamentarios para rescatar esta joya porteña. El último, ahora en manos de la Comisión de Hacienda, reúne varias iniciativas. En líneas generales proponen expropiar el edificio, restaurarlo, dedicar sus pisos altos a museo y centro cultural y reabrir su planta baja y sótanos, concesionando la legendaria confitería. En contrapartida, al pobre edificio de Unione Operai solo le llegó el cartel de venta. Por suerte, desde 2008 el edificio tiene una catalogación estructural, lo que en criollo significa que no se puede cambiar ni su fachada ni los principales espacios interiores. Pero tanto en el caso del Molino como de Unione Operai, como en el de otros tantos edificios abandonados de la Ciudad, si se siguen dejando las ventanas abiertas o con vidrios rotos y los techos sin reparar, las lluvias terminarán destruyéndolos por más ley que los proteja.


Berto González Montaner *
* Editor Jefe Arq

Clarin, 3 de agosto de 2011

Versión ecológica de la máquina de vapor

El INTI desarrolla un prototipo no contaminante que utiliza desechos forestales
Máquina de vapor en versión ecológica
Apunta a evitar la quema de residuos de la tala aplicándolos a la generación de energía eléctrica. Tecnologías de última generación permiten reducir las emisiones contaminantes.

La quema sin control de desechos forestales, la consecuente contaminación que esa acción produce y la necesidad de abastecer de energía a sitios aislados dieron como resultado un proyecto que busca recuperar el protagonismo de los motores a vapor. En un trabajo que lleva adelante el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se avanza en el diseño y puesta en marcha de una unidad que convierta los residuos madereros en energía eléctrica y mecánica. “Es una propuesta ambiental y sustentable para la reutilización de residuos biomásicos”, definen desde el organismo público. La primera experiencia funcionará en Tierra del Fuego y ya hay municipios interesados en Misiones, Chaco y Córdoba.

La utilización en el siglo XXI de esta vieja tecnología nace por “dos necesidades concretas”, indicó a Página/12 Mario Ogara, director técnico de INTI-Energía. Por un lado, se busca reutilizar los desperdicios biomásicos de la actividad forestal, como el aserrín y la viruta. De esta forma, plantean desde el instituto, “se pueden reducir las emisiones nocivas que surgen de la quema in situ de desechos y evitar posibles incendios forestales”. La otra cuestión es la “necesidad de disponer de energía útil, de bajo costo y de fácil mantenimiento”, en sitios donde la red nacional de energía no llega, señaló Ogara.

Cómo y cuánto

El circuito de producción de energía de la máquina a vapor consiste en una primera etapa de combustión del residuo biomásico, en la que se libera calor, que luego es absorbido por un fluido intermedio –mezcla de agua y de vapor de agua–. Este fluido transfiere la energía térmica obtenida como calor de la combustión hasta una máquina que la transforma en energía mecánica. Entonces, el vapor de agua se expande y empuja un pistón. Y por medio del mecanismo biela-manivela se produce el giro continuo del eje motor, que al mover un generador origina energía eléctrica.

Ogara explicó que la máquina prototipo que diseñaron “requiere de 2,5 kilos de combustible leñoso por kilovatio/hora”. Y especificó que la unidad es de “unos 100 kW”, es decir que “produce energía de pequeña potencia, comparable a la de un automóvil”.

La capacidad de generación de esta máquina a vapor servirá para abastecer “un pequeño taller, un aserradero mediano o también puede trabajar como energía de base para pequeñas poblaciones”, graficó el directivo del INTI.

La cuestión ambiental

“La gente asocia a la leña con un combustible malo desde el punto de vista del ambiente. Pero hay que entender que cuando se quema mal todo combustible contamina”, manifestó el director de INTI-Energía. Al respecto, el ingeniero Shaun Mac Mahon, miembro de los departamentos de Energía y Mecánica del Instituto, expuso que en el plano ecológico la máquina diseñada posee “una de las formas más limpias de generar electricidad”, ya que a los viejos diseños de los motores a vapor se les aplica tecnología de última generación que reduce al mínimo la emisión de gases contaminantes. El especialista remarcó que se avanzó en la propuesta luego de practicar “muchos análisis sobre el aspecto ecológico”. Al realizar una combustión completa “no hay material particulado ni tampoco hollín en los humos” que emite el generador energético, precisó Ogara. Y aclaró que “por supuesto va a haber contaminantes, pero siempre por debajo de los niveles permitidos por las leyes”.

De punta a punta

La primera prueba del motor a vapor, diseñado por el INTI con la participación de cuatro estudiantes de la Facultad de Ingeniería (UBA), se efectuará en Tolhuin, Tierra del Fuego, zona donde se enclava un polo maderero. Los técnicos esperan que la iniciativa empiece a funcionar aproximadamente dentro de un año, cuando finalicen la construcción del prototipo. “Acá hay varios aserraderos que queman sus desechos de forma abierta y así contaminan”, apuntó Mac Mahon desde la provincia austral, en diálogo con este diario. La intención es que allí se genere energía limpia para pequeñas unidades productivas y que se termine con la actual práctica de quema. El ingeniero estimó que si el proyecto “funciona bien en el fin del mundo, va a funcionar bien en cualquier lado”. En ese sentido, según contó Ogara, ya hay interesados en Presidencia de la Plaza (Chaco), en el Valle de Calamuchita (Córdoba) y en municipios con actividad forestal en Misiones.

Leonardo Rossi

Página 12,3 de agosto de 2011

Hostigamiento laboral

Para muchas personas, ir a trabajar se vuelve una pesadilla: son las víctimas del hostigamiento laboral. Así se conoce a las acciones de violencia psicológica, que se dan de manera reiterada (al menos una vez por semana) y durante un período prolongado (más de seis meses), por una o varias personas hacia otra con el objetivo de causarle malestar, incomodarla y eliminarla del lugar de trabajo.

Algunos países europeos realizaron estudios para determinar los índices de hostigamiento laboral. En España, por ejemplo, estimaron una prevalencia de entre el 8,8% y el 24,1% sobre el total de trabajadores activos. Si bien en la Argentina no existen estadísticas, se sabe que suele tener una alta incidencia en el ámbito de la administración pública, donde la estabilidad laboral es mayor que en las organizaciones privadas.
La licenciada Elizabeth Aranda Coria, de la Secretaría de Determinantes de la Salud y Relaciones Sanitarias del Ministerio de Salud de la Nación, hace una diferenciación clave: hostigamiento no es lo mismo que estrés laboral. “En el hostigamiento existe una intencionalidad de causar daño mediante conductas manifiestas y repetitivas, mientras que el estrés laboral es la consecuencia de una interacción desfavorable entre las características del trabajador, las condiciones del trabajo y la organización”, explica.

Aislar al empleado de sus compañeros, limitar sus contactos sociales, dificultarle la disponibilidad de las herramientas para desempeñarse, reducir o sobrecargar la ocupación o discriminarlo son algunas de las conductas hostiles que manifiesta el hostigador sobre el hostigado. Según quien lo ejerza, existen tres tipos de hostigamiento: descendente (un superior hostiga a un subordinado), horizontal (hostigador es un compañero con el mismo nivel jerárquico) y ascendente (uno o varios de los subordinados hostigan a otro con cargo jerárquico superior). “Al principio, el empleado hostigado suele no darse cuenta de cuál es la situación, ya que muchas veces el hostigamiento se efectúa de manera sutil y silenciosa.

Frente a la exigencia desmesurada, se autorreprocha y cree que es incapaz de realizar las tareas. Muchas veces se bloquea o se equivoca frente al trabajo, lo que aumenta el hostigamiento. Por otro lado, la víctima se siente aislada y desprotegida, con consecuencias importante para su salud física y emocional”, sostiene la licenciada en Psicología Eliana Vasconcelo.

Los efectos psicológicos para estos trabajadores incluyen deterioro de la autoestima, irritabilidad, hipersensibilidad, apatía, dificultad de atención y concentración, angustia, ataques de pánico y alteración de la memoria. Pero también las hay físicas: trastornos del sueño, gastritis, dolores abdominales y musculares, náuseas, temblores, colon irritable, sudoración excesiva, taquicardia y cefaleas.

“Las consecuencias en las víctimas de hostigamiento laboral provocan un mal desenvolvimiento en las tareas, lo que determina un deterioro en la calidad de vida laboral y un notable aumento de ausentismo debido a las licencias y a los accidentes que se producen en el trabajo”, dice Aranda Coria. Y agrega: “También surgen sentimientos de culpa, lo que lleva a que el individuo tenga problemas en las relaciones interpersonales tanto laborales como familiares, ya éstos dos contextos interactúan constantemente y se influyen de igual manera”.

Las personas que padecen estos inconvenientes en sus trabajos, en primer lugar deben denunciar a las autoridades de la empresa u organización que están siendo víctimas de hostigamiento, consultar con especialistas en los diferentes ámbitos involucrados (médicos, psicólogos y abogados) y, fundamentalmente, interiorizarse e informarse sobre este fenómeno.

Historias del Café Roma en el barrio de La Boca

Las puertas vaivén de madera siguen tan firmes como la niebla del Riachuelo que flota a poco más de dos cuadras, dejando entrever el perfil del viejo puente. El piso, aunque renovado, mantiene aquel simbólico damero blanco y negro. Y en un rincón, a un costado del mostrador de madera, una antigua máquina de café dice presente a pesar de que el vapor y el agua caliente ya no pasan por sus filtros. El local, como lo inmortalizó Enrique Cadícamo en su poema El morocho y el oriental , está “allá por Olavarría esquina Almirante Brown” y se presenta bajo el nombre de Café Bar Roma, obviamente en el barrio de La Boca.

Es cierto: en estos tiempos el lugar ya no es territorio de Cafieri, aquel vecino que tenía fama de pesado y que una noche de 1911 (hace exactamente un siglo) copó la reunión en el “histórico bodegón” para presentar a “una yunta que cantando hace primores”. Según aquella historia, para escuchar a los jóvenes cantores también entre el público estaban los payadores Hilario Cazón y Gabino Ezeiza.

Ahora, en este 2011, allí tampoco se consiguen el Priorato o el Trinchieri, dos bebidas que supieron tener presencia en el recinto. El Priorato era un vino que había tenido su origen en esa comarca catalana de España, donde las viñas todavía son el elemento clave para una marca con denominación de origen controlado. El Trinchieri, en cambio, era un vino-vermú que la Societá Anónima Trinchieri-Brosio elaboraba en la ciudad italiana de Turín.

De todas maneras, el Roma conserva mucho de aquella atmósfera de principios del siglo XX, algo que se refleja en las paredes con ladrillos a la vista o en la estantería de madera donde se exhiben algunas botellas añejas. Quizá guarden ecos de parroquianos que, después de participar en las asambleas obreras que se hacían en el cercano Salón Verdi o en el Sicilia, llegaban hasta el bar para seguir debatiendo aquellas ideas que el abogado Alfredo Lorenzo Palacios (1880/1965) había llevado hasta el Congreso Nacional. Precisamente los vecinos de La Boca eran quienes lo habían votado en 1904 para convertirlo en el primer diputado socialista de América, cargo que volvió a lograr en 1912 y en 1963, además de otros períodos como senador.

El poema de Cadícamo cuenta que esa noche de 1911 los cantores entusiasmaron a la concurrencia con canciones que “golpeaban los corazones del más taura y más compadre”. Era el tiempo de Cafieri “de cuando en el arrabal de guapo tenía cartel; y El Morocho era Gardel y Razzano el Oriental”. La imagen de Carlos Gardel sigue hoy allí, con la sonrisa intacta, imponiéndose desde un gran cuadro que está sobre uno de los muros.

Convertido en bar notable de la Ciudad de Buenos Aires, el Roma se mantiene como referente en Olavarría y Almirante Brown, donde todavía se escuchan relatos que mencionan a gente y lugares que se convirtieron en leyenda. Se habla de Francisco Canaro, Eduardo Arolas, Agustín Bardi o el “tano” Genaro Espósito. Y del “Café de La Popular”, por la fama que tenía su dueña. También, en esas mesas se sigue recordando a la carbonería de la calle Magallanes al 800, un sitio en el que un chico llamado Benito Juan Martín, que había sido adoptado por la familia Chinchella, además de hombrear bolsas en el puerto dibujaba usando carbonilla.

Pero esa es otra historia.

Eduardo Parise

Clarín, 1 de agosto de 2011

Buenos Aires, entre los escenarios preferidos de filmaciones extranjeras

Es la más elegida detrás de Praga, París y Nueva York. Productores locales e internacionales optan por Buenos Aires para rodajes de películas, videoclips, documentales y comerciales. Bajos costos, calidad y diversidad entre las causas del fenómeno.

Los que saben aseguran que Alan Parker fue el pionero cuando vino a filmar con Madonna en 1996. La película, un musical ambientado en los años 40, no mereció grandes críticas, pero el efecto de subir a la estrella pop al balcón de la Casa Rosada para hacerla actuar el papel de Evita generó el eco suficiente como para avisarle al mundo (por lo menos al audiovisual) que Buenos Aires era un buen lugar (y lindo, y barato) para montar desde una pequeña película hasta una súper producción. Y el eco tuvo su efecto: quince años después de aquel desembarco, la Ciudad se consolida como una de las favoritas de la industria audiovisual . Y no sólo regional. Según un informe de la revista estadounidense Variety, Buenos Aires ya es el cuarto destino más elegido para filmaciones detrás de Praga, París y Nueva York. Y los números locales lo respaldan: en 2010 hubo 548 filmaciones en las calles porteñas, y durante el primer semestre de 2011 ya se registraron 308.

¿Por qué cada vez más empresas y productoras nacionales e internacionales eligen las calles porteñas para filmar? Hay varias claves: los costos (es más barato filmar aquí que en otras ciudades como Nueva York o Barcelona); la creatividad publicitaria argentina (posicionada entre las tres mejores del mundo); y, por supuesto, los paisajes de la Ciudad, un amplio muestrario de arquitecturas de todas las épocas, estilos y gustos.

Según el Baset, el área del Ministerio de Desarrollo Económico porteño encargada de asistir las producciones audiovisuales locales, durante 2009 se le otorgaron permisos para filmar en la vía pública a 513 producciones nacionales e internacionales. En 2010 esa cifra ascendió a 548. Y en el primer semestre de este año ya llegó a 308. La lista está encabezada por los comerciales (220 permisos), las producciones académicas (33), largometrajes (22), programas de televisión (18), documentales (5), cortometrajes (5), fotografía y videoclips (4) e institucionales (1).

Los lugares más buscados para filmar son Monserrat, San Telmo, Recoleta, Palermo y Puerto Madero. Con paisajes que a veces se respetan como están o se modifican para la ocasión. Algunos, como Parker, usan lugares reales pero manipulan el contexto para situar su ficción en otras épocas. Otros directamente cambian lo que les conviene: el director español Santiago Segura, por ejemplo, filmó en 2005 una intensa persecución a metros del Obelisco para la tercera película de la saga “Torrente”, pero después le borró el ícono porteño para que el lugar se pareciera más a Madrid. ¿Por qué directamente no filmó allá? Por los costos: como muchos otros, Segura prefirió Buenos Aires porque era más barato y los técnicos en efectos eran igual de profesionales, según él mismo confesó después.

La revelación que trajo a Segura a la Argentina siguió contagiando a otros directores. Así, por ejemplo, ya pasaron desde híperproducciones como “There Be Dragons” de Roland Joffé (que se filmó en escenarios como la estación de trenes de Constitución), hasta Francis Ford Coppola (que vino a hacer su filme “Tetro”). Y en el medio también hubo cientos de comerciales de primeras marcas.

Las empresas vinculadas al rubro que funcionan en Capital forman un pilar importante en este fenómeno. Según el Baset, hoy hay 400 firmas (desde productoras de contenidos hasta proveedores y laboratorios) y el 80% son Pymes . En 2010 la actividad generó 29.000 empleos directos y 16.000 indirectos. El Baset también informó que entre 2005 y 2010 se registró un 25% de aumento en la generación de empleo. El Gobierno porteño viene impulsando la creación de un distrito audiovisual que concentrará a productoras y empresas. Será en Palermo, Colegiales, Paternal, Chacarita y Villa Ortúzar. “El sector es uno de los más dinámicos de la economía. Y queremos que el mundo vea a Buenos Aires como un set de filmación del tamaño de una Ciudad”, afirmó Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico porteño.

Romina Smith

Clarín, 2 de agosto de 2011

Enlaces/Links

Los enlaces o links que te sugerimos te permiten acceder a información confiable. En cada trabajo de investigación es obligatorio citar la fuente utilizada.
En algunos enlaces el acceso no es directo sino que requiere prestar atención para visualizar libros, artículos de revistas especializadas, documentos pdf o html.
Tres ejemplos de ello son el Google Académico, la página de SISBI UBA y la del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el primer caso deben escribir en el Google la palabra "académico". Allí aparece la opción "scholar.google.com.ar". Una vez en el Google Académico basta con manejarse como en cualquir buscador.
Para SISBI UBA deberán cliquear sucesivamente las siguientes opciones: Navegando, Redes, Red Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, Publicaciones.
En cuanto a la página web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cliquear en los siguientes enlaces: Cultura, Comisíon para la Preservación del Patrimonio, Publicaciones.

Cualquier duda escribir a biblioteca@ispm.edu.ar

Paula Iglesias
Bibliotecaria